FREI RECHAZA EL ASCENSO A GENERAL DE JAIME LEPE, INVOLUCRADO EN LA MUERTE DE CARMELO SORIA.
Una carrera militar "congelada" o su retiro del Ejército son las opciones que le quedan al brigadier Jaime Lepe Orellana. La medida fue el fruto de la reacción emprendida por familiares de Carmelo Soria y sostenida por dirigentes de la Concertación.
El Presidente de la República, Eduardo Frei, rechazó la proposición de ascenso al grado de brigadier general al brigadier de Ejército Jaime Lepe Orellana, incluido dentro del alto mando considerado por esa institución castrense para el año 1998.
La determinación se fundó, según expresó ayer en un comunicado oficial el ministro de Defensa, Edmundo Pérez Yoma, en la existencia de "situaciones públicas y notorias que involucren a la persona, de índole tal como para afectar negativamente tanto su imagen ante el país o ante sectores importantes de la ciudadanía, así como las armoniosas relaciones que deben existir entre ésta y las Fuerzas Armadas".
Lo anterior alude a que el brigadier Lepe es mencionado en el proceso por el secuestro, tortura y muerte del diplomático español Carmelo Soria, quien fue asesinado en 1976 por agentes de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).
No obstante, Pérez Yoma se refirió al brigadier Jaime Lepe como "un oficial que ha sido siempre calificado en lista uno y recomendado por el cuerpo de generales del Ejército para su ascenso; no hay antecedentes judicialmente válidos en su contra emanados de tribunales chilenos competentes y provistos de jurisdicción y no se le conocen comportamientos públicos de desacato o menoscabo a la autoridad". En definitiva, la explicación oficial del ministro de Defensa apuntó a no entorpecer un clima de armonía entre las Fuerzas Armadas y el mundo civil, especialmente el político demostrada sobre todo al conocerse el nombre del futuro comandante en jefe.
A pesar de lo anterior, en una entrevista a La Tercera el ministro Pérez Yoma había negado la posibilidad de cualquier veto al ascenso de Lepe, al afirmar que no existía razón para impedir su ascenso: "El coronel Jaime Lepe no ha estado ni está sometido a proceso por casos de derechos humanos y en el Ministerio de Defensa no consta una denuncia formal en ese sentido".
La hija del funcionario de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal), Carmen, fue la primera en cuestionar el ascenso y, de hecho, ayer en la tarde llevó al ministro copias del expediente del caso por el asesinato de su padre, que incluye la declaración en contra del brigadier hecha por el ex agente DINA Michael Townley.
La propuesta de ascenso fue criticada por la Concertación casi apenas conocida, el jueves 30, por la participación del brigadier Lepe Orellana en la Brigada Mulchén de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) acusada del asesinato del diplomático español Carmelo Soria, en julio de 1976.
Congelado La decisión presidencial de vetar el ascenso de Lepe fue censurada por algunos senadores designados y personeros de la oposición, como el senador Bruno Siebert (RN), quien calificó el hecho como una "afrenta" al Ejército. Sin embargo, la determinación de Frei se basó en el artículo séptimo de la ley orgánica constitucional de la Fuerzas Armadas, según cuyo inciso primero "los nombramientos, ascensos y retiros de los oficiales se efectuarán por decreto supremo expedido a través del Ministerio de Defensa Nacional, a proposición del respectivo comandante en jefe institucional".
Lo que ocurre en el caso del brigadier Lepe es que el Jefe de Estado no va a firmar el decreto que dispone su ascenso. De este modo, Lepe permanece congelado en su actual situación de brigadier, a la espera de las resoluciones que sobre él puedan adoptar el actual comandante en jefe o quienes le sucedan.
Sin embargo, en coherencia con la ley orgánica, su destino siempre pasará por un decreto supremo del Mandatario que esté en funciones. Lo que no puede hacer el Presidente es, por sí mismo, llamarlo a retiro, pues siempre precisa de la voluntad del comandante en jefe institucional.
En teoría, según fuentes gubernamentales, Lepe podría permanecer congelado como brigadier hasta que cumpla el plazo máximo de permanencia en el Ejército, que es de 38 años. Las fuentes informaron que Lepe tiene aún "poco menos de 30 años" de carrera.
Revista QuePasa 1386 4 al 10 de noviembre de 1997
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