Fantuzzi Alliende EugenioDoctor La Brigada de Sanidad
La DINA tuvo su propio equipo para atención del personal de servicio, de prisioneros que colaboraban y la aplicación de tormentos a quienes consideraba sus "enemigos". Junto a Vittorio Orvieto Teplizky, cumplían funciones Werner Zanghellini, Hernán Taricco, Nader Nasser, Osvaldo Eugenio Leyton Bahamondez, Rodrigo Vélez, Samuel Valdivia Soto, Luis Hernán Santibáñez Santelices, Eduardo Contreras Balcarce, el ginecólogo Juan Pablo Figueroa Yáñez, el otorrino Eugenio Fantuzzi Alliende, el psiquiatra Roberto Lailhacar Chávez, el dentista Sergio Roberto Muñoz Bonta y la enfermera María Eliana Bolumburú Taboada. Otro médico, del cual sólo se sabe el apellido, es el psicólogo Bassaure. Sin formar parte de la estructura, el médico Gregorio Burgos del Regimiento de Los Angeles, colaboró con agentes de la DINA buscando formas de tortura sin que el detenido perdiera el sentido. Dr. Eugenio Fantuzzi Alliende, Otorrinolaringólogo. Médico Jefe del Servicio de Otorrinolaringología de la Clínica Dávila, ubicada en Avenida Recoleta 464, Santiago. Consulta Particular en Luis Thayer Ojeda Norte 073, oficina 606, Providencia. Teléfono 233 7524. Fax 234 1740. Hoy trabaja en la Clínica Santa María junto con el doctor Juan Pablo Figueroa Yáñez, ginecólogo, ambos pertenecientes de la brigada de sanidad de la DINA, quiénes cumplieron funciones en las clínicas clandestinas Santa Lucía y London, lugares en los que, juntos con atender a los agentes, trataban a prisioneros políticos que necesitaban ser “recuperados” para continuar con la tortura o para sacarlos a “porotear” en búsqueda de otros militantes de izquierda.
Vea Articulo Completo: Torturadores y asesinos: Médicos de la muerte : 13 de Febrero 2004 El Siglo
10 de Abril 2004 El Siglo Funado jefe de Otorrinolaringología de la Dávila El sábado 27 a medio día en la comuna de Recoleta, un centenar de personas denunció al médico Eugenio Fantuzzi Alliende en su lugar de trabajo. Fantuzzi fue miembro de la tristemente recordada DINA. Hasta la Clínica Dávila, ubicada en Avenida Recoleta Nº464, lugar donde Eugenio Fantuzzi es actualmente Jefe de Otorrinolaringología, llegaron los funeros con sus panfletos, gritos, cantos y lienzos para decir una vez más: "Si no hay Justicia... hay Funa". "La llamada ‘Funa’ va a la casa o trabajo de quienes han violado los derechos humanos y los denuncia a viva voz. Desde que se inició esta particular manifestación callejera, más de cuarenta personas han sido ‘apuntadas con el dedo’. La mayoría han sido amnistiados por los tribunales o, simplemente, no pasan por la cárcel", informó el noticiero de Chilevisión. Julio Oliva, uno de los dirigentes de la Funa, señaló: "Hemos seguido haciendo permanentemente estas acciones porque en este país todavía no hay justicia. Por eso vinimos a advertir a los pacientes que se estaban atendiendo, que lo piensen un poco más, porque este médico ayudó con sus conocimientos a matar a personas". En el volante de denuncia que fue repartido a los transeúntes y pacientes del centro médico, la Comisión Funa informó que Eugenio Fantuzzi trabajó en las clínicas clandestinas de Santa Lucía Nº162 y London, con dirección en Almirante Barroso Nº76. En estos recintos dependientes de la DINA no sólo se atendía el personal del organismo represivo de la dictadura de Pinochet, sino también a algunos prisioneros que comenzaban a colaborar, como forma de premiarlos, y también a detenidos que se encontraban moribundos producto de la tortura, para que fueran "recuperados" y los agentes represivos pudieran continuar con sus interrogatorios y torturas. Relatos de sobrevivientes que pasaron por dichos recintos, señalan que en éstos también se torturó y que existía comunicación directa con el campo de concentración de Villa Grimaldi, lo que permitía que los prisioneros escucharan torturas de algún familiar. Por estas clínicas clandestinas pasaron cientos de detenidos, muchos de los cuales se encuentran desaparecidos o fueron ejecutados por la DINA. Entre ellos: René Acuña Reyes, 22 años, quien fue detenido y herido a bala el 14 de febrero de 1975; Dina Aarón, 24 años, egresada de Periodismo, detenida el 18 de noviembre de 1974 por agentes de la DINA y quien, al percatarse que iba a ser aprehendida por civiles, intentó huir resultando herida por impactos de bala en el pulmón y en el riñón; Isidro Pizarro Meniconi, 21 años, detenido el 19 de noviembre de 1974; Ida Vera Almarza, 31 años, detenida el 19 de noviembre de 1974 y Nilda Peña Solari, 23 años, detenida el 10 de diciembre de 1974, quien sufrió un aborto producto de los golpes y torturas a los que fue sometida. Existen pruebas y testimonios que señalan que todos ellos pasaron por dichos recintos y que, posteriormente, desaparecieron a manos de los propios agentes de la DINA. También se encuentra documentado el caso del agente Manuel Leyton Robles, quien pasó por la "clínica" London y fue asesinado luego de ser descubierta su vinculación con el organismo al robar una Recoleta por orden de Germán Barriga, jefe de la Brigada Purén. La Comisión Funa informó que junto a Eugenio Fantuzzi Alliende, pertenecían a la Brigada de Sanidad de la DINA los doctores Vittorio Orvieto Teplizky, Werner Zanghellini, Hernán Taricco, Nader Nasser, Osvaldo Leyton Bahamondez, Rodrigo Vélez, Samuel Valdivia Soto, Luis Santibáñez Santelices, Eduardo Contreras Balcarce, Juan Pablo Figueroa Yáñez (ginecólogo), Roberto Lailhacar Chávez (psiquiatra), Sergio Muñoz Bontá (dentista), y la enfermera María Eliana Bolumburú Taboada. Varios de estos "médicos" ya han sido funados. En la edición Nº1179 de El Siglo, el reportaje "Los médicos de la muerte" entregó antecedentes del papel que muchos facultativos prestaron en los crímenes de la dictadura y sus actuales lugares de trabajo en el campo de la salud pública o privada, amparados en la impunidad. Julio Oliva advirtió que se continuarán realizando Funas: "Queremos seguir en esta lucha contra la impunidad, no solamente contra los criminales de ayer, sino también contra los que hoy se están enriqueciendo, contra los que tienen el poder, contra los que asesinan estudiantes que luchan por su derecho a estudiar, como Daniel Menco, que asesinan a mapuches que luchan por su derecho a la tierra, como Alex Lemún. Esa es la impunidad que todavía sigue. Impunidad de los políticos involucrados en la red de pedofilia, impunidad de los que hacen lo que quieren porque falta nuestra fuerza. Nosotros tenemos que seguir dando fuerzas, organizándonos desde abajo para cambiar este país". Al finalizar la actividad, la Comisión Funa invitó a los asistentes a rendir un homenaje a los hermanos Rafael y Eduardo Vergara Toledo, a Lumi Videla y a los profesionales comunistas Manuel Guerrero Ceballos, Santiago Nattino Allende y José Manuel Parada, asesinados por la dictadura. "Por estos días, tenemos algunas fechas que nos traen a la memoria el dolor de haber perdido a algunos amigos y compañeros, pero también la alegría de saber que por ellos estamos en esta lucha", concluyó. (*) Pablo Ruiz, ex preso político. Editor de www.libertad.ya.st
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