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Krauss Rusque Jaime

Ejercito - Oficial

 


Martes 28 de Mayo  2002  PrimeraLinea

Documento exclusivo: verifican exhumación de cuerpos y participación de edecán Krauss

Mientras el Ejército niega tener una nómina de los oficiales que estuvieron en Pisagua, el juez Guzmán intenta develar quién dice la verdad sobre la muerte de un prisionero: el edecán Krauss o Herrera Jiménez. Para ello se vale del testimonio de Odlanier Mena y de otros 22 interrogatorios a ex oficiales que estuvieron en la zona cuando acaecieron los fusilamientos

Tras una seguidilla de retrasos en la realización de las nuevas diligencias ordenadas por el ministro de fuero Juan Guzmán Tapia, la investigación por el denominado caso Pisagua se acerca a un punto decisivo en que serán vitales las solicitudes de nuevos auto de procesamiento y donde se definirá definitivamente quiénes participaron en las remociones de cuerpos en 1979.

El magistrado avanza en dos líneas básicas de investigación, una acota las diligencias para definir exactamente quiénes realizaron las ejecuciones de los prisioneros, bajo qué ordenes y de qué modo se llevaron a cabo las pena de muerte en el caso de los Consejos de Guerra.

Un aspecto vital es comprobar quién dice la verdad sobre el fusilamiento del prisionero Nelson Márquez, incidente en que se cruzan dos visiones completamente opuestas la del actual edecán de la Cámara de Diputados, Jaime Krauss, y la del mayor (r) y autor confeso del homicidio de Tucapel Jiménez, Carlos Herrera Jiménez.

La segunda línea de acción, intenta desentrañar el oscuro episodio de las remociones de cuerpo en 1979, indagación en que es pieza clave un documento aportado por el senador Sergio Bitar y en que el juez ha despachado órdenes amplias de investigar a la policía civil.

Primera Línea accedió a los últimos antecedentes del expediente del caso Pisagua, que llega a once tomos y devela más detalles del funcionamiento de los agentes que ultimaron a los prisioneros de guerra, pero quedan pendientes antecedentes vitales como las exhumaciones.

Desde fines del año pasado, el Departamento Quinto de la Policía de Investigaciones reconstituye el documento secreto del senador Bitar, sin embargo, los resultados no han sido para nada auspiciosos.

La nomina de personas que deben ser citadas a declarar incluye a 22 ex uniformados, los que a la fecha han negado todo conocimiento sobre el segundo ilícito cometido en la zona. El juez Guzmán tiene en sus manos las declaraciones prejudiciales del ex jefe del Estado Mayo de la División de Ejército en Iquique, coronel (r) Marcos Mario Lucares; coronel (r) Jorge Raúl Clemente Paravich Saure y del oficial de Estado mayor y brigadier (r) Lander Mickel Uriarte Burotto, falta entonces que presten testimonio el general (r) Juan Toro Davila, quien se desempeñaba como comandante de la división del Ejército de Iquique; el capitán (r) Humberto Carreño, el comandante (r), teniente coronel (r) Hugo Salas Wenzel; y el sargento (r) Leonel Urrutia, entre otros.

Con ellos el magistrado intenta desentrañar si efectivamente es verdad que se dinamitaron los cuerpos que yacían en una fosa común. De ahí, justamente, que sus diligencias abarquen desde eventuales sospechosos de cometer el ilícito a autoridades de la época que manejaron antecedentes sobre el proceso de remoción de cuerpos que comenzó a forjarse luego del descubrimiento de los Hornos de Lonquén.

Independiente de estas pesquisa que deberían estar terminadas dentro del mes, al menos en lo que se refiere a la toma de declaración policial, el ministro Guzmán solicitó el pasado 9 de enero al Jefe del Estado Mayor del Ejército, mayor general Roberto Arancibia Clavel, la nómina de los funcionarios de la institución que prestaron servicios en Pisagua en septiembre de 1973, sin embargo la respuesta fue negativa de parte de la institución castrense.

Emulando a las dificultades que se vivieron en las primeras aperturas de casos en los tribunales, el Ejército señaló que carecía de estos antecedentes y envió una escueta misiva de respuesta que nada aporta a la investigación.

El magistrado avanza en la investigación sólo en base a los testimonios ya recopilados de testigos, sobrevivientes y algunos ex militares que han demostrado su intención de colaborar con el quehacer de los tribunales. Aún así cuenta con una nómina básica proporcionada por los querellantes en que se detalla quiénes estuvieron entre septiembre y noviembre de 1973 en el campo de prisioneros, período en que se efectuaron las ejecuciones.

Los ¿eventuales? inculpados y la participación de Krauss

En la lista se encuentra el capitan de guardia Sergio Benavides, quien tenía a su cargo en el período 14 de septiembre al 20 de octubre de 1973 a los tenientes Roberto Ampuero, Contador, Sergio Figueroa y Guerrero; Sergio Espinoza Davies también figura a cargo de la guardia del recinto pero entre el 20 de octubre y el 20 de noviembre de 1973, fechas en que ejercieron como tenientes a Ricardo Ibarra, Ciro Casanueva, Jorge Adison Smith y Patricio Williams.

Pero es el período más crítico, entre el 20 de noviembre y 20 de diciembre de 1973, cuando estuvo en funciones el capitán Hugo Elzon, quien lideraba las acciones del teniente Conrado García, y los oficiales de apellido Abarzúa e Irigoyen.

García sigue en -servicio activo en la institución e incluso su nombre -sostienen fuentes judiciales- aparece mencionado en la denominada Operación Albania como uno de los integrantes de la Unidad Antisubversiva (UAT) y existen testimonios en el mismo caso Pisagua en que el ex prisionero político y ex diputado Vladislav Kuzmisic asegura haber sido golpeado (foja 3006) por el actual uniformado.

Carlos Herrera Jiménez comienza a figurar en la zona sólo a contar del 20 de diciembre de 1973 y hasta el 20 de febrero de 1974, mientras que el actual edecán de la Cámara de Diputado, Jaime Krauss arriba al campo de prisioneros -según la nómina de los querellantes- a contar del 15 de enero 1974 y ejerce como superior jerárquico de Herrera Jiménez.

Consciente de las abiertas discrepancias entre ambos militares, es que el ministro de fuero decidió recurrir a un tercero, supuestamente más imparcial y citó a declarar al general (r) Odlanier Mena, ex director de la CNI, quien ejercía en la zona.

El documento, que conoció Primera Línea, indica que "el entonces comandante en jefe de la Sexta División y jefe de la zona en Estado de Emergencia, general Carlos Forestie, me ordenó que pusiera a su disposición a un oficial para coordinar la distribución de una donación hecha por la Cruz Roja Internacional a favor de los detenidos de Pisagua".

Añade que "asignó en esta comisión de servicio al capitán Jaime Krauss Rusque, particularmente por la experiencia que él tenía en la distribución de productos no perecibles, ya que en esa época se desempeñaba a cargo de la empresa DINAC de Arica".

Recuerda que estas comisiones de servicio no se extendían por entre 15 a 30 días y que el capitán Krauss "debió realizar tareas netamente administrativas y de apoyo logístico, debía coordinar la recepción, inventario y almacenamiento de las especies que componían la ayuda humanitaria".

Nada dice la declaración sobre el impasse causado por la muerte del detenido Márquez y el tribunal optó por dejar en la misma situación poco clara la participación de Krauss.

Independiente de ello los querellantes sostienen que existen antecedentes suficientes como para solicitar una nueva oleada de autos de procesamientos en que los nombres de Herrera Jiménez y Krauss podrían incluirse. No obstante, sólo será el juez Guzmán quien defina la participación de ambos en los ilícitos. Mientras el edecán ya nombró a un abogado para su defensa a fin de garantizar que no sean violentados sus derechos, se trata del jurista Juan Fernández Concha


La Nacion Domingo - Domingo 18 de julio de 2004
SE DESPEJA LA INCÓGNITA DE SUS VERDADERAS FUNCIONES EN PISAGUA
El fantasma del edecán

Pisagua vuelve a golpear la puerta del Congreso. La historia del edecán de la Cámara de Diputados, Jaime Krauss Rusque en ese campo de concentración después del golpe militar con el grado de capitán, se niega a morir y lo ronda como un fantasma. Siete homicidios lo persiguen y, finalmente, esta semana que se inicia por estos hechos se pedirá su procesamiento a la ministra en visita Carmen Garay.

El edecán se declara inocente, como lo dijo en el proceso y lo afirmó a LND desde Valparaíso. "Este es un cuento de nunca acabar y aquí hay intereses políticos detrás. Yo declaré ante el juez y él me dejó en libertad incondicional. Soy inocente de todo eso", sostiene molesto.

La parte investigativa del proceso sigue abierta y el edecán está en calidad de "inculpado". Lo demuestra la formalidad con que declaró ante el juez Juan Guzmán el 5 de diciembre del 2001, cuando Guzmán todavía instruía la causa Pisagua: "exhortado a decir verdad", como declaran los inculpados de algún delito, y no "bajo promesa" de decirla, como lo hacen testigos.

LND intenta en este artículo exponer en detalle los antecedentes que existen en la investigación respecto del edecán Krauss en relación a Pisagua.

Las víctimas

Su permanencia en ese campo con grado de capitán por espacio de 15 a 20 días, según tres listas que existen en el proceso, no está en cuestión y él lo asume. Su fecha de llegada él mismo la fijó con exactitud en su declaración como "un día lunes de la segunda quincena de enero de 1974". Ese es el lunes 14 de enero. Y afirma que, al menos, estuvo "hasta fines de enero de 1974".

Dentro del período de su estadía fueron asesinados siete prisioneros: Nelson Márquez Agurto, el 17 o 18 de enero de 1974, y Luis Manríquez Wilden, Juan Rojas Osega, Hugo Martínez Guillén, Tomás Cabello Cabello, Juan Mamani García y Nicolás Chánes Chánes, entre el 15 y el 22 de enero de ese año. A estos se les conoció como "los coqueros".
Sin entrar a calificar estas muertes, el edecán también admite en el proceso que, mientras estuvo cumpliendo funciones en Pisagua, estos sucesos existieron.

Acerca del crimen de Márquez, torturado hasta el trastorno por lo que intentó fugarse y fue hallado, dijo en su declaración que "de pronto, el fiscal Mario Acuña se dio vuelta hacia mí y me dijo capitán, ejecute usted al prisionero. En forma enérgica le respondí, perdón mayor, pero no voy a cumplir esa orden".

Sobre las ejecuciones extrajudiciales de los otros seis detenidos dijo que "se escucharon unos disparos provenientes del sector del cementerio (...) Por comentarios nos enteramos que se habría ejecutado a cinco o seis personas (...) No conocí a ninguna de ellas".

La real misión

La primera contradicción importante tiene que ver con cuál fue la real función que Krauss cumplió en Pisagua. El edecán asegura que ella fue exclusivamente "administrativa", inventariando y almacenando "serruchos, martillos, palas, estufas, queso, jamón y azúcar", provenientes de "una ayuda de las Cruz Roja" para los prisioneros. A eso dice que lo envió la comandancia en jefe de la VI División del Ejército a cargo del general Carlos Forestier en Iquique.


Sin embargo, el abogado querellante en la causa Pisagua, Adil Brkovic, expresa que "eso no es efectivo, primero porque los presos nunca tuvieron esos alimentos en Pisagua, y segundo porque el capitán Krauss fue a cumplir funciones a cargo de la guardia del campo".

Dilucidar esta contradicción es fundamental para la suerte procesal de Krauss. Hasta ahora ésta permanece abierta y ni el juez Guzmán, ni el ministro Daniel Calvo, quien asumió después la causa, ni la jueza Garay que la tiene actualmente, la han despejado. En el requerimiento de procesamiento que en la semana interpondrá el abogado Brkovic, esta será una cuestión relevante.

El calendario

En Pisagua funcionó como un reloj un calendario rotativo del personal de oficiales que integraron la Compañía de Vigilantes de Prisioneros de Pisagua. Los períodos duraron cada vez entre 15 a 30 días. Muy pocos permanecieron más de un mes. Cada vez llegó un oficial, siempre con el grado de capitán, como comandante de esa compañía al mando de cuatro o cinco tenientes y subtenientes. El resto del personal eran suboficiales y clases. El único jefe permanente que hubo en Pisagua con el mando superior del campo fue el teniente coronel Ramón Larraín, ya fallecido. Sobre Larraín estuvo el general Forestier, quien visitó periódicamente el lugar y tuvo el mando máximo.

Ex prisioneros y abogados de derechos humanos armaron con precisión el calendario y nómina total de cada equipo de oficiales que arribó a asumir la vigilancia mientras el campo estuvo abierto. En este calendario está incluido el capitán Krauss, cumpliendo funciones entre el 14-15 de enero de 1974, hasta el 5 de febrero de ese año. Si se excluye el nombre de Krauss de ese calendario, hasta ahora no existe ningún nombre de otro capitán que hubiese podido estar en su lugar entre esas fechas.

El entonces capitán Krauss figura en las tres listas que existen en la indagatoria. Los únicos tenientes o subtenientes que aparecen bajo su mando en su período son Carlos Herrera Jiménez y un tal J. Pérez.

Las tres listas mencionan además cumpliendo estas funciones en esas fechas al entonces teniente José Miguel Piuzzi Cabrera. Salvo que una de ellas lo da bajo el mando de un capitán Caballero, entre el 5 de enero de 1974 y el 15 de ese mes. Piuzzi es hoy general de brigada activo y es el actual jefe de la misión militar de Chile en Estados Unidos. Probablemente, a raíz de la solicitud de procesamiento que se interpondrá contra el edecán Krauss, el general Piuzzi sería citado a Chile a prestar testimonio para aclarar su permanencia en Pisagua.

Cara a cara

Carlos Herrera, el mismo que cumple perpetua por Tucapel Jiménez y el carpintero Alegría, nunca varió sus dichos. Insiste en que Krauss le ordenó ejecutar a Márquez en Pisagua. Se lo dijo a la periodista Mónica González en 1998 y luego a La Nación en 2002. El edecán lo niega. Careados en el proceso, ambos mantuvieron su posición.

Una parte inédita de la entrevista de Herrera con La Nación publicada el domingo 19 de mayo de 2002 dice:

-¿Cuál fue la real participación del capitán Krauss en Pisagua?
-Coincidimos en Pisagua durante un mes y Krauss me transmitía las órdenes de fusilamiento a mí, que también a él se las ordenaban. En ningún caso Krauss mandó a matar por su iniciativa.

-¿A quiénes tuvo que ejecutar en Pisagua por orden del capitán Krauss?
-Hablamos de Márquez.

-¿Sólo a Márquez?
-Márquez y otras personas, pero no nos metamos en eso porque el proceso está abierto.

-¿Recibió Krauss también la orden para ejecutar a quienes se les nombró "los coqueros"?
-Claro, eran como cuatro.

Los testigos

Hay dos ex prisioneros que declararon a este medio desde Iquique que cuando Márquez se escondió para intentar fugarse enloquecido por las torturas, fue el capitán Krauss quien apareció en las celdas de la cárcel amenazando con que si Márquez no aparecía en 30 minutos, se iban a matar prisioneros.

Luis González Vivas dijo "cuando matan a Márquez estaba el mayor Krauss, a quien yo le había hecho un mueble, y él advirtió que si no aparecía Márquez hasta las cuatro de la mañana, iban a sacar a prisioneros de las celdas para ser fusilados". Lo mismo confirmó Freddy Alonso. Las versiones contradicen la función que Krauss dice haber cumplido.

El oficial (R) de gendarmería Francisco Zamora órdenes, quien también integró el pelotón que ejecutó a los llamados "coqueros", dijo en el proceso "el capitán a cargo recibió la orden del comandante Larraín y bajó el brazo golpeando el muslo en señal de disparar. Uno de ellos quedó vivo porque su cuerpo saltaba y el capitán se acercó y le dio el tiro de gracia con el fusil SIG en el tórax. Como el cuerpo seguía saltando, le dio el segundo tiro". Pero Zamora no dijo quién era el capitán.

 


23 de Julio 2004 El Mercurio

Edecán Krauss obligado a dejar su cargo en la Cámara

La mesa de la Cámara de Diputados difundió esta tarde un comunicado en el que sostiene que el edecán de la corporación, coronel (r) Jaime Krauss, está inhabilitado para seguir ejerciendo su cargo en la cámara baja.

Ello a raíz del procesamiento dictado en su contra este mediodía por la jueza Carmen Garay, como presunto autor material de siete homicidios en Pisagua en 1974.

Jaime Krauss, hermano del embajador de Chile en España, Enrique Krauss, enfrenta cargos junto a otros altos oficiales en retiro del Ejército, entre ellos el general (r) Carlos Forestier, suegro del actual comandante en jefe de la institución, Juan Emilio Cheyre.

La siguiente es la declaración de la cámara:

"La Mesa de la Cámara de Diputados, a través de su presidente, diputado Pablo Lorenzini, en virtud de los recientes acontecimientos judiciales que afectan al actual edecán de la Corporación, coronel (R) Jaime Krauss Rusque, señala lo siguiente":

"1.- De acuerdo al artículo 23, letra e, del estatuto del personal de la Cámara de Diputados, donde se establecen algunos de los requisitos para ser funcionario de esta Corporación, la persona que desempeñe labores funcionarias no podrá estar procesada ni condenada".

"2.- A raíz de lo anterior, en el caso del actual edecán –considerando los recientes acontecimientos judiciales, se origina una inhabilidad sobreviniente; esto es, una incompatibilidad que si bien no existía al ingresar a su cargo, hoy sí se constituye. Por lo tanto, la Mesa espera contar con la renuncia respectiva dentro de las próximas horas".

"3.- Será la Comisión de Régimen de la Cámara, integrada por representantes de todas las bancadas, la que –siguiendo los procedimientos respectivos- determine a su reemplazante; un oficial superior en retiro de las Fuerzas de Armadas".

 

23 de Julio 2004 La Nacion

Jueza procesa a edecán de Cámara de Diputados

La mesa directiva de la Cámara de Diputados pidió la renuncia al edecán, coronel (R) Jaime Krauss Rusque, y éste aceptó irse. La renuncia le fue demandada sólo horas después de que la ministra de fuero Carmen Garay lo procesó y ordenó su arresto como autor material de siete homicidios ocurridos en el campo de prisioneros de Pisagua, mientras Krauss cumplió en 1974 funciones como capitán a cargo de la Compañía de Vigilantes de los detenidos.

La información de la renuncia pedida al edecán, quien es hermano del actual embajador de Chile en Madrid Enrique Krauss, fue entregada ayer pasadas las 18:30 horas en el Palacio Ariztía en Santiago por el presidente de la Cámara de Diputados Pablo Lorenzini (DC).

Este expresó que la mesa de la Cámara acordó pedirle la renuncia porque, al haber sido procesado, cayó en la “inhabilidad sobreviniente” que señala el estatuto del personal de la institución en su artículo Nº23 letra c), que establece que “la persona que desempeñe labores funcionarias no podrá estar procesada ni condenada”.

El edecán se había declarado “inocente” en sus declaraciones en el proceso de Pisagua, y así también lo manifestó a La Nación Domingo que en su edición del domingo pasado publicó la crónica “El fantasma del edecán”.

El encausamiento del coronel (R) Krauss fue solicitado por el abogado querellante en la causa Pisagua Adil Brkovic. Este dijo ayer que “estamos muy conformes con esta resolución porque la verdad es que en el proceso existen suficientes antecedentes para acreditar la participación del señor Krauss en los homicidios de siete prisioneros”.

El abogado dijo que si bien a Krauss “no se le acusa de disparar él mismo contra los prisioneros, hay quienes lo sindican como quien impartió las órdenes como el segundo comandante del campo de prisioneros de Pisagua. Esta investigación ha tomado ya seis años y los hechos se encuentran totalmente acreditados”, dijo Brkovic.

Los hechos

El ahora ex edecán de la Cámara será notificado hoy a primera hora en el Palacio de Tribunales en Santiago, y luego será trasladado en calidad de detenido al Batallón de Policía Militar ubicado al interior del Comando de Telecomunicaciones del Ejército en la comuna de Peñalolén.

La ministra Garay sostuvo en su resolución que los siete homicidios ocurridos entre el 18 de enero de 1974 y el 30 de enero de ese año, sucedieron en Pisagua mientras el “capitán Jaime Krauss Rusque se encontraba a cargo de los efectivos militares que tenían por misión custodiar a los prisioneros políticos del Campamento de Pisagua, unidad militar que en definitiva dependía del comandante en jefe de la VI División del Ejército (en Iquique), general Carlos Forestier Haensgen”.

El coronel (R) Krauss reconoció en el proceso que efectivamente estos siete homicidios ocurrieron mientras cumplió funciones en Pisagua entre el 14 de enero de 1974 y al menos, según él, el 30 de enero de ese mes. Pero negó que ordenara las ejecuciones y también negó que su función fue la de comandante de la Compañía de Vigilantes de los prisioneros.

Dijo que su tarea fue “administrativa” inventariando y almacenando “serruchos, martillos, palas, estufas, queso, jamón y azúcar”, provenientes de una ayuda de la Cruz Roja para los prisioneros.

No obstante, según el abogado Brkovic la jueza “no le creyó” ese argumento, puesto que “no encaja” con lo realmente sucedido.

En Pisagua operó entre septiembre de 1973 y julio de 1974, como un reloj, un calendario rotativo de personal de oficiales que integraron la Compañía de Vigilantes de prisioneros, cada vez al mando de un oficial con el grado de capitán.

 A su vez este tenía bajo su mando a cuatro o cinco tenientes y subtenientes. La compañía era la responsable de lo que ocurriera con los prisioneros, y fueron sus integrantes los que siempre participaron en las ejecuciones extrajudiciales, como está establecido en la investigación. Por estas mismas funciones han sido encausados por otros homicidios otros oficiales (R) que a la fecha de sus funciones en Pisagua, de acuerdo al calendario de turnos, tenían también los grados de capitán y tenientes o subtenientes. 

El primero en afirmar que Krauss ordenó ejecutar prisioneros en Pisagua fue el mayor (R) Carlos Herrera Jiménez, quien cumple presidio perpetuo en la cárcel de Punta Peuco. Herrera admitió que Krauss le ordenó matar al prisionero Nelson Márquez Agurto, una de las siete víctimas del auto de procesamiento, porque éste había intentado fugarse para intentar evitar que lo siguieran torturando.

Krauss lo niega, pero careados ambos, Herrera mantuvo sus dichos.

El coronel (R) Krauss también fue encausado por los homicidios de Luis Manríquez, Nicolás Chánez, Tomás Cabello, Juan Rojas, Hugo Martínez y Juan Mamani. Todos ellos fueron declarados “dejados en libertad” por el general Forestier, sin embargo sus cadáveres aparecieron, junto al de Márquez, en la fosa clandestina descubierta en Pisagua en junio de 1990 con 19 cuerpos.

Los otros procesados

Por los siete homicidios también fueron procesados el general (R) Carlos Forestier, como autor intelectual; el mayor (R) Carlos Herrera Jiménez, como autor material; el coronel (R) Bernardo Martínez Téllez, como encubridor; y al suboficial (R) de Carabineros Manuel Vega Collao, también como autor material. Vega integró el pelotón de fusilamiento de los seis prisioneros ejecutados a fines de enero de 1974.

En contra de los argumentos de inocencia del coronel (R) Krauss respecto a que cumplió sólo funciones administrativas, están las declaraciones de algunos ex prisioneros, quienes afirman, coincidentemente, que el entonces capitán Krauss ingresó a la cárcel la noche del intento de fuga de Márquez, amenazando que si éste no aparecía en media hora se iban a matar prisioneros.

Uno de ellos, Luis González Vivas, dijo que “cuando matan a Márquez estaba el mayor Krauss, a quien yo le había hecho un mueble. Y él advirtió que si no aparecía Márquez hasta las cuatro de la mañana, iban a sacar prisioneros de las celdas para ser fusilados”. Lo mismo afirmó Freddy Alonso. Ambas versiones contradicen las tareas “administrativas” del entonces capitán Krauss.

 


29 de Julio 2004 El Mercurio

Corte concede libertad a ex edecán Krauss

La Quinta Sala de la Corte de Apelaciones concedió, en forma unánime, la libertad provisional, previo pago de una fianza de 500 mil pesos, al ex edecán de la Cámara de Diputados, Jaime Krauss Rusque.

El tribunal estuvo integrado por los ministros Lamberto Cisternas, Jorge Zepeda y la abogada Ángela Radovic.

El capitán (r) del Ejército y hermano del ex ministro Enrique Krauss fue procesado por la magistrado Carmen Garay como autor material del homicidio de siete presos políticos en la localidad de Piragua, en 1974.

Krauss permanece detenido en el Comando de Telecomunicaciones del Ejército, desde el lunes pasado cuando fue notificado por la magistrado de su nueva situación procesal.

Una vez que fue conocido su procesamiento, la Cámara de Diputados le solicitó su renuncia, la cual posteriormente se hizo efectiva.

Junto con Krauss, fueron procesados también el mayor (r) Carlos Herrera Jiménez y Manuel Vega Collao, además del ex vicecomandante en jefe del Ejército, general (r) Carlos Forestier, como autor intelectual de los homicidios.

La magistrada ordenó la detención de Krauss, Martínez y Vega y su traslado en libre plática al batallón de Policía Militar de Santiago los dos primeros, y a la Prefectura de Zona Metropolitana de Carabineros al último.

Jaime Krauss Rusque, hermano del actual embajador de Chile en España, Enrique Krauss, estuvo a cargo durante 1974 de los efectivos militares que tenían por misión custodiar a los prisioneros políticos del Campamento de Pisagua, unidad militar que a su vez estaba bajo las órdenes del general Forestier.


8 de Octubre 2004 El Mostrador

El secreto del ex edecán de la Cámara de Diputados

El coronel (R) Jaime Krauss Rusque, quien fuera durante 14 años el edecán de la Cámara y que recientemente fue procesado en el caso Pisagua, agregó nuevos antecedentes a su declaración en esta causa, y de paso reveló un nuevo secreto que nunca les contó a los diputados con los que trabajó durante casi todo el período post dictadura.

Krauss reconoció, a fojas 4.706 del proceso –conocido en exclusiva por El Mostrador.cl-, haber participado en consejos de guerra en la ciudad de Arica, en los que, en todo caso, dijo que nadie fue condenado a muerte.

Al mismo tiempo, gracias a un oficio enviado por el Ejército donde se dieron a conocer sus destinaciones, se estableció fechacientemente que perteneció al Estado Mayor de la desaparecida Central Nacional de Informaciones (CNI), entre los años 1980 a 1981, donde laboró en la sede de calle República, según dijo, en calidad de “analista”.

Su respuesta ante la pregunta del juez de por qué no había relatado estos hechos, es porque no se lo habían preguntado antes.

Los hechos

El ex uniformado fue sometido a proceso el 22 de Julio recién pasado, por la ministra Carmen Garay, en calidad de autor de los delitos de homicidio contra siete presos del campo de presos de Pisagua, junto al general (R) Carlos Forestier (suegro del actual comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre), al mayor (R) Carlos Herrera Jiménez y Bernardo Martínez Téllez.

Pero la historia tiene una serie de eslabones a partir del 2001, cuando en algún momento incluso Jaime Krauss negó haber participado en los hechos de Pisagua, tras una nota publicada por la periodista Mónica González en este medio informativo, el 16 de enero del mismo año,con el testimonio de Carlos Herrera Jiménez, el mismo que fue condenado a cadena perpetua por el homicidio de Tucapel Jiménez, y que fue también fusilero en Pisagua.

De hecho, Krauss envió una carta a este diario, en esa oportunidad, en la que rechazó la publicación, la cual fue respondida también oportunamente por Mónica González.

Pero más allá de esto, el abogado Adil Brkovic, quien logró el procesamiento a estos militares por el caso Pisagua, busca ahora encausar a Krauss Rusque por otras muertes ocurridas en ese mismo campo de concentración.

El profesional fue consultado al respecto, pero declinó entregar detalles de su nueva estrategia judicial, aduciendo que debía guardar, además, celoso secreto del sumario.

Krauss Rusque es hermano del actual embajador de Chile en España y ex ministro del Interior, el DC Enrique Krauss Rusque. El ex militar obtuvo su libertad bajo fianza otorgada por la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, el pasado 29 de julio, previo pago de 500 mil pesos de fianza.

Terna enviada por Pinochet

En 1990 asumió como edecán de la Cámara de Diputados, después de que la comisión de régimen interno lo escogiera de una terna entre tres coroneles en retiro que enviara al organismo el entonces comandante en Jefe del Ejército, Augusto Pinochet.

Si bien los tres nombres enviados, en ese entonces, eran "desconocidos", fuentes parlamentarias que participaron en el proceso de elección aseguraron que sólo de Jaime Krauss no recibieron "luces" que lo pudieran vincular a procesos por violaciones a los derechos humanos.

De hecho, recordaron la "gran colaboración" que obtuvieron de Krauss en el llamado ejercicio de enlace y que sólo años más tarde recibieron denuncias en el sentido de que el ex edecán "habría sido guardia en Pisagua".

Consultados respecto a si se investigó en su momento el "historial" de los postulantes al cargo, las fuentes señalaron que sólo "recibimos los currículos y no se indagó más allá".

 


 


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