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Adriana Elcira Rivas González

Agente DINA



C.I.: 6.615.200-6
Domicilio en Chile: Cautín 830, Quinta Normal, Santiago

Domicilio en Australia: 207/5 Florence Avenue, N.S.W. 2018

Adriana Elcira Rivas González. la Chani. ingresó al Ministerio de Defensa como secretaria, luego de tomar cursos de inteligencia militar ingresó en 1974 a la Dirección Nacional de Inteligencia  (DINA), donde llegó a ser miembro de la temida Brigada Lautaro. Tenía poco más de 20 años. Fue secretaria personal  de Manuel Contreras y llegó a ser suboficial de la Armada y hoy recibe pensión y beneficios como miembro de las fuerzas armadas.

En 1978 Adriana Rivas se radicó en  Australia. De acuerdo a la información obtenida por grupos de derechos humanos en Australia, entre el 1994 y el 2000 entraron mas de 400 ex DINA, CNI y otros personajes relacionados con la policía secreta de Pinochet a ese país. Australia les concedió visa permanente a todos ellos, lo que sugiere un acuerdo entre los dos gobiernos.

En 2006 Adriana Rivas regresó a Chile y fue detenida por su participación en el Caso Conferencia, una operación de la DINA contra la dirección clandestina del Partido Comunista en 1976. Procesada en febrero de 2007 por su participación como integrante de la Brigada Lautaro en la muerte del dirigente Víctor Díaz, estuvo casi tres meses detenida. Cuando se le otorgó la libertad condicional, pero con orden de arraigo, se fugó vía Argentina con destino Australia, lugar donde se encuentra en la actualidad.

Su sobrina realizo recientemente un video documental en el que trata de investigar que motivó a su tía a transformarse en una agente de la DINA desde 1974 y porqué justifica sin vergüenza alguna el uso de tortura con oponentes políticos

En una entrevista difundida por la radio australiana SBS, con ocasión del 40 aniversario del golpe militar en Chile, Adriana Rivas defendió la tortura como método para extraer información y consideró aquellos años como los mejores de su juventud.  En la entrevista Rivas indicó que las torturas durante la dictadura eran "un secreto a voces" y las calificó de técnica "necesaria para quebrantar a la gente".

Al ser consultada sobre el paradero de los más de 1.000 detenidos-desaparecidos contestó que es algo que nunca se sabrá: "Si está muerto, está muerto. ¿Dónde están? No se sabe".

En la actualidad se encuentra en Australia prófuga de la justicia chilena


La Brigada "Lautaro"

La Brigada Lautaro de la DINA era la unidad de exterminio montada por Manuel Contreras y dirigida por el Mayor de ejercito Juan Morales Salgado. Esta brigada operaba desde el desconocido cuartel de Calle Simón Bolívar 8630. Las acciones hasta ahora conocidas de este grupo de agentes DINA seria la captura de la dirección del partido comunista en 1976.

La brigada funcionaba con un contingente de mas de 70 miembros, de los cuales sus miembros operativos ejecutaban la recopilación de información, detenciones, interrogatorios/tortura, ejecución y desaparecimiento de cuerpos de los detenidos.

Para estos efectos constaban con acceso a una gran infraestructura, que aparte del cuartel en si, tenían un variado numero de vehículos a su disposición, además del acceso a los helicópteros Puma, del Comando de Aviación del Ejército (CAE) que operaba desde Peldehue.

Los miembros de la Brigada Lautaro provenían de las cuatro ramas de las FFAA, además de contar con algunos agentes civiles adscritos a las diversas ramas, su conformación era mayoritariamente de sub oficiales, El hecho de que en esta brigada existían a lo menos siete agentes provenientes de la Armada, deja de claro que la institución miente cuando declaro que la Armada retiró a todo su personal de la DINA en 1975.

Otra de las características de la brigada Lautaro, es que contaba con un gran numero de mujeres, las que como se ha ido descubriendo, se caracterizaban por su frialdad y crueldad ante los crímenes. Varias de ellas, por sus conocimientos de medicina y enfermería, cooperaban en los experimentos que se ejecutaban en el laboratorio químico de la casa de Michael Townley, en Lo Curro. Townley asistía constantemente al cuartel de Calle Simón Bolívar para experimentar en los detenidos con el gas que fabricaba el químico Eugenio Berrios.

 La información que se ha logrado rescatar hasta agosto 2007, aparece después de la investigación del caso “Calle Conferencia” llevada a cabo por el Juez Víctor Montiglio quien ha logrado establecer la suerte corrida por un numero de detenidos de la dirección del partido comunista, entre ellos el secretario general del PC en la clandestinidad, Víctor Manuel Díaz López, además de Bernardo Araya Zuleta, María Olga Flores Barraza, Mario Zamorano Donoso, Onofre Jorge Muñoz Poutays, Uldarico Donaire Cortés, Jaime Patricio Donato Avendaño, Elisa Escobar Cepeda, Lenín Adán Díaz Silva, Eliana Espinoza Fernández y Marta Lidia Ugarte Román.

Hasta hoy se ha establecido que Víctor Manuel Díaz López fue detenido la madrugada del 12 de mayo de 1976 en la casa ubicada en calle Bello Horizonte Nº 979, de la Comuna de Las Condes, días después de la detención de varios dirigentes del PC detenidos en el operativo conocido como la “Ratonera” en Calle Conferencia No1587.

Víctor Díaz fue llevado al centro de torturas de Villa Grimaldi, y posteriormente trasladado a “Casa de Piedra”, otro centro de torturas de la DINA ubicado en el Cajón del Maipo, lugar donde es sabido que Augusto Pinochet habría visitado a Víctor Díaz y a otros dirigentes PC ahí detenidos.

A principios de 1977 Manuel Contreras le da la orden a Juan Morales Salgado, de eliminar a Víctor Díaz, y en cumplimiento de esa orden, los agentes Sergio Escalona Acuña  y Bernardo Daza Navarro sacan a Díaz de un celda y le amarraron una bolsa plástica en la cabeza asfixiándolo, mientras la teniente (enfermera) de ejército Gladys de las Mercedes Calderón Carreño le inyectó cianuro. Posteriormente procedieron a introducir el cuerpo en bolsas plásticas, atarlo y adosarle un trozo de riel e introducirlo en sacos papero para luego atarlo con alambre y asegurarse que no se abran las amarras.

El cuerpo fue trasladado en vehículos hasta el regimiento del Ejercito en Peldehue, donde tenían otros ejecutados traídos desde Villa Grimaldi y atados de la misma forma que Víctor Díaz. Cargaron los cuerpos en el helicóptero Puma del Comando de Aviación del Ejercito y partieron con rumbo a la costa de la Quinta Región para lanzar los cuerpos al mar.

Este modo de operar de los agentes de la brigada Lautaro demuestra la brutalidad y deshumanización de todos sus miembros.

Lista de algunos de los agentes de la Brigada "Lautaro":
1 Acevedo Acevedo, Heriberto del Carmen Carabineros Suboficial
2 Ahumada Despouy, Joyce Ana Ejército Suboficial
3 Altamirano Sanhueza, Orlando del Tránsito Armada Suboficial
4 Alvarez Droguett, Victor Manuel Ejército Suboficial
5 Alvarez Vega, Hiro Ejército Suboficial
6 Arriagada Mora, Jorge Hugo FACH Empleado civil
7 Aspe Rojas, Celinda Angélica Armada Suboficial
8 Benavides Escobar, César Raúl Ejército General
9 Bermúdez Méndez, Carlos Justo Ejército Suboficial
10 Bitterlich Jaramillo, Pedro Segundo 	Ejército Suboficial
11 Cabezas Mardones, Eduardo Patricio FACH Suboficial
12 Calderón Carreño, Gladys de las Mercedes Ejército Oficial y enfermera
13 Castro Andrade, Sergio Hernán Carabineros Suboficial
14 Chaigneau Sepúlveda, Federico Humberto Ejército Teniente Coronel
15 Daza Navarro, Bernardo del Rosario Armada Suboficial
16 Díaz Radulovich, Jorge Iván FACH Suboficial
17 Díaz Ramírez, Guillermo Eduardo FACH Suboficial
18 Escalona Acuña, Sergio Orlando Armada Suboficial
19 Escobar Fuentes, Jorge Marcelo Ejército Brigadier
20 Ferrán Martínez, Guillermo Jesús Ejército Suboficial
21 Garea Guzmán, Eduardo Ejército Empleado civil
22 Guerrero Aguilera, Gustavo Enrique Carabineros Suboficial
23 Guerrero Soto, María Angélica Ejército Suboficial
24 Gutiérrez Valdés, Pedro Antonio Ejército Suboficial
25 Jaime Astorga, Rufino Eduardo Carabineros Suboficial
26 Jímenez Escobar, Berta Yolanda Armada Suboficial
27 Krassnoff Martchenko, Miguel Ejército Brigadier
28 Lagos Yañez, Luis Alberto FACH Empleado civil
29 Lawrence Mires, Ricardo Víctor Carabineros Teniente Coronel
30 López Tapia, Carlos José Ejército Coronel
31 Magna Astudillo, Elisa del Carmen Ejército Oficial 
32 Manríquez Manterola, Jorge Lientur Armada Suboficial
33 Marcos Muñoz, Carlos Segundo Civil adscrito al Ejército
34 Meza Serrano, José Miguel Armada Suboficial
35 Montre Méndez, Manuel Antonio Carabineros Suboficial
36 Morales Salgado, Juan Hernán Ejército Coronel 
37 Navarro Navarro, Teresa del Carmen Armada Suboficial
38 Obreque Henríquez, Manuel Jesús Ejército Suboficial 
39 Ojeda Obando, José Alfonso Carabineros Suboficial 
40 Orellana de la Pinta, Claudio Orlando Carabineros Suboficial
41 Oyarce Riquelme, Eduardo Alejandro Ejército Suboficial
42 Pacheco Fernández, Claudio Enrique Carabineros Suboficial
43 Pichunmán Curiqueo, Jorge Segundo Carabineros Suboficial
44 Piña Garrido, Juvenal Alfonso Ejército Suboficial
45 Reyes Lagos, Eduardo Antonio Ejército Suboficial
46 Rinaldi Suárez, Carlos Ramón Ejército Suboficial
47 Rivas González, Adriana Elcira Armada Suboficial
48 Riveros Valderrama, René Miguel Ejército Oficial
49 Saavedra Vásquez, Orfa Yolanda Ejército Suboficial
50 Sagardía Monje, Jorge Laureano Carabineros Suboficial
51 Sarmiento Sotelo, José Manuel Carabineros Suboficial
52 Silva Vergara, Marilin Melahani Carabineros Suboficial
53 Sovino Maturana, Hernán Luis Ejército Capitán 
54 Torrejón Gatica, Orlando Jesús Ejército Suboficial
55 Troncoso Vivallos, Emilio Hernán Carabineros Suboficial 
56 Urrutia Acuña, Luis Arturo Carabineros Suboficial 
57 Vacarella Gilio, Italia Donata Carabineros Suboficial 
58 Valdebenito Araya, Héctor Manuel Carabineros Suboficial 
59 Vilches Muñoz, Ana del Carmen FACH Empleada civil

Fuentes de Información:  AFDD; La Nación; El Mostrador; Punto Final; SBS.com; Archivo MemoriaViva


La Nación, 06 de febrero de 2007

Procesan a 4 ex agentes de la Armada por el crimen de Víctor Díaz

La investigación por el crimen del secretario general en ejercicio del Partido Comunista en la clandestinidad durante la dictadura, Víctor Díaz, dio con la identidad de cuatro agentes mujeres de la Armada que operaban con la DINA en la Brigada Lautaro, las que fueron procesadas como coautoras del secuestro y desaparición del dirigente en mayo de 1976. Sus identidades permanecían hasta ahora desconocidas.

Se suman los dos suboficiales (R) de Infantería de Marina, Bernardo Daza y Sergio Escalona encausados el viernes 26 de enero por el juez Víctor Montiglio, como dos de quienes dieron muerte a Víctor Díaz, asfixiándolo con un bolsa plástica en la cabeza.

Las indagaciones del magistrado develan la numerosa participación de agentes de la Marina en la DINA después de 1975, cuando esa institución sostiene que retiró a sus oficiales, suboficiales y cuadros permanentes de esa asociación ilícita criminal.

Oscuras féminas

Las nuevas agentes mujeres declaradas reo el sábado 3 de febrero pasado y llevadas a prisión preventiva, son las empleadas civiles adscritas a 1976 con grado de suboficial de Marina, Celinda Aspé Rojas, Teresa del Carmen Navarro Navarro, Berta Jiménez Escobar y Adriana Rivas González. Todas ellas operaban en la Brigada Lautaro que comandaba el entonces mayor de Ejército Juan Morales Salgado, también encausado el viernes antepasado.

Esta brigada dependía directamente del jefe de la DINA, entonces coronel Manuel Contreras, y tenía su centro de operaciones en un cuartel clandestino de la calle Simón Bolívar 8630, en la comuna de La Reina. Recién ahora se conoce que en este lugar se asesinó a muchos prisioneros

En ese lugar también habrían sido exterminados otros militantes comunistas que integraron tanto la dirección clandestina del PC secuestrada en mayo de 1976 que dio origen al proceso conocido como Calle Conferencia, como la posterior de diciembre de ese año, cuyo jefe era Fernando Ortiz y que se conoce como el “caso de los 13”.

Junto a las cuatro ex agentes de la Armada, el juez también sometió el sábado a proceso y ordenó el arresto de la ex agente de la DINA perteneciente a Carabineros, Orfa Saavedra Vásquez, del suboficial (R) de la Fach de la misma Brigada, Jorge Arraigada Mora, y de los ex agentes suboficiales (R) de Ejército que operaron en ese grupo, Jorge Escobar Fuentes, René Riveros Valderrama, Carlos Marcos Muñoz y Jorge Pichunmán Curiqueo. Este último se desconoce a qué institución pertenece.

Tras su detención, Víctor Díaz fue mantenido con vida ocho meses y finalmente fue asfixiado en enero de 1977, mientas la entonces agente DINA y teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño le inyectó cianuro. Su cuerpo fue lanzado al mar.


SBS.com, 13 de Septiembre 2013

El otro 11 de Septiembre: Entrevista con Adriana Rivas

La chilena Adriana Rivas, ex secretaria del general (R) Manuel Contreras, defendió la tortura como método para extraer información y consideró aquellos años como los mejores de su juventud, en una entrevista difundida este viernes por la radio australiana SBS con ocasión del aniversario del golpe militar en Chile.

Rivas, residente en Sidney, Australia, indicó que las torturas en su país durante el régimen de Augusto Pinochet eran "un secreto a voces" y las calificó de técnica "necesaria" para "quebrantar a la gente".
No obstante, la ex agente de la Brigada Lautaro de la DINA confesó que nunca presenció una y que no soporta el flagelo de un ser humano.
Al ser consultada sobre el paradero de los más de 1.000 desaparecidos durante la dictadura, contestó que es algo que nunca se sabrá y acusó a los jueces de beneficiarse de los procesos judiciales vinculados a las violaciones de derechos humanos en Chile.
"Si está muerto, está muerto. ¿Dónde están? No se sabe", enfatizó la ex agente, quien de alguna manera mostró lástima por las madres que nunca sabrán el paradero de sus hijos desaparecidos.

LLEGÓ A LA DINA EN 1974
Adriana Rivas ingresó primero al Ministerio de Defensa como secretaria, luego tomó un curso de inteligencia militar y en 1974 llegó a la DINA. Tenía poco más de 20 años. Se casó en 1978 y viajó con su marido a Australia, donde se afincó.
En 2006 regresó a Chile para asistir al matrimonio de una sobrina y poco despuésfue detenida por su supuesta implicación en el Caso Conferencia, una operación de la DINA contra la dirección clandestina del Partido Comunista en 1976.
Rivas relató a la emisora que se pasó detenida unos meses y luego le concedieron la libertad condicional con la prohibición de salir del país.
Fue una temporada difícil en la que vivía de la pensión de su madre y de la ayuda que le enviaba su familia porque no podía trabajar.
Un día, cuando Rivas se planteaba la posibilidad de quitarse la vida, una amiga cercana de Australia que viajó a Chile le ayudó a regresar a Sidney a través de Argentina.
Las declaraciones de Rivas se dan en unos momentos en que ha cobrado actualidadla posible cooperación de Australia con la CIA para socavar el Gobierno de Salvador Allende.
A este respecto, Rivas señaló que ignoraba qué hacía la división internacional de la DINA, y apuntó que Contreras era un militar muy reservado.
Al hacer una retrospectiva de su vida, Rivas, que se declara inocente de los delitos que se le imputan en Chile, no duda en afirmar: "los mejores años de mi juventud fueron los que viví en la DINA".
En la entrevista también recordó que nació en una familia de clase media y que en sus años en la DINA estaba feliz de viajar en limosina y de hospedarse en los mejores hoteles de Chile.
Asimismo, afirmó que Augusto Pinochet "fue un buen presidente".

ORIGEN DE LA BRIGADA LAUTARO
La Brigada Lautaro fue creada en 1974 para, originalmente, dar protección al entonces coronel Manuel Contreras, su familia y otras autoridades del régimen.
Sin embargo, cuando el Partido Comunista se rearticuló en 1975, su misión pasó a ser el exterminio de los máximos dirigentes del PC en la clandestinidad.
Funcionó en el cuartel de Simón Bolívar 8360 de donde nadie salió vivo. La Brigada Lautaro detuvo y desapareció a dos direcciones clandestinas completas del PC y los casos se conocieron como Calle Conferencia I y II. En este cuartel lugar se experimentó con gas sarín sobre los detenidos, estando a la cabeza de este proceso Michael Townley. Además de darse las torturas más cruentas, la auxiliar de enfermería Gladys Calderón se encargaba de inyectarles una dosis mortal de veneno a los detenidos. Luego se quemaban los rostros y partes distintivas de los detenidos, se les quitaban las tapaduras de oro, se ensacaban para luego ser lanzados al mar.


La Nación, 13 de Septiembre 2013

EX SECRETARIA DEL “MAMO” CONTRERAS QUE VIVE EN AUSTRALIA: LA TORTURA ERA NECESARIA

En declaraciones efectuadas en Sidney, la ex agente de la Brigada Lautaro, Adriana Rivas, dijo que la tortura era una técnica necesaria para "quebrantar a la gente" y calificó sus años de juventud en la DINA como “los mejores de mi vida”.
La chilena Adriana Rivas, ex secretaria del general (R) Manuel Contreras, defendió la tortura como método para extraer información y consideró aquellos años como los mejores de su juventud, en una entrevista difundida este viernes por la radio australiana SBS con ocasión del aniversario del golpe militar en Chile.

Rivas, residente en Sidney, Australia, indicó que las torturas en su país durante el régimen de Augusto Pinochet eran "un secreto a voces" y las calificó de técnica "necesaria" para "quebrantar a la gente". No obstante, la ex agente de la Brigada Lautaro de la DINA confesó que nunca presenció una y que no soporta el flagelo de un ser humano. Al ser consultada sobre el paradero de los más de 1.000 desaparecidos durante la dictadura, contestó que es algo que nunca se sabrá y acusó a los jueces de beneficiarse de los procesos judiciales vinculados a las violaciones de derechos humanos en Chile. "Si está muerto, está muerto. ¿Dónde están? No se sabe", enfatizó la ex agente, quien de alguna manera mostró lástima por las madres que nunca sabrán el paradero de sus hijos desaparecidos.

LLEGÓ A LA DINA EN 1974
Adriana Rivas ingresó primero al Ministerio de Defensa como secretaria, luego tomó un curso de inteligencia militar y en 1974 llegó a la DINA. Tenía poco más de 20 años. Se casó en 1978 y viajó con su marido a Australia, donde se afincó. En 2006 regresó a Chile para asistir al matrimonio de una sobrina y poco después fue detenida por su supuesta implicación en el Caso Conferencia, una operación de la DINA contra la dirección clandestina del Partido Comunista en 1976. Rivas relató a la emisora que se pasó detenida unos meses y luego le concedieron la libertad condicional con la prohibición de salir del país. Fue una temporada difícil en la que vivía de la pensión de su madre y de la ayuda que le enviaba su familia porque no podía trabajar. Un día, cuando Rivas se planteaba la posibilidad de quitarse la vida, una amiga cercana de Australia que viajó a Chile le ayudó a regresar a Sidney a través de Argentina.

Las declaraciones de Rivas se dan en unos momentos en que ha cobrado actualidad la posible cooperación de Australia con la CIA para socavar el Gobierno de Salvador Allende. A este respecto, Rivas señaló que ignoraba qué hacía la división internacional de la DINA, y apuntó que Contreras era un militar muy reservado. Al hacer una retrospectiva de su vida, Rivas, que se declara inocente de los delitos que se le imputan en Chile, no duda en afirmar: "los mejores años de mi juventud fueron los que viví en la DINA". En la entrevista también recordó que nació en una familia de clase media y que en sus años en la DINA estaba feliz de viajar en limosina y de hospedarse en los mejores hoteles de Chile. Asimismo, afirmó que Augusto Pinochet "fue un buen presidente".

ORIGEN DE LA BRIGADA LAUTARO
La Brigada Lautaro fue creada en 1974 para, originalmente, dar protección al entonces coronel Manuel Contreras, su familia y otras autoridades del régimen. Sin embargo, cuando el Partido Comunista se rearticuló en 1975, su misión pasó a ser el exterminio de los máximos dirigentes del PC en la clandestinidad. Funcionó en el cuartel de Simón Bolívar 8360 de donde nadie salió vivo. La Brigada Lautaro detuvo y desapareció a dos direcciones clandestinas completas del PC y los casos se conocieron como Calle Conferencia I y II.
En este cuartel lugar se experimentó con gas sarín sobre los detenidos, estando a la cabeza de este proceso Michael Townley.
Además de darse las torturas más cruentas, la auxiliar de enfermería Gladys Calderón se encargaba de inyectarles una dosis mortal de veneno a los detenidos. Luego se quemaban los rostros y partes distintivas de los detenidos, se les quitaban las tapaduras de oro, se ensacaban para luego ser lanzados al mar.


Cambios 21, 25 de Septiembre 2013

Adriana Rivas, ex agente de la DINA, defiende la tortura

La chilena residente en Australia, calificó como “necesaria” la técnica usada para obtener información. Sobre el paradero de los 1000 desaparecidos durante la dictadura afirmó que “es algo que nunca se sabrá”.

Adriana Rivas, ex agente de la brigada Lautaro, defendió la tortura como método para extraer información y consideró aquellos años como los mejores de su juventud, en una entrevista difundida hoy por la radio australiana SBS con ocasión del aniversario del golpe militar en Chile.

La brigada Lautaro era una unidad operativa de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) dirigida por Manuel Contreras.
Rivas, quien reside en Australia, indicó que las torturas en su país durante el régimen de Augusto Pinochet (1973-90) eran "un secreto a voces", y las calificó de técnica "necesaria" para "quebrantar a la gente".

Sin embargo, la otrora secretaria de Contreras confesó que nunca presenció una y que no soporta el flagelo de un ser humano.

Sobre el paradero de los más de 1.000 desaparecidos durante la dictadura, contestó que es algo que nunca se sabrá y acusó a los jueces de beneficiarse de los procesos judiciales vinculados a las violaciones de derechos humanos en Chile.

"Si está muerto, está muerto. ¿Dónde están?. No se sabe", enfatizó la ex agente, quien de alguna manera mostró lástima por las madres que nunca sabrán el paradero de sus hijos desaparecidos.

Adriana Rivas se casó en 1978 y viajó con su marido a Australia, donde se afincó.

Regresó a Chile en 2006, para asistir al matrimonio de una sobrina y poco después fue detenida por su supuesta implicación en una operación de la DINA, contra la dirección clandestina del Partido Comunista en 1976, que se ha llamado "Caso Conferencia".

Durante la entrevista, Rivas relató a la emisora que se pasó detenida unos meses y luego le concedieron la libertad condicional con la prohibición de salir del país. Cuenta que fue una temporada difícil, en la que vivía de la pensión de su madre y de la ayuda que le enviaba su familia porque no podía trabajar.

Además, agregó que cuando se planteaba la posibilidad de quitarse la vida, una amiga cercana de Australia, que viajó a Chile, le ayudó para regresar a Sídney a través de Argentina.

El contexto de las declaraciones de Rivas, se dan en unos momentos en que ha cobrado actualidad la posible cooperación de Australia con la CIA para socavar el Gobierno de Salvador Allende.

En esta línea, Rivas señaló que ignoraba qué hacía la división internacional de la DINA, y apuntó que Contreras era un militar muy reservado.

Finalmente, aseguró que se declara inocente de los delitos que se le imputan en Chile, y no duda en afirmar: "los mejores años de mi juventud fueron los que viví en la DINA"


La Nación, 16 de Enero 2014

Suprema pide extraditar a secretaria del “Mamo” que justificó la tortura

Las presunciones fundadas de su complicidad y los datos precisos respecto de su paradero, llevaron a la Corte Suprema a aprobar este jueves la petición de extradición de Adriana Rivas González, ex secretaria personal de Manuel Contreras durante su gestión como director de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

La Segunda Sala del máximo tribunal acogió así la solicitud presentada por el ministro de la Corte de Apelaciones, Miguel Vázquez, que tiene a la mujer entre los procesados por el caso Calle Conferencia, en que se extermina a la cúpula clandestina del Partido Comunista en 1976, y particularmente por el secuestro y desaparición del secretario general de esta colectividad, Víctor Díaz.

DETALLES DE LA RESOLUCIÓN
El fallo establece que "en el caso examinado, la persona solicitada se encuentra suficientemente individualizada, habiendo prestado declaración en su oportunidad ante el instructor y existiendo antecedentes que la señalan en la situación investigada. Asimismo, se trata de un hecho cometido en esta ciudad, que se encuentra sancionado en ambos Estados, que tiene asignada una pena superior a un año de privación de libertad".
Enfatiza que "se trata de un delito que no tiene carácter político; existe auto de procesamiento pronunciado contra la imputada respecto de quien se ha librado orden de captura internacional y la acción penal no se encuentra prescrita, teniendo en consideración al respecto que se trata de un delito de lesa humanidad".

SUS POLÉMICAS DECLARACIONES EN AUSTRALIA
En septiembre de 2013, la ex secretaria de la DINA realizó declaraciones a la emisora australiana SBS que causaron repercusión al decir que defendía la tortura y, además, señaló que aquellos años en que perteneció al aparato represor fueron los mejores de su juventud.
Considerada agente de la Brigada Lautaro, la mujer en esa conversación indicó que las torturas en su país durante el régimen de Augusto Pinochet eran "un secreto a voces" y las calificó de técnica "necesaria" para "quebrantar a la gente".
La mujer regresó en el año 2006 para asistir a un matrimonio de un familiar y al poco tiempo fue detenida por sus eventuales implicación en el Caso Conferencia. Si bien quedó en libertad sin poder salir de Chile, una amiga la ayudó a regresar a Sidney a través de Argentina.


El Dinamo, 17 de Enero 2014

La Chani”, la historia de la secretaria de Manuel Contreras que será extraditada

Conocida por su crueldad extrema, Adriana Rivas González, integrante de la Brigada Lautaro y secretaria personal del ex jefe de la Dina, deberá enfrentar un proceso de extradición ordenado ayer por la Corte Suprema. Hoy se encuentra refugiada en Australia tras ser procesada por el juez Víctor Montiglio en la investigación por el asesinato y desaparición de tres cúpulas del Partido Comunista en 1976 y 1977 en calle Conferencia.

Para muchos, hablar de Adriana Rivas es hablar del Cuartel Simón Bolívar y de la Brigada Lautaro de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Un lugar conocido como el infierno en la tierra, de donde ningún prisionero salió con vida. Ese cuartel contaba con una burocracia maligna, compuesta de agentes y una secretaria. Un lugar donde se organizaban asados, olimpiadas deportivas y “pichangas” en medio de las muertes, de los lamentos y de las manchas de sangre esparcidas sobre el piso.

Adriana RivasAllí se probó con gas sarín, se empaquetó a los muertos con bolsas plásticas en los rostros y bolsas paperas para cubrir sus cuerpos. Para terminar esa cadena de horror, se les ponía rieles para darles peso, luego eran trasladados al helicóptero Puma que los lanzaría al mar. En medio de todo ese horror, se formó “La Chani”, una veinteañera alegre, como la definen sus cercanos, pero también una mujer que no titubeaba a la hora de torturar.

Ella era una más de esas mujeres indolentes, en medio de otras integrantes feroces como Gladys Calderón, la enfermera que revivía a los torturados e inyectaba cianuro o de Ingrid Olderock, quien entrenaba pastores alemanes preparados para vejar a las detenidas.

Como lo revela el libro La danza de los cuervos -del periodista Javier Rebolledo- Rivas llegó como una joven reclutada para la brigada Lautaro. Las fotos la muestran sonriente, como si se tratara de un retrato de graduación y no de su vida en un cuartel de exterminio. Y así lo confirmó en un especial para los 40 años del Golpe para la radio SBS de Australia. Allí declaró que la DINA fueron sus mejores años de juventud. “Por supuesto, fue excitante, viajando en limosinas y quedándose en los mejores hoteles del país”, explicó. Para ella, esa fue una época dorada, como si se tratara de recuerdos universitarios. Para los familiares de sus víctimas ese fue el centro de tortura de donde nadie escapó con vida. Un lugar donde se asesinó a cientos de personas.

El año pasado su nombre volvió a sonar luego que diera esas escandalosas declaraciones a la radio australiana donde además agregó un comentario muy desafortunado sobre la tortura. “Tenían que quebrar a las personas. Ha pasado alrededor de todo el mundo no sólo en Chile”, dijo y también se refirió al paradero de los detenidos. “Si está muerto, está muerto. ¿Dónde están? No se sabe”.

En la misma entrevista, Rivas comentó que tras casarse en 1978, viajó con su marido a Australia, donde vivió hasta el 2006, año en el que regresó a Chile para asistir al matrimonio de una sobrina. Allí fue detenida por su implicación en el caso “calle Conferencia”. Luego con la ayuda de una amiga huyó a Sidney, vía Argentina.

Los inicios de La Chani
Adriana Rivas aún no se titulaba de secretaria bilingüe cuando fue reclutada por la Dina en el Instituto en el que estudiaba. Al igual que las otras mujeres tuvo que pasar por el adiestramiento militar en las Rocas de Santo Domingo. En 1976 pasó a formar la Brigada Lautaro, cuando estaba ubicada en el edificio número cinco de Las torres de San Borja. De ella, Jorgelino Vergara, el famoso asistente de la Dina, tiene uno de sus peores recuerdos. En una ocasión la vio en el gimnasio golpeando a uno de los detenidos que estaba sentado en una silla con las manos esposadas en la espalda. Todos los golpeaban con un “polin”, incluidas las mujeres, también vio a Rivas. Aún agitados y con sus rostros feroces, el grupo sólo se detuvo cuando le fracturaron uno de los brazos al interrogado. Tiempo después se supo que la víctima se trataría de Daniel Palma, un conocido militante del Partido Comunista. “Los vi a todos participar en esa escena, hombres y mujeres a todos, eso a mí ya no me llamaba la atención”, explicó Vergara en contacto con El Dínamo.

Rivas, públicamente, niega haber participado de alguna tortura, pero el abogado Eduardo Contreras-querellante en el caso- afirma lo contrario. “La torturadora Adriana Rivas, ex secretaria personal de Manuel Contreras, prófuga de la justicia chilena y radicada en Australia, es una de las criminales más peligrosas y agresivas de la dictadura. Participó personalmente en el asesinato de nuestro inolvidable dirigente Víctor Díaz y en el de muchos otros compañeros antifascistas de diversos partidos”, comentó.

Contreras dice que Rivas es una mujer formada en tortura al estilo Escuela de las Américas y participante de crímenes, que deberá declarar todo lo que sabe. “La extradición es un mecanismo natural de la Justicia y, cuando se trata de delitos de lesa humanidad en que la comunidad internacional concuerda que puede operar la llamada justicia universal, toda vez que la ofendida, más allá de las víctimas en concreto, es la humanidad misma, por el horror que rodea a estos crímenes, el mecanismo debiera funcionar, lamentablemente, no siempre ha sido así. A veces, por responsabilidad del tribunal que solicita extraditar y a veces por los tribunales extranjeros no aceptan la extradición”, concluye.

La deportista y las torturas
Jorgelino también recuerda a Rivas como una mujer deportista, excesivamente preocupada de su aspecto físico y su vestimenta, siempre llevaba pantalones ajustados o pantalones pata de elefante, una mujer a la que le gustaba andar de punta en blanco y extrañamente afable algunos días. “Era como todas las mujeres de la brigada, muy bipolar: buena onda un rato y para lo otro, para la tortura muy fuerte, ahí yo la desconocía”, dice. Jorgelino profundiza en que allí, todo transcurría normalmente con turnos, asados y celebraciones de fiestas patrias, la rutina de una oficina a la que no le importaba convivir con la muerte y en la que Rivas era una alumna aventajada. “Ella era bonita, pero a lo mejor quedó así por el entrenamiento de las Rocas de Santo Domingo, por eso pasaban todas, por ejemplo a ella le gustaba jugar pichanga y era muy buena para la talla, para el chiste, pero en lo otro…chuta como se diría ‘muy perra’ en la tortura”, evoca y a ratos calla, como si hablara de un fantasma, un espectro.

“El cuartel de lo indecible”, así denomina Mireya García -vicepresidenta de Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD)- al cuartel Simón Bolívar y Adriana Rivas como “la prófuga de la justicia” capaz de hacer declaraciones indolentes. “Rivas no tiene un ápice de arrepentimiento de lo que hizo, por el contrario, ella asume que la tortura era necesaria para que los detenidos hablaran, tiene un perfil psicopático parecido al de Osvaldo Romo, lo concreto es que esas declaraciones permitieron ubicar su paradero y que se solicitara su extradición, cuestión que hoy se transformó en una realidad” dice.

Para García, de ese horror sin límites y un personaje siniestro, puede salir algo bueno. “Pese a todo, ojalá responda por algunos crímenes de Calle Conferencia y de las víctimas que vivieron el horror en ese lugar, al menos ya se hizo más concreta su extradición ahora sólo queda esperar”, concluyó.


Santiago, tres de abril de dos mil catorce.

            A fojas 198 y 199: téngase presente.

            Vistos:  

            El Ministro de Fuero de la Corte de Apelaciones de Santiago, Sr. Miguel Vásquez Plaza, ha elevado a esta Corte Suprema compulsas de los autos criminales rol Nº 2182-98, episodios “Conferencia 2” y “Reinalda Pereira Plaza” de ese Tribunal, con el objeto que se autorice el trámite de extradición activa, desde Australia, de la ciudadana chilena ADRIANA ELCIRA RIVAS GONZÁLEZ a nuestro país, la que se encuentra procesada por resolución ejecutoriada, en calidad de autora de los secuestros calificados de Fernando Alfredo Navarro Allendes, Lincoyán Yalu Berríos Cataldo, Horacio Cepeda Marinkovic, Juan Fernando Ortiz Letelier, Héctor Véliz Ramírez y Reinalda del Carmen Pereira Plaza.

            La Sra. Fiscal de esta Corte Suprema, en su dictamen de fojas 187, es de opinión de solicitar por la vía diplomática la extradición de la requerida al Gobierno de Australia.

            A fojas 194 se trajeron los autos en relación.

            CONSIDERANDO:

            PRIMERO: Que por resoluciones pronunciadas por el Sr. Ministro de Fuero, de treinta y uno de agosto de dos mil nueve, se sometió a proceso a la mencionada Adriana Elcira Rivas González en calidad de autora del delito de los secuestros calificado de Fernando Alfredo Navarro Allendes, Lincoyán Yalu Berríos Cataldo, Horacio Cepeda Marinkovic, Juan Fernando Ortiz Letelier, Héctor Véliz Ramírez y Reinalda del Carmen Pereira Plaza, hechos ocurridos entre los días trece de septiembre y quince de diciembre de 1976.

            En dicha resolución se sometió a proceso a otros inculpados, resolución que fue revisada por la Corte de Apelaciones de Santiago respecto de algunos de ellos y confirmada.

            SEGUNDO: Que entre Chile y el Gobierno de Australia se suscribió el Tratado de Extradición de Canberra de 6 de octubre de 1993, publicado en el Diario Oficial en 1996, conforme al cual la extradición resulta procedente cuando se cumplen los siguientes requisitos: a) que se trate de una persona suficientemente individualizada; b) que el delito se haya cometido en la jurisdicción del Estado requirente; c) que el hecho revista caracteres de delito tanto en la legislación del país requirente como en la del país requerido; d) que el delito tenga asignada una pena privativa de libertad mayor a un año como mínimo; e) que exista al menos orden de arresto contra el acusado; f) que no se trate de un delito político; y, g) que la acción penal o la pena no se encuentren prescritas.

            TERCERO: Que en el caso examinado, la persona solicitada se encuentra suficientemente individualizada, habiendo prestado declaración en su oportunidad ante el instructor y existiendo antecedentes que la señalan en la situación investigada.

            Asimismo, se trata de un hecho cometido en esta ciudad, que se encuentra sancionado en ambos Estados, que tiene asignada una pena superior a un año de privación de libertad. Se trata de un delito que no tiene carácter político; existe auto de procesamiento pronunciado contra la imputada respecto de quien se ha librado orden de captura internacional y la acción penal no se encuentra prescrita, teniendo en consideración al respecto que se trata de un delito de lesa humanidad.

            CUARTO: Que, en relación a la última condición referida, esto es, que la acción no esté prescrita, cabe señalar que una de las características que distingue a este tipo de delitos -conducta típica que está descrita en el procesamiento referido en el considerando primero- es la imprescriptibilidad, pues atendida la naturaleza de los sucesos pesquisados, es acertado concluir que se está en presencia de lo que la conciencia jurídica universal ha denominado crímenes contra la humanidad. Ciertamente el ilícito fue cometido en un contexto de violaciones graves a los derechos humanos, masivas y sistemáticas, verificadas por agentes del Estado, constituyendo las víctimas un instrumento dentro de una política a escala general de exclusión, hostigamiento, persecución o exterminio de un grupo de numerosos compatriotas integrado por políticos, trabajadores, estudiantes, profesionales, adolescentes, menores y todo aquel a quien, en la época inmediata y posterior al once de septiembre de mil novecientos setenta y tres, se le atribuyó la calidad de pertenecer ideológicamente al régimen político depuesto o que por cualquier circunstancia fuera considerado sospechoso de oponerse o entorpecer la realización de la construcción social y política sostenida por los detentadores del poder, garantizándose la impunidad a los ejecutores de dicho programa mediante la no interferencia en sus métodos, tanto con el ocultamiento de la realidad ante la solicitud de los tribunales ordinarios de justicia de informes atingentes, como por la utilización del poder estatal para persuadir a la opinión pública local y extranjera que las denuncias formuladas al efecto eran falsas y respondían a una campaña tendiente a desprestigiar al gobierno autoritario.

            QUINTO: Que se encuentra establecido, además, que la requerida permanece actualmente en Australia, teniendo como domicilio el 207/5 Florence Avenue, East Lakes N.S.W. 2018.

            SEXTO: Que la Sra. Fiscal Judicial de esta Corte Suprema, estimando que la petición de autos es procedente y que se reúnen los requisitos legales para formular el requerimiento al Gobierno de Australia, estuvo por acceder a la solicitud planteada por el señor Ministro en Visita don Miguel Vásquez Plaza en orden a que Adriana Elcira Rivas González sea extraditada a nuestro país para proseguir su juzgamiento por los delitos de secuestro calificado de Fernando Alfredo Navarro Allendes, Lincoyán Yalu Berríos Cataldo, Horacio Cepeda Marinkovic, Juan Fernando Ortíz Letelier, Héctor Véliz Ramírez y Reinalda del Carmen Pereira Plaza.

            Y visto, además, lo previsto en los artículos 635, 636, 637, 638 y 639 del Código de Procedimiento Penal, se declara que es procedente solicitar al Gobierno de Australia, la extradición de la ciudadana chilena Adriana Elcira Rivas González, por la responsabilidad que se le atribuye, en calidad de autora de los secuestros calificados de Fernando Alfredo Navarro Allendes, Lincoyán Yalu Berríos Cataldo, Horacio Cepeda Marinkovic, Juan Fernando Ortiz Letelier, Héctor Véliz Ramírez y Reinalda del Carmen Pereira Plaza, según se menciona en el fundamento primero de esta resolución.

            Para el cumplimiento de lo resuelto, ofíciese al señor Ministro de Relaciones Exteriores a fin de que se sirva ordenar se practiquen las diligencias diplomáticas que sean necesarias y conducentes a dicho fin.

            Se acompañará al oficio copias autorizadas del presente fallo, del dictamen de la señora Fiscal de esta Corte, de la resolución de primera instancia que la somete a proceso y ordena su aprehensión, con constancia de su notificación, de los antecedentes principales en que se funda, de las normas que establecen el ilícito, definen la participación de la imputada, precisan la sanción y reglan la prescripción, de los antecedentes sobre la identidad de la requerida, su fotografía, en caso de disponerse de ella, y de las disposiciones legales citadas en el presente fallo, con atestado de su vigencia.

            Acordada con el voto en contra del Abogado Integrante señor Ricardo  Peralta  Valenzuela,  quien  fue  de  opinión de  rechazar  la  solicitud planteada a esta Corte por encontrarse prescrita la acción penal para perseguir la responsabilidad derivada de los hechos delictivos investigados, supuesto indispensable para acceder al pedido de extradición. En efecto como consta de estos antecedentes, los hechos ocurrieron en diciembre de 1976, transcurriendo en exceso el plazo de quince años que la ley contempla en el artículo 94 del Código Punitivo para la prescripción de la acción penal respecto a los crímenes a que la ley impone pena de presidio perpetuo, como ocurre en la especie.

            Los normas constitucionales consagradas en los artículos 5°, 6° 7° y 19 N° 3 de la Constitución Política de la República sientan clara y suficientemente el principio de legalidad, conforme al cual los órganos del Estado deben someter su acción a la Constitución y a las normas dictadas conforme a ella, las que obligan tanto a los titulares o integrantes de dichos órganos como asimismo a toda persona, institución o grupo y a esa normativa habrá de estarse precisamente para efectos de aplicar la institución de la prescripción al caso.  

            Los principios generales de derecho Internacional, reconocidos por la Comunidad Internacional de la que Chile forma parte, no pueden afectar los principios constitucionales de legalidad, irretroactividad y tipicidad, antes recordados.

            Regístrese y devuélvase, en su oportunidad.

            Rol Nº 8915-13 

Pronunciado por la Segunda Sala integrada por los Ministros Sres. Hugo Dolmestch U., Carlos Künsemüller L., Haroldo Brito C. y los abogados integrantes Sres. Luis Bates H. y Ricardo Peralta V. 

Autorizada por la Ministro de Fe de esta Corte Suprema. 

En Santiago, a tres de abril de dos mil catorce, notifiqué en Secretaría por el Estado Diario la resolución precedente, como asimismo personalmente a la señora Fiscal Judicial de la Corte Suprema, quien no firmó.


Cambio21, 08 de junio de 2014

Chilenos radicados en Australia exigen inmediata extradición de ex agente de la DINA que fue amante del "Mamo" Contreras

La inmediata extradición de Adriana Elcira Rivas González, agente de seguridad de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), y ex secretaria personal del General (R) Manuel Contreras, exigen miles de chilenos radicados en las ciudades australianas de Merbourne, Sydney, Adelaide y Brisbane.

En una carta dirigida a la ministra de Relaciones Exteriores de Australia, Julie Bishop, y presentada ante la Cámara Baja del Parlamento de Camberra por el parlamentario laboralista Mark Dreyfus, los chilenos agrupados en torno a la campaña "Por la Verdad y Justicia en Chile", exigen la inmediata extradición de Adriana Rivas, quien fue secretaria y amante de Manuel Contreras (ambos en la foto) y miembro de la DINA, medida basándose en el tratado de extradición vigente entre Chile y Australia desde el 6 de octubre de 1993.

En la misiva se expone que la "alerta roja" internacional para el inmediato arresto de Rivas González, quien se desempeña como asesora del hogar en los suburbios de Sydney, fue emitida el 2 de agosto de 2013 y enviada inmediatamente a la Policía Federal australiana.

Los antecedentes procesales establecen que la ex agente se radicó en Australia en 1978 y al visitar Chile en 2006, fue detenida por el "Caso Conferencia", operación de la DINA en contra de la dirección del Partido Comunista en 1976. Después de tres meses quedó en libertad condicional con arraigo, pero se fugó vía Argentina a Australia.

El gobierno de Chile habría solicitado formalmente la extradición de la ex agente el pasado 30 de abril, sin que hasta la fecha se haya cumplido la medida por parte de las autoridades australianas.

Rivas González enfrentaría, entre otros cargos, "participación en el secuestro de siete personas, entre ellas Víctor Díaz, Fernando Alfredo Navarro Allendes, Lincoyan Yalu Berríos Cataldo, Horacio Cepeda Marinkovic, Juan Fernando Ortíz Letelier, Héctor Véliz Ramírez y Reinalda del Carmen Pereira Plaza, y por haber ayudado e instado a otros agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) a cometer el crimen de esas víctimas", señala en parte el texto en inglés de la misiva enviada a la ministra Bishop.

De acuerdo a los antecedentes publicados en www.memoriaviva.com, Rivas González, conocida como "la Chani", ingresó a la DINA como secretaria y luego de tomar cursos de inteligencia militar, en 1974, donde llegó -con 20 años- a ser miembro de la "Brigada Lautaro".


 

Diarioreddigital.cl, 25 de febrero de 2015

Gobierno Sudó la Camiseta por Extradición de la "Comandante Ana": ¿Por Qué no Hace lo Mismo con la Notoria Torturadora Adriana Rivas?

En una verdadera carrera contra el tiempo, se efectuaron ayer en Santiago los trámites para enviar los documentos que permitan extender el plazo de detención de la ex frentista francesa Marie Emmanuelle Verhoeven en India. La Corte Suprema debió formar extraordinariamente la 2ª sala de verano en la tarde, para que dirimiera si accedía a la solicitud que temprano le hizo el ministro Mario Carroza. Opuesto es el caso de la  Adriana Rivas, alias “La Chani“, ex secretaria de Manuel Contreas, torturadora confesa, quién reside en Australia en la más completa impunidad, con un juicio de extradición pendiente por años.

Sobre Verhoeven existía una orden de captura internacional, que se aplicó cuando intentó ingresar la semana pasada a India. Está procesada por Carroza como autora del homicidio del senador Jaime Guzmán. En ese carácter se busca que comparezca en Chile ante el juez, para responder a preguntas clave que dicen relación con el papel que les cupo a ella y a sus compañeros de la dirección del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en el asesinato, perpetrado el 1 de abril de 1991.

El magistrado reiteró que "se van a hacer todos los esfuerzos posibles para que esta vez sea extraditada a nuestro país". Un proceso que es lento y el plazo para actuar de la justicia chilena era de solo 7 días, que se vencían hoy.

Carroza pidió lo que se llama detención "presuntiva", que es una ampliación hasta que se tramite la extradición. Además, solicitó formalmente la extradición a India.

La 2ª sala de verano primero había dejado en trámite la petición del ministro. Los magistrados Milton Juica, Carlos Künsemüller, Haroldo Brito y Carlos Cerda, y el abogado integrante Jorge Lagos, querían tener a la vista, antes de resolver, el cuaderno de extradición enviado a Alemania cuando el año pasado estuvo detenida en ese país. Pero la decisión no podía esperar hasta hoy.

El rol de la Cancillería

La Cancillería informó temprano a la Dirección Internacional de la Corte Suprema y al ministro instructor que los antecedentes debían ser remitidos a India a más tardar esta madrugada, pues la llamada "comandante Ana" enfrentaba hoy una audiencia de control de detención en Nueva Delhi, a las 8:00 horas locales (esta madrugada chilena). En ella debía resolverse si se la mantenía en prisión o no.

La gestión era clave para la solicitud de extradición que realizó ayer Carroza. De modo que si la sala de la Corte demoraba su decisión, se corría el riesgo de que Verhoeven nuevamente quedara en libertad y se perdiera la posibilidad de traerla a declarar a Chile.

Frente a esta urgencia, el presidente del máximo tribunal, Sergio Muñoz, ordenó realizar una sesión extraordinaria a las 17:30 horas de ayer. También de manera extraordinaria, el propio Muñoz integró la sala en vez de Juica; los demás miembros se mantuvieron.

En enero de 2014, cuando se discutió la solicitud de extradición activa a Alemania en la Corte Suprema, se generó un debate acerca de si se cumplían los requisitos.

Para ello se requería que Verhoeven estuviera encausada. Entonces el ministro Carroza la procesó el 29 de enero de 2014 por el delito de atentado terrorista con resultado de muerte del senador. Aún así, el fallo fue dividido: tres votos contra dos.

Anoche la Cancillería recibió el requerimiento que debía hacer llegar la Corte Suprema. La misión del Ministerio de Relaciones Exteriores fue entonces traducir al inglés el documento, para "remitirlo de manera urgente a la embajada de Chile en la India. De ahí, la embajada lo haría llegar a las autoridades locales", según explicaron.

En definitiva, estos jueces señalaron que aquí concurren las exigencias que hacen procedente esta determinación provisional, "puesto que además existe orden de detención o captura internacional por estos hechos, desde el veintisiete de enero de dos mil catorce".

Fue así como dispusieron que se diera curso a lo requerido por el juez Carroza, "en orden a disponer la detención provisional de la ciudadana francesa Marie EmmanuelleVerhoeven, procesada en calidad de autora del delito de atentado terrorista con resultado de muerte del senador don Jaime Guzmán Errázuriz, perpetrado en contra de autoridad política con fecha 1° de enero de 1991, previsto y sancionado en el artículo 2° N° 3 de la Ley N° 18.314", "para el éxito de la solicitud de extradición que se formulará por el referido magistrado".

Caso opuesto

El Gobierno de Chile hizo un importante gesto a la UDI Popular por esclarecer el crimen de Jaime Guzmán, a sabiendas que la extradición de Adriana Rivas está pendiente desde hace años en los intramuros de la justicia chilena.

Adriana Rivas no tiene un ápice de arrepentimiento de lo que hizo. Por el contrario, asume que la tortura “era necesaria” para que los detenidos hablaran. Esas declaraciones permitieron ubicar su paradero y que se solicitara su extradición, cuestión que hoy se hace esperar, a diferencia de la diligencia de la Cancillería en el caso de la "camandante Ana".

Y esta es la calaña del personaje, revelada en una entrevista a radio SBS, en Australia:

“Mis mejores años de vida, de juventud, fueron los que viví en la DINA“. “La tortura existió desde que yo tengo uso de razón en Chile, siempre existió. Todo el mundo sabía que tenían que hacer eso y quebrar a la gente de alguna manera, porque los comunistas son cerrados. La tortura era necesaria, la misma que usaron los nazis, era absolutamente necesaria. ¿Tú crees que en Estados Unidos no hacen lo mismo? Todo el mundo lo hace, porque es la única manera de quebrar a la gente, porque psicológicamente no está la inyección que te ponen en las películas para que tú digas la verdad, no existe. Nadie te va a decir y se va a sentar: - ¿Dígame qué hizo usted hoy día? Nadie te va lo va a decir así tan campante -yo maté a fulano o sultano. Tenian que ocupar la tortura para saber dónde estaban los terroristas“.

La mujer, quien fue secretaria de Manuel Contreras, aseguró, en todo caso, que nunca presenció estos apremios porque no soporta el sufrimiento humano.

Al ser preguntada por el paradero de los más de 3.500 detenidos desaparecidos, contestó que es algo que nunca se sabrá:

“Si está muerto, está muerto. ¿Dónde están? No se sabe”, dijo la ex agente, que acusó a los jueces de “beneficiarse de los procesos judiciales vinculados a las violaciones de derechos humanos“.

Rivas contó que se casó en 1978 y viajó con su marido a Australia, donde se estableció. En 2006 regresó a Chile para asistir al matrimonio de una sobrina y poco después fue detenida por su implicación en el caso ”calle Conferencia”, operación de asesinato de los miembros de la dirección clandestina del Partido Comunista en 1976, entre los que murió y desapareció el secretario del Partido Comunista, Victor Díaz.

Tras pasar detenida unos meses le concedieron la libertad condicional con la prohibición de salir del país. Fue una temporada difícil en la que vivía de la pensión de su madre y de la ayuda que le enviaba su familia porque no podía trabajar.

Los inicios de La Chani

Adriana Rivas aún no se titulaba de secretaria bilingüe cuando fue reclutada por la Dina en el Instituto en el que estudiaba.  Al igual que las otras mujeres tuvo que pasar por el adiestramiento militar en las Rocas de Santo Domingo. En 1976 pasó a formar la Brigada Lautaro, cuando estaba ubicada en el edificio número cinco de Las torres de San Borja. De ella, Jorgelino Vergara, el famoso asistente de la Dina, tiene uno de sus peores recuerdos.

En una ocasión la vio en el gimnasio golpeando a uno de los detenidos que estaba sentado en una silla con las manos esposadas en la espalda. Todos los golpeaban con un “polin”, incluidas las mujeres, también vio a Rivas. Aún agitados y con sus rostros feroces, el grupo sólo se detuvo cuando le fracturaron uno de los brazos al interrogado.

 Tiempo después se supo que la víctima se trataría de Daniel Palma, un conocido militante del Partido Comunista. “Los vi a todos participar en esa escena, hombres y mujeres a todos, eso a mí ya no me llamaba la atención”, explicó Vergara en contacto con El Dínamo.

Rivas, públicamente, niega haber participado de alguna tortura, pero el abogado Eduardo Contreras -querellante en el caso- afirma lo contrario:

“La torturadora Adriana Rivas, ex secretaria personal de Manuel Contreras, prófuga de la justicia chilena y radicada en Australia, es una de las criminales más peligrosas y agresivas de la dictadura. Participó personalmente en el asesinato de nuestro inolvidable dirigente Víctor Díaz y en el de muchos otros compañeros antifascistas de diversos partidos”.

 


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