Quienes somos ] Boletin ] Busqueda ] Pinochet en Londres ] Centros Detencion ] Complices ] Empresas ] Fallos ] Criminales ] Tortura ] Exilio ] ecomemoria ] Desaparecidos ] Ejecutados ] Testimonios ] English ]

Sergio Rivas


Sergio Rivas, ex agente Dina destinado a Villa Grimaldi:
"Ayudé a flagelar a los detenidos"

El Informe de la Tortura describe las denuncias de las víctimas, pero faltaba una visión desde el interior de los recintos. "Dios me puso en esos lugares para que contara las atrocidades que se cometieron", explica el primer interrogador que sale de las sombras para hacer un crudo relato que ya ha servido para aclarar varios casos judiciales. Frente a él pasaron el ex ministro Claudio Huepe y el ex canciller Orlando Letelier.

Domingo 21 de noviembre de 2004 Mauricio Carvallo

Fue uno de los flageladores de la Dina entre 1974 y 1975. Pero desde principios de la década de los 90 Sergio Rivas (casado, 2 hijos, 6 nietos) es conocido por algunos jueces y abogados de derechos humanos como un eficaz colaborador para aclarar casos de torturados y desaparecidos. Este ex detective primero de Investigaciones, destinado a la Dina cuando tenía 40 años, a los 70 sigue igual de comprometido para relatar sus experiencias como interrogador en Londres 38, "La Venda Sexy" y Villa Grimaldi, tres recintos clave en la cadena de la tortura y la desaparición de personas.
Ha sido muchas veces careado con sus ex jefes y amenazado, pero los jueces no lo procesan y los abogados querellantes tampoco solicitan hacerlo: lo consideran ejemplo para muchos ex agentes que permanecen en las sombras. Sin conocer tal trasfondo, dos veces lo han "funado" frente a su casa.
Antes de ingresar a la Dina, en 1974, interrogó al ex canciller *Orlando Letelier*, detenido en el Hospital de la FACh. Se le ordenó averiguar si éste le pagaba a un periodista estadounidense para hablar mal del gobierno chileno, lo cual Letelier negó rotundamente.
Rivas fue enviado a la Dina porque sólo los agentes de la PP (la policía política de Investigaciones de los años 70) tenían experiencia en interrogatorios con electricidad. Hubo militares que intentaron realizar esos "procedimientos", pero terminaron calcinando hasta la muerte a los presos, porque utilizaban los enchufes de 220 volts. Al aportar esta solución, los detectives enviados a la Dina fueron bautizados como "los papis".

_De la DC a la Dina__
_-Era tremendo torturar a un ser humano por sus ideas políticas -afirma-. Porque me considero un político. Antes de ingresar a Investigaciones, en 1960, milité en la Juventud de la DC. En la década del 50 recibí adoctrinamiento político de Juan de Dios Carmona y de Jaime Castillo. Trabajé para el triunfo de Eduardo Frei Montalva. Fui contrario a Allende y estaba orgulloso de la democracia.

_-Entonces, ¿cómo entró a la Dina?__
_-A raíz del pronunciamiento militar fue reestructurada la PP. Me pusieron en el departamento de Informaciones a trabajar denuncias anónimas. En junio de 1974, entrevistaba a una niña cuyo padre tenía una imprenta que hizo panfletos para el PC y que en un allanamiento fue detenida y violada por carabineros. En eso sonó el teléfono del jefe. Llamaban de la Dina para pedirle cinco funcionarios. Como yo estaba ahí, me designó a mí... Imagínese, ni siquiera me gustaba el trabajo de "sapo", de Informaciones.
-Más de 80 funcionarios nos presentamos en el cuartel de la Dina de calle Bucarest, donde un sargento del Ejército, muy prepotente, nos hizo hacer una especie de juramento y nos aseguró de frentón que si no éramos leales seríamos fusilados. Después fuimos a Villa Grimaldi, donde otro señor nos dijo que seríamos los "héroes anónimos" contra la subversión y nos ordenó visitar los cuarteles de Investigaciones sólo para pagarnos el sueldo que recibíamos antes. Me destinaron a Londres 38...

_-Uno de los recintos más terribles.__
_-Era un edificio insalubre, que se llovía por todos lados. Me destinaron como interrogador con dos compañeros más. Me impresionó ver a los detenidos hacinados en el suelo, vendados. Al entrevistarlos me di cuenta de que la mayoría no tenía ninguna importancia. Era gente muy humilde. Es que se acogían muchas denuncias anónimas.

_-¿Usó electricidad en Londres 38?__
_-Felizmente, no. Al menos, en mi caso, a nadie, aunque se interrogaba con corriente y había una parrilla. Supe que allí estuvo detenida la famosa mirista *Luz Arce*, a la cual intentó ayudar uno de sus celadores, un muchacho de la FACh, por lo cual fue fusilado. Después la vi como colaboradora de la Dina en Villa Grimaldi. La tortura debió ser terrible en ella, pero nunca quise hablarle; me caía mal porque traicionó a sus compañeros.

_-¿Escuchó gritos de dolor?__
_-En Londres no. Es que empecé a sufrir sordera. Tampoco allí vi cosas terribles. Pero recuerdo que se hablaba de que a los detenidos se les llevaba en helicópteros. "Puerto Montt", significaba al mar; "La Moneda", tierra. Eran más los primeros. Le dije al juez Calvo que vi salir detenidos en una camioneta C-10 cerrada, de una empresa pesquera confiscada.

_-¿Los inyectaban primero?__
_-Eso lo supe después..., no sé si se puede mencionar. Pero en Londres el único caso de desaparecidos que supe fue el de *Sergio Tormen* (campeón de ciclismo que fue detenido junto al deportista *Luis Guajardo*), a quien interrogué. Sin presión alguna, me confesó que era simpatizante de izquierda, pero muchos años después descubrí que efectivamente era mirista. Cómo él, desaparecieron otros entrevistados míos.

_-¿Usted interrogaba para qué?_
-Mi labor era identificar a los detenidos y saber sus contactos porque el PS y el MIR estaban compartimentados. Como no había máquinas de escribir, todo lo anotábamos a mano. Estaban vendados, tenían esa desventaja. Todo lo demás era como lo hacíamos en Investigaciones.

_-Pero declaró que aplicó corriente..._
-Cierto. Pero no en Londres 38, sino en la *"Venda Sexy", *a la cual fui destinado en septiembre de 1974. Allí entrevisté al ex diputado *Claudio Huepe.* Le tomé su declaración muy correctamente, creo haberlo ayudado en esto, y él me reclamó por los muchos gritos nocturnos. Le dije que era una pesadilla que algún día terminaría y que entonces nos daríamos la mano. No me dijo nada. Cuando él era ministro, fui a La Moneda para estrechar su mano, pero no lo encontré.

_-La "Venda Sexy" era tristemente famosa por sus aberraciones sexuales y por un perro que violó a mujeres y hombres...__
_-El "Volodia"... Lo vi, era un gran perro policial. No me consta que haya violado, pero en recientes declaraciones judiciales se insiste en eso. Es que mi horario era de día. Entraba a las 8:30, tenía una hora para almorzar y me quedaba hasta las 18. Lo más terrible ocurría de noche. Pero el tratamiento con electricidad se empleaba menos en ese recinto porque los detenidos llegaban en muy malas condiciones físicas. Además, cuando debí "trabajar" a los detenidos era porque tenía dos oficiales encima, de quienes di sus nombres en los tribunales. Estuve obligado a ser malo, aunque no lo quise.

_"Salvé a muchos comunistas"__
-¿Qué fue lo peor que hizo?
_-Ayudar a flagelar personas (ahora decimos flagelar, ironiza), colocándole una llave en sus genitales y sienes y aplicarles corriente... Pero nunca fueron más de dos o tres minutos. Era más que nada una especie de amedrentamiento. A veces los oficiales se iban y yo quedaba solo con el detenido para seguir interrogándolo. Uno se daba cuenta de que sabían muy poco. Y yo les decía, "ya pos huevón, grita como si te estuviera sacando la cresta". Y gritaban como condenados.
-Por eso me extraña que me consideraran terrible enemigo de la izquierda. ¡Salvé a muchos comunistas en mi barrio! Se nos había dicho que debíamos denunciar a toda persona de izquierda, y nunca se me pasó por la mente hacerlo.

_-¿Quiere decir que en la Dina se sentía obligado a hacer su trabajo de flagelador y afuera ayudaba a la gente?__
_-Exactamente. Cuando estaba solo, nunca los flagelé. Si quiere le doy los nombres de quienes ayudé afuera. Estuve en la Dina hasta septiembre de 1975, realizando en la etapa final un curso de tres a cuatro meses como oficial de Investigaciones. A fines de este año, jugando a la pelota, sufrí una fisura en la rodilla, y me dieron 40 días de licencia. Esto me provocó una tremenda pelea con Marcelo Moren Brito, jefe de Villa Grimaldi. Me mandó a llamar y aunque llegué enyesado, me dijo que estaba en condiciones de trabajar y que no era patriota... Defendí mi derecho legal y le dije que si no le gustaba me iba, lo que me aceptó. Aproveché esa gran oportunidad porque cuesta mucho abandonar la Dina. En febrero de 1976, después de tomar vacaciones, me fui. Y seguí trabajando en Investigaciones hasta 1978, cuando jubilé.

_-¿Tiene en la conciencia a *Nilda Peña*, a quien interrogó en la *"Venda Sexy*"?_
-Ese caso está en los tribunales y es secreto del sumario... *Cayó detenida con su hermano*. La entrevisté. Era una niña, diría, pura, inocente. Recién en su primer año de universidad abrazó las ideas de izquierda y desapareció... Me contó todo y me quiso entregar una carta para su familia que ¡no me atreví a recibir! Es que teníamos un contraespionaje terrible. Sí, la tengo en mi conciencia. ¡A lo mejor fui cobarde! Es que tenía hijos chicos.

_-¿Lo aterrorizaban sus compañeros?__
_-No les tenía terror, porque me considero valiente en este aspecto, como lo he demostrado. Sentía temor por mi familia. Eran capaces de atentar contra ellos. No sólo conocía el caso de ese joven que fusilaron, sino también de otro, de apellido *Leyton*, que habló mal de sus jefes y apareció sospechosamente muerto. Está encausado por esto un oficial de la Dina...

_-¿Y hacía lo que le mandaban?__
_-Sí. Pero quizás era muy blando, ya que mi trabajo no le gustó a la jefatura: me trasladaron a una unidad donde mi labor consistía simplemente en sacar antecedentes de antiguos comunistas en los archivos de Investigaciones.

_-¿Hizo interrogatorios o torturas?__
_-Interrogatorios, pero creo que todo ser humano a quien se interroga en un lugar que desconoce y donde se le venda, siente que eso es tortura para él. Temo que los chilenos seamos químicamente malos. Cuando los jefes de Villa Grimaldi llegaban enojados de sus casas les daban lumazos por parejo a los detenidos. Uno mantuvo 10 días preso a su arrendatario por haberle cobrado. Un día vi propaganda nazi en un pizarrón, con suástica y todo. Y me acordé del juicio de Nürenberg y les dije a los colegas que tuvieran cuidado. Que esto no iba a ser eterno, que la verdad a veces tarda, pero llega.

_-¿Cómo lo persiguen estos hechos?__
_-Tengo la conciencia tranquila. Nunca he necesitado psicólogo. El 2000, me acerqué al obispo Sergio Valech, a quien le conté todo y él me puso en contacto con el abogado Luciano Fouillioux. Cuando uno quiere hacer algo malo tiene que desearlo. Yo quise hacer lo mejor posible dentro de mis facultades y posibilidades, que eran mínimas. Y si me vi obligado a hacerlo, lo primero que uno pide es perdón. A Dios siempre se lo he pedido, y me siento perdonado. Ayudé a muchas personas. Incluso una detenida se refirió a mí en un interrogatorio como "mi amigo". Cuando Moren preguntó cómo era eso, lo llamé para un lado y le dije que ella lo decía para "chamullar", y me salvé.

_-¿Qué fue lo peor que hizo?_
-Haber ayudado a poner la corriente a los detenidos. Todo lo que sé lo he dicho en los tribunales. Pero hay muchos que no han dicho la verdad, sobre todo de los detenidos desaparecidos. Saben lo que hicieron. No sé por qué no se acercan. Son los principales perjudicados, porque las jefaturas los dejaron abandonados.
-Consta en los procesos que lo dejaron una noche esperando en Villa Grimaldi por una misión relacionada con el traslado de cuerpos en un helicóptero...
-Cuando llegó el momento, me sacaron de la misión. Me imagino que los cuerpos los trasladaban al helicóptero en una camioneta; me imagino que dormidos; que le ponían una inyección para después tirarlos al mar. *Esa niña del MIR iba en ese grupo.*

_-¿Cómo salió vivo de su experiencia?_
-Tal vez por haber sido medio bonachón, medio ingenuo, y de repente me hacía el tonto. Pero debido a todo lo que he hecho, me siento amenazado, que mi familia está en peligro. Por eso, desde hace mucho tiempo, no hago una relación familiar. Exijo que no me visiten mis nietos en mi casa; me junto con ellos en otros lugares. El mismo día en que una vez declaré, llamaron por teléfono a mi casa y al otro lado de la línea solamente se escuchó la descarga de una metralleta. Por eso se me protegió...

*LOS CASOS MÁS DUROS**
*_Interrogar a un niño__
-¿De qué fue testigo?
_-Es que hay cosas que son secreto del sumario... A fines de 1975, luego de que echaran a un colega por violación y de que fuera herido uno de los jefes de Villa Grimaldi, Gerardo Urrich, me hice cargo del puesto de interrogador. Éramos tres para esta misión y planteé que solamente nos dedicáramos a tomar declaraciones a los detenidos.

_-¿Y entonces tuvo que interrogar a un niño de ocho años, como aparece en uno de los procesos judiciales?__
_-Un día, un oficial me lleva a otro lugar de Villa Grimaldi y me pide interrogar a "un detenido". Abro la puerta y veo a un niño aterrorizado, que tenía la edad de mi hijo... ¡Con los ojos vendados! Fue terrible. Me dieron ganas de sacarle la venda, pero no podía. No le pregunté nada. Le dije: "Mijito, no tengas temor, no te voy a hacer nada". Supe que era hijo del cineasta *Álvaro Covacevich*.

_-Otro caso que le tocó fue el de un músico de la Filarmónica..._
-Cuando le tomé declaración me confesó que se quiso suicidar cortándose las venas... Le reproché haberlo intentado y cuando noté que le corría la sangre, le curé las heridas, le puse una venda y seguimos conversando. En eso entra Moren Brito furioso. "¡Qué está haciendo, si este huevón no debe vivir!", dijo, y lo tomó y se lo llevó al patio. Llamó a dos funcionarios y les ordenó reabrirle y presionar las heridas hasta que murió desangrado.
-Me acerqué y lo único que pude hacer fue rezar en voz baja... Fue algo espantoso. Nunca lo voy a olvidar. Esto figura en un proceso porque lo relaté a varios jueces. Todas estas cosas también se las he contado a mi sacerdote (ya fallecido), quien me decía "Dios te puso en ese lugar". Y parece que es cierto: para que pudiera contar las atrocidades que se cometieron.
 

  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos - Londres © 1996 - 2015