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Marcia Alejandra Merino

      

El Testimonio de la "flaca Alejandra"

(LA EPOCA, 21 JULIO 91 - ALEJANDRA MATUS )

Marcia Merino, la "flaca Alejandra", como le decían en el MIR, ha sido uno de los mitos generados por el golpe de Estado de 1973.  Militante de ese partido, fue detenida y torturada, transformándose en uno de los mas temidos colaboradores de la DINA, junto al "Guatón" Osvaldo Romo y a la socialista Luz Arce, entregando a muchas personas que poco tiempo atrás habían sido sus amigos.  Hoy, dicen algunos, ha formado una pareja e intenta reconstituir su vida.  Recientemente debió concurrir a declarar ante tribunales del crimen por causas derivadas del Informe de la Comisión Verdad y Reconciliación y quienes la vieron dicen que esta avejentada y demacrada.  Esta es la primera vez que se publican declaraciones suyas sobre la trágica era que debió vivir.

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Los jueces se basaron en lo declarado previamente por Luz Arce (quien, como ella, colaboro con la DINA durante varios años) para interrogarla.  Según fuentes judiciales, las diligencias que ha hecho la policía de Investigaciones, derivadas de los dichos de ambas, han permitido identificar, aproximadamente, a 30 militares, diez carabineros y tres marinos vinculados con violaciones a los derechos humanos de personas que ellas mencionan.  Pronto, afirmaron, comenzaran a ser citados.

Las mismas fuentes manifestaron que "la flaca Alejandra" fue ubicada por la policía civil para que prestara declaraciones.  Ella no concurrió voluntariamente.  Quizás por eso, destacaron, su grado de colaboración con los temas que se le consultan es menor que el prestado por Luz Arce.  No obstante, se dijo, su testimonio es valioso para el esclarecimiento de varios casos.  La siguiente es la versión de los hechos que protagonizo:

Los comienzos

"Nací en la localidad de Hualqui, pero viví en Concepción hasta el año 1963.  Realice mis estudios primarios en una escuela fiscal y las Humanidades en el Liceo Experimental de Niñas de esa ciudad, donde curse hasta el Quinto año.  El Sexto de Humanidades lo hice en el Liceo Experimental Darío Salas, en Santiago.  Luego rendí el Bachillerato en Concepción puesto que allí estaban todas mis amistades.  Posteriormente postule a las universidades y quede en la Chile, en la carrera de Arquitectura.  Estudie solo medio semestre y me retire, porque no me gusto la carrera.  Por este motivo estuve sin estudiar el resto del año 1965 y 1966, años en los que estuve en Santiago en la casa de mi madre, sin hacer nada".

"Casi a fines del año 1966, por motivos sentimentales, decidí volver a Concepción a la casa de mi abuela materna, donde di la Prueba de Aptitud Académica.  Ingrese a la Universidad de Concepción, a la carrera de Antropología y Arqueología, en el año 1967.  Pase los primeros seis meses dedicada exclusivamente a los estudios, pero como todas mis amistades eran de ideas y estaban relacionadas con el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), ingrese al el..  No sabia los motivos exactos de eso, pero creo que fueron rebeldía y deseos de justicia social, ya que durante mi infancia hubo cosas que me marcaron socialmente.  Fue así como me inicie, primero en reuniones y luego participando en la actividad política de la universidad, rayados murales, en elecciones, etcétera.  Recuerdo que los primeros dirigentes juveniles eran Miguel Henríquez, Bautista Van Schouwen, Luciano Cruz y otros de ese tiempo, quienes lideraban ese movimiento".

El Caso Oses

 Marcia Merino recuerda que en ese tiempo le iba bien en sus estudios.  "Si mal no recuerdo en el año 1969 se produjo dentro de la Universidad el secuestro y vejación del periodista Osses Santa Maria, donde yo tuve una participación indirecta, ya que sabia que se haría esa acción en su contra, puesto que recuerdo, al parecer, que Ricardo Ruz Zañartu planifico eso con el fin de amedrentarlo, para que no siguiera su campaña contra la Reforma Universitaria.  Pero lo que creíamos será algo sin mayores consecuencias, se transformo de trascendencia nacional.  Se allano la universidad y se me culpo, junto a otros estudiantes y militantes del MIR, como reos en rebeldía, lo que me significo, por orden del MIR, abandonar mis estudios y pasar a la clandestinidad".

Por ese motivo, señala Marcia Merino, se traslado a Tolten, donde permaneció oculta en la casa "de un amigo del partido".  Destaca que no recuerda con que la mantenían, "pero era la gente de esa casa quienes se preocupaban por mi".  Marcia le escribió a su madre para contarle las razones por las que abandono sus estudios.  Ella dice: "me comprendió y me dio todo su apoyo".  Respecto a la razón por la que asumió esa responsabilidad, según su testimonio, se debió al "temor de la sanción moral de mis camaradas de partido y estuve hasta el comienzo del año 1970 sin hacer nada".

Punto Cero

 Mas tarde, agrega, viajo a Santiago "por orden del partido" y aunque afirma que no recuerda la fecha exacta de eso, sí los motivos.  Llegue a una casa de seguridad del MIR, donde estuve realizando tareas políticas del Regional Santiago, que consistían en trabajos con pobladores, tomas de terreno, etcétera.  Debido a mis labores políticas, llegue a ocupar un cargo dentro del MIR Regional Santiago, después de haber tenido estructura de base a mi cargo".  Todo esto, dice, entre 1970 y 1972.

  "En 1972, los dirigentes o el Comité Central del MIR decide que los miembros del Comité que no tenían ninguna experiencia de tipo militar, teníamos que aprender a disparar, a practicar tiro, para lo que viaje a Cuba junto a otras personas que no recuerdo.  Realice dicha instrucción en un lugar llamado Punto Cero, pero ignoro donde queda.  En ese lugar estuvimos de quince a 20 días.  Practique con diferentes armas, tales como subametralladoras, pistolas y fusiles, cuyas marcas no recuerdo.  Desconozco como se financio el viaje.  Alojamos en un lugar de campo, donde había una casa no muy grande con varios camarotes.  Nuestro regreso fue normal y a la llegada al Aeropuerto, cada uno se fue a sus domicilios".

  Marcia Merino asevera que continuo con sus labores políticas hasta 1973.  "En el primer semestre de ese año, pase a depender directamente de la Comisión política del MIR y me toco realizar trabajos de organización y de infraestructura.  Es decir debía preocuparme de ubicar casas de seguridad, enlaces con los regionales y otras actividades.  El MIR para esa fecha era una organización que reunía lo político y militar, y, al parecer, dado que yo carecía de la capacidad suficiente para dirigir un grupo 'político-militar', fui designada a ese lugar".

Enfatiza que durante ese periodo "nunca" tuvo conocimiento de alguna acción armada de la colectividad, "como tampoco use ni porte armas".

  Golpe militar

 "El día 11 de septiembre de 1973 me encontraba en el domicilio de mi madre y por medio de la radio me entere del Golpe Militar.  después del bombardeo de La Moneda me traslade a una casa de seguridad, previamente convenida, donde teníamos que llegar diez personas, pero llegamos solo tres o cuatro.  Permanecimos allí como tres días y quedamos totalmente desconectados del resto.  Ahora, que paso después o lo que hice, no lo recuerdo.  Solo recuerdo que tiempo después retome contacto con el partido, no se por intermedio de quien,, pero inicie la entrega de la infraestructura que había conseguido.  Vale decir, casas de seguridad, para que fueran usadas, pero nunca supe por quien.  Yo solo hice entrega de la información".

"A fines de septiembre de 1973 fui a visitar a mi madre y como estaba cerca de la hora del toque de queda, que era a las 20 horas, y como nadie había llegado allí a preguntar por mi, decidí quedarme".  "Cuando eran aproximadamente las diez u once de la noche, llego una patrulla militar, acompañada de un hombre relacionado con el MIR, pero que no conocí o bien no recordé quien era.  Un oficial era el que hablaba.  Todos venían con uniforme, menos ese individuo.  Preguntaron por Alejandra y les dije que era yo.  El oficial manifestó que debía acompañarlos para prestar una declaración.  Mi madre les pregunto a que lugar era trasladada y el le respondió que a Colina.  Inmediatamente mi madre le explico que tenia un hijo que era oficial de la Fuerza Aérea y que trabajaba en Colina.  Con estos antecedentes el oficial solicito un teléfono para comunicarse con su unidad.  Como no pudo hacerlo, me dijo que lo esperara, ya que iba al Ministerio de Defensa para comunicarse y pedir instrucciones".

  Marcia Merino relata que obedeció la orden del oficial, pero que aprovecho el tiempo para romper "toda la documentación comprometedora y le di instrucciones a mi madre para que avisara al partido que me detenían y que tomaran las medidas en relación con todo lo que yo sabia, especialmente las casas que había entregado.  No recuerdo el tiempo que transcurrió, pero pudo ser una media hora.  Llegaron nuevamente los mismos militares y en una camioneta, cuyas características no recuerdo, debido al nerviosismo, me sentaron adelante, en medio de dos militares.  Me condujeron hasta Pedehue donde fui interrogada por un mayor de Ejercito, cuyo nombre no recuerdo, solo su grado, porque así lo mencionaban quienes hablaban con el.  En ese lugar las preguntas giraban en torno a si era militante del MIR y si estaba metida en algo político, todo lo cual me hacia pensar que no tenían ninguna información respecto de mi.  Estos interrogatorios me los hicieron durante cinco días, en distintas horas".

Según su versión, los captores la trataron "muy bien" durante esos días, tanto en lo referente al trato físico, como al régimen de alimentación.  Lo apremiante estaba, dice, en el trato psicológico.  "Me presionaban mucho con amenazas de fusilamiento y de llevarme al Estadio Nacional, pero como supe que no tenían idea de mi vida política, negué todo."

Señala que fue dejada en libertad, en una fecha que ignora, "pero a los cinco días de estar allí, un teniente de Ejercito, cuyo nombre no recuerdo, me comunico que quedaba libre y me traslado en un jeep de la institución, supongo que a la casa de mi madre.  En ese lugar permanecí por algunos minutos y me traslade al domicilio de unos militantes del MIR ubicado en Santiago Centro, por la calle Andrés Bello, al que solo sabia llegar.  Se trataba de militantes que no eran dirigentes.  Sus nombres son Muriel Dockendorf; su marido, cuyo nombre no recuerdo; y el 'Reta chico', cuyo apellido era Retamales.  allí permanezco varios días y logre tomar contacto con el hermano de Retamales, o sea 'El Reta grande'.  Nos encontramos fuera de la casa, de día, en mi automóvil.  En esa oportunidad le comente de mi detención y los interrogatorios.  Me pregunto si me habían torturado y yo le dije que no.  El agrego: 'Yo te tenia reservada una bala'.  En seguida me dio ordenes de congelarme, que en términos políticos significa no realizar actividades políticas.  Para ello me llevaron a un departamento en el parque Forestal, ignoro a quien pertenecía.  allí estuve por espacio de cuatro meses, con un contacto de una vez a la semana con personas que me iban a ver para saber como estaba y conversar.  En esa estadía pensé en asilarme, sin imaginar embajada alguna, pero le tuve miedo a la sanción del partido, ya que calificaban de traidores a los que lo hacían".

Reactivada

 Marcia Merino afirma que en enero o febrero del año 1974, el partido le dio la orden de reorganizar la estructura partidaria del MIR en San Fernando, Curico y Talca, aunque asegura que no recuerda quien le dio esa instrucción.  Esa persona debía realizarla junto a una persona a la que llama 'Lira' quien era, según su descripción "miembro del Comité Central y Jefe de la Zona".  También se refiere a "El Flaco", como "el encargado de la parte militar, del que tampoco se su nombre, ya que usábamos muchas medidas de seguridad y estábamos compartimentados, lo que significaba que, en general, no conocíamos identidad, domicilios, ni nada mas de lo que una necesitaba saber para realizar su actividad".

La ex colaboradora de la DINA expresa que su acción "se concentro entre las ciudades de Curico y Talca, donde llegaba cada diez días.  allí tomaba contacto con los militantes que quedaban para mantenerlos políticamente y no estuvieran desvinculados del MIR.  También debía tratan que se preocuparan de buscar a los simpatizantes y de reorganizar la estructura del partido en la zona".

Un día, relata la mujer, sin tomar contacto "con la gente de San Fernando", decidió hablar con "Lira" y decirle que "con mis continuos viajes me estaba quemando.  Es decir, me estaba poniendo en evidencia ante los servicios policiales con mis visitas tan seguidas.  Fue así como 'Lira' decidió hacerse cargo por un tiempo de la misma función mía".

detención y torturas

 "Con fecha 1o. de mayo de 1974, me encontraba viviendo en la casa de una amiga de izquierda, pero que no tenia nada que ver con el MIR, cuyo departamento quedaba frente a los Almacenes Paris, por calle San Antonio, el que era conocido por el 'Lira y 'El Flaco', porque habíamos tenido una reunión allí los tres.  Ese día hicimos un punto de contacto, pero el 'Lira' no llego.  Yo me Bolivia con mi amiga, que me acompaño hasta cerca de su domicilio, donde era el lugar de encuentro, y en eso se acerco 'El Lira' por detrás nuestro, manifestándome que no había podido llegar a la cita.  Sin embargo,, me dijo que un militante de San Fernando, de nombre político Víctor, necesitaba hablar conmigo en la esquina de Alameda con San Antonio.  Fuimos, pero no llego nadie.  allí me di cuenta que tanto cerca del edificio, como en el lugar donde estábamos, éramos vigilados por dos o mas sujetos.  Le dije al 'Lira' que nos estaban chequeando, pero el me tranquilizo y me cito para otro punto a las siete de la tarde, en Pedro de Valdivia con Irarrazabal.  Pero en la tarde, cuando estaba con mi amiga, a punto de subirnos a su citroneta, para concurrir al lugar prefijado, fuimos sorprendidas por tres hombres, uno de los cuales me puso una pistola en la espalda, y nos subieron al vehículo.  Me esposaron las manos por delante y me interrogaron sobre Curico y acerca de nombres de militantes que conocía.  Ante esto me di cuenta que algo sabían.  Yo portaba un carne a nombre de Laura Sepúlveda, que me había entregado el MIR, por lo que negaba todo, pero ellos igual me nombraron como 'La flaca Alejandra".

"Fuimos trasladadas a una camioneta, donde nos sentaron delante y nos vendaron los ojos.  Realizamos un largo viaje, pero cuando nos hicieron agachar la cabeza para ocultarnos, me di cuenta que íbamos a Curico, ya que se trataba de un peaje.  En esa ciudad fuimos dejadas en un lugar donde permanecimos en un calabozo.  allí fui interrogada en relación con mis actividades en la zona, sin apremios físicos".

"Posteriormente, tuve que decir que no era Laura Sepúlveda, sino Marcia Merino, pero que no era del MIR.  Ellos no me creyeron, ya que una vez que llego el fiscal militar con uniforme de Ejercito, me dijo que como no quería hablar el trato cambiaba y que el no se hacia responsable de lo que pasara.  después fui sacada de la celda, con la vista vendada, y me sometieron a premios físicos por largas horas donde reconocí todo lo que me preguntaron.  Al día siguiente fui trasladada al Buen Pastor de Curico, donde permanecí tres meses.  En ese lugar el fiscal u otra persona me interrogaba.  Con respecto a mi amiga, a los seis días fue dejada en libertad".

El primero de Agosto de 1973 la madre superiora del Buen Pastor, cuando eran mas o menos las        horas, me comunico que estaba en libertad, lo que me produjo pánico pues creí que no podía ser cierto porque yo era la persona con mas cargos de las detenidas políticas que había allí.  La madre superiora, a esto, me mostró un documento firmado por el fiscal, cuyo nombre era Lautaro Bache.  En el, aunque no pude leer bien, indicaba al parecer que quedaba en libertad.  La madre superiora me entrego a dos individuos, quienes eran los encargados de llevarme donde el fiscal.  Salimos del lugar y me subieron a un automóvil marca Fiat, modelo 600, color rojo.  Me esposaron las manos atrás, me vendaron los ojos y salimos en un viaje largo.  Por lo que escuchaba y por las luces que podía ver a través de la venda, me di cuenta que habíamos llegado a Santiago".  Marcia Merino fue llevada a un lugar que, según supo después, "era Londres Numero 38", donde estuvo aproximadamente un mes y después, según señala, paso por varios otros centros de detención (Ver recuadro Pagina 12)

Las amigas delatadas

 Durante su periodo de detención, Marcia Merino estuvo, según supo después, en Londres 38.  "permanecí siempre con la vista vendada.  Recuerdo el lugar como un recinto amplio y yo siempre con mis manos esposadas.  Como a los tres o cuatro días que estaba allí toque la mano de una persona.  Nos dijimos nuestros nombres.  Ella se identifico como Luz…  Nos dábamos apoyo…"

"En Londres 38 estuve mas o menos un mes.  De allí fui llevada a Cuatro Álamos, donde estuve dos días, que me sirvieron para alimentarme bien y asearme.  después me llevaron  José Domingo Cañas, también con la vista vendada y al igual que en Londres 38, fui interrogada por varias personas, que me aplicaron electricidad en todo el cuerpo.  Las preguntas se relacionaban con la ubicación de Miguel Henríquez.  En ese lugar trate de suicidarme tomando una pastillas para dormir y cortándome las venas de mi mano izquierda, lo que no prosperó ya que fui atendida".  Añade que a fines de 1974 fue trasladada a Villa Grimaldi.

  Destaca, "que en los interrogatorios, tanto en calle Londres 38 como en José Domingo Cañas, debido a los apremios físicos, tuve que decir los domicilios de militantes del MIR que conocía.  Entre ellos, los de: Maria Angélica Andreli; Muriel Dockendorf; Liliana Maldonado; Adriana Urrutia;, ayudista (sic).  No recuerdo otras personas.  De ellas, Maria Angélica es detenida desaparecida y las otras se encuentran en el extranjero.  después que me interrogaban, salía con mis captores para mostrar las casas de estas personas.  Recuerdo que golpee la puerta de Maria Angélica por orden de un agente.  Salió la hermana de esta y yo pedí hablar con Maria Angélica.  Cuando se asomo y se acerco a la reja, fue detenida….  A mi me subieron violentamente a la camioneta.  De ella nunca mas supe, solo que en Londres 38 sentí su voz, cuando conversaba con alguien.  La nombre, pero nunca me contesto….  Mi deseo era pedirle perdón por haber entregado su domicilio.  Hasta la fecha nunca mas he sabido que paso con ella".  Sobre Muriel Dockendorf, declara que " estando vendada logre conversar con ella.  Le pedí perdón por haber entregado su domicilio.  Ella siempre me respondió con ternura y comprensión.  Me decía que entendía y que no me preocupara.  En Cuatro Álamos, compartí con ella la misma celda.  Esa fue la ultima parte donde la vi con vida y supe de ella, ya que hasta la fecha nunca mas supe de Muriel".

  Luz y Carola

 " No recuerdo la fecha exacta pero de haber sido a fines del año 1974 cuando llegue a Villa Grimaldi, en calidad de detenida.  allí tenia como habitación una pieza de material sólido, antigua, con una puerta.  La compartí con Luz Arce Sandoval y Maria Alicia González Gómez, cuyo nombre político era Carola.  Se que ella, aunque no consta, posteriormente cambio apellido paterno por el de Uribe".

según la versión de Marcia Merino, las tres mujeres tenían allí calidad de detenidas.

"En la pieza teníamos un camarote donde yo ocupaba la parte de arriba y Luz Arce, la de abajo.  Carola dormía en una cama.  Yo estaba prácticamente todo el día durmiendo.  Me levantaba temprano, hacia el aseo en la pieza y hacia mi cama, luego volvía a dormir.  Nos alimentaban dos veces al día, al mediodía y en la tarde.  Cuando queríamos ir al baño, éramos conducidas por guardias.  Esto por unos dos meses".

(LA EPOCA, 22 JULIO 91)

Segunda parte y final del testimonio de Marcia Merino, la Flaca Alejandra, ante los tribunales.

"Nunca fui colaboradora de la DINA"

ALEJANDRA MATUS

"En enero o febrero de 1975 llega, o bien al menos yo lo veía por primera vez, Rolf Wenderoth Pozo, oficial de Ejercito, al parecer con grado de mayor.  Con esta persona, a las tres nos cambio el sistema de vida, ya que se hizo mas flexible, y se debió a que Luz Arce Sandoval me manifestó que Rolf Wenderoth Pozo se había enamorado de ella, ya que le había obsequiado una rosa y al parecer le dijo algunas palabras de amor u otras cosas.  Es el caso que en virtud de esto, supongo, nuestro trato cambio totalmente con los espacio limitados que teníamos para transitar en Villa Grimaldi.  No existía libertad absoluta de movimientos.  estábamos limitadas a las necesidades de nuestro trabajo…rectifico; es decir, de las cosas que nos decíamos (sic) que teníamos que hacer, las cuales consistían en revelar fotografías en un laboratorio ubicado en la misma Villa Grimaldi, analizar documentos incautados al MIR, reconocer fotos de personas, careos con otros detenidos, escribir opiniones sobre temas contingentes, entre los cuales recuerdo uno destinado a ampliar la base social del gobierno militar y otras actividades relacionadas con esas áreas.  Por lo tanto no teníamos la libertad total".

 Marcia Merino no describe como fue que le empezaron a pedir estos trabajos, ni tampoco señala a que personas reconoció  en las fotografías, ni con quien fue careada.

 "después de dos o tres meses, no recuerdo bien, se nos asigna como vivienda dentro de la misma villa, una pequeña casa, consistente en dos pieza de madera con pisos del mismo material, la cual se ubicaba cerca de donde había una pieza instalada como laboratorio fotográfico.  Quedaba atrás de la construcción misma, pero estaba separada de todo.  No recuerdo su color.  teníamos allí el mismo camarote y la cama.  Una mesa mediana de madera con sillas, un televisor blanco y negro chico.  No recuerdo otras cosas.  Lo bueno de este cambio es que podíamos ducharnos diariamente y alimentarnos en la pieza.  En esta casita permanecimos hasta el mes de mayo de 1975".

Un hombre gordo y afable 

"En los primeros días del mes de mayo de 1975, Luz Arce nos llama a la Carola y a mi, para que nos encontráramos en la pieza.  Nos dice que vamos a salir, por lo tanto teníamos que arreglarnos.  Una vez que lo hicimos, creo que fue Wenderoth el que nos saco en horas de la tarde.  Estaba oscuro.  Nos trasladamos a calle Belgrano, donde se encontraba el Cuartel General de la DINA.  Recuerdo que nos hicieron pasar a una sala grande, muy elegante, donde nos quedamos esperando".

"De una fuimos pasando.  La primera fue Luz Arce u otra persona.  No lo recuerdo bien, pero cuando lo hice yo, fui llamada por un individuo joven, sin uniforme, de unos 30 años de edad, quien me hizo pasar a una oficina.  El me presento un señor que estaba detrás de un escritorio, de contextura gorda, muy afable, quien me comunico que las tres quedábamos en libertad, pero que era necesario que siguiéramos colaborando con la DINA en análisis de documentos, o sea como analistas, para lo cual nos daba un departamento para que estuviéramos seguras".

En su testimonio Luz Arce, al describir este episodio, afirma que el hombre que las atendió era el entonces director de la DINA, General Manuel Contreras Sepúlveda.

Marcia Merino, que señala desconocer el nombre de la persona con que trato, relata que este "me mostró una publicación del diario La Tercera, donde aparecíamos condenadas a muerte por el MIR.  Ante esta situación y viendo que era la única forma, sin haber otra alternativa de salir con vida, acepte".

Mas adelante Marcia Merino vuelve a la versión de Luz Arce sobre ese encuentro, afirmando que "sobre la entrevista con el jefe de la DINA, coronel Manuel Contreras Sepúlveda, ello ya lo conté anteriormente y es tal como ella (Luz) lo dice; solo que no recuerdo el numero 12 de la torre que ella nombra, como tampoco se a quien perteneció ese departamento".

Luego, prosigue: "Fue así como las tres nos trasladamos a la Villa Grimaldi nuevamente y con fecha 25 de mayo de 1975 nos llevaron al departamento, ubicado en Remodelación San Borja, Torre Cinco, Quinto Piso.  No recuerdo el numero del departamento.  En ese lugar, temprano en la mañana, nos pasaba a buscar Wenderoth, en un vehículo color blanco que el manejaba y nos llevaba a la Villa Grimaldi, donde yo debía hacer función de análisis de documentación de circulación interna, por ejemplo del Comité Central y otros.  Una vez leídos debía hacer conclusiones.  No recuerdo haber dejado escrito a maquina algo de ello.  Solo pudo haber sido en conversaciones o en manuscritos.  Cuando eran aproximadamente las 17:30 o 18:00 horas, Wenderoth nos regresaba a nuestro departamento.  En algunas oportunidades se bajaba y nos acompañaba.  Una vez allí se quedaba conversando con Luz y yo me encerraba en mi pieza".

  "No recuerdo en que fecha.  Pudo haber sido a fines de 1975, las tres comenzamos a trabajar en la oficina del Cuartel General de Belgrano, bajo las ordenes de Wenderoth, donde cumplíamos las mismas funciones de análisis.  En este lugar permanecimos por espacio aproximado de dos años y medio, comprendidos entre 1976, 1977 y supongo los primeros meses del año 1978.  No lo tengo muy claro".

Cirugía estética

 "No se en que fecha, pero en el año 1978, en circunstancias que trate de salir a almorzar, en la puerta del Cuartel de la DINA, en calle Belgrano, fui parada por un guardia, quien me manifestó que no era conveniente que saliera.  Cuando me devolví a mi oficina, parece que fue Wenderoth quien me informo que había un plan del MIR para asesinarme y que además tenían un estudio de todos mis movimientos.  Ante esta situación, igual salí y me fui al departamento, donde llore y quede muy preocupada.

"No tengo claro como fue, si llego Luz sola o acompañada de Manolo Provis, militar con grado de capitán, que es amiga de ella…  La cosa es que ellos se interesaron mucho por mi situación e incluso me plantearon que falleciera legalmente y adoptara otra identidad.  Como reacción, yo no fui mas a trabajar y ellos lo entendieron.  Con Wenderoth converse la solución de mi problema de seguridad y decidí pedir dinero para una cirugía plástica.  Me lo dieron y me sometí a una rinoplastia en la Clínica Santa Maria, el mismo año 1978.  No recuerdo quien me entrego el dinero, pero los tramites los hice yo sola.  Terminada la operación y tratamientos decidí irme a la ciudad de Arica, para olvidarme de todo.  Para ello pedí que se me entregaran, fuera de los pasajes aéreos, una cantidad mensual de dinero que me permitiera vivir y además que fuera una persona a esperarme al aeropuerto, con la cual tendría contactos de emergencias y para que supiera como estaba.  Todo esto dejando bien en claro que no iba destinada a unidad alguna.  Esto era solamente para mi seguridad personal y ellos lo entendieron así.

Hernández Alderson

 "En el aeropuerto de Arica fui esperada y recibida por un oficial de la DINA, quien se me presento como Gabriel Hernández Alderson".

"En esa ciudad arrendé una pieza de pensión en una población, donde me hice amigas.  Incluso estudie francés en un instituto del cual no recuerdo nombre.  Gabriel Hernández Alderson casi todos los días me visitaba y se preocupaba mucho por mi, ya que le conté por todo lo que había pasado, pero debido a ello empezó a tener problemas familiares.  Todo esto me provoco una crisis, porque el ya no venia diariamente.  Por esa razón decidí volver a Santiago, sin pedir dinero ni avisar a nadie".

  Una vez en la capital, Marcia se fue a la casa de su familia.  Como a  los quince días tome contacto con personal de la C.N.I. (Central Nacional de Informaciones), porque ya no era DINA.  No recuerdo con quien hable, pero llegamos al acuerdo de que si yo los necesitaba, ellos estaban dispuestos a ayudarme en caso de problemas de seguridad personal.  Todo esto ocurrió a mediados o bien en octubre de 1978, fecha en que me desligue totalmente de actividades para ese organismo de seguridad".

Asimismo, la ex-agente afirma no recordar - como si lo afirma Luz Arce - una conversación con Odlanier Mena (director de la CNI desde 1978), negando que haya continuado colaborando con ese organismo de inteligencia y que Luz Arce haya sido jefa de sección.

Respuestas a Luz Arce

 En su testimonio judicial, Marcia subraya que fue "obligada a entregar compañeros de partido cuando estuve en Londres 38.  Como lo indique anteriormente, fueron: Maria Angélica Andreoli, Muriel Dockendorf, Liliana Maldonado y Adriana Urrutia.  En José Domingo Cañas me obligaron a ir a un punto de contacto y entregue a la 'Carola', cuyo nombre es Maria Alicia Gomez.  En Villa Grimaldi no recuerdo haber salido a ubicar personas, como tampoco realice interrogatorios ni los presencie.  Solo escuchaba gritos, lamentos, quejidos de personas que eran torturadas, pero desconozco con que elementos se hacia.  No se tampoco si ello ocurría en forma diaria o en ocasiones, ya que perdí la noción del tiempo.  Sobre la 'Carola y la Luz, ignoro si ellas lo hicieron o presenciaron los interrogatorios".

Marcia Merino se refiere también en su declaración, a las afirmaciones hechas por Luz Arce a la Comisión Verdad y Reconciliación.  Sobre el particular señala que "sobre a lo que a mi se refiere, declaro y aclaro esos puntos donde me menciona".

"Con respecto a Chanfreau, es efectivo que lo conozco, ya que pololeamos por espacio de dos años, antes de su matrimonio.  Su nombre completo es Alfonso Chanfreau Oyarce.  En Londres 38 efectivamente hable con el, en dos oportunidades, pese a estar vendad de la vista, oportunidad en la que conversamos cosas cortas y breves, pero el me dio siempre animo". Alfonso Chanfreau se encuentra actualmente detenido y desaparecido.

"Sobre uno de los viajes a la Villa Grimaldi, donde (Luz) dice que ya éramos colaboradoras de la DINA y donde dice que yo fui asignada al Grupo Águila de Miguel Krasnoff debo manifestar lo siguiente: Primeramente nunca fui colaboradora de la DINA.  Ellos en todo ese tiempo me fueron quebrando, tanto física como sicológicamente poco a poco para que cada vez entregara mas información, por lo tanto allí se me ofreció un trato, salvo el de la libertad, ya que mi vida corría peligro, según versión de la prensa.  Sobre el Grupo Águila, lo ignoro ya que nunca supe de su existencia.  A Miguel Krasnoff si lo ubico.  Era oficial de Ejercito, ignoro su grado.  El me interrogo en su oficina sin apremios físicos.  No recuerdo haber trabajado directamente con el, puede que en alguna oportunidad le haya efectuado algún análisis".

Sobre una alucinación de paisajes e incoherencias de los cuales ella habla, solamente recuerdo que en Londres 38 la escuche hablar cosas extrañas, lo que asocie al momento que vivía.  Vale decir, interrogatorios y torturas, además dl ambiente que vivíamos".

"Sobre la Andreoli, ella es Maria Angélica y su situación la relate anteriormente.  Pero sobre una tal Cecilia Labrin Saso, desconozco si estuvo en Londres 38.  Tampoco la recuerdo como militante del MIR, ni tuve que ver algo con su detención.  En relación a que suponía que estaban muertas, ello no es efectivo.  Ignoro porque (Luz Arce) me las atribuye".

"En cuanto a que tratábamos de estar juntas, ello fue en Londres 38, porque sentía apoyo y para no estar sola.  Pudo haber sido otra persona.  Lo que necesitaba era estar con alguien y las circunstancias quisieron que quedáramos juntas.  Sobre si en es periodo empecé a colaborar, aclaro fue que por los apremios físicos que entregue información".

En cuanto a las festividades del 11 de septiembre de 1974, admite que las paso "en la oficina de Krasnoff, obligada a ver un programa que estaban dando sobre esa fecha.  Por lo tanto, no se a que parte me llevaron.  Sobre los poroteos (entregar a personas), ello es totalmente efectivo y el encargado de sacarme era 'El guatón (Osvaldo) Romo', porque el conocía a toda la gente y así no lo podía engañar".

En cuanto a los sucesos ocurridos un cinco de octubre descritos por Luz Arce, Marcia Merino señala que "ella manifiesta que esta en una pieza pequeña con la flaca, que seria yo; la Lumi, que seria Lumi Videla Moya; y la Chica Alejandra, que es como ella dice, Maria Cristina López Stewart.  No tengo claro cuando y como fue, ya que de esa situación tengo recuerdos muy vagos".

Acerca de los detenidos de Villa Grimaldi "donde Luz recuerda a una tal Carmen Bueno y que era a mi a quien pedían información, debo indicar que ello no es verdad, puesto que no la conozco ni la conocí en el MIR.

La ex colaboradora de la DINA admite, a renglón seguido, que "es efectivo que las tres - Luz Arce 'La Carola' y ella - vivimos en una pieza separada de los demás".

"En relación a que Wenderoth se llevaba bien conmigo y que un tal Tulio me quería mucho, debo decir primeramente que con Wenderoth, en ese periodo, no tuve mayor relación con el, razón por la que ignoro eso de que nos llevábamos bien.  Don Tulio era un señor de unos 45 años de edad, muy bueno conmigo, ya que se preocupaba dándome alimentación.  No se si era de Carabineros o del Ejercito, como tampoco nunca supe su nombre".

Donde se refiere a una Carmen Bueno Cifuentes y que estuvo detenida en Villa Grimaldi y que miembros del equipo Águila me consultaran permanentemente por ella, esto no obedece a la realidad.  Nunca escuche ese nombre en los lugares de detención, como tampoco en el MIR, o que haya sido careada con esa persona.  En relación a una vinculación internacional, de ello no tengo idea".

Los 119 

"Con respecto a la lista de 119 personas que aparecieron publicadas en la prensa y que tenían relación con personas desaparecidas, es efectivo que opinamos con Luz cuando conversamos.  Incluso, respecto de la aparición en esa lista de la Maria Angélica Andreoli, a quien yo había entregado, cuando me obligaron a hacerlo.  Pensamos que era absurdo lo que se decía (en cuanto a que habían muerto en enfrentamientos entre militantes del MIR) puesto que estuvieron con nosotras.  Sobre un tal Espejo, no lo recuerdo, ni lo conozco".

Marcia Merino proporciono mas precisiones al testimonio de Luz Arce.  Los párrafos mas relevantes son los siguientes:

  "Sobre los cambios que ella dice en el mes de marzo de 1977, donde nos trasladan desde Terranova al Cuartel General, y yo quedo trabajando en la subdirección provisoriamente con Iturriaga Neumann; de ello no recuerdo que sea verdad, pero si conocí a ese señor, que al parecer era mayor de Ejercito".

"Con respecto a la secciónn encargada de la Democracia Cristiana y el MIR, no la recuerdo.  Lo que si había (era) inteligencia interior, donde yo al igual que ella formábamos parte.  Al señor Augusto Deichler, lo ubico como militar y seguramente con el grado de mayor de Ejercito, pero nunca trabaje con el, y solo recuerdo que en alguna oportunidad reemplazo a Wenderoth".

  También se refiere a un abogado "bajo, moreno", identificado como Miguel Ángel Parra, que Luz Arce menciona "como la persona que me saco de la Fiscalia cuando fui detenida por Investigaciones al denunciar un robo, ello no es efectivo, ya que después de cinco días fui dejada en libertad  por falta de meritos y mi abogado siempre ha sido don Aníbal Salvatierra Linpsay".

Igualmente, desmintió que la Vicaria de la Solidaridad haya presionado a su madre, motivándole una crisis en 1978.  "A mi madre la Vicaria nunca la ha presionado, solo han querido conversar para llegar a mi".

Respecto al Comando Conjunto, Marcia Merino afirma que "no se absolutamente nada y sobre el individuo que menciona (Luz Arce), se trata de Alberto Papilla Grillo, oficial de la Armada de Chile, con el grado de capitán de corbeta, que trabajaba en el Ministerio de Defensa Nacional como encargado de las relaciones navales con los extranjeros, nunca participo en actividades de inteligencia hasta lo que yo se; por lo tanto lo único que es verdad es nuestra relación sentimental, que fue esporádica pero mantenida en el tiempo.  En la actualidad no se donde esta, y la ultima vez que estuvimos juntos fue en el año 1984, pero como amigos, porque ya se había roto la relación".

Al final de su relato, Marcia Merino recordó que en 1977 fue enviada a la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) por unos tres meses.  allí, afirma, obtuvo la segunda antigüedad del curso.  Luego, concluye así:

"Es importante que declare que yo no se nada sobre los detenidos, tanto desaparecidos como los fallecidos, puesto que como lo he declarado en esta ocasión, solo fui una victima mas, no se si de mi propio error o bien de los que me detuvieron, pero nunca participe en interrogatorios, como tampoco presencie estos, por lo tanto, nada se de sus paraderos".

  Viaje a Colonia Dignidad

 Marcia Merino aporto también nuevos antecedentes sobre los detenidos por la DINA llevados a Colonia Dignidad, aunque no se refiere directamente a ese lugar.  No obstante, su relato confirma antecedentes denunciados por otros ex detenidos:

"Lo relacionado con enero de 1975, donde ella (Luz Arce) dice que se produce la detención de un grupo de dirigentes del MIR de Valparaíso, los cuales son conducidos a Villa Grimaldi y entre los que recuerda están un tal Carabantes, Erick Zott y un tal entre paréntesis; y donde afirma que Erick Zott habría sido trasladado a Colonia Dignidad, donde yo habría ido ya que ella no quiso, debo indicar lo siguiente:  Sobre las detenciones en el mes de enero de 1975, no tengo conocimiento.  Sobre Erick Zott, lo ubico, ya que era militante del MIR en Concepción".

En relación al viaje, este efectivamente se hizo, pero a los lugares que indicare.  Primeramente desde Villa Grimaldi salí con Erick Zott y tal vez con Enrique Peebles, miembro también del MIR de Concepción.  Es el caso que subimos a un furgón color azul, cerrado, que ellos denominaban la mosca azul, conducido por un individuo de ojos achinados y de lentes ópticos, supongo.  También subió un agente de la DINA del que no recuerdo ninguna característica.  Con estas personas nos trasladamos a Concepción, para lo cual en el trayecto nos sacaron o bien sacamos las vendas, pero íbamos mirando el paisaje.  En esa ciudad llegamos a una casa ubicada en la periferia del centro, cuya calle pudo haber sido Ongolmo u Orompello, donde la habitación estaba siendo excavada por gente que pudo haber sido de la DINA de esa ciudad, donde al parecer buscaban armas".

  "En ese lugar no puedo recordar si estaba sola o con mis compañeros Zott y Peebles.  Posteriormente fui llevada sola a un Hotel del Centro, donde estaba el 'teniente Pablito', amigo de Luz, ya que la protegía bastante.  allí me alojaron en una habitación y me cerraron la pieza por fuera.  Al día siguiente, no recuerdo con quien salí de la habitación, pero fui subida a una camioneta de una cabina, me parece de un color claro, que pudo ser blanco o beige, donde yo iba entre el conductor y otra persona.  De los dos no reconozco a ninguno, pero el que conducía me dio la impresión que era un oficial de alguna institución militar".

"Ellos me trasladaron en dirección norte, saliendo por la carretera, no se en que momento, me pusieron algodón y scotch y una venda en los ojos y seguimos en la misma dirección.  Recuerdo que también me pusieron algodón en los oídos.  Luego de un rato que yo no pude calcular, el vehículo se detuvo y sentí o percibí la sensación de estar frente a una entrada, con una reja o portón y nos alumbraron con un foco potente, porque la luz me pasaba por la venda de mis ojos.  No escuche conversación y luego el vehículo siguió su camino.  Cuando se detiene la camioneta, me tomaron del brazo y me ayudaron a bajar.  Me dejaron en un lugar que yo sentí que la tierra vibraba y creí estar al borde de una represa y que me matarían.  Me puse a gritar, una persona se acerco, sin hablarme, me saco de allí y me llevo a otro lugar.  Tuve que subir unos pocos escalones y allí me dejo sentada en una silla.  Yo preguntaba si había alguien allí, pero no recibí respuesta.  Momentos después, fui tomada de los brazos, al parecer por una persona y fui llevada a otro lugar, pero sin salir al exterior, el cual pudo ser un subterráneo.  No bajamos escaleras, pero fue la sensación que me dio".

  " En ese lugar me sacaron la venda y los algodones, tanto de los ojos como de los oídos y me dieron instrucciones para que me quedara mirando hacia el lugar donde quede sentada.  Yo obedecí.  Esa pieza tenia su techo muy bajo, estaba totalmente forrada en pluma-bic (sic).  De acuerdo a mi campo de visión, no le vi ventana, ni tampoco la puerta, pero supongo que esta estaba a mi espalda.  había luz artificial.  No recuerdo otras cosas.

"En ese lugar estuve varias horas o el día entero, pero no se con que persona, ya que siempre el se paro frente a mi y me conversaba cosas que no recuerdo.  No se en que momento aparece una maquina de escribir, que instalaron en un mueble empotrado, lo que yo escribía lo que Peebles me iba diciendo.  Era algo relacionado con una declaración de el.  Pero tampoco recuerdo lo que escribía.  No se como, pero dormí allí o en otro lugar, eso no tengo claro.  Lo que si era una pieza y había un catre de campana y allí me acosté.  además recuerdo que la alimentación era muy buena.  Cosas tales como emparedados de jamón en pan de molde, leche, que era lo que mas me llevaron.  En ese lugar, no se cuanto tiempo estuve como tampoco a que fui.  además no vi a Erick Zott en ningún momento.  Puede resultar extraño, pero tampoco recuerdo como salí de allí, ni el viaje a Santiago.  Ahora presumo que pudieron haberme drogado, puesto que nada se del viaje de retorno".

"A mi llegada lo que converse con Luz Arce, fue todo lo que dije, por lo extraño que me pareció el lugar, pero jamás ni siquiera insinué a la Colonia Dignidad, porque nunca he estado allí, ni se su ubicación".

"Sobre las condiciones que estaba yo con Wenderoth, y que ella dice que son similares a la suya, es decir, estar sentada todo el día en una oficina, redactar oficios, no es verdad en lo que a mi persona se refiere.  En relación a lo que describe sobre el laboratorio fotográfico, ello es efectivo, pero íbamos allí solo cuando había trabajo".  

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