Carmen Angélica Delard Cabezas
Antecedentes del Caso
El 10 de enero de 1977, José Luis APPEL DE LA CRUZ fue secuestrado por un grupo de civiles armados, en plena vía pública de la ciudad de Cipolletti, provincia de Neuquén, Argentina, ante los ojos de su cónyuge Carmen Angélica DELARD CABEZAS y de su hija. Carmen Delard desapareció en la Comisaría de esa ciudad al hacer la denuncia de la desaparición de su cónyuge.
El 17 de enero, una semana más tarde, su hermana Gloria Ximena DELARD CABEZAS fue detenida en su domicilio de Buenos Aires junto a su cónyuge Roberto CRISTI MELERO y sus dos hijos. Gloria Delard estaba embarazada de su tercer hijo. La patrulla de agentes de la Policía Federal los trasladó a la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), recinto desde donde desaparecieron.
Las dos hermanas Carmen y Gloria Delard y sus maridos eran estudiantes y militantes del MIR de la Universidad de Concepción. Perseguidos en Chile después del 11 de septiembre de 1973, aceptaron el ofrecimiento de un amigo de la familia, ex-coronel de Ejército, de ayudarles a cruzar la frontera chileno-argentina, instalándose en Neuquén y Buenos Aires, respectivamente.
Con posterioridad a la detención, los hijos de ambos matrimonios fueron encontrados por sus abuelos en distintos orfelinatos. En cuanto al tercer hijo, sólo se obtuvieron versiones no confirmadas sobre su nacimiento en cautiverio, sin que los padres de Gloria Delard hayan podido encontrarlo.
La Comisión ha llegado a la convicción de que ambos matrimonios fueron víctimas de desaparición forzada, en violación de sus derechos humanos, en el cuadro de la situación ya referida, pero no existen elementos suficientes para afirmar la participación de agentes del Estado de Chile en los hechos.
Fuente :(Informe Rettig)
Prensa
Victoria Lucía Apell Delard ,tenía cuatro meses cuando sus padres, Carmen Angélica Delard Cabezas y José Luis Appel de la Cruz, fueron secuestrados en Río Negro, en diciembre de 1976. Días después, pero en Buenos Aires, el 17 de enero del ´77, sus primos Roberto y Paula Cristi Delard, con 2 años y ocho meses y 1 año y medio, respectivamente, presenciaron la tortura y secuestro de los tíos, Gloria Delard Cabezas y Roberto Cristi Melero.
El testimonio de los tres por entonces infantes se escuchó en el 9° juicio por delitos de Lesa Humanidad en Neuquén, en el que se investigan los homicidios de Carmen y José Luis, la pareja que había llegado a Cipolletti siendo perseguidos en Chile por su participación en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Los imputados por este caso son Sergio Adolfo San Martín y Jorge Héctor Di Pasquale. Estos hechos ya fueron juzgados con anterioridad en la causa Plan Cóndor.
“Puede haber justicia pero no puede haber perdón”
Cuando Carmen Delard Cabezas vio que personas vestidas de civil y armadas metían a su compañero en un auto y se lo llevaban decidió ir en busca de ayuda a la casa del matrimonio conocido y compatriota de Graciela y Victor Hugo Herrero Rojas. Con lágrimas en los ojos, según se relató, la mujer les avisó que iría a la comisaría a preguntar por José Luis, les encargó el cuidado de la bebé llamada Victoria y les dejó indicaciones de qué hacer si ella no regresaba. Desde entonces, nada más se supo sobre ninguno de los dos.
Ahora, a sus 49 años, Victoria declaró lo que pudo reconstruir acerca de sus padres, y las consecuencias que impactaron en ella cuando esas vidas fueron arrebatadas por la dictadura argentina, “esas repercusiones psicológicas de crecer sin estar sabiendo, porque una no entierra a sus familiares (desaparecidos)”, las “repercusiones que son tan íntimas”, “lo perpetuo” de un sufrimiento que logró superar con terapia y esfuerzo porque, según aclaró, pese a todo no le pudieron quitar “las ganas de vivir, de gozar, ni las ideas”.
La mujer relató que tras el Golpe de Estado instaurado en Chile el 11 de septiembre de 1973, su abuelo Orlando fue apartado del empleo de médico que tenía en las Fuerzas Armadas del vecino país acusado por su simpatía con el socialismo de Salvador Allende. Entonces y junto a su abuela Carmela, definieron exiliar la familia completa hacia la Argentina, aunque cruzaron la cordillera en distintos momentos y situaciones.
En el caso de los abuelos, para 1974 terminaron por irse a Francia; su tía Gloria y la pareja Roberto quedaron en Buenos Aires; en tanto que sus padres, Carmen y José Luis, llegaron a Mendoza. Victoria relató que a esta última provincia lograron cruzar clandestinos y con ayuda de Rene Gajardo, un hombre del que supo que era amigo del abuelo, militar retirado, y que para la dictadura había vuelto a prestar servicio. Una vez en Argentina, Carmen y José Luis fueron cautivos por este hombre en una vivienda de la que finalmente lograron escapar. A partir de entonces, la pareja chilena pivoteó entre la Capital Federal y Neuquén, hasta que fueron ilegalmente detenidos en Cipolletti.
El matrimonio que quedó a cargo de Victoria logró cumplir con su traslado desde la Patagonia a la Capital Federal, donde finalmente fue reunida con sus primos y llevador al encuentro de sus abuelos, en Francia. “Nos criamos los tres como hermanos”, contó la mujer y agregó que, ante la necesidad de niños, terminaron por denominar mamá y papá a su abuela y abuelo, algo que los adultos aceptaron bajo la condición de aclarar reiteradamente que sus verdaderos padres y madres habían sido desaparecidos.
Con ese ejercicio constante de la memoria la mujer logró reconstruir los hechos de su pasado y el de sus padres, así como el de sus primos y tíos, una historia sobre la que profundizó, más aún, cuando pudo viajar a Chile y Argentina, ya en democracia. Entre otros elementos que descubrió, mencionó que en el Archivo Provincial de la Memoria vio una “ficha” sobre alguien desconocido que, para 1975, era acusado de “estar vinculado con el subversivo Luis Appel”.
Los primos. Los abuelos
Los testimonios traídos a este juicio en torno al secuestro y desaparición de la hermana de Carmen -Gloria Delard Cabezas y su pareja Roberto Cristi Melero-, dieron cuenta de un contexto represivo que se extendía más allá de las fronteras nacionales y los límites provinciales. Sobre estes hechos atestiguaron los primos de Victoria, Roberto Andrés Cristi Delard y Paula Alejandra Cristi Delard.
Los hermanos contaron lo que pudieron saber sobre la historia de sus padres exiliados en el conurbano bonaerense, y la de sus tíos y prima Victoria, para aquella época en iguales condiciones en el sur del país. Relataron que ambas parejas militaban en Chile dentro del MIR y comenzaron a ser perseguidos por la dictadura iniciada allí, en el ´73. Si bien Gloria y Roberto habían logrado escapar hacia la Argentina con el resto de la familia en 1974, tres años después sufrieron la represión aquí.
El 17 de enero de 1977 la pareja se encontraba en una casa en Ramos Mejía con sus hijos Roberto Andrés -menor de 3 años-, Paula Alejandra -de 18 meses- y un embarazo en curso. De aquella noche Roberto recordaría: “Torturaron a nuestros padres delante nuestro”. Seguido agregó que fueron dejados por los represores en una casa vecina y luego serían alojados en un orfanato donde permanecieron durante algunos meses hasta que otra tía, con ayuda de organismos de Derechos Humanos, los reunió con la pequeña Victoria y los trasladó a Francia con sus abuelos. Junto a esa familia vivirían también algunos años en Argelia.
De sus padres Gloria y Roberto pudieron reconstruir que fueron vistos en el centro clandestino de detención Garaje Azopardo. Por su parte, ellos en Francia armaron familia en torno a los abuelos, tíos menores y Victoria. “Nos fueron explicando a medida que íbamos creciendo”, contó Roberto Andrés y resaltó el esfuerzo de sus abuelos para que de niños fueran felices a pesar de todo, algo fue subrayado por su hermana y su prima.
Cada uno en su declaración enumeró al detalle las consecuencias de todo lo vivido. Paula indicó que debió hacer terapia muchos años y ahora se dedica a la psicología, una profesión que eligió porque le “ha costado entender al ser humano”, "la maldad", y “no tener padres”. Su tesis de grado la elaboró en torno a la construcción de la identidad en hijos de desaparecidos.
Por su parte, Roberto Andrés recordó actitudes violentas o autodestructivas, visiones en la oscuridad, desconfianza y depresiones crónicas, por mencionar algunas. Remarcó que con el paso del tiempo pudo elaborar todo esto y dedicarse a las artes como pintor. “Cuando uno está quebrado le da el partido ganado a los que torturaron y me rehúso a eso”, concluyó.
Fuente :universidadcalf.com
Fecha :08-06-2026
Estudiantes de sociología recuerdan a compañeros de estudios caídos en dictadura en el Memorial próximo a "Laguna de los Patos" de la UDEC (agosto de 2018). El Memorial fue diseñado y construido en 1993 colectivamente por estudiantes y sobrevientes dirigidos por Lautaro Labbé, escultor, luchador popular y dirigente del PS-Dirección Colectiva. El escultor concebía el arte como creación cooperativa y completamente accesible a quienes quisieran apreciarla, y no como obras personales y piezas de museo. Lautaro falleció en Santiago a los 84 años el 10 de noviembre de 2014. .
La Universidad de Concepción (UdeC) comienza a celebrar su primer centenario, 100 años de historia y ligazón directa con la ciudad y el país. Una historia que tuvo una participación activa en la realidad social de Chile, donde la fuerte participación y militancia política de sus estudiantes tuvo un auge en los años 60 y 70, y que en dictadura se tradujo en una fuerte represión, tortura y muerte.
La “U de Conce” fue el alma mater de hombres y mujeres que dieron sus vidas para construir una sociedad más justa, o en la resistencia a la dictadura militar-empresarial que azotaba al pueblo chileno. Los nombres de gran parte de estas personas (54 de las 71 en total) están presente en el memorial a un lado de la laguna de Los Patos, otros como Caupolicán Inostroza es recordado con una placa en el estacionamiento de Humanidades, lugar en que fue asesinado por Carabineros en marzo del 84. Sin embargo, es necesario hacer presente a todas y todos, estudiantes y egresadas/os, que también forman parte de la historia de la Universidad y de Chile.
Pertenecen a esta lista completa a continuación:
Cristi Melero, Roberto
Delard Cabezas, Carmen Angélica
Delard Cabezas, Gloria Ximena
Fuente :cctt.cl
Fecha :01-04-2019
Se investigan las conexiones entre las dictaduras del cono sur
En las últimas semanas, declararon testigos chilenos en el juicio por "Plan Cóndor", donde se juzga a 23 jefes militares de las dictaduras sudamericanas. Está previsto que en las próximas semanas fiscales y autoridades judiciales viajen a Paraguay para investigar sobre militantes desaparecidos de ese país.
José De la Maza Asquet era un chileno de 27 años que se escapó de la dictadura de Augusto Pinochet. Estaba casado y era estudiante de veterinaria de la Universidad de Chile. También repartía sus horas con la militancia. Era dirigente estudiantil del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). A partir de la caída del presidente Salvador Allende, en 1974, empezó a ser perseguido por las fuerzas pinochetistas y se refugió en la provincia de Tucumán. Tres años después lo apresaron en pleno centro de San Miguel de Tucumán y nunca más se supo de él. Ante el Tribunal Oral Federal Nº1, declaró hace unos días su amigo José Patrocinio Luna. En el juicio del Plan Cóndor, se juzga a 23 jefes militares por delitos de lesa humanidad cometidos por las dictaduras del cono sur contra militantes de ideología contraria.
“José vino escapando de Chile, no recuerdo bien la fecha”, le dijo Luna a los jueces Oscar Amirante, Adrián Grumberg, Pablo Laufer y Ricardo Ángel Basílico. “Nos hicimos muy buenos amigos, compañeros. Construimos un comedor solidario y hacíamos una militancia social muy fuerte”, dijo el testigo. Desde la primera fila del público lo escuchaban sus dos hijos. Luna nació en la provincia donde se declaró la Independencia y fue parte del “Tucumanazo”, una protesta social masiva ocurrida entre el 10 y el 14 de noviembre de 1970.
De la Maza decidió ingresar clandestinamente a la Argentina después de ser perseguido por agentes de seguridad en las ciudades chilenas de Santiago y Rancagua. En Tucumán siguió militando y se unió a grupos peronistas. El 1 de noviembre de 1977 policías lo detuvieron en pleno centro de la capital tucumana. Según fuentes judiciales, De la Maza fue delatado por un agente chileno de Dirección de Inteligencia Chilena (DINA).
Luna respondió preguntas del fiscal ad hoc Pablo Ouviña y de los jueces, que quisieron saber sobre sus vínculos con De la Maza. El testigo contó que estuvo preso unos meses en 1978 y que después se fue exiliado. Luna dijo que en Tucumán está iniciada la querella por su causa, en la etapa de instrucción.
El juicio marcha por su segundo año -comenzó en marzo de 2013- y según fuentes judiciales le dijeron a Infojus Noticias, se espera que los alegatos sean en marzo de 2015. La instrucción del juicio a cargo del fiscal Miguel Ángel Osorio todavía está trabajando en la causa y es probable que se incorporen más hechos para el debate oral.
El juicio transita por la etapa de las víctimas chilenas, la anterior fue la de uruguayas. Está previsto que en las próximas semanas fiscales y autoridades judiciales viajen a Paraguay porque la próxima etapa del juicio se tratará sobre militantes desaparecidos de ese país.
Dos semanas atrás declaró en el juicio la hermana de José Luis. Ximena De la Maza Asquet testimonió vía videoconferencia desde Chile. “Nosotros viajamos a Tucumán para averiguar dónde podía estar mi hermano, fuimos a comisarías e instituciones, pero todas las pistas eran falsas. Nunca más supimos de él”. Esa audiencia tuvo un invitado especial: el juez Baltazar Garzón escuchó las declaraciones de Ximena desde las butacas para el público de la Sala Amia.
En diálogo con Infojus Noticias, el magistrado español aseguró ese día: “Este juicio es muy importante jurídicamente, para la búsqueda de la verdad y la reparación de las víctimas de los gobiernos dictatoriales. Y políticamente, muestra la decisión de un Estado, el argentino, y la cooperación de otros como el chileno, por impartir justicia a las personas que fueron violentadas en sus derechos fundamentales”.
El 10 de octubre de 1998, en una decisión histórica, Garzón procesó a Augusto Pinochet Ugarte por presuntas violaciones de derechos humanos en Chile, su país natal, aplicando el principio de Justicia Universal. Le achacó ser uno de los ideólogos de una “organización internacional, que concibió, desarrolló y ejecutó un plan sistemático de detenciones ilegales (secuestros), torturas, desplazamientos forzosos de personas, asesinatos y/o desaparición de numerosas personas, incluyendo ciudadanos de Argentina, España, Reino Unido, Estados Unidos, Chile y otros estados”.
El 8 de abril de 2004, en una de las ampliaciones del procesamiento, el juez español incluyó el caso de José Luis de la Maza Asquet en su acusación contra Pinochet. El genocida chileno murió el 10 de diciembre de 2006.
A fines de marzo declaró la periodista chilena Laura Elgueta Díaz, que ratificó ante el TOF su detención en el centro clandestino Club Atlético, que funcionó en dependencias de la Policía Federal. Durante la audiencia señaló al agente de la DINA -ya fallecido- Enrique Arancibia Clavel como uno de sus torturadores, quien está sindicado como autor del asesinato en Argentina del general chileno Carlos Prats. Elgueta Díaz también declaró por la desaparición de su hermano Luis Enrique Elgueta. Lo mismo hizo Odette Magnet por la desaparición de su hermana, María Cecilia Magnet.
Por el momento, son 23 las víctimas chilenas que se tratan en el juicio: Edgardo Enríquez Espinosa; Luis Enrique Elgueta Díaz; Manuel Jesús Tamayo Martínez; Luis Gonzalo Muñoz Velázquez; Juan Humberto Hernández Zaspe; Alexei Vladimir Jaccard Siegler; José Luis De la Maza Asquet; Miguel Orellana Castro; Cristina Magdalena Carreño Araya; Ángel Athanasiú Jara; Pablo Germán Athanasiú Laschan; Frida Elena Laschan Mellado; Carlos Patricio Rojas Campos; Carmen Angélica Delard Cabezas; Gloria Ximena Delard Cabezas; José Luis Appel de la Cruz; Luis Arnaldo Zaragoza Olivares; Luis Alejandro Espinoza González; Oscar Julián Urra Ferrarese; Susana Ossola de Urra; Rafael Antonio Ferrada; Oscar Orlando Oyarzun Manso; María Cecilia Magnet Ferrero.
Fuente :infojusnoticias.gob.ar 27/04/2014
Fecha :27-04-2014
Por primera vez, la justicia latinoamericana juzgará como conjunto a los responsables del Plan Cóndor, la cooperación entre las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay, para perseguir y eliminar opositores en las décadas del 70 y 80. Hasta ahora solo se habían sentenciado a los culpables de cuatro de los cientos de víctimas de esa operación. Este martes comienza en Buenos Aires el juicio en el que se analizará la desaparición de 106 personas, la mayoría uruguayos (unos 48) pero también un peruano, chilenos, paraguayos, bolivianos y argentinos, entre los cuales figura la nuera del poeta Juan Gelman, María Claudia García Irureta. Entre los 25 acusados figuran dos exdictadores argentinos, Jorge Videla (1976-1981) y Reynaldo Bignone (1982-1983), y solo un extranjero, el exmilitar uruguayo Manuel Cordero, imputado por el caso de García Irureta.
En cambio, el exautócrata peruano Francisco Morales Bermúdez (1975-1980) zafó del juicio porque la Corte Suprema de su país negó la extradición, aunque pidió que se lo investigara fronteras adentro. En el proceso se conocerán detalles sobre la presunta colaboración de EE UUcon la Operación Cóndor.
El juicio durará por lo menos dos años, según calculan los magistrados que integran el tribunal oral federal que se ha encargado del caso. Casi 500 testigos darán testimonio. La causa se había iniciado en los 90, cuando regían las amnistías en Argentina, porque los casos del Plan Cóndor habían quedado excluidos de ellas. En estos años fallecieron varios responsables de la operación, como los militares argentinos Albano Harguindeguy, Cristino Nicolaides y Antonio Bussi y el dictador chileno Augusto Pinochet (1973-1990), el paraguayo Alfredo Stroessner (1954-1989), los bolivianos Hugo Banzer (1971-1978) y presidente democrático entre 1997 y 2001) y Juan Pereda Asbún (1978), los brasileños Ernesto Geisel (1974-1979) y João Baptista Figueiredo (1979-1985) y los uruguayos José María Bordaberry (1973-1976) y Aparicio Méndez (1976-1981).
Videla llega al juicio con 87 años de edad, dos condenas a prisión perpetua y otra a 50 años, por otros crímenes de lesa humanidad de su régimen. Bignone, de 85 años, ya ha recibido penas a reclusión de por vida, a 25 años y a 15 años. En este nuevo proceso no serán juzgados otros exdictadores aún vivos que no ha sido imputados por los 106 casos analizados, como el uruguayo Gregorio Álvarez (1981-1985) y el boliviano Luis García Meza (1980-1981).
En otros países como en Chile y Uruguay también la justicia ha investigado a los responsables del Cóndor, pero en este último país toda indagación ha quedado paralizada en febrero pasado por una resolución de la Corte Suprema de ese país. Mientras tanto, en Brasil solo se indaga dentro de la Comisión de la Verdad que ha creado la presidenta Dilma Rousseff.
Los responsables de los asesinatos del general chileno Carlos Prats, fiel al Gobierno de Salvador Allende (1970-1973), y su esposa en 1984 en Buenos Aires fueron condenados en su país y Argentina —menos Pinochet, que se libró en su momento del juicio por su avanzada edad—. En Argentina fue sentenciado el militar responsable de los homicidios de los parlamentarios uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.
En el juicio que comienza este martes se juzgará la desaparición de uruguayos, chilenos, bolivianos, paraguayos y un peruano que se habían exiliado en Argentina después de los golpes de Estado que ocurrieron en sus países y antes de que ocurriera el encabezado por Videla. También se analizarán los secuestros de tres argentinos en Brasil. Por la Operación Cóndor, las dictaduras pedían a otras la captura y en algunos casos la eliminación o la extradición de los secuestrados, siempre fuera de los parámetros que establecía la ley. En ciertos casos, los militares de dos países participaron juntos de operativos y torturas. Todo eso pese a los conflictos que los regímenes mantenían entre sí. Pero, en plena Guerra Fría, para ellos primero estaba el combate contra “izquierdistas, comunistas y marxistas”, tal como lo reveló un agente del FBI en un cable desclasificado por el Departamento de Estado de EE UU. Una de las abogadas querellantes, Carolina Varsky, del Centro de Estudios Legales y Sociales, anticipa que en el juicio se conocerán más cables del Archivo Nacional de Seguridad de EE UU.
Las víctimas
En la causa Plan Cóndor se juzgarán las responsabilidades sobre los crímenes cometidos contra: Campiglia Horacio Domingo, Pinus de Binstock Mónica Susana, Habegger Norberto Armando, Reyes González, Manuel Federico; Seminario Preciado, Carlos Alberto; González de la Vega, Oscar Hugo; Corinaldesi de Stamponi, Mafalda; Choque Cabrera, Fausto; Stamponi, Luis Faustino; Rutilo Artes, Graciela; Lara Torres, Jaime Rafael; Villa Isola, Efraín Fernando; Villavicencio Calderón, Jorge Hernán; Jordán Vercellone, Juan Carlos; Oviedo Morales, Walter Eduardo; Saenz Bernal, Reinaldo Lásaro; Vargas Orozco, Johnny; Suárez Balladares, Erasmo; Rojas Caballero, Máximo; Enríquez Espinosa, Edgardo; Elgueta Díaz, Luis Enrique; Tamayo Martínez, Manuel Jesús; Muñoz Velázquez, Luis Gonzalo; Hernández Zaspe, Juan Humberto; Jaccard Siegler, Alexei Vladimir; De la Maza Asquet, José Luis; Orellana Castro, Miguel Iván; Carreño Araya, Cristina Magdalena; Athanasiú Jara, Ángel; Athanasiú Laschan, Pablo Germán; Laschan Mellado, Frida Elena; Rojas Campos, Carlos Patricio; Delard Cabezas, Carmen Angélica; Delard Cabezas, Gloria Ximena; Appel de la Cruz, José Luis; Zaragoza Olivares, Luis Arnaldo; Espinoza González, Luis Alejandro; Urra Ferrarese, Oscar Julián; Ossola de Urra, Susana; Ferrada, Rafael Antonio; Oyarzun Manso, Oscar Orlando; Cram González, Washington; Trías Hernández, Cecilia Susana; Urtasún Terra, José Luis; Silveira Gramont, María Rosa; Maidana Bentín, Félix; Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Cabezudo Pérez, Carlos Federico; Lezama González, Rafael Laudelino; Moreno Malugani, Miguel Ángel; Prieto González, Rubén; Alfaro Vázquez, Pedro Daniel; Severo Barreto, Ary Héctor; Epelbaum, Lila; Epelbaum, Claudio; Bentancour Garín, Walner Ademir; Rodríguez Liberto, Félix Antonio; Méndez Donadío, José Hugo; Candia Correa, Francisco Edgardo; Burgueño Pereyra, Ada Margaret; Gándara Castroman, Elba Lucía; Carretero Cardenas, Casimira María del Rosario; Recagno Ibarburu, Juan Pablo; Cabrera Prates, Ary; Mechoso Méndez, Alberto Cecilio; Tejera Llovet, Raúl Néstor; Soba Fernández, Adalberto Waldemar; Arnone Hernández, Armando Bernardo; Queiro Uzal, Washington Domingo; Machado, Modesto Humberto; Río Casas, Miguel Ángel: Lerena Costa de Corchs, Elena Paulina; Bosco Muñoz, Alfredo Fernando; D’elía Pallares, Julio César; Dossetti Techeira, Edmundo Sabino; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María; Duarte Lujan, León Gualberto; Rodríguez Mercader, Carlos Alfredo; Errandonea Salvia, Juan Pablo; Chizzola Cano, Eduardo Efraín; Hernández Hobbas, Beatriz Lourdes; Hernández Hobbas, Woshington Fernando; Grispón de Logares, Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto; Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Moyano, Alfredo; Zaffaroni Castilla, Jorge Roberto; Islas Gatti de Zaffaroni, María Emilia; García Irureta Goyena, María Claudia; Rodas, Néstor; Méndez Fleitas, Epifanio; Filártiga Martínez, Juan Alberto; Benítez o Benítez Gómez, Florencio; Ledesma Medina o Medina Ledezma, Oscar Eladio; Roa Espinosa o Espinoza, Emilio; Maidana, Antonio; Tatter Morinigo, Jorge Federico; Penayo Ferreyra o Ferreira, Juan José; Vera Báez, Cátulo; Ballestrino de Careaga, Esther, Carrillo Rodríguez, Fausto Augusto; Logoluso, José Alejandro; Landi Gil, Marta Dora; Nell o Nell Granda, José o José Luis; Santana Escotto o Scotto, Nelson Rodolfo; Inzaurralde Melgar o Insaurralde Melgar, Gustavo Edison; Goiburú Jiménez o Giménez, Agustín. (extracto)
Fuente :runrun.es
Fecha :05-03-2013
Las alumnas del Liceo N°1 hicieron un alto en la toma que llevan por mas de tres meses y homenajearon, en un acto hermoso, delicado y significativo, a seis ex-alumnas detenidas desaparecidas por la Dictadura, mujeres jóvenes que como ellas daban sentido a su vida en un proyecto de compromiso y alegría en beneficio de todos.
Hermosa esperanza son las jóvenes de hoy que con sensibilidad y valentía reconocen y luchan por sus ideales, los mismos de ayer.
Cecilia Gabriela Castro Salvadores Detenida Desaparecida el 17 de noviembbre de 1974
Carmen Cecilia Bueno Cifuentes Detenida Desaparecida el 29 de noviembre de 1974
Michelle Marguerite Peña Herreros Detenida Desaparecida el 20 de junio de 1975
Nilda Patricia Peña Solari Detenida Desaparecida el 10 de diciembre de 1974
Carmen Angélica Delard Cabezas Detenida Desaparecida el 10 de enero de 1977
Gloria Ximena Delard Cabezas Detenida Desaparecida el 17 de enero de 1977
Por cada una de ellas se plantó un árbol.
Fuente :afepchile.cl
Fecha :01-09-2011
El Fiscal General Argentino, Pablo Ouviña, afirmó que operaban dos redes de la DINA en Argentina: una, en Buenos Aires; la otra, en Mendoza. En 1977, el organismo fue diluido y su personal y recursos pasaron a la Central Nacional de Informaciones (CNI) El destierro como política represiva tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y la consecuente instauración en el exterior de exiliados que denunciaron las violaciones a los derechos humanos en Chile, movieron a la dictadura a extender la represión más allá de las fronteras a través de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), el brazo ejecutor de secuestros, asesinatos y desapariciones que utilizó en el marco de la Operación Cóndor.Así lo consignó el Fiscal General Argentino, Pablo Ouviña, quien en su alegato en el marco del debate oral y público de la asociación ilícita internacional para la eliminación de militantes de izquierda implementada por las dictaduras del Cono Sur en los ’70. En el juicio, que comenzó en 2013, son juzgados 18 ex generales y coroneles argentinos y un uruguayo.
Tras describir el binomio Uruguay-Argentina, en su introducción al caso chileno Ouviña remarcó que «al momento del golpe de Estado» del 11 de septiembre de 1973, «no estaba predefinido el método de represión a utilizar», lo cual «implicó que la consolidación del modelo represivo chileno demorara por lo menos dos años». En ese sentido, el fiscal recordó que «la dictadura chilena pasó de un esquema de detención en grandes campos de concentración, fusilamientos y del internamiento de los principales dirigentes del gobierno de la Unidad Popular, a un modelo de represión clandestino”.
Ouviña describió la implementación del destierro a través del decreto-ley 81 que facultó la expulsión o prohibición de retorno de personas que estuvieran fuera del país. Aquella disposición habilitó a la dictadura a comenzar el vaciamiento de los campos de concentración y provocó que fueran expulsados los principales cuadros de los partidos y organizaciones políticas del Chile democrático que sobrevivieron tras el derrocamiento del gobierno constitucional.En Chile había muchos exiliados del Cono Sur, especialmente provenientes de Uruguay y Brasil, que se convirtieron en uno de los blancos buscados por la dictadura. Muchos de esos exiliados fueron refugiados del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y debieron «reexiliarse». Tanto para ellos como para los chilenos perseguidos, Argentina fue en 1973 una tierra de refugio, explicó Ouviña.La DINA contaba con la subdirección exterior, que desarrolló estrategias de ataque para desalentar o finalizar las actividades de denuncia desde el exterior y se planteó también la realización de operaciones criminales. A partir de 1974, la DINA desarrolló cada vez más una capacidad extraterritorial. Estas contaban con personal y eran también fortalecidas con la colaboración con otros servicios y organizaciones en el exterior, citó el fiscal el denominado informe Rettig. En efecto, cuando el organismo represivo creado por Pinochet consolidó su estructura, envió agentes destacados a las embajadas, con enlaces con organismos represivos locales.Los agentes de la DINA, describió Ouviña, tenían además «alianzas con grupos de extrema derecha argentinos, exiliados cubanos e italianos, principalmente». El fiscal pudo reconstruir la acción de la DINA con los documentos incautados durante la detención en Buenos Aires del agente chileno Enrique Arancibia Clavel, «un conjunto documental de características únicas», que ya había citado a lo largo de su alegato, ha permitido rearmar la historia de la Operación Cóndor.
Como se desprende de la causa sobre la Operación Cóndor que tramita en los tribunales argentinos, operaban dos redes de la DINA: una, en Buenos Aires; la otra, en Mendoza. En 1977, el organismo fue diluido y su personal y recursos pasaron a la Central Nacional de Informaciones (CNI). Según testigos que declararon en el juicio, el cambio se produjo luego del asesinato en Washington del canciller Orlando Letelier.
Los blancos de la DINA en la Operación Cóndor:
El Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en particular y la JCR -enlace de los movimientos guerrilleros del Cono Sur-, como conjunto del que formaba parte, se convirtieron en blanco de las redes de coordinación especialmente luego de la detención de Jorge Fuentes Alarcón en Asunción del Paraguay, en mayo de 1975, junto Amílcar Santucho.Otros blancos de la DINA lo constituyeron los miembros de los partidos Comunista y Socialista. Varios de los miembros de la conducción de ambos fueron secuestrados en Buenos Aires y en Mendoza, señaló Ouviña.En total, 25 casos de víctimas chilenas integran el objeto de la causa: Manuel Jesús Tamayo Martínez, Luis Gonzalo Muñoz Velázquez, Juan Humberto Hernández Zaspe, Edgardo Enríquez Espinoza, Ángel Athanasiú Jara, Pablo Germán Athanasiú Laschan, Frida Elena Laschan Mellado, Miguel Iván Orellana Castro, María Cecilia Magnet Ferrero, Luis Enrique Elgueta Díaz, Patricio Antonio Biedma, Jesús Cejas Arias, Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, CARMEN ANGELICA DELARD CABEZAS , José Luis Appel de la Cruz, Gloria Ximena Delard Cabezas, Oscar Julián Urra Ferrarese, Susana Ossola de Urra, Rafael Antonio Ferrara, Luis Arnaldo Zaragoza Olivares, Alexei Vladimir Jaccard Siegler, Cristina Magdalena Carreño Araya, Luis Alejandro Espinoza González, Carlos Patricio Rojas Campos y José Luis De la Maza Asquet.Algunos de esos casos son elocuentes, como el del dirigente del MIR Edgardo Enríquez Espinoza, asesinado en Buenos Aires el 10 de abril de 1976, a quien no sólo buscaba la DINA sino también los represores argentinos y paraguayos. Se comprobó que Arancibia Clavel había entregado fotos de la víctima a los militares argentinos. También, se acreditó que habían interceptado una carta de Edgardo Enríquez y que la enviaron a sus pares de Paraguay para que la utilizaran en el interrogatorio a Fuentes Alarcón.Otro caso revelador es el de Luis Enrique Elgueta Díaz, secuestrado junto a parte de su entorno el 27 de julio de 1976 en Buenos Aires por miembros del Ejército y de la Policía Federal. Un año más tarde, un operativo liderado por el comisario José Benito Fioravanti y el agente de la DINA Arancibia Clavel, secuestró en el mismo domicilio a la hermana de Luis, Laura Elgueta, y a Sonia Díaz Ureta, quienes fueron trasladadas al centro clandestino Club Atlético. En la sala de torturas de ese lugar, narró el fiscal, se encontraban presentes agentes chilenos que las interrogaron sobre Luis y su vinculación sobre el MIR. En ese contexto, explicó Ouviña en base al testimonio de las sobrevivientes, Fioravanti dijo que Luis Elgueta había sido «reventado» y que luego «fue entregado a Chile, pues allí tenía cuentas que pagar».
Además los jóvenes dirigentes socialistas; Luis Muñoz Velásquez, Juan Hernández Zaspe y Manuel Tamayo Martínez, fueron secuestrados en Mendoza el 3 abril de 1976 y traídos a Chile por la DINA.
En tanto, el militante del PC chileno Alexei Vladimir Jaccard Siegler fue secuestrado el 16 de mayo de 1977, pocos días después de ingresar a la Argentina proveniente de Suiza. Su caída se produjo junto a las de otras 11 personas secuestradas en Santiago y en Buenos Aires, Jaccard fue visto en el centro clandestino de detención Simón Bolívar en Chile. Entre las víctimas del grupo, también fue secuestrado en Argentina el banquero trasandino Jacobo Stoulman, quien debía darle cobertura legal a la operación financiera del PC.Por otro lado, Ouviña remarcó entre los casos descriptos al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 el de la militante comunista Magdalena Carreño Araya, a quien los agentes de la DINA buscaron hasta encontrarla en Buenos Aires. La mujer, de 33 años, fue secuestrada el 26 de julio de 1978. Se sabe por testimonios de sobrevivientes que, antes de ser arrojada viva al mar en un «vuelo de la muerte», pasó por los centros clandestinos de detención El Banco y Olimpo. Su cuerpo fue devuelto por las corrientes marinas, luego enterrado como NN y finalmente identificado en 2007, cuando su familia le dio sepultura en Chile.
Fuente :elciudadano.com SIN FECHA
Epílogo
Cuando teníamos este trabajo en proceso de edición encontramos nuevos antecedentes sobre Gloria Ximena Delard Cabezas y Michelle Peña Herreros.
Los padres de Gloria Ximena y de Carmen Delard viven actualmente en París, Francia. Allí los encontramos al igual que a sus 3 nietos, hijos de ambas hermanas, que viven con ellos desde hace 13 años. Victoria Lucía, hija de Carmen, había nacido en Buenos Aires y tenía 4 meses y medio cuando su madre la deja al cuidado de una familia chilena que vivía en Cipoletti, Provincia de Neuquén, y Roberto y Paula -hijos de Gloria Ximena- quienes luego del secuestro de sus padres fueron entregados por los asustados vecinos a un orfelinato. En Francia supimos también del posible destino de Gloria y del hijo que debía nacer en julio de 1977, o sea el tercer hijo de Gloria y Roberto Cristi.
El padre de Gloria es médico. Ejerció primero como médico de Ovalle hasta 1959, allí nacieron sus 4 primeros hijos.
Su esposa Carmen, según su marido "siempre aportando cariño, afecto al hogar; a sus 5 hijos a quienes cuidó a! igual que ahora a sus nietos con extraordinaria paciencia y suavidad". La casa en París es una casa abierta, acogedora. En las caras de sus nietos, en sus miradas y risas está la presencia de Carmen y Gloria.
Orlando Delard se recibió de médico en la Universidad de Chile en el año 1953. Al momento del golpe trabajaba en el hospital Barros Luco en el Servicio de Ginéco-Obstetricia y en el Hospital de la FACH. Luego del 11 de septiembre la Fuerza Aérea le hace un proceso por ser "simplemente un hombre de ideas de izquierda, de ideas libres. No un militante". No fue detenido pero no pudo seguir trabajando.
El doctor Orlando Delard nos cuenta que él y su esposa protegen á Carmen y Gloria al igual que a José Luis Appel y Roberto Cristi cuando ellos logran llegar a Santiago. En la casa de la calle José De Moraleda Carmen y José Luis Appel se casan el 15 de noviembre de 1973, los padres del novio asisten al matrimonio. Una semana antes se habían casado Roberto y Gloria. Los 4 habían decidido salir hacia Argentina pues los buscaban para detenerlos.
Un amigo de la familia del doctor Delard, el señor Rene Gajardo Torres se ofrece para ayudar en esta salida del país a Gloria, Carmen y a sus respectivos cónyuges. René Gajardo era militar de las fuerzas armadas chilenas, retirado meses antes del 11 de septiembre de 1973.
Diligentemente prepara la salida, primero de Carmen y José Luis, finalmente los lleva a Mendoza dejándolos en la casa de un ex militar argentino. Carmen y José Luis abandonan rápidamente esta casa, no sin dificultades. Gloria y Roberto viajan directamente a Buenos Aires unos días después.
Allí, como sabemos, obtienen residencia.
En febrero de 1974 Orlando Delard sale de Chile, primero va a Brasil, finalmente decide ir a Argentina a reunirse con sus hijas. El 19 de mayo de 1974 su esposa llega con los otros tres hijos a Buenos Aires. En ese tiempo Carmen, José Luis, Gloria y Roberto vivían en una pensión. "Los cuatro eran muy unidos" y rechazan una y otra vez la petición de los padres de viajar a Europa.
"Tenían la esperanza de que la dictadura en Chile no duraría mucho tiempo". Finalmente el doctor Delard viaja el 14 de diciembre de 1974 al extranjero a buscar trabajo. Obtiene un buen puesto en Argelia y hasta allá viaja su esposa Carmen con sus 3 hijos menores. Carmen y Gloria quedan en Argentina.
A fines de enero de 1977 la familia Delard recibe un telegrama de un joven chileno residente en Argentina avisándoles que viajen urgentemente a buscar a sus hijas y a sus 3 nietos. Empiezan las averiguaciones y los contactos. Organismos de Derechos Humanos franceses y las mismas Naciones Unidas inician las gestiones para encontrar a las hermanas Delard, a sus esposos y recuperar a los hijos de ellas: Roberto, Paula y Victoria Lucía.
Finalmente, tras 6 meses de búsqueda en Argentina (sometida en ese tiempo a la dictadura instaurada en 1976) sólo logran recuperar a los 3 niños. Roberto y Paula en un orfelinato, Victoria Lucía bajo la protección del Obispo de Neuquén. Es la hermana de Roberto Cristi la que viaja a Francia con los 3 niños. "Asustados, pálidos, tristes sus ojos de niños no tenían brillo, comían con las manos y con ansiedad se abalanzaban sobre la comida. Paula lloraba permanentemente, Roberto casi no hablaba. Paula tenía diarreas frecuentes y tardó mucho en volver a contener sus esfínteres, igual que Roberto que tuvo enuresis, micción nocturna, hasta muy grande, además de sentir fobia a las planchas eléctricas".
Meses después de la llegada de los niños, que fue el 16 de julio de 1977, René Gajardo Torres, con oficina en MacIver 376 les escribe avisándoles que Gloria Ximena había tenido una niña, agregando antecedentes sobre el peso y estado de salud. ¿De dónde obtuvo él estos antecedentes?. Un sacerdote llamado Carlos Brunet de la orden Mercedaria, Capellán Militar con residencia en la calle Reconquista 163 de Buenos Aires, habla informado que Gloria Ximena había tenido una hija, la cual estaba en un convento de las monjas Pasionistas de la Argentina.
Los esfuerzos por confirmar estos datos son asumidos por un amigo y colega de Oscar Delard, el doctor Alfonso Chelen, quien el 19 de abril de 1980 escribe a la familia Delard diciendo "el sacerdote Carlos Brunet es depositario de todos los antecedentes".
Diez años después nada se sabe. Las abuelas de la Plaza de Mayo de la Argentina están en permanente comunicación con la familia Delard. Ellas les informan que un ex prisionero argentino, a quien ellas ubicaron había estado con Gloria y Roberto en la Escuela de Mecánica de la Armada, transformada en cárcel en Argentina. Gloria estaba embarazada aún y se encontraba "anímicamente muy mal. Roberto intentaba animarla siempre".
Roberto, Paula y Victoria Lucía han crecido junto a sus abuelos a quienes llaman padres. Las dos niñas se parecen extraordinariamente a la foto que nos dieron de Carmen y Gloria.
Gladys Díaz Armijo, ex prisionera política, C.I.Nº: 3.520. 153-K de Santiago nos entregó el siguiente testimonio que habla del posible destino de Michelle Peña.
Gladys fue detenida el 20 de febrero de 1975 junto a Juan Carlos Perelman Ide en su domicilio. Allí llegó la DINA, la casa fue brutalmente allanada y ellos golpeados y vejados. Al cabo de un momento los vendan y esposan. Su casa fue saqueada. No quedó nada y en camiones los trasladan a ellos con todos sus muebles. Fueron conducidos directamente a Villa Grimaldi; allí Gladys fue sometida a brutales técnicas de tortura física e incomunicada por meses con privación de alimentos y agua, debiendo permanecer en pequeñas celdas de madera.
Fuente :derechos.org sin fecha
Los padres de Gloria Ximena y de Carmen Delard viven actualmente en París, Francia. Allí los encontramos al igual que a sus 3 nietos, hijos de ambas hermanas, que viven con ellos desde hace 13 años. Victoria Lucía, hija de Carmen, había nacido en Buenos Aires y tenía 4 meses y medio cuando su madre la deja al cuidado de una familia chilena que vivía en Cipoletti, Provincia de Neuquén, y Roberto y Paula -hijos de Gloria Ximena- quienes luego del secuestro de sus padres fueron entregados por los asustados vecinos a un orfelinato. En Francia supimos también del posible destino de Gloria y del hijo que debía nacer en julio de 1977, o sea el tercer hijo de Gloria y Roberto Cristi. El padre de Gloria es médico. Ejerció primero como médico de Ovalle hasta 1959, allí nacieron sus 4 primeros hijos. Su esposa Carmen, según su marido “siempre aportando cariño, afecto al hogar; a sus 5 hijos a quienes cuidó a! igual que ahora a sus nietos con extraordinaria paciencia y suavidad”. La casa en París es una casa abierta, acogedora. En las caras de sus nietos, en sus miradas y risas está la presencia de Carmen y Gloria. Orlando Delard se recibió de médico en la Universidad de Chile en el año 1953. Al momento del golpe trabajaba en el hospital Barros Luco en el Servicio de GinécoObstetricia y en el Hospital de la FACH. Luego del 11 de septiembre la Fuerza Aérea le hace un proceso por ser “simplemente un hombre de ideas de izquierda, de ideas libres. No un militante”. No fue detenido pero no pudo seguir trabajando. El doctor Orlando Delard nos cuenta que él y su esposa protegen á Carmen y Gloria al igual que a José Luis Appel y Roberto Cristi cuando ellos logran llegar a Santiago. En la casa de la calle José De Moraleda Carmen y José Luis Appel se casan el 15 de noviembre de 1973, los padres del novio asisten al matrimonio. Una semana antes se habían casado Roberto y Gloria. Los 4 habían decidido salir hacia Argentina pues los buscaban para detenerlos. Un amigo de la familia del doctor Delard, el señor Rene Gajardo Torres se ofrece para ayudar en esta salida del país a Gloria, Carmen y a sus respectivos cónyuges. René Gajardo era militar de las fuerzas armadas chilenas, retirado meses antes del 11 de septiembre de 1973. Diligentemente prepara la salida, primero de Carmen y José Luis, finalmente los lleva a Mendoza dejándolos en la casa de un ex militar argentino. Carmen y José Luis abandonan rápidamente esta casa, no sin dificultades. Gloria y Roberto viajan directamente a Buenos Aires unos días después. Allí, como sabemos, obtienen residencia.
En febrero de 1974 Orlando Delard sale de Chile, primero va a Brasil, finalmente decide ir a Argentina a reunirse con sus hijas. El 19 de mayo de 1974 su esposa llega con los otros tres hijos a Buenos Aires. En ese tiempo Carmen, José Luis, Gloria y Roberto vivían en una pensión. “Los cuatro eran muy unidos” y rechazan una y otra vez la petición de los padres de viajar a Europa. “Tenían la esperanza de que la dictadura en Chile no duraría mucho tiempo”. Finalmente el doctor Delard viaja el 14 de diciembre de 1974 al extranjero a buscar trabajo. Obtiene un buen puesto en Argelia y hasta allá viaja su esposa Carmen con sus 3 hijos menores. Carmen y Gloria quedan en Argentina. A fines de enero de 1977 la familia Delard recibe un telegrama de un joven chileno residente en Argentina avisándoles que viajen urgentemente a buscar a sus hijas y a sus 3 nietos. Empiezan las averiguaciones y los contactos. Organismos de Derechos Humanos franceses y las mismas Naciones Unidas inician las gestiones para encontrar a las hermanas Delard, a sus esposos y recuperar a los hijos de ellas: Roberto, Paula y Victoria Lucía. Finalmente, tras 6 meses de búsqueda en Argentina (sometida en ese tiempo a la dictadura instaurada en 1976) sólo logran recuperar a los 3 niños. Roberto y Paula en un orfelinato, Victoria Lucía bajo la protección del Obispo de Neuquén. Es la hermana de Roberto Cristi la que viaja a Francia con los 3 niños. “Asustados, pálidos, tristes sus ojos de niños no tenían brillo, comían con las manos y con ansiedad se abalanzaban sobre la comida. Paula lloraba permanentemente, Roberto casi no hablaba. Paula tenía diarreas frecuentes y tardó mucho en volver a contener sus esfínteres, igual que Roberto que tuvo enuresis, micción nocturna, hasta muy grande, además de sentir fobia a las planchas eléctricas”. Meses después de la llegada de los niños, que fue el 16 de julio de 1977, René Gajardo Torres, con oficina en MacIver 376 les escribe avisándoles que Gloria Ximena había tenido una niña, agregando antecedentes sobre el peso y estado de salud. ¿De dónde obtuvo él estos antecedentes?. Un sacerdote llamado Carlos Brunet de la orden Mercedaria, Capellán Militar con residencia en la calle Reconquista 163 de Buenos Aires, habla informado que Gloria Ximena había tenido una hija, la cual estaba en un convento de las monjas Pasionistas de la Argentina. Los esfuerzos por confirmar estos datos son asumidos por un amigo y colega de Oscar Delard, el doctor Alfonso Chelen, quien el 19 de abril de 1980 escribe a la familia Delard diciendo “el sacerdote Carlos Brunet es depositario de todos los antecedentes”. Diez años después nada se sabe. Las abuelas de la Plaza de Mayo de la Argentina están en permanente comunicación con la familia Delard. Ellas les informan que un ex prisionero argentino, a quien ellas ubicaron había estado con Gloria y Roberto en la Escuela de Mecánica de la Armada, transformada en cárcel en Argentina. Gloria estaba embarazada aún y se encontraba “anímicamente muy mal. Roberto intentaba animarla siempre”. Roberto, Paula y Victoria Lucía han crecido junto a sus abuelos a quienes llaman padres. Las dos niñas se parecen extraordinariamente a la foto que nos dieron de Carmen y Gloria.
Fuente :archivochile.com sin fecha
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