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Mario Emilio Larenas Carmona

 

General de Ejercito

Curso en la Escuela de las Américas en febrero de 1971

Mario Larenas Carmona, siendo subteniente en el regimiento "Arica" de la Serena participo dando el tiro de gracia en la cabeza a 15 prisioneros ejecutados como parte de la caravana Pinochet-Arellano el 16 de octubre de 1973 al interior del regimiento. De acuerdo al libro del connotado periodista Jorge Escalante, La misión era matar. El juicio a la caravana Pinochet-Arellano, publicado en 2000 por Lom Ediciones; un testigo protegido había declarado ante la Justicia que en su paso por La Serena, donde se ejecutó a 15 prisioneros fuera de todo proceso, “fue el general Arellano quien obligó a los oficiales del regimiento para que remataran a los ejecutados, dándoles el tiro de gracia en la cabeza” (p. 126); y que “los oficiales que participaron en estos hechos son los siguientes: capitán Mario Vargas Maguiles; teniente Juan Emilio Cheyre Espinoza; teniente Jaime Ojeda Torrent; subteniente Hernán Valdebenito Bugman; subteniente Mario Larenas Carmona; subteniente Guillermo Raby Arancibia; subteniente Julio Lafourcade Jiménez; mayor en retiro de apellido Délano; y el mayor de Sanidad Guido Díaz Pacci” (p. 127).

También y durante su estadía en La Serena, Mario Larenas Carmona participó el 8 de diciembre de 1973 en una comitiva de 10 efectivos del regimiento Arica de la ciudad de La Serena al mando del oficial Fernando Polanco Gallardo, la cual finalmente detuvo y dio muerte al ciudadano argentino Bernardo Ledjerman y a la ciudadana mexicana María Avalos, padres de Ernesto, el niño huérfano que el entonces teniente Juan Emilio Cheyre entregó a las monjas de La Serena para que se hicieran cargo de él, mintiendo a las monjas al decirles que la pareja padres del niño "se suicidó dinamitándose".

Cuando toda esta información se ha hecho publica, el General Mario Larenas Carmona ha basado toda su defensa declarando que "nunca ha sido llamado a declarar en el caso, ni como testigo ni como encubridor y que asistiría al tribunal si fuese requerido"

Fuentes: La Nación, Emol.com, libro "La misión era matar. El juicio a la caravana Pinochet-Arellano", Archivo Memoriaviva


Primera Línea, 18 de Diciembre 2002

General en servicio activo cuestionado por caso de DD.HH

La querella en trámite por el asesinato del matrimonio Lejderman-Avalos menciona como uno de los implicados al general de Brigada Mario Larenas Carmona, Comandante en Jefe de la I División de Ejército. Este proceso judicial, abierto el año 2000, enloda los esfuerzos gubernamentales por terminar con oficiales en servicio activo cuestionados por violaciones a los derechos humanos.

En diciembre de 2000 fue acogida por el ministro de fuero Juan Guzmán Tapia una querella por el asesinato del matrimonio extranjero compuesto por Bernardo Mario Lejderman Konujowska, de nacionalidad argentina y María del Rosario Avalos Castañeda, mexicana. Los cónyuges fueron ultimados –según reza el escrito judicial- por una comitiva en la que se identifica al teniente coronel (r) Ariosto Lapostol y al entonces subteniente de Ejército Mario Larenas Carmona, actual general de Brigada Comandante en Jefe de la 1ra División de Ejército, entre otros.

Este nuevo episodio de derechos humanos entorpece la estrenada "doctrina Bachelet", que busca eliminar de las ramas castreses a personas ligadas a violaciones a los derechos humanos cometidos durante la dictadura. Impulsada por la titular de Defensa, la política se puso en práctica luego que se conociera el caso del general (r) Patricio Campos vinculado con una ex agente del Comando Conjunto.

Ascendido el 2001 del cargo de brigadier general a general para conformar el alto mando dl 2002, el alto oficial, según fuentes vinculadas al proceso, no ha comparecido ante los tribunales, cuyo expediente se encuentra en manos del ministro José Calvo quien asumió el caso luego de la reorganización de causas que tramitaba el juez Guzmán.

El libelo acusatorio que actualmente se analiza en tribunales está dirigido contra “Augusto Pinochet Ugarte; el ex comandante del Regimiento Arica de la Serena, coronel (r) Ariosto Lapostol Orrego; el capitán de Ejército Carlos Verdugo Gómez; el teniente de Ejército Jorge Cruz Adaro, el teniente de Ejército Rubén Fiedler Alvarado, el subteniente de Ejército Mario Larenas Carmona, y el capitán de Ejército de Inteligencia Fernando Polanco Gallardo, todos oficiales del citado regimiento al mes de diciembre de 1973, cuyas participaciones en calidad de autores, cómplices o encubridores, en los delitos de homicidios calificados, asociación ilícita genocida e inhumación ilegal”.

Si bien sobre Larenas no pesan procesamientos, sí se encuentra en calidad de querellado y deberá tarde o temprano enfrentar los tribunales para definir si efectivamente estuvo en diciembre de 1973 en esta patrulla militar. En la espera, los organismos de derechos humanos no dudan en incorporar su nombre como un ex agente de la DINA, información que sólo podrá ser develada por la investigación judicial a cargo del ministro Calvo.

La familia Lejderman- Avalos, arribó al país en 1971, y a los pocos meses nació su único hijo, Ernesto. Fijaron residencia en Vicuña, donde el padre colaboraba con el gobernador de la zona. “Viviendo en esa zona los encontró el golpe militar. Dada su condición de extranjeros, y por ser muy conocidos en el sector, temieron por su seguridad, por lo que buscaron una forma de irse hacia Argentina por algún paso cordillerano de la zona. Es así como llegaron al sector de Gualliguayca tratando de lograr su objetivo en una fecha no es posible de precisar, pero que en todo caso correspondería a fines de septiembre o principios de octubre de ese año”, “el 8 de diciembre de 1973 una patrulla militar con efectivos del Regimiento Arica de La Serena, al mando del oficial Fernando Polanco Gallardo, guiados por Luis Horacio Ramírez, quien había sido detenido el día anterior, irrumpió en la quebrada de Angostura, Posesión Los Perales, sector de Gualliguayca, en donde había unas cuevas en la que se habían refugiado la familia Lejderman-Avalos”.

“En esa época el regimiento estaba al mando del teniente coronel Ariosto Lapostol. A Luis Horacio Ramírez se le interrogó sobre unas personas que estaban ocultas en quebrada de Angostura y para las cuales el testigo había conseguido ropas. Una vez obtenidos los antecedentes, se formó un piquete integrado por unos diez militares bajo el mando del oficial Fernando Polanco Gallardo, y probablemente los otros oficiales nombrados, más un sargento de baja estatura, moreno y regordete. Cuando se acercaron al lugar, los militares dejaron al testigo a cierta distancia del lugar en el que nos encontrábamos. Al poco rato, Luis Horacio Ramírez sintió disparos y luego llegó hasta donde estaba el sargento, quien le ordenó que tomara una pala y una picota para hacer una excavación. El militar lo condujo a unos 150 metros de las cavernas, y el testigo pudo apreciar el cuerpo de una mujer, a quien reconoció como María del Rosario Avalos Castañeda, a quien había brindado ayuda anteriormente cuando estaba oculta allí con su cónyuge e hijo. Su cuerpo presentaba abundante sangre en la zona del tórax. El testigo no vio a Ernesto Lejderman (padre)”.

El relato señala también que “los militares le ordenaron –a Luis Horacio Ramírez- cavar una fosa para enterrar el cuerpo de mi madre, lo que realizó inhumando su cuerpo a unos 40 a 60 cms. de profundidad. Respecto a Lejderman padre, el testigo recuerda que los militares le dijeron que el hombre se había suicidado y que sus restos estaban desintegrados a una distancia del lugar de un kilómetro por el interior de la quebrada. También le dijeron que después de haber hecho un Consejo de Guerra en el mismo lugar habían determinado dejarlo libre y que siguiera trabajando sin comentar lo ocurrido a nadie”.

Sin embargo, al día siguiente (9 de diciembre) Ramírez “con la ayuda de Modesto Pastén, encontraron el cadáver de mi padre, el que sepultaron en el lugar por razones humanitarias. El cuerpo de mi padre estaba completo y no desintegrado como habían dicho los militares, pero si bañado en sangre”.

Al año siguiente, el 4 de marzo de 1974, el testigo Luis Horacio Ramírez fue abordado por una patrulla militar al mando del mismo oficial Fernando Polanco Gallardo, quien le comentó del cuerpo de la mujer. En la tarea habría participado –según la querella- “el médico militar Guido Díaz Paci, del Regimiento Arica, y un señor que dijo ser Cónsul de México”.  

En efecto el cuerpo de la mujer fue exhumado y trasladado hasta el Cementerio General, ubicándose actualmente en el módulo Edmundo Marambio U-2, nicho 76. La versión oficial del caso es que el matrimonio se suicidó con dinamita.

La tesis militar fue refutada años después cuando la autopsia señaló que el deceso se debió a una serie de heridas de bala.


La Tercera, 20 de Diciembre 2002

Ministra Bachelet: No hay antecedentes contra general Larenas

La ministra de Defensa, Michelle Bachelet, informó que no hay antecedentes para adoptar medidas administrativas en contra del general Mario Larenas Carmona, comandante en jefe de la Primera División de Ejército, quien ha sido involucrado en acciones violatorias a los derechos humanos en el asesinato de una pareja en 1973.

La secretaria de Estado aclaró --en entrevista con radio Cooperativa-- que el uniformado jamás ha sido llamado ni citado a declarar y tampoco está como inculpado ni imputado, observando que no hay ningún antecedente concreto que amerite una decisión de cualquier naturaleza administrativa en su contra.

Bachelet dijo que tanto el comandante en jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, y el general Larenas han señalado que ellos colaborarán en todo lo posible porque la verdad salga a la luz.


Crónica Digital,  17 de Abril 2010
JEFE DE GABINETE DEL SUBSECRETARIO DE DEFENSA ESTARÍA VINCULADO A CASOS DE VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS
El diputado por el distrito 2, Hugo Gutiérrez presentó este viernes todos los antecedentes que vincularían al recientemente nombrado Jefe de Gabinete del Subsecretario de Defensa, Mario Larenas Carmona con el caso Caravana de la Muerte y el fusilamiento de 13 personas en la ciudad de La Serena.
Así lo expresó en una conferencia de prensa el parlamentario, quien expresó que “de acuerdo a los antecedentes proporcionados por el abogado Boris Paredes que es quien lleva actualmente el caso Caravana de la Muerte, en declaraciones judiciales y otros antecedentes extrajudiciales se indica que él habría formado parte del pelotón de fusilamiento de las 13 personas que fueron muertas en la ciudad de La Serena con motivo del arribo a esta ciudad en 1973 de la llamada caravana de la Muerte del general Arellano Stark”.
Gutiérrez, quien también presentó hace algunos días los antecedentes que vinculaban a Iván Andrusco, Director Nacional de Gendarmería con la DICOMCAR, fue enfático en señalar que existen todos los elementos para asegurar su participación en este caso de violación a los derechos humanos.
“Este teniente (Larenas) se encontraba acantonado en esa ciudad cuando arribó este fatídico instrumento de la muerte, diseñado por Pinochet y que llevó a la práctica Arellano Stark. Este señor, según testimonios claros, se indica que participó del fusilamiento de 13 personas y creemos que es altamente inconveniente -como ya lo señalamos también con el actual Director Nacional de Gendarmería- , que personas que participaron de violación de derechos humanos y en el caso de Andrusco, formando parte de un organismo represivo de la dictadura militar hoy en día estén formando parte del actual gobierno”, argumentó.
El también abogado Boris Paredes, entregó los antecedentes de la investigación que está llevando a cabo y que reveló la relación de Larenas con la muerte de estas 13 personas.
“La verdad es que a través de la investigación, especialmente del ministro Víctor Montiglio se ha podido determinar que cuando Arellano cometió sus crímenes, no actuó sólo con su comitiva, sino que se valió sobretodo de la oficialidad local y dentro de ésta, está el subteniente Larenas y hay declaraciones donde obviamente no daremos el nombre de la persona -pero estamos en condiciones de aseverar lo que decimos-, que lo señalan como uno de los participantes en esta masacre y este hecho se debe investigar. En este momento se está pidiendo que sean citados, se pedirán los careos y posteriormente, si procede, pediremos el auto de procesamiento. Una persona que está sindicada, no por nosotros, sino que por integrantes de esa época que también participaron como responsables, es bastante peligroso darle este tipo de cargos”, aseguró el abogado.
Consultado sobre por qué no se supo antes de esta vinculación en la opinión pública, Paredes señaló que “ en las declaraciones justamente está negando estos hechos, pero hay que tener claro que los expedientes se trabajan con cuadernos reservados y que a muchos de ellos, no tienen acceso los abogados sino hasta un tiempo posterior y por esto, hay muchas situaciones que no se saben porque hay cientos y cientos de tomos y pueden estar bajo otras causas y no necesariamente en el de la Caravana de la muerte y es por eso que aparecen declaraciones que vinculan a una persona un hecho determinado. Son tantos los crímenes, es tanto lo que mienten, que hay que seguir averiguando”.
En tanto, el Diputado Hugo Gutiérrez, al ser consultado sobre las posibles críticas que pueda recibir por esta denuncia, al igual como sucedió con el caso Andrusco, sostuvo que no le teme a éstas.
“Yo creo que las críticas que en su momento hizo el Ministro de Justicia son totalmente desafortunadas y eso está totalmente acreditado por las propias declaraciones del propio Director Nacional de Gendarmería, quien formó parte de la DICOMCAR y yo lo que he dicho es que éste era un organismo que está comprobado que violó derechos humanos y el caso emblemático es el degollamiento de Nattino, Parada y Guerrero. Nosotros estamos diciendo que una persona con esta calidad, la de haber integrado un organismo de seguridad y de represión de la dictadura, obviamente no puede o no tiene la idoneidad moral para ser parte de una alta repartición como lo es Gendarmería de Chile”.
Gutiérrez sostiene sus críticas por la nominación de Andrusco y entregó nuevos elementos de cómo, a su juicio, el gobierno de Sebastián Piñera avala esta nominación a pesar de todos los antecedentes en su contra.
“Quiero decir que me preocupa que el gobierno del Piñera en vez de tomar medidas en contra de este señor, lo esté amparado y eso que hace algunos días supimos que había resistencia al interior de gendarmería para el posicionamiento de él en esta institución, así como supimos que Andrusco tomó la decisión de ascender a 600 funcionarios, sin duda, esto es un gasto importante para el Ministerio de Justicia y no obstante esto, hubo ascensos que deben haber mermado la resistencia interna y esto para mi es una prueba palpable del apoyo que se le está dando, porque de otro modo no se entiende que se le haya permitido hacer estos desembolsos tan grandes en tiempos de reconstrucción post terremoto”, afirmó.


Emol.com, 20 de Diciembre de 2002

General Larenas niega haber participado en homicidio en 1973

Al comandante en jefe de la Primera División del Ejército de Antofagasta, se le involucra en el asesinato de un matrimonio argentino-mexicano. "Esto ocurrió en 1973 y yo supe de este hecho hace un par de años. No recuerdo haber conocido a estas personas", afirmó hoy el uniformado.

SANTIAGO.- El comandante en jefe de la Primera División del Ejército de Antofagasta, general Mario Larenas Carmona, rechazó hoy las denuncias que le involucran en el asesinato de un matrimonio argentino-mexicano, en diciembre de 1973. 

La acusación fue hecha por Ernesto Lejderman, hijo del ciudadano argentino Bernardo Mario Lejderman y la mexicana María del Rosario Avalos, arrestados en diciembre de 1973 cuando intentaban huir hacia Argentina, por un paso cordillerano del norte chileno. 

El matrimonio, que residía en Chile desde 1971 y era simpatizante del derrocado gobierno de Salvador Allende (1970-1973), decidió abandonar el país luego de la llegada de Augusto Pinochet al poder. 

Según el hijo de la pareja, el general Mario Larenas Carmona participó en una comitiva de 10 efectivos del regimiento Arica de la ciudad de La Serena, que detuvo y dio muerte a sus padres mientras intentaban huir hacia Argentina por el Valle del Elqui. 

El joven, que vive en Argentina, viajó esta semana a Chile para pedir al Presidente Ricardo Lagos que disponga el cese del general Larenas Carmona. 

Según el Informe Rettig que documentó las violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar, el matrimonio Lejderman-Avalos fue ejecutado el día 8 de diciembre por una patrulla militar de la dotación del regimiento Arica de la Serena, en el sector de Guallihuayca. 

"Su hijo fue trasladado por la misma patrulla a un convento de la ciudad de La Serena", subraya el informe oficial. 

Por este doble crimen, Ernesto Lejderman Avalos, presentó en 2002 una querella criminal ante los tribunales chilenos en contra del general Larenas Carmona y el resto de los presuntos responsables de la muerte de sus padres. 

Carmona Larenas, en declaraciones hoy a Radio Cooperativa, dijo no tener ninguna responsabilidad en estos hechos y agregó que se enteró de este episodio hace dos años. 

"Esto ocurrió en 1973 y yo supe de este hecho hace un par de años. No recuerdo haber conocido a estas personas", afirmó Larenas, quien agregó que en esa época él era subteniente. 

Larenas también aseguró que nunca ha sido llamado a declarar en el caso, ni como testigo ni como encubridor y que asistiría al tribunal si fuese requerido. 

Ernesto Lejderman Avalos entregó el miércoles una carta en el Palacio de La Moneda en la que lamenta que el militar haya sido ascendido el año pasado a pesar de existir una querella en su contra. 

Al respecto, la ministra de Defensa, Michelle Bachelet, dijo hoy que son los tribunales de Justicia los que deben determinar la responsabilidad o no de Larenas en los hechos que se le imputan. 

La ministra también dijo que no hay antecedentes para adoptar medidas administrativas en contra del general Larenas y aclaró que el militar jamás ha sido citado a declarar y tampoco está como inculpado o imputado en la investigación que se sigue por este caso.

Bachelet reveló que este jueves recibió a Ernesto Lejderman, quien le relató los pormenores de lo ocurrido con sus padres y reiteró sus acusaciones contra el comandante en jefe de la división de Antofagasta, a 1.360 kilómetros al norte de Santiago.

Este jueves, el general Emilio Cheyre, comandante en jefe del Ejército, dijo que Larenas nunca ha sido citado por los tribunales pero afirmó que en cuanto se le llame "la instrucción del Ejército y la voluntad de la institución es concurrir en forma inmediata a los tribunales de justicia".


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