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Juan Guillermo Toro Dávila

Coronel y Comandante del Regimiento de Chillán

 

 

En las sesiones de tortura en el Regimiento de de Infantería de Montaña Nº 9 Chillán participaban miembros del Ejercito, Carabineros, miembros de Investigaciones y civiles de Chillán y San Carlos. El Coronel Juan Guillermo Toro Dávila estaba al comando del Regimiento de Chillán, designado a ese cargo por Pinochet  (Decreto Ley Número 4 -1973) y era responsable directo de la represión a los presos políticos. No se sabe con exactitud el numero de presos que pasó por este lugar, sin embargo se sabe que varias personas que hoy están desaparecidas fueron vistas por ultima ves en este recinto militar, incluyendo a Reinaldo Salvador Poseck Pedreros, Luis Omar Contreras Godoy, Eliseo del Carmen Muñoz Alarcón, Ogan Esteban Lagos Marín, Jesús Manuel Mieres, José Adolfo Rojas Méndez y Cecil Patricio Alarcón Valenzuela.

Desde el 28 de Diciembren1981 al 19 de Diciembre 1984,Juan Guillermo Toro Dávila fue Comandantes en Jefe del Comando Conjunto Austral, sección de las Fuerzas Armadas encargada de la seguridad de las Regiones de Magallanes y Antártica Chilena, incluyendo al trabajo coordinado con la XII Zona de Carabineros y la XII Región Policial de Investigaciones.

 

Fuentes de Información: Libros: “No hay dolor inútil”, “El piloto wenche”; Informe Rettigg; Piensachile.com; Diario “La Discusión”; La Nacion; 3ra Sesión de la Comisión Internacional de investigación de los crímenes de la Junta Militar en Chile; La Discusion de Chillan; Archivo Memoriaviva


Decreto Ley Número 4 -1973 (Chile)

Identificación Norma: DL-4
Fecha Publicación: 18.09.1973
Fecha Promulgación: 11.09.1973
Organismo: MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL; SUBSECRETARIA DE GUERRA
Estado: ORIGINAL 
 

DECLARA EN ESTADO DE EMERGENCIA LAS PROVINCIAS Y DEPARTAMENTOS QUE INDICA


Decreto ley N.o 4.- Santiago, 11 de Septiembre de 1973.- 

Vistos: 

Lo dispuesto en el decreto ley N° 1 de esta fecha y considerando que el país se encuentra en la situación prevista en el artículo 31, inciso segundo de la ley N° 12.927, de 6 de Agosto de 1958, la Junta de Gobierno de la República de Chile ha acordado y decreta el presente, 

Decreto-ley: 

Artículo 1°.-
Declárase a partir de esta fecha en Estado de Emergencia, hasta por el plazo máximo previsto en el Art. 31, inciso segundo de la ley N° 12.927, a las provincias y departamentos que a continuación se indican y desígnase Jefes de ellas a los siguientes Oficiales de las Fuerzas Armadas, con todas las facultades determinadas en los artículos 33 y 34 del mismo cuerpo legal:
 

  • a) Provincia de Tarapacá. (Excepto Departamento de Arica). - General de Brigada don CARLOS FORESTIER HAENSGEN (Rol Contraloría N° 30.344 - RUN: En trámite)
  • b) Departamento de Arica. - Coronel don ODLANIER MENA SALINAS (Rol Contraloría N° 52.426 - RUN: 1.912.932-2).
  • c) Provincia de Antofagasta. (Excepto Departamento de El Loa). - General de Brigada don JOAQUIN LAGOS OSORIO (Rol Contraloría N° 44.678 - RUN: En trámite).
  • d) Departamento de El Loa. - Coronel don EUGENIO RIVERA DESGROUX (Rol Contraloría N° 71.358 - RUN: En trámite).
  • e) Provincia de Atacama. (Excepto Departamentos de Huasco y Freirina). - Teniente Coronel don OSCAR HAAG VLASCHKE (Rol Contraloría N° 38.901 - RUN: 2.529.747-2).
  • f) Provincia de Coquimbo y Departamentos de Huasco y Freirina. - Teniente Coronel don ARIOSTO LAPOSTOL ORREGO (Rol Contraloría N° 44.943 - RUN: O.192.137-2).
  • g) Provincia de Aconcagua. - Coronel don HECTOR OROZCO SEPÚLVEDA (Rol Contraloría N° 61.247 - RUN: 2.325.826-9).
  • h) Provincia de Valparaíso. - Contralmirante don ADOLFO WALBAUM WIEBER (Rol Contraloría N° 091.395 - RUN: En trámite).
  • i) Provincia de Santiago. - General, de Brigada don HERMAN JULIO BRADY ROCHE (Rol Contraloría N° 11.825 - RUN: 0.604.372-0).
  • j) Provincia de O'higgins. - Teniente Coronel don CRISTIAN ACKERKNECHT SAN MARTIN (Rol Contraloría N° 438 - RUN: En trámite).
  • k) Provincia de Colchagua. - Coronel don HERNAN BRANTES MARTINEZ (Rol Contraloría N° 11.826 - RUN: 1.929.241-K).
  • l) Provincia de Curicó. - Teniente Coronel don SERGIO ANGELOTTI CADIZ (Rol Contraloría N° 4.200 - RUN: 2.596.800-K).
  • m) Provincia de Talca. - Teniente Coronel don EFRAIN JAÑA GIRON (Rol Contraloría N° 42.446 - RUN: 2.127.320-0).
  • n) Provincia de Linares. - Coronel don GABRIEL DEL RIO ESPINOZA (Rol Contraloría N° 70.591 - RUN: 1.696.269-4).
  • ñ) Provincia de Maule. - Teniente Coronel don RUBEN CASTILLO WHYTE (Rol Contraloría N° 17.998 - RUN: 2.244.086-1).
  • o) Provincia de Ñuble. - Coronel don JUAN G.TORO DAVILA (Rol. Contraloría N° 83.325 - RUN: 2.155.397-2).
  • p) Provincias de Concepción y Arauco (Excepto Departamentos de Talcahuano y Tomé). - General de Brigada don WASHINGTON CARRASCO FERNANDEZ (Rol Contraloría N° 16.779 - RUN: 1.850.021-3).
  • q) Departamento de Talcahuano y Tomé. - Contralmirante don JORGE PAREDES WETZER (Rol Contraloría 063.636 - RUN: 4.465.524-1).
  • r) Provincia de Bío-Bío. - Coronel don ALFREDO REHREN PULIDO (Rol Contraloría N° 69.713 - RUN: 1.816.204-0).
  • s) Provincia de Malleco (Excepto Departamento de Angol). - Teniente Coronel don ELIOS BACIGALUPO SORACCO (Rol Contraloría Nº 7.880 - RUN: 2.129.904-9).
  • t) Departamento de Angol. - Teniente Coronel don ALEJANDRO MOREL DONOSO (Rol Contraloría Nº 56.184 - RUN: 2.128.185-9).
  • u) Provincia de Cautín (Excepto Departamento de Temuco). - Coronel don HERNAN J. RAMIREZ RAMIREZ (Rol Contraloría Nº 69.108 - RUN: 1.803.092-6).
  • v) Departamento de Temuco. - Teniente Coronel don PABLO ITURRIAGA MARCHESSE (Rol Contraloría Nº 042.301 - RUN: 2.128.575-7).
  • w) Provincia de Valdivia. - General de Brigada don HECTOR BRAVO MUÑOZ (Rol Contraloría Nº 12.165 - RUN: En trámite).
  • x) Providencia de Osorno. - Teniente Coronel don LIZARDO SIMON ABARCA MAGGI (Rol Contraloría Nº 63 - RUN: 2.595.174-3).
  • y) Provincias de Llanquihue y Chiloé. - Coronel de Aviación don SERGIO LEIGH GUZMAN (Rol Contraloría Nº 96.094 - RUN: 1.828.106-6).
  • z) Provincia de Aysen. - Coronel don HUMBERTO GORDON RUBIO (Rol Contraloría Nº 37.150 - RUN: 2.128.839-k).
  • z') Provincia de Magallanes. - General de División don MANUEL TORRES DE LA CRUZ (Rol Contraloría Nº 83.693 - RUN: 566.614-7).

Artículo 2º.-
Todas las Fuerzas de Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Carabineros de Chile e Investigaciones que se encuentren o lleguen al territorio jurisdiccional de estas Zonas de Emergencia, se pondrán bajo la autoridad del Jefe respectivo. 

Regístrese en la Contraloría General de la República, publíquese en el Diario Oficial e insértese en los Boletines Oficiales del Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Carabineros e Investigaciones y en la Recopilación Oficial de dicha Contraloría. 

AUGUSTO PINOCHET UGARTE, General de Ejército, Comandante en Jefe del Ejército.-
JOSE T. MERINO CASTRO, Almirante, Comandante en Jefe de la Armada.-
GUSTAVO LEIGH GUZMAN, General del Aire, Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea.-
CESAR MENDOZA DURAN, General, Director General de Carabineros.-

Lo que se transcribe para su conocimiento.-
René C. Vidal Basauri, Teniente Coronel, Jefe Depto. Asuntos Especiales, Subsecretario de Guerra subrogante.-

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Diario “La Discusión”

Jueves 02 de diciembre de 2004.

La oculta historia de “El Sheraton” y las caballerizas del RI-9

La mayor cantidad de declarantes que mencionaron el Regimiento de Infantería de Montaña Nº 9, Chillán, a la Comisión Valech estuvieron detenidos en 1973 y 1974. En los años posteriores la cantidad de testimonios muestra una disminución significativa de casos. En conjunto con la Cárcel de Chillán, fue el principal centro de detenidos en la provincia de Ñuble durante los años 1973 y 1974, según el informe.

Este lugar fue utilizado como recinto de reclusión transitoria de hombres y mujeres; prácticamente todos los detenidos que señalaron haber permanecido en este recinto denunciaron que se les torturó. La mayoría provenía de Chillán, también de sectores rurales y pueblos de la provincia de Ñuble.

Algunas personas señalaron haber sido conducidas inmediatamente a ese lugar luego de ser detenidas por militares, Carabineros, personal de Investigaciones o en operativos conjuntos de Carabineros y militares; otros dijeron que habían estado previamente en cuarteles policiales.

"Muchos de ellos eran llevados desde la cárcel para ser sometidos a interrogatorios y torturas” señala el informe dado a conocer el domingo.

Los testimonios coincidieron en denunciar que entre los meses de septiembre y octubre de 1973, se registró un número significativo de presos políticos que fueron llevados en numerosas ocasiones hasta el regimiento. Algunos quedaron detenidos allí luego de ser llamados por bandos militares y haberse presentado voluntariamente.

Luego de permanecer en este recinto, por lo general, eran derivados a la cárcel de Chillán. Se consignó que varios prisioneros debieron concurrir a firmar a este recinto durante un largo período después de ser liberados.

Los prisioneros eran conducidos a celdas en un subterráneo, según la comisión, donde permanecían con los ojos vendados e incomunicados. Allí eran torturados en el sector de la guardia Nº 2 denominado Sheraton, o bien en las caballerizas.

A una parte de los prisioneros los trasladaron desde aquí al Campo Militar de Entrenamiento en el Fundo "Quilmo", para someterlos a nuevas torturas y luego regresarlos al regimiento.

Hay denuncias, por un número significativo de testigos, de haber sido víctimas de torturas por parte de miembros del Ejército, con la participación de civíles.

Describen, entre las torturas sufridas: golpizas, colgamientos, flagelaciones, aplicación de electricidad, simulacros de fusilamiento y amenazas constantes


La Nación

2 de marzo de 2003

PUEBLO CHICO, INFIERNO GRANDE

“Los pueblos chicos son como Chiles chicos. La versión a escala que esconde lo que todos saben y nadie se atreve a decir”, me dijo una de las personas que entrevisté en San Carlos, una pequeña ciudad de la Octava Región de la cual huí en cuanto tuve edad para la universidad. Han pasado nueve años y por enésima vez, este verano, rompí la promesa que me hice con Cinema Paradiso de no volver jamás.

Dice García Márquez que “la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”. Yo recuerdo un tornado que asoló la Plaza de Armas de San Carlos y levantó un automóvil en 1981; también a Nicanor Parra cuando le dijo al alcalde de San Fabián que podía ensartarse el título de hijo ilustre que querían darle; recuerdo a los cabros de Osorno que llegaron con un casete de Pixies bajo el brazo y que luego se harían llamar Glup!

También recuerdo mi encuentro con “el Pescao”, un compañero de pichangas que luego fue delincuente profesional y dejó a varios en el camino, o las ardientes tardes con liceanas en un departamento desocupado al que le hacía la llave del ‘Chico’ Uribe. O la noche en que me hice amigo de María Paz, la reina de una casa de huifas con más sabiduría que bellezas para abrazar.

Historias sin mayor trascendencia. De adolescencia pueblerina. El lado B de un período de clase Autoritaria, en que otros relatos se escribieron con sangre y que hasta hoy siguen en el limbo. Con un par de ideas y García Márquez en mente bajé del tren en la vieja estación. Buscaba vidas que no viví y recuerdos suficientes como para contarlas.

UN PUEBLO CUALQUIERA

San Carlos es uno de esos pueblos adyacentes a la Ruta 5 en los que pocos se detienen. Su característica es ser una ciudad pequeña, tal vez como la suya: una plaza de armas como punto de encuentro, una larga calle comercial, un par de discotecas y radios, huasos jóvenes que estacionan sus 4x4 o sus motos de enduro a mitad de la calle, gritando a voz en cuello, agricultores cuyo dinero va de sus manos a la tienda, del tendero al supermercado y del supermercado a la carnicería, moviendo la economía anual.

No hay cine ni teatro pero sí una sede universitaria y mucho transporte: 400 colectivos y taxis para calles que se caminan en menos de 30 minutos. En los videos abundan las porno y las de Kung-fú y los hits son del “Llanero Solitario”, un cantante de rancheras con diez casetes y dos CD a su haber.

El orgullo chauvinista asegura que la medialuna local es “la más grande de Chile” y que las longanizas son mejores que las de Chillán. La familia que las elabora -los Pincheira- es conocida como “El Imperio de la Longa” ¿Reminiscencias de Star Wars? Puede ser.

El sancarlino medio es orgulloso y como en todos los pueblos una línea -la del tren en este caso- divide las clases sociales entre el casco antiguo y la “Once” y la “Araucanía”, las dos poblaciones en las que viven más de la mitad de los 50 mil sancarlinos.

Aquí se realizaron las dos protestas masivas de agricultores llamadas “Sancarlazos”, en 1995 y 2001; aquí se apareció en 1962 la Virgen de los Álamos y al año siguiente fue fusilado el ‘Canaca’, Jorge del Carmen Valenzuela Torres, más conocido como el Chacal de Nahueltoro... El 2 de octubre de 1973 fue detenido por carabineros y militares Manuel Humberto Crisóstomo Toro, ‘el Chilenito’, el único desaparecido de San Carlos. Tenía 24 años.

Como en todo pueblo chico el infierno y el aburrimiento son grandes y por lo mismo se hilvanan historias anónimas y fantásticas, de héroes olvidados y verdugos, de ex subversivos y poetas de barrio que se ven las caras todos los días.Son fragmentos y memorias de pueblo que nadie olvida, pero que más de alguno prefiere no recordar.

NUESTROS AÑOS GRIS MILICO

El 11 de septiembre de 1973 el comercio y muchas casas del centro despertaron embanderados. De una vivienda de calle Serrano emergía una blanca y con una araña negra en el centro. El mensaje de Patria y Libertad y de la familia Romero Godoy estaba claro.

Eran cuatro hermanos. Muy vinculada al gremio agrario, al Opus Dei y al mundo militar, esa familia era y es una de las más reconocidas de San Carlos. De hecho, en 1999 el diario local El Esfuerzo entregó a Raúl Romero Godoy su premio anual. Con Pete, su hijo, fuimos amigos de infancia. Luego nos distanciamos.

Al otro lado de la línea del tren, en cambio, en la toma 8 de octubre (bautizada después 11 de septiembre), no flameaba ninguna bandera.

Por entonces, los Romero Godoy poseían un supermercado, una ferretería y predios agrícolas. Uno de ellos, Mario Romero Godoy, era abogado. Rápidamente fue nombrado fiscal militar de la provincia de Ñuble, recuerda un entrevistado que por temor pide reserva de su identidad y agrega: “La desaparición de ‘el Chilenito’ y toda la represión estuvo a cargo de Romero. Personalmente torturó a amigos y personas muy cercanas a mí. Ellos lo reconocen como uno de los torturadores, junto al actual secretario municipal (Florencio Rodríguez Orellana), que presenciaba las torturas, lo que viene a ser lo mismo”, ratifica.

Como en otras ciudades tras el golpe, civiles participaban en allanamientos y funcionarios municipales llegaban de uniforme a trabajar. “Rodríguez Orellana fue uno de ellos”, rememora el entrevistado. Pero hubo otros.

Ramiro Grez es diácono de una parroquia. Tras el golpe no llegaba al municipio de uniforme, pero funcionarios antiguos cuentan que sí lo hacía “con una pistola. La guardaba en un cajón y ponía una imagen de la Virgen del Carmen sobre el escritorio. Cuando terminaba se ponía el revólver al cinto y le daba un beso a la imagen de la Virgen”. Grez es hoy director de Tránsito y “es un tipo muy respetado allí”, dice la fuente.

Entre fines de 1973 y todo 1974 hubo detenciones y torturas, por las que el fiscal Romero Godoy, el entonces coronel y comandante del Regimiento de Infantería de Montaña Nº 9 de Chillán, Guillermo Toro Dávila; el empresario agrícola Pedro Guzmán Álvarez y Florencio Rodríguez Orellana –entre otros- aparecen sindicados por delitos de secuestro, aplicación de tormento y asociación ilícita, en una querella que interpondrán siete personas patrocinadas por el abogado Eduardo Contreras.

Mile Mavrosky Mileva, inmigrante yugoslavo dueño de una funeraria, que llegó al pueblo en 1955, lo pasó muy mal. En enero de 1974 fue acusado como líder de un grupo de combate armado que usaba los ataúdes para ocultar metralletas para realizar –en la siguiente Pascua- una operación de contragolpe llamada “Pascua Negra”. Mavrosky estuvo más de un año desaparecido y con la vista vendada. Está seguro de haber estado en Colonia Dignidad.

Romero Godoy ya no vive en San Carlos, pero es al que más se recuerda. La misma fuente que lo acusa de torturar lo retrata crudamente: “Hay una leyenda de que el helicóptero que trajo al general Arellano Stark a Cauquenes no llegó a San Carlos, porque aquí estaba Romero, que daba plenas garantías de represión a la Junta Militar”.

En 1985, casi simultáneamente, se incendiaron el supermercado de los Romero Godoy, otro en Los Angeles y la Casa Rabié en Chillán. La fuente asegura que al menos el caso de los Romero fue un atentado. “El tipo que lo hizo estuvo un tiempo aquí y se volaron algunas torres”. Nunca más supo de él.

Llegó el plebiscito de 1988. Ganó el SI, gracias en parte a las presiones de la patronal agraria y a las piernas de Magaly Acevedo en el show del cierre de campaña. Los Romero Godoy de nuevo fueron protagonistas. El SI tenía fuerzas de choque, comandadas por Manuel Antonio Sepúlveda, ‘El Pájaro Loco’. “Cuando aún Matthei no reconocía el triunfo del NO, salió de la escuela D-99 y patrulló en un furgón de los Romero, blandiendo un fusil a vista y paciencia de la gente”, recuerda la fuente reservada. El 11 de septiembre previo, ‘El Pájaro Loco’ disparó a todo lo que se moviera en la plaza de armas.

Eran señores intocables”, dice el entrevistado. El último 11 de septiembre en dictadura fue surrealista. La plaza estaba llena de gente celebrando el fin inminente del régimen. Cerca de las ocho de la noche carabineros de San Carlos comenzaron a disparar lacrimógenas. Yo tenía 13 años y observaba todo desde el balcón de mi casa.

El entrevistado recuerda: “Me acerqué con un abogado al mayor a cargo de los carabineros, que personalmente bombardeaba la plaza. El abogado le dijo que la acción era desmedida y el mayor en forma despectiva le dijo: ‘No lo puedo atender, porque estoy trabajando’ y siguió tirando bombas”. Cuando le pregunto si conoce los problemas que le puede traer esta entrevista, la fuente dice que “son cosas que no se dicen porque la gente aún tiene miedo. Estos son pueblos pequeños donde nuestras familias se encuentran en los mismos eventos sociales o como dice Silvio Rodríguez, ‘el domingo en la misa’. Es eso de que es mejor meter todo debajo de la alfombra y la procesión va por dentro. Creo que es tiempo de perder el miedo”, dice.

¿ALGUN DIA CONTARAS MI HISTORIA?

En provincia la tradición del prostíbulo no muere. Son lugares de farol, de sexo húmedo y zangoloteado, donde también se llega a chupar y conversar. En San Carlos las casas más conocidas eran “Las Malvinas” y la “Casablanca”. Los fines de semana se escondían padres de familia y trabajadores. También pendejos de 15 años con ganas de una piscola o de un polvo. Yo era de los primeros cuando entramos por vez primera. Me acerqué al bar a conversar con María Paz, la “cabrona”. Una botella de pisco y cuatro bebidas más tarde, la mujer había desgranado su vida. Su hijo estudiaba en La Sorbonne en Francia y este trabajo era el único que podía pagar una cuenta de educación francesa. María Paz contaba los días para la titulación de su retoño. Entonces jubilaría y se reuniría con él en Europa. Pasaron los años y las visitas a la Casablanca se hicieron frecuentes. Incluso estuve en un cumpleaños de María Paz. Si las personas tuvieran la mitad del amor y compañerismo que vi en esos ojos de mariposa, el mundo sería otro.

Pero llegó el día y me largué. Un fin de semana, ya en segundo de Periodismo, me presenté a la puerta del burdel de mi amiga. Estaba contenta y bebimos y bailamos hasta muy tarde.

-¿Algún día contarás mi historia?- inquirió, dándome su número de celular. Asentí. Al salir casi de mañana, tomé un taxi y prometí que la próxima vez llevaría un grabador. Igual que Humphrey Bogart, nunca cumplí. Con el tiempo supe que su hijo se había graduado y que ella había colgado los botines. Vivía en París. Ahora, casi por nostalgia y ya graduado de Periodismo, volví a cruzar el umbral del local. La reconocí de inmediato y me acerqué. ¡Había vuelto! Rubia, redonda, mayor, pero la misma. No recuerdo cuántas horas hablamos pero sí las fotos: María Paz frente a la torre Eiffel, María Paz subiendo a un barco, María Paz con su hijo, su nuera francesa y su nieto, feliz.

- ¿Cómo se te ocurrió regresar?, pregunté.

- Es que no me hallaba, dijo simplemente.

En Francia estaba su familia pero no se hallaba. En San Carlos las chiquillas... y sí se hallaba. La dejé con una sonrisa y me fui. Antes de sentarme a escribir este artículo la llamé. Aún estaba adormilada y no reconoció mi voz. El teléfono se cortó. Quería decirle que por fin cumplo. Que su historia y otras no tan bellas serían publicadas enLa Nación Domingo. Que ahora lo comprendo todo. Quería decirle que “las huellas en este asunto - como dijo Heredia- hay que buscarlas con el ojo del alma”. Que, María Paz, ahora sé que ya no vuelvo.

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La Nacion

1 de Julio 2006

Presentan querella contra altos mandos militares regionales

Una nueva querella contra Augusto Pinochet Ugarte abrió en Chillán un nuevo frente judicial en materia de violaciones de los derechos humanos. Se trata de una acción que busca sancionar a los mandos regionales de las FFAA y policías. La acción fue interpuesta por el abogado Hiram Villagra ante la Corte de Apelaciones de Chillán contra el ex dictador y una serie de oficiales en retiro por los delitos de secuestro calificado, asociación ilícita, privación de libertad y tortura en la VIII Región.

Además del general (R) Pinochet se imputan estos ilícitos al teniente (R) de Carabineros Patricio Marabolí Orellana; al ex comandante de Regimiento e intendente de la provincia de Ñuble, Guillermo Toro Dávila; al capitán (R) de Ejército y fiscal Mario Romero Godoy, y al teniente de Ejército y jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) Andrés Morales Pereira, junto a otros doce ex uniformados.

Villagra sostuvo que lo relevante de la acción judicial radica en que “hasta ahora el reproche judicial se ha concentrado en Pinochet y la cúpula de la DINA, sin que rindan cuenta importantes agentes operativos. Estamos en una nueva etapa donde civiles y jefaturas locales tendrán que responder”. Para concretar la persecución de opositores en la Región del Biobío, los uniformados contaron con colaboración de civiles como Alex Etchevers, militante del movimiento Patria y Libertad.

El profesional señaló que el teniente Marabolí fue “la punta de lanza de los actos represivos en la zona, siendo ‘premiado’ por el alto mando al ser ascendido a general”.

La querella sostiene que existió coordinación de las ramas en la neutralización de la oposición regional. Los detenidos fueron trasladados de diversas tenencias policiales al Regimiento Nº 9 de Infantería de Montaña de Chillán, donde se les interrogó bajo torturas. Hubo ejecuciones, tras lo cual el personal policial trasladó los cuerpos al puente Ñuble, arrojándolos al río.

El 16 de septiembre de 1973 varios carabineros ingresan al Regimiento y revelan como tras allanar el domicilio del alcalde de Chillán, Ricardo Lagos Reyes (PS), le asesinan junto a su familia.

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La Discusion

07 de Septiembre 2013

A 40 años, Chillán tiene la menor cantidad de condenas por casos de DD.DD.
 

Del casi centenar de desapariciones, apenas 5 casos han terminado en condenas.

De los 71 detenidos desaparecidos en Ñuble, no más de 11 casos se han transformados en causas abiertas.
La cifra le ha arrojado a la justicia, en este caso la Corte de Apelaciones de Chillán, el triste cartel de ser el tribunal con menos sentencias en relación al número de víctimas en todo el país -la región es la segunda en desapariciones y ejecuciones después de la Metropolitana- según coinciden abogados querellantes de la región.

Muchas de las causas están sobreseídas y en apenas cinco existen condenas, pero con penas que no superan los cinco años, debido a que fueron beneficiadas con la prescripción, figura conocida como “Doctrina Dolmestch” que se traduce en una reducción de las penas.
Respecto a los victimarios, los nombres de las patrullas que participaron en las detenciones se tornan reiterativos.
De acuerdo al relato de testigos, que abunda en los expedientes, el grueso de las detenciones de la mayor parte de los detenidos desaparecidos estuvo a cargo de una patrulla de Carabineros, conocida como “Grupo represivo de la Segunda Comisaría de Chillán”, encabezada por el ex teniente Patricio Jeldres Rodríguez, condenado el 13 de agosto de 2008 por la Corte Suprema a tres años de presidio menor en su grado medio, como encubridor del homicidio calificado del ex alcalde de Chillán, Ricardo Lagos Reyes, su esposa Alba Sonia Ojeda Grandón, y un hijo Carlos Eduardo Lagos Salinas, perpetrados el 16 de septiembre de 1973 en su hogar de Chillán Viejo.
Por este caso fue condenado como autor del homicidio del edil y su familia el ex carabinero Luis Gajardo Arenas, a cinco años de presidio menor en su grado máximo. Jeldres, en tanto, fue condenado por la desaparición de Gilberto Pino y Sergio Cádiz, obreros agrícolas secuestrados y muertos en octubre de 1973, aún cuando se está a la espera de la resolución de un recurso de casación.
Por este caso, familiares presentaron un reclamo ante la Suprema contra la Corte de Apelaciones de Chillán, que autorizó al ex oficial de Carabineros viajar a Europa con su familia.

Procesados en el caso del ex alcalde chillanejo, Ricardo Lagos, fueron también otros integrantes recurrentes de la mencionada patrulla de la Segunda Comisaría, como los ex sargentos de Carabineros Juan Francisco Opazo Guerrero, Pedro Ernesto Loyola Osorio y Arturo Manuel Alarcón Navarrete, los tres absueltos finalmente por el tribunal. A este grupo se sumó Márquez Riquelme, asesinado posteriormente y cuyo crimen se mantiene sin aclarar.
También se hace reiterativo en causas el nombre del ex teniente de Carabineros, Patricio Marabolí, quien llegó a Chillán en 1974 y que según quedó aclarado en los expedientes, era uno de los vínculos de la DINA en la zona.
La absolución de ex carabineros, y el hecho de que pese a ser identificados en varias detenciones no hayan sido condenados, mantienen la decepción de los familiares y abogados con la justicia en Chillán.
“Acá se da la contradicción de que los represores andan libres por la calle”, afirma una integrantes de la Agrupación de Detenidos Desaparecidos.
Para juristas, lamentablemente en Chillán sólo una sala es la que ve los casos de violaciones a los derechos humano. “Son los mismos jueces quienes ven las causas, a diferencia de tribunales más grandes”, señalan fuentes judiciales.

Patrulla militar
No sólo los nombres de la patrulla de la Segunda Comisaría son reiterativos en las detenciones de decenas de chillanejos tras el golpe.
Efectivos del Ejército (Regimiento “Chillán”) también participaron en las detenciones. Un nombre se repite, el del ex capitán Andrés Morales, condenado a cinco años por la desaparición del ex secretario regional del Partido Socialista, Reinaldo Poseck, entonces jefe del Indap en Chillán, y a cinco años por la desaparición del funcionario de Indap el socialista y ex dirigente secundario, Cecil Patricio Alarcón Valenzuela.
Muchos abogados de derechos humanos coinciden en que Morales “se mandaba solo” mientras que otros sostienen que se comunicaba con el enviado de la DINA, Patricio Marabolí. El abogado Eduardo Contreras Mella también responsabiliza por su mando al ex general Guillermo Toro Dávila, entonces comandante del Regimiento “Chillán” en 1973, quien no obstante nunca ha sido condenado por las desapariciones.

Pocas condenas y bajas penas
Además de las señaladas, el derrotero judicial de las condenas por desapariciones en Ñuble se limitan al caso del ex regidor comunista de Coihueco, Carlos Montecinos Urra, por el cual fue condenado a cinco años el ex teniente Luis Fernando Romo (pena ya cumplida); el del campesino Félix Iturra Lillo, por el cual fue condenado el ex teniente del retén General Cruz de Bulnes, Orlando Sepúlveda Tapia, y el del obrero de la Población Luis Cruz Martínez, Jaime Espinoza Durán, por el cual fue condenado a cuatro años el ex teniente Aldo Leiva.

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