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Rafael Agustín González Verdugo

Coronel (r) Fach

Civil adscrito al Ejército con el grado de capitán (Desertor del SIM)

Alias: Svastiquita

Domicilio: Vasconia 1878, depto. 41, Santiago

El coronel (r) de la Fuerza Aérea Rafael González, ex agente del Servicio de Inteligencia Militar, asilado en la embajada de Italia en 1975, relató a agentes de la CIA pormenores de la detención y muerte del ex ministro José Tohá y de otros detenidos por organismos de seguridad. Así se comprueba en numerosos documentos desclasificados por el gobierno norteamericano el lunes pasado. El desertor del SIM se asiló en septiembre de 1975 en la embajada italiana en Chile y permaneció allí, al menos hasta febrero de 1977. Durante ese tiempo dio una entrevista a The Washington Post en donde reconoció que estuvo presente cuando Charles Horman fue llevado al Ministerio de Defensa y lo vio en compañía del general (Augusto) Lutz y otros dos hombres, a uno de los cuales lo identificó como norteamericano. De acuerdo a lo señalado en esa ocasión, González escuchó al general Lutz decirle a los otros que "Horman sabía demasiado así es que tenía que desaparecer". Entre los datos que Horman manejaría estaban -según González- algunas pruebas de la actuación de la CIA en Chile.

Rafael González Verdugo, en diciembre de 2003, fue sometido a proceso
como cómplice por la desaparición del periodista norteamericano Charles Horman. El 17 de septiembre de 1973, siendo empleado civil de la Fuerza Aérea de Chile FACH y agente del Departamento Segundo del Estado Mayor Nacional, Rafael González Verdugo participo en el interrogatorio y la tortura de Charles Edmund Horman Lazar, caso que sería el tema central de la película "Missing" del director Costa Gavras".

"El 18 de septiembre, una patrulla militar dejo el cuerpo de Horman en el Servicio Médico Legal, desde donde seria sacado para ser enterrado clandestinamente en el Cementerio General. Cuando su padre viajo a Chile y logro que se reconociera su muerte, en marzo de 1974, fue González Verdugo quien dirigió la exhumación del Cuerpo".

"En la querella interpuesta por Joyce Horman, a cargo del Juez Jorge Zepeda, están procesados González Verdugo, como cómplice del asesinado de Horman, y los generales Sergio Arellano Stark y Herman Brady. También declaro por exhorto el ex secretario de Estado Norteamericano Henry Kissinger".

"Rafael González Verdugo, en su juventud, perteneció al Movimiento Revolucionario Nacional Socialista, donde se le conocía como "Svastiquita". Una semana antes de su procesamiento, González apareció en la ceremonia de reencuentro de la familia aérea que realizo la FACH con presencia de la ministra de Defensa Michelle Bachelet".

Fuentes: El Mercurio, La Nación, Comisión Funa, Archivo Memoriaviva


El Mercurio, 11 de Diciembre 2003

Juez procesa a ex oficial FACh por muerte de periodista estadounidense

Un ex oficial de la inteligencia de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) se convirtió hoy en el primer procesado por el caso de la detención y muerte del periodista estadounidense Charles Hormann.

El juez Jorge Zepeda procesó como "cómplice de homicidio calificado" al ex teniente coronel Rafael González, ex agente del departamento de inteligencia del estado mayor de la aviación, informó radio Bío Bío.

El oficial, actualmente en retiro, confesó haber interrogado a Hormann sobre una investigación periodística que el periodista realizaba en Chile acerca del asesinato del ex comandante en jefe del Ejército, René Schneider.

Según el testimonio de González, tras interrogar a Hormann en 1973, lo entregó a las autoridades encargadas del Estadio Nacional, recinto que después del Golpe Militar de 1973 servía como campo de concentración de detenidos políticos.

El periodista estadounidense fue asesinado en ese lugar y sus restos fueron rescatados desde el Instituto Médico Legal por su padre, quien viajó especialmente con ese propósito a Chile.


La Nación, 11 de Diciembre 2003

Fach desmiente que reo por caso Horman haya sido miembro de la institución

La Fuerza Aérea informó hoy que Rafael Agustín González Verdugo, no pertenecía a la institución cuando ocurrió la muerte del periodista estadounidense Charles Horman, reacción que surge luego que ayer el ministro Jorge Zepeda sometiera a proceso a González en calidad de cómplice de homicidio calificado.

A través de un comunicado, la Fach precisa que González Verdugo ingresó a la rama castrense a partir del mes de abril del año 1974 y se extendió hasta septiembre de 1975, período en el cual se desempeñó como empleado civil, es decir, "sólo permaneció en la institución por el lapso de un año y cuatro meses".

"No es efectivo que el señor González Verdugo haya sido llamado a desempeñarse como oficial en servicio activo de la Fuerza Aérea de Chile", consigna la declaración de la Fuerza Aérea.

Charles Horman fue detenido por una patrulla militar el 17 de septiembre de 1973. Posteriormente fue trasladado al Estadio Nacional donde falleció. Su cadáver fue encontrado semanas después en el Cementerio General, donde había sido enterrado clandestinamente.

Primer procesado por caso Horman, después de 30 años

El ministro en visita Jorge Zepeda sometió a proceso al ex agente del Departamento II de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN) Rafael Agustín González Verdugo, como cómplice de una conspiración que culminó con el homicidio en la persona del periodista estadounidense Charles Edmund Horman Lazar. González era empleado civil de la Fach, adscrito al EMDN, organismo que hasta el 11 de septiembre de 1973 fue comandado por el vicealmirante Patricio Carvajal. Este es el primer procesamiento por el caso Horman en Chile, a 30 años de ocurridos los hechos.

Hasta ahora totalmente desconocido en el ámbito de las violaciones a los derechos humanos, está establecido en la investigación que González participó el 17 de septiembre de 1973 en el interrogatorio de Horman en los pisos superiores del ministerio de Defensa Nacional, actual edificio de las Fuerzas Armadas. Horman fue detenido en su casa en Santiago ese mismo día por una patrulla militar que fue a buscarlo, dado que él y su esposa eran seguidos desde hacía varias semanas antes del golpe militar.

Horman fue interrogado ese día sobre una investigación que hacía respecto de la participación del general de Ejército Roberto Viaux en el crimen del comandante en jefe del Ejército, René Schneider, ocurrido el 22 de octubre de 1970.

Según los documentos desclasificados por el Departamento de Estado de Estados Unidos, el crimen fue parte del complot del gobierno estadounidense, la CIA, altos oficiales chilenos y empresarios, entre ellos del diario El Mercurio, para impedir que el Presidente electo socialista Salvador Allende fuera ratificado por el Congreso Nacional y asumiera la Presidencia de la República.

Una patrulla militar ingresó el cadáver de Horman baleado al Servicio Médico Legal de Santiago el 18 de septiembre de 1973. Su cuerpo fue enterrado clandestinamente en el Cementerio General. El mismo González guió en marzo de 1974 a las autoridades de la embajada y consulado de Estados Unidos en Santiago, para exhumar el cuerpo y enviarlo a sus padres a su país de nacimiento.

Inculpados Arellano y Brady

Los abogados querellantes Fabiola Letelier y Sergio Corvalán manifestaron ayer su total complacencia “por el éxito hasta ahora de la investigación” en la querella que en 2000 interpuso en Chile Joyce Hamre, esposa de Horman.

Inculpados también en este proceso están los generales (R) de Ejército Sergio Arellano y Herman Brady. En esta misma causa fue interrogado por exhorto el ex Secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger, quien finalmente respondió el exhorto luego de una insistencia en su momento por el juez Juan Guzmán, anterior juez de la causa.

El ex agente González Verdugo fue notificado del procesamiento y quedó detenido en una dependencia militar. El crimen de Horman inspiró al realizador Costa Gavras para filmar la película “Missing” (Desaparecido). González Verdugo mantuvo su participación oculta por 30 años, e incluso durante la pasada dictadura intentó en su momento salir a Italia, permaneciendo asilado por varios meses en esa embajada en Santiago.


La Nación, 20 Enero 2004

El increíble señor González

Rafael Agustín González Verdugo, ex agente de contrainteligencia de la Fach con la credencial 27759, procesado por el asesinato del estadounidense Charles Horman, tiene una historia para una película. Posee la calidad de “exonerado político”, fue reintegrado con honores a la “Familia Aérea”, y está preso en Punta Peuco porque la Fuerza Aérea no lo quiso detenido en sus cuarteles.

 El director de Cine Costa Gavras evalúa la idea para la segunda parte de “Missing”. En la investigación judicial acerca del crimen de Charles Horman en Santiago en 1973, se sabe hoy diez veces más de lo que se supo entonces. Una retorcida intriga militar gestada desde los altos mandos, que terminó con el norteamericano acribillado. Los generales (R) de Ejército Herman Brady y Sergio Arellano, podrían estar entre los nuevos procesados por el ministro en visita Jorge Zepeda, como autores inductores del homicidio. Porque el vicealmirante (R) Patricio Carvajal y el general (R) Augusto Lutz, están muertos. Ambos también tuvieron responsabilidad en el crimen. Hasta ahora, sólo está encausado como cómplice el increíble oficial (R) Rafael Agustín González Verdugo. Un civil de la contrainteligencia vinculado por décadas a la Fuerza Aérea en el Departamento II de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN), adscrito con el grado de coronel.

Su historia como agente encubierto aparece en el proceso como para hacer otra película. “Mi nombre es Rafael Agustín González Verdugo, ex oficial de inteligencia de la Fuerza Aérea, y mi número de serie era 27759”, se presentó este personaje en enero de 1977 a los funcionarios de la embajada de Estados Unidos que lo entrevistaron en la embajada de Italia, donde buscó refugio por pretendidos líos internos que dice haber tenido con la DINA.

El 31 de enero de 1974, por el decreto Nº90, la Junta Militar le reconoció 20 años de su trabajo en el Departamento de Inteligencia del EMDN. O sea, González que hoy tiene 69 años, ha sido un espía casi toda su vida. Espió a Horman y a Frank Teruggi, el otro estadounidense asesinado después del golpe militar, en los meses previos al 11 de septiembre de 1973.

Horman investigaba los vínculos de oficiales chilenos y conspicuos dirigentes políticos de derecha y democratacristianos, con la CIA y el gobierno de Richard Nixon para impedir que en 1970 Allende asumiera como Presidente de Chile. El complot terminó con el comandante en jefe del Ejército, general René Schneider asesinado, para lo que utilizaron a un comando de ultraderecha.

En el proceso están identificados miembros de la patrulla que detuvo a Horman, y aparece cada vez más claro que éste no murió el 18 de septiembre de 1973 como se informó oficialmente, sino algunos días después. También están identificados militares que lo trasladaron de un lugar a otro.

Oficial de enlace

Horman estuvo en la oficina de Lutz en el edificio del ministerio de Defensa (actual edificio de las Fuerzas Armadas), quien era el jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército. González actuó en ese edificio por esos primeros días como el oficial de inteligencia de enlace en relación a los detenidos que llegaban.

González Verdugo, que cambió después la V de su apellido por la B, interrogó a Horman en el ministerio de Defensa, pues habla perfecto inglés. Según él, Lutz ordenó eliminar a Horman. González dice que trabajó en 1970 bajo el mando de Lutz en el EMDN. El general Herman Brady era a septiembre de 1973 el jefe de la guarnición de Santiago, y Arellano Stark el comandante de la Agrupación de Combate del centro de Santiago. Patricio Carvajal era el ministro de Defensa.

Con la ayuda de la gran cantidad de información aportada a la investigación por los documentos desclasificados por Estados Unidos, quedó establecido en el proceso que en la intriga criminal participaron además funcionarios de la embajada y del consulado norteamericano, al menos en calidad de encubridores del homicidio, como el cónsul Frederick Purdy, que vive en Chile y que también postula a ser procesado en la causa. Como buen nido de agentes de la CIA a la época de la intriga, el “chofer” de Purdy saltó de la noche a la mañana a convertirse en el segundo de la Embajada de Estados Unidos en Santiago. Un tal “Thompson”.

El 30 de octubre de 1973 el general Lutz redactó un informe en el que dio cuenta de “la investigación” realizada por el régimen militar acerca de las “muertes” de Horman y Taeruggi, a petición del embajador estadounidense Nathaniel Davis. El informe lo entregó al attaché de Defensa de la embajada, coronel W. M. Han. La historia que Lutz contó en aquel documento, es tan mentirosa como fue toda la historia oficial contada por la dictadura sobre sus crímenes. “La información que se dispone es que los ciudadanos Horman y Teruggi habrían sido muertos por extremistas disfrazados de militares”, dijo Lutz a los norteamericanos, los que por cierto no creyeron un comino porque ya sabían la verdad de los asesinatos.

Un súperespía

Hoy González está preso en Punta Peuco porque la Fach no lo quiso detenido en ninguno de sus cuarteles. Infiltrado en innumerables empresas, estamentos y grupos durante su extensa vida de espía desde la década de los años 60, no se sabe si aún sigue espiando para alguien.

Su trabajo de contrainteligencia fue tan dedicado, que en la investigación constan calificaciones de “excelencia” firmadas por el general (R) de Ejército Ernesto Baeza; el general (R) de la Fach Vicente Rodríguez Bustos; el capitán de navío (R) de la Armada Rodrigo Fuenzalida; y del vicealmirante (R) Patricio Carvajal. “Es que además trabajaba para varios servicios”, dijo a los gringos.

El té amargo del padre de Horman

González Verdugo recibió en marzo de 1973 la orden del ministro de Defensa Patricio Carvajal de presentarse ante el vicecónsul de Estados Unidos en Santiago James Anderson, para que lo acompañara al Cementerio General a buscar el cuerpo de Horman para repatriarlo a su país. Ello ocurrió, de acuerdo a documentos desclasificados, luego de que Estados Unidos aceptó vender armamento al Ejército y la FACH, a cambio de que entregaran el cadáver de Horman a su familia, pues el caso había generado un “pretty scandal”.

Con el cuerpo de Horman se cometió crueldad. Se le mantuvo sin refrigeración por 20 días para que se descompusiera y se le enterró clandestinamente. Luego fue exhumado dos veces y vuelto a sepultar escondido. Pero aquel día 21 de marzo de 1974 González sabía exactamente dónde encontrarlo para entregarlo a Anderson. Juntos lo llevaron a la funeraria San Pancracio para que lo embalsamaran. Con ocho balas, los restos fueron repatriados definitivamente cuatro días después.

El cinismo de González llegó a tal extremo, que en 1980, haciéndose pasar en Estados Unidos como “disidente” del régimen, se fue a tomar el té con el padre de Horman. Cuando poco después del fin de la dictadura regresó a Chile, se presentó como “exonerado político” y el gobierno de la Concertación le otorgó el reconocimiento. Nunca dejó de recibir su pensión de la Caja de Previsión de la Defensa Nacional como “dado de baja” por la Fach, la que percibe al menos desde hace 30 años. La coronación de este especialísimo episodio sucedió a comienzos de diciembre de 2003, cuando el cómplice del crimen de Horman recibió en Quintero de manos de la ministra de Defensa Michelle Bachelet, la tifa para reintegrarse a la “Familia Aérea”, junto a algunos de sus ex camaradas de armas, verdaderas víctimas del terror de Pinochet.

Cuando González fue procesado el 10 de diciembre de 2003, la FACH declaró que cuando ocurrió el crimen de Horman “el señor González Verdugo no pertenecía a la institución”, agregando que sólo lo hizo “a partir de abril de 1974 hasta septiembre de 1975, como empleado civil”.

Pero González dijo a los norteamericanos en sus largas entrevistas de 1977, “fui el único oficial de la Fuerza Aérea que participó en la toma de La Moneda el 11 de septiembre de 1973”. 


El Mostrador, 6 de Febrero 2004

Caso Horman: Corte otorgó libertad a procesado

La Segunda Sala de Verano de la Corte de Apelaciones de Santiago concedió la libertad condicional bajo fianza a Rafael González Verdugo, el único procesado en la investigación por el homicidio del periodista estadounidense Charles Horman, ocurrida poco días después del golpe de Estado de 1973.

Con esta decisión del tribunal de alzada, que contó con los votos a favor de los ministros Carlos Cerda y Raimundo Díaz, y el voto negativo de Juan González, se revocó lo resuelto en primera instancia por la jueza Amanda Valdovinos, que subroga en la investigación a Jorge Zepeda.

En su resolución, los magistrados consideraron que "no existen motivos calificados" para privar de la libertad a González Verdugo, quien se encuentra encausado como cómplice de una conspiración que culminó con el asesinato del profesional.

Además, el tribunal de alzada resolvió otorgar acceso al sumario a la defensa del ex agente de inteligencia, "atendiendo el tiempo transcurrido desde el inicio de la investigación".

El ex agente de inteligencia estuvo vinculado al Estado Mayor de la Defensa Nacional, bajo las órdenes del vicealmirante Patricio Carvajal. Asimismo, entre 1974 y 1975 se desempeñó como funcionario civil de la FACH.

El periodista Charles Horman investigaba las actividades de la CIA contra el gobierno de Salvador Allende cuando fue arrestado por una patrulla militar, el 17 de septiembre de 1973.

Trasladado aún con vida al Estadio Nacional, su cadáver fue encontrado por sus familiares semanas después en el Cementerio General capitalino, donde había sido enterrado clandestinamente.


La Nación, 18 de Febrero 2004

La foto del espía del caso Horman

Al mediodía “sonó la alarma” en el Palacio de Tribunales. La Nación se movilizó rápida, pero sigilosamente. El espía del caso Horman, el ex agente de contrainteligencia de la FACH que espió 40 años con una historia de película, permanecía en alguna oficina del palacio. El hombre que interrogó a Charles Horman y luego desenterró su cuerpo escondido para entregárselo a la embajada de Estados Unidos en 1974.

Una foto suya jamás fue publicada hasta hoy. El mismo que fue procesado como cómplice en el crimen del estadounidense, días después de que en diciembre la ministra de Defensa, Michelle Bachelet, le entregó la tifa en Quintero para reintegrarse a la “familia aérea” junto a sus ex compañeros de armas. Rafael Agustín González Verdugo recibió la categoría de “exonerado político”, alegando su “baja” de la FACH por supuestas “diferencias” con la DINA. El mismo que, paradójicamente, el 11 de septiembre de 1973 salvó al periodista Carlos Jorquera en La Moneda, asesor de prensa del Presidente Allende.

González Verdugo, 69 años, cuya placa de agente era la Nº 27759, lanzó un manotazo intentando impedir ser fotografiado. Se dio unas vueltas y salió por una puerta lateral. Sabía que su rostro estaba “virgen” hasta ahora. Horas después, pretextando otra cosa, un ruso llegó a este diario a pedir la foto.

En su osadía, en 1980, en Estados Unidos, se fue a tomar té con el padre de Horman. Un verdadero James Bond chileno, infiltrándose en cuanta organización era conveniente, recibiendo órdenes de los altos mandos de las Fuerzas Armadas, como agente civil FACH adscrito al Departamento II del Estado Mayor de la Defensa Nacional con el grado de coronel. El 31 de enero de 1974, por decreto Nº 90, la Junta Militar le reconoció entonces 20 años operando como espía en ese departamento.


La Nación, Jueves 20 de noviembre de 2008  

El espía del caso Horman sigue procesado

La Quinta Sala de la Corte de Apelaciones confirmó por 3 a 0 el procesamiento del ex agente de inteligencia de la FACh, Rafael González Verdugo, el único encausado hasta ahora por el crimen del estadounidense Charles Horman tras el golpe militar de 1973, que inspiró la película “Missing”. El ex agente que durante 40 años espió infiltrado en empresas, estamentos y grupos sociales y políticos, interrogó a Horman días después del 11 de septiembre en la oficina del director de inteligencia del Ejército, general Augusto Lutz, en el Ministerio de Defensa, actual edificio de las Fuerzas Armadas. Según Verdugo, fue Lutz quien ordenó matar a Horman, pero el fallecido general no puede responderle. González Verdugo operó en los días posteriores al alzamiento militar como oficial enlace de inteligencia en relación a los detenidos que llegaron a ese ministerio. El espía fue procesado el 10 de diciembre de 2003 por el ministro Jorge Zepeda, en calidad de cómplice del homicidio de Charles Horman. En los alegatos su abogado fue Cristián Espejo, mientras que por la familia de Horman alegó Sergio Corbalán.


La Nación, 28 de noviembre de 2008  

Bombardero de La Moneda es un “exonerado político”

El mayor (R) de Ejército Enrique Edgardo Cruz Laugier que sacó el armamento pesado del Regimiento Tacna el día del golpe militar para bombardear La Moneda desde tierra, mientras Allende resistía al interior, y el ex agente de inteligencia y coronel (R) de la FACh, Rafael Agustín González Berdugo, procesado hasta ahora como el único culpable del asesinato tras el golpe del estadounidense Charles Horman, tienen hoy la calificación de "exonerados políticos". Sus nombres aparecen en la lista de los 145 mil reconocidos.

Cruz Laugier fue calificado como tal el 20 de enero de 2000 por el respectivo programa del Ministerio de Interior, mientras Gonzalez Verdugo lo fue el 19 de noviembre de 1999.

Ambas historias son de película. Bajo su firma, Cruz admitió en el proceso por los desaparecidos de La Moneda que el 11 de septiembre de 1973, siendo comandante del Grupo de Artillería del Tacna, el comandante del cuartel Joaquín Ramírez Pineda le entregó el mando del cuartel.

Cruz dice que temprano salió con sus tropas al centro de Santiago e instaló piezas de artillería por el costado sur de La Moneda, comenzado a bombardear desde tierra antes de que los Hawker Hunter.

Más tarde, sostiene que fue con sus tropas y atacaron con fuego de artillería el local de las Brigadas Ramona Parra del PC en República, y lo mismo hizo con los militantes del MAPU que se hallaban en el local de calle Carrera.

Renacida la democracia, el personaje se instaló como jefe de seguridad del Senado en Valparaíso donde se mantuvo hasta diciembre de 2004, cuando la Comisión de Régimen Interno lo despidió a raíz del artículo que LND ("Durmiendo con el enemigo") publicó el 2004.

Cruz se querelló por "injuria y calumnia", pero el tribunal resolvió que no existieron tales delitos.

El caso de González Berdugo es propia de una segunda parte de la película "Missing" de Costa Gavras, inspirada en el crimen de Charles Horman.

González, civil adscrito a la FACh que hoy tiene el grado de coronel (R), trabajó 40 años como agente de inteligencia de esa institución.

En los días posteriores al golpe condujo a Horman hasta el Ministerio de Defensa para interrogarlo en el despacho del entonces jefe de inteligencia del Ejército, general Augusto Lutz. Días después, Horman fue hallado acribillado.

Por ello el ministro Jorge Zepeda lo procesó el 10 de diciembre de 2003 en calidad de cómplice del asesinato.

Cuando a comienzos de diciembre de 2003 la entonces ministra de Defensa y actual Presidenta, Michelle Bachelet, entregó en Quintero a los oficiales y suboficiales (R) de la FACh que fueron víctimas de la represión, una tifa para "reintegrarse a la familia aérea", el ex agente González la recibió y se puso para la foto.

En 1980, y haciéndose pasar en Estados Unidos como "disidente" de Pinochet, tuvo la frialdad para ir a tomar el té con el padre de Horman.

Otro personaje que aparece en la lista de calificados es el llamado "Príncipe", Edwin Dimter Bianchi, a quien se le atribuye -por testigos en el proceso- el crimen de Víctor Jara en el Estadio Chile, aunque no ha sido procesado por ello.

Dimter fue calificado como tal el 20 de enero de 2000, pero el programa del Ministerio de Interior le quitó tal calificación el 2006 al considerar sus antecedentes personales relacionados con este caso y el frustrado golpe del 29 de julio de 1973 conocido como el Tancazo.


Cedec.cl, 28 de Junio de 2010

DOCUMENTOS DESCLASIFICADOS DE LA CIA APORTAN ANTECEDENTES DE LA REPRESION EN CHILE BAJO LA DICTADURA

CORONEL (r) DE LA FACH E INTEGRANTE DEL SIM REVELO ANTECEDENTES SOBRE ASESINATO DE JOSE TOHA MINISTRO DE DEFENSA E INTERIOR DE SALVADOR ALLENDE Y PADRE DE CAROLINA TOHA PRESIDENTA DEL PPD . TAMBIEN REVELO OTROS CASOS

El coronel (r) de la FACH Rafael González, ex agente del Servicio de Inteligencia Militar, asilado en la embajada de Italia en 1975, relató a agentes de la CIA pormenores de la detención y muerte del ex ministro José Tohá y de otros detenidos por organismos de seguridad. Así se comprueba en numerosos documentos desclasificados por el gobierno norteamericano.

El 27 de abril de 1976, cuando el desertor del Servicio de Inteligencia Militar Rafael González llevaba ya siete meses refugiado en la embajada italiana en Chile, decidió escribirle al general Pinochet para solicitarle el salvoconducto que le permitiera salir del país. En la ocasión, tratando de demostrar lealtad con el general, reveló varios detalles que rodearon la detención del ex ministro de José Tohá. 'Cuando usted se encontraba en Paraguay, el general Arellano, jefe de la II División (..) ordenó 'suicidar' al ex Ministro de Defensa José Tohá. Esto fue puesto en conocimiento del general Leigh, el que le dio cuenta al gral. Arellano, quien de inmediato, como Fiscal Militar, ordenó el traslado de Tohá, pese que al Fiscal de Aviación Crl. II Otaíza (Q.E.P.D.) hiciera lo posible por retenerlo', señala en parte de la carta interceptada por agentes de la CIA e incluida entre los documentos desclasificados por el gobierno norteamericano. 'El suscrito vio salir en camilla a José Tohá de la Academia de Guerra Aérea al Hospital Militar y Tohá no tenía fuerza ni para abrocharse un zapato y apenas para comer', agrega.
No fue lo único. 
Tratando de ablandar el corazón del general Pinochet, agregó algunos pasajes de su currículum de servicios a la patria. 'Fui yo quien le entregó al Almirante Carvajal a José Tohá, Daniel Vergara, Fernando Flores, Osvaldo Puccio (padre e hijo), Aníbal Palma y al agregado de prensa de Allende, Carlos Jorquera', enumera quien afirmó ser 'el único oficial de la FACH en el asalto al Palacio de La Moneda' el 11 de septiembre de 1973. El oficial, quien fuera funcionario civil adjunto al Servicio de Inteligencia Militar, SIM, entre 1969 y 1975, fue el encargado de entregar los restos de Charles Horman al consulado norteamericano, el 21 de marzo de 1974. 

De hecho, el primer documento enviado desde Chile a Estados Unidos sobre el coronel (r) Rafael González Verdugo es un memorándum en donde el funcionario del consulado norteamericano James E. Anderson informa a Washington sobre los pormenores de la entrega del cuerpo de Charles Horman, ciudadano norteamericano detenido y asesinado en Chile en septiembre de 1973, cuyo caso sirvió de inspiración a los creadores de la película Missing. En él, el funcionario relata que 'a las 11:30 horas, del 21 de marzo de 1974, un hombre que se identificó como coronel Rafael González, de la Fuerzas Aérea de Chile, vino al consulado a decir que estaba a cargo de obtener los documentos para posibilitar el embarque de los restos del señor Charles Horman a los Estados Unidos'. 

El desertor del SIM se asiló en septiembre de 1975 en la embajada italiana en Chile y permaneció allí, al menos hasta febrero de 1977. Durante ese tiempo dio una entrevista a The Washington Post en donde reconoció que estuvo presente cuando Charles Horman fue llevado al Ministerio de Defensa y lo vio en compañía del general (Augusto) Lutz y otros dos hombres, a uno de los cuales lo identificó como norteamericano. De acuerdo a lo señalado en esa ocasión, González escuchó al general Lutz decirle a los otros que 'Horman sabía demasiado así es que tenía que desaparecer'. Entre los datos que Horman manejaría estaban -según González- algunas pruebas de la actuación de la CIA en Chile. Esta declaración, González la ratificó varias veces en sus entrevistas con distintos funcionarios norteamericanos. Pero no fue el único tema del que habló. González entregó su número de cédula en el SIM -27759-. 

Reconoció que había vivido en el país del norte entre 1969 y 1972, realizando labores de inteligencia en relación con un desfalco en la CORFO. Su hijo, entonces de 6 años, había nacido allá y poseía la nacionalidad norteamericana. Como agente encubierto en la Corfo, González fue testigo también de la detención y tortura del ex secretario general de la Corfo, Roberto Ceballos Cornejo.El caso Ceballos, la DINA y Amy Conger
'El señor Ceballos fue torturado en forma bestial. Yo esto lo hice porque ... como yo tenía un grupo de agentes. El señor Ceballos fue detenido y luego llevado primero a la casa que tenía la DINA para torturas, ubicada en la calle Londres con París', relata González a sus interlocutores norteamericanos.
Luego agrega que 'entre la última semana de enero o la primera de febrero', fue trasladado al campamento de Tejas Verdes. 'Allí volvió a ser torturado, pero en forma terrible. Se le pasó una declaración que él debió firmar', continuó.González terminó de relatar el caso de Ceballos, refiriendo que después fue trasladado al Estadio Chile en Santiago, de ahí a la Fiscalía de Aviación en tiempos de guerra y luego al Hospital de la Fuerza Aérea. 'Este señor, después de 60 días, tenía las muñecas negras, porque lo habían tenido colgado, tenía el hígado hinchado de las patadas que le habían dado. Tenía un brazo malo por la colgada. Tenía el cuerpo todo quemado. Tenía el pene con la cabeza como si fueran dos, porque le había aplicado corriente. Me consta porque yo lo ví en el Hospital'. 

En sus declaraciones, González también entregó a los norteamericanos informaciones sobre la DINA. Dijo, que de acuerdo a lo que él sabía, este organismo había sido creado en 1974, pero operaba desde 1973. 

'El jefe operativo de la DINA era el coronel Jahn, en el año 74 y 75. No era el coronel Contreras. O sea, él era quien manejaba realmente las cosas'. Agregó también que Jahn había planificado la desaparición de centenares de personas creándole 'un tremendo problema al Gobierno'. Según lo que sabía, la DINA había montado ya en esa fecha una oficina en Europa 'con sede en Madrid'.Así mismo, González relató que 'en una oportunidad' vio a la joven Amy Conger en la Academia de Guerra. Conger, de nacionalidad estadounidense, denunció en Washington haber sido objeto de torturas en Chile. 'Yo pasaba por la Academia de Guerra Aérea y, en ese momento, pasé a buscar unas fotografías en el segundo piso y me encontré con ella. Hablé en inglés con ella, mientras me entregaba unas fotografías. Pero estaba muy bien. Todo el mundo la trataba bien, eran muy corteses con ella', relató.Luego agregó que mientras le entregaba las fotografías, 'ella tenía un diálogo con una persona de Patria y Libertad que se llama Claudio Rosenbaum Cut, que es piloto de Lan Chile y está en comisión de servicio.. en Patria y Libertad. El hablaba perfectamente inglés y estaba hablando con ella'


Emol.com, 15 de Diciembre de 2003

Corte de Apelaciones confirma procesamiento en caso Horman

El tribunal de alzada ratificó el encausamiento dictado por el juez Jorge Zepeda en contra de Rafael González Verdugo.

SANTIAGO.- En fallo unánime, la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones confirmó el procesamiento del civil, adscrito al Ejército con el grado de capitán (r), Rafael Agustín González Verdugo, por el homicidio del periodista estadounidense Charles Horman. 

La semana pasada el ministro en visita, Jorge Zepeda, encargó reo a González bajo el cargo de cómplice de una conspiración que culminó con el homicidio del profesional norteamericano. 

El tribunal, integrada por los ministros Raúl Rocha, Jaime Rodríguez y la abogada integrante Paulina Veloso, estuvieron por mantener el auto de reo, con lo que confirman lo obrado por el magistrado.

Horman fue detenido el 17 de septiembre de 1973 y tras ser asesinado su cuerpo fue exhumado en tres oportunidades.


El Mercurio, 5 de Febrero de 2004

Desaparecidos: 
Herman Brady procesado por secuestro calificado 


Se le responsabiliza por el caso de 12 personas que estaban en La Moneda.

Hermán Brady, quien el 11 de septiembre de 1973 era jefe de la guarnición de Santiago y jefe de la Segunda División del Ejército, fue procesado como autor del secuestro calificado de los 12 detenidos desaparecidos tras el bombardeo en La Moneda.

Es la primera vez que el general (r) Brady es procesado por violaciones a los derechos humanos. La causa es atendida por el juez con dedicación exclusiva Juan Carlos Urrutia, del 5º Juzgado del Crimen de Santiago.

Abundantes pruebas en contra de Brady, y el careo a que fue sometido con el general Joaquín Ramírez Pineda, comandante del Regimiento Tacna en 1973, donde fueron llevados los prisioneros de La Moneda, determinaron su procesamiento. Ramírez lo responsabilizó de lo ocurrido con los detenidos.

También declaró en contra de Brady, Rafael Agustín González Verdugo, el único procesado como cómplice por la desaparición del periodista norteamericano Charles Horman.


5 de Febrero 2004 Zonaimpacto.cl

La conexión nazi del Caso Horman

La resolución fue significativa. Pero aún existen capítulos en las sombras. En diciembre pasado, el juez Jorge Zepeda procesó al ex agente civil del Departamento II de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, Rafael Agustín González Verdugo, como cómplice del homicidio del periodista estadounidense Charles Edmund Horman Lazar.

Después de 30 años, es el primer procesamiento en el caso que inspiró el libro “ The Execution of Charles Horman ” de Thomas Hauser, que a la vez inspiró la película “ Missing ” (Desaparecido), dirigida por Constantin Costa–Gravas y que contó con la actuación de Jack Lemmon y Sissy Spacek.

Allí se recogió el testimonio de González, quien en septiembre de 1975 se asiló en la Embajada de Italia. Señaló, entonces, haber visto a Horman en el 9º piso del Ministerio de Defensa, donde se encontraban el general Augusto Lutz, director del Servicio de Inteligencia Militar (SIM); el coronel Víctor Hugo Barría, segundo jefe del organismo; y un norteamericano que no pudo identificar. Dijo que ellos acordaron eliminar a Horman, porque “sabía demasiado”: “Su detención y muerte fueron llevados a cabo entre la CIA y las autoridades locales”.

No obstante, el juez Zepeda estableció ahora que González interrogó al joven estadounidense, un par de horas luego de su arresto, el 17 de septiembre de 1973. Así, se transformó de principal testigo en único encausado.

Una semana antes del procesamiento, González había aparecido en la ceremonia de “reencuentro de la familia aérea” que la FACH realizó en la Base Aérea de Quintero con sus exonerados políticos, contando con la participación de la ministra de Defensa, Michelle Bachelet. Su único vínculo con la institución se remontaba a abril de 1974, cuando se integró al SIFA.

Hace medio siglo

Pero no son los únicos aspectos oscuros en este personaje. Franz Pfeiffer Richter fue “comandante nacional” del Partido Nacional Socialista Obrero (PNSO), única colectividad con existencia legal –entre 1962 y 1969– que ha reivindicado el uso de la svástica, la figura de Adolfo Hitler y, en general, las concepciones ideológicas del nacionalsocialismo alemán.

Era hermano del presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Alfredo Pfeiffer, y falleció en 1997. A pesar de que actualmente es casi un desconocido, ejerció una enorme influencia en Alexis López y Eugenio Lutz, quienes hoy encabezan los dos principales grupos que se identifican con el nacionalsocialismo: Patria Nueva Sociedad (PNS) y el Movimiento Nazi de Chile (MNCH).

La carrera política de Pfeiffer comenzó en 1954, en el “Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista” (MRNS), grupo creado cinco años antes por un colectivo de admiradores del falangismo español, única experiencia fascista que se mantenía en pie luego que el Tercer Reich y la República Social Italiana fueron derrotados en la II Guerra Mundial. Aún existe, y es el más antiguo grupo “nacionalista” del país.

Entre los fundadores se encontraban Ramón Callís y el cura Osvaldo Lira, quien años más tarde se transformó en “consejero espiritual” de Manuel Contreras y estuvo a punto de asumir como capellán de la DINA.

En sus primeros tiempos, por sus filas pasaron otras personas que, con el paso del tiempo, adquirirán notoriedad pública, como Federico Mujica, Gastón Acuña y Mario Barros, según cuenta el libro “ Camino de Victoria ”, publicado en 1987 por Misael Galleguillos, quien hoy es el principal jerarca del grupo. Es el mismo que en el 2000 fue procesado por el asesinato del presidente de la ANEF, Tucapel Jiménez.

En noviembre de 1984, Pfeiffer escribió una autobiografía titulada “ Memorias de 30 Años ”, de la cual circularon apenas 250 ejemplares en forma subterránea.

Por su ascendencia alemana, simpatizaba con el Tercer Reich al momento de concluir sus estudios secundarios e ingresó al MRNS, pensando que resolvería esas inquietudes políticas. No fue así, pues “en definitiva, no era nazi”, contó.

Pero no quedó frustrado. A pesar que el grupo no era nazi, “por su secretaría pasaban algunos que sí se planteaban como tales”. Una noche, “un joven miembro me invitó a pasar a su casa. Allí tenía un retrato del Führer e innumerables objetos relativos y reliquias de mártires del Seguro Obrero”. De hecho, “su habitación estaba repleta de retratos, libros y documentos (nacionalsocialistas), los que decía reverenciar”.

Era el mismísimo Rafael González Verdugo. El “svastiquita”

Franz Pfeiffer recordó que “entre las cosas que Rafael González guardaba y que vi aquella noche, estaba la camisa del uniforme de Héctor Thennet. En sus bolsillos había una foto del Führer”. Thennet era uno de los 59 jóvenes del Movimiento Nacional Socialista (MNS) que el 5 de septiembre de 1938 fue masacrado en el Edificio del Seguro Obrero.

Comprobó esa noche, según anotó, que “González no era realmente un hitlerista, sino que era un ‘nazi estilo Hollywood', como hay tantos hoy día. De haber podido, se habría disfrazado de Mariscal, con monóculo y todo. En él tenían más importancia los uniformes, las armas, las anécdotas de guerra –cualquier cosa, menos la doctrina”.

El vínculo, en todo caso, fue útil para Pfeiffer, pues fue “iniciado” en el nazismo por el ahora procesado por el “Caso Horman”. Relató que “a través de González me enteré de que no solamente en Europa seguían existiendo organizaciones nacionalsocialistas, sino que había otros grupos nazis en Chile mismo”.

Pfeiffer estableció nuevos contactos y formó el “Grupo 88”, el que se transformó en filial chilena de Ku Klux Klan. Instaló explosivos en la Sinagoga de calle Santa Isabel, el “Club Maccabi” de calle Serrano y una sede del Partido Socialista.

Fue detenido en mayo de 1958. No obstante, sus pasos eran seguidos por la Policía desde bastante tiempo antes. Rafael González, “enterado de algunos detalles, había concurrido nada menos que a la embajada de los Estados Unidos para denunciarnos”.

Luego, Pfeiffer se vinculó a los nacionalistas “estanqueros”, que encabezaba Jorge Prat Echaurren. Más tarde, formó el PNSO.

El doctor Jorge Vargas Díaz es testigo de buena parte de la historia del “nacionalismo” chileno de postguerra, el que conoció en los años 30, cuando era muy joven y su tío Gustavo Vargas Molinari fue uno de los tres diputados nacistas.

Su primera militancia también fue el Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista. Y no ha olvidado a Rafael González Verdugo. “Efectivamente, en esos años era uno de los jóvenes militantes destacados del MRNS”, contó. Con una enorme sonrisa, agrega: “Le decíamos ‘svastiquita”, pequeña svástica, por su manifiesta inclinación por el nacionalsocialismo alemán”.

En 1954, González habría comenzado a trabajar como agente encubierto del Departamento de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN). Por otro lado, según reconoció después a funcionarios estadounidenses, inició también una relación con la inteligencia norteamericana.

El caso Schneider

A mediados de los años 60, Juan Diego Dávila Bastérrica era uno de los integrantes del “Alto Comando” del PNSO, según cuenta Pfeiffer en sus “ Memorias de 30 Años ”. Se trataba de un personaje con una significativa historia política. Tanto así, que el 18 de abril del 2000, el escritor Miguel Serrano señaló a “ La Segunda ” que en Chile sólo existen dos “nazis auténticos: yo y un señor llamado Juan Diego Dávila”.

Luego de participar en el MNS, se incorporó al “Movimiento Nacionalista de Chile” que formaron Guillermo Izquierdo Araya y el general Ariosto Herrera Ramírez, quien intentó un golpe de Estado contra Pedro Aguirre Cerda. En los primeros años del Gobierno de Gabriel González Videla, se sumó a la Acción Chilena Anticomunista (ACHA), un grupo político y paramilitar –formado por Arturo Olavarría y Jorge Prat – que tomó contacto con los Estados Unidos para proscribir al PC.

Y en octubre de 1970 fue el “jefe operativo” del comando que intentó secuestrar y que finalmente asesinó al comandante en jefe del Ejército, René Schneider. Este hecho fue la culminación de un complot, digitado por la CIA, que fue encabezado por el general Roberto Viaux.

Un año antes, Viaux había organizado el alzamiento del Regimiento Tacna. Tras ese acontecimiento, se acercaron al general un conjunto de “nacionalistas”, como Jorge Prat, Gastón Acuña y Juan Diego Dávila, quienes lo incitaron a continuar conspirando.

De ese modo, una enorme cantidad de implicados en la conspiración contra Schneider procedían de las filas del “nacionalismo”.

Este hecho aparece extremadamente significativo, pues –según declaró González al juez Zepeda– lo que más interesaba a la inteligencia militar de Charles Horman era una investigación que realizaba sobre el asesinato de Schneider.

Hasta ahora, la hipótesis dominante sobre las causas de la muerte de Horman sostenía que fue el resultado de que el 11 de septiembre se encontraba en Viña del Mar y había alternado, por casualidad, con oficiales estadounidenses (Patrick Ryan, Arthur Crater y Ray Davis), quienes habrían deslizado su participación en el golpe de Estado.

Con los nuevos datos, es plausible inferir que la ejecución del periodista estadounidense fue resultado de sus investigaciones sobre el Caso Schneider, en el que estaban comprometidos los viejos “camaradas nacionalistas” de González. Y también la CIA.


El Mostrador, 03 de febrero de 2015

Juez Zepeda dictó condenas por crímenes de Charles Horman y Frank Teruggi en 1973

Missing: Espinoza, González y el misterioso gringo Davis

Tras 41 años de los asesinatos del periodista estadounidense Charles Horman y del estudiante de Ciencias Políticas de la misma nacionalidad, Frank Teruggi, ocurridos en el Estadio Nacional después del golpe de Estado, el ministro Jorge Zepeda condenó a 7 años de presidio como autor de ambos homicidios al brigadier y ex segundo de la DINA, Pedro Espinoza Bravo. También condenó a dos años de libertad vigilada al ex agente civil de la Fuerza Aérea de Chile, Rafael González Berdugo, como cómplice del crimen de Horman. A la vez, sentenció al fisco a pagar $200 millones a la viuda de Horman, Joyce, y la misma suma a JanisTeruggi, hermana de Frank.

La noche del 10 de septiembre de 1973, Horman y su amiga Terry Simon llegaron tarde a Viña del Mar. A las once de la noche entraron al Hotel Miramar y pidieron una habitación. Les dieron la 315. Joyce, la esposa de Horman, no pudo viajar con ellos a Valparaíso y Viña porque debía renovar su pasaporte. Era un viaje para mostrar a Terry las bellezas de ambas ciudades. Pero Horman no estaba en Chile para hacer turismo. Se había instalado en el país, al igual que Teruggi, para seguir de cerca la revolución hacia el socialismo.

Los dos formaban parte de la agencia de prensa Fuente de Investigación Norteamericana, FIN, de la cual Horman era cofundador. Horman intuía que en las próximas horas ocurriría un golpe de Estado en contra del Presidente Salvador Allende, y que éste lo iniciaría la Marina en Valparaíso.

Sin embargo, lo que no sabía era que el capitán de navío de la Defense Intelligence Agency, DIA, Ray E. Davis, le seguía los pasos desde hacía algún tiempo. También a Teruggi y a todos los ciudadanos estadounidenses establecidos en Chile que mostraban simpatía con el gobierno de la Unidad Popular.

La DIA era dependiente del Departamento de Estado norteamericano con sede en el Pentágono.

Davis era el Jefe del Grupo de Asistencia Militar de Estados Unidos en Chile, instancia responsable de centralizar la intervención golpista del gobierno de Richard Nixon para derrocar a Allende. Un hombre acostumbrado a caminar por la sombra, lejos de miradas intrusas.

La misma noche del 10, la embajada de Estados Unidos en Santiago se enteró de la estadía de Horman y Simon en el hotel, según un documento desclasificado: “Los dos se registraron en el Hotel Miramar en la pieza 315. Horman dio la dirección de Paul Harris 425 en Santiago y dijo que era escritor”. La información era del oficial de la Marina estadounidense Art Creter, quien también estaba en Chile en los preparativos del golpe y se alojaba en el Miramar.

En paralelo, los agentes de la CIA instalados en Santiago habían instaurado el llamado The MHCHAOS Program, cuyo objetivo era el seguimiento, intercepciones telefónicas, vigilancia y espionaje de periodistas y ciudadanos estadounidenses que permanecían en Chile interesados en cubrir el avance hacia el socialismo del gobierno de Allende. El archivo que fabricaron en esta operación lo llamaron TheFamilyJewels.

Ocurrido el golpe, el 15 de septiembre Davis llamó por teléfono al capitán de la Marina chilena Raúl Monsalve Poblete, oficial de enlace entre la Armada chilena y el Grupo que comandaba Davis.

–Necesito un salvoconducto para viajar en mi automóvil desde Viña del Mar a Santiago… llevo invitados.

Davis condujo su automóvil a la capital: sus invitados eran Horman y Terry Simon.

Por esas horas en Valparaíso y Viña habían sido presentados por el coronel del Ejército de Estados Unidos Patrick Ryan, quien estaba en Chile desde hacía nueve meses y venía de la Base Militar de Pendleton en California. Un feroz anticomunista que había estado en la guerra de Vietnam y Bahía Cochinos. En el Miramar, Ryan se les acercó de manera amable en el vestíbulo para tener el placer de conocerlos, dijo a Horman y Terry.

Davis llegó a las tres de la tarde a Santiago sitiado por patrullas militares y dejó a los invitados en el Hotel Carrera, en diagonal al Palacio de La Moneda, donde estos quisieron engañarlo diciéndole que se hospedaban allí. Pero Davis sabía que era mentira. La embajada de Estados Unidos quedaba entonces justo frente al Carrera por Agustinas.

Mientras tanto, el Comando de Área Jurisdiccional de Seguridad Interior, Cajsi, creado en Santiago, con sus cinco agrupaciones, desde el mismo 11 de septiembre había tomado el control de todas las operaciones represivas, estableciéndose por sobre el Estado Mayor de la Defensa Nacional, EMDN,  que presidía el vicealmirante Patricio Carvajal e integraban el general de Ejército Augusto Lutz y el general de la Fuerza Aérea Nicanor Díaz. Hasta entonces el EMDN fue siempre la estructura superior de mando militar en Chile. Los Cajsi fueron creados en cada provincia del país y en ellos estaban representados los mandos superiores de las provincias de las tres ramas de las Fuerzas Armadas y los respectivos Servicios de Inteligencia.

En la oficina de Lutz

Dejados en el Hotel Carrera y producto del toque de queda, Horman y Simon decidieron cenar y alojarse allí esa noche. A la mañana siguiente, salieron para ir donde los esperaba Joyce en una casa de la Avenida Vicuña Mackenna. Era el día 16 de septiembre. El día 17 Terry se alojó en el Hotel Riviera en el centro de Santiago. Allí la buscarían Charles y Joyce al día siguiente, el 18. El matrimonio haría los trámites en el consulado de Estados Unidos frente al Parque Forestal, para intentar que los tres viajaran rápidamente de regreso a su país. Chile era ahora una guillotina que pendía sobre sus cuellos.

Pero no llegaron el 18. El 19 de septiembre Joyce la buscó en el Riviera para darle la noticia entre lágrimas: “Anteayer detuvieron a Charles”.

El capitán Davis había informado del arribo de Horman a Santiago al general Augusto Lutz, jefe del Servicio de Inteligencia Militar, SIM.

La tarde-noche del día 17 Horman fue conducido a la oficina de Lutz en el edificio de las Fuerzas Armadas, en Alameda con Zenteno.

Ahí lo esperaba el coronel de rango civil de la Fach, Rafael González Verdugo, viejo agente de inteligencia que venía infiltrando a organizaciones sociales y sindicales desde comienzos de los años sesenta. Fue él quien lo interrogó. El interrogatorio fue extenso y extenuante, pero sin violencia. Desde allí lo llevaron al Estadio Nacional, que ya operaba como centro de detención, tortura y exterminio. Alcanzó a estar pocas horas. Al día siguiente, el 18 de septiembre, fecha de la instalación de la Primera Junta de Gobierno de Chile, su cuerpo apareció tirado en una calle de Santiago con múltiples impactos de bala. Lo ingresaron a la morgue y lo sepultaron en una fosa común en el Cementerio General de la capital. No se alcanzó a cruzar con su amigo Teruggi en el estadio.

El 20 de septiembre de 1973 el general Lutz se comunicó con la Dirección de Inteligencia de Carabineros y ordenó el arresto de Teruggi. Lo detuvieron junto a su amigo David Hathaway. Los llevaron a la Escuela de Suboficiales de esa policía. Al día siguiente los condujeron al Estadio Nacional, donde mataron a Teruggi. El 22 de septiembre lanzaron el cuerpo a la calle y apareció en la morgue. Hathaway fue liberado seis días después y aún vive.

El Espinoza del poder

En el estadio mandaba el mayor Pedro Espinoza Bravo. Es una de las novedades de la investigación del juez Zepeda, porque hasta ahora siempre se supo que el comandante de ese lugar era otro Espinoza: el coronel Jorge Espinoza Ulloa. El mismo que luego fue el comandante de la Secretaría Nacional de Detenidos, Sendet. Si bien éste estaba al mando del estadio, permanecía bajo el mando de Espinoza Bravo.

Espinoza Bravo, el hombre de la Caravana de la Muerte y de muchas otras caravanas del terror, operaba en el Departamento II de Contrainteligencia del EMDN y era jefe del mismo departamento del Ejército. En el estadio fue quien decidió quiénes debían morir, lo mismo extranjeros y chilenos. Y no sólo lo decidió, sino también se encargó de verificar que las muertes ocurrieran. Así lo estableció el proceso, aunque él lo sigue negando.

El 12 de octubre de 1973, el capitán Ray E. Davis y el embajador de Estados Unidos Nathaniel Davis, se reunieron con Pinochet para tratar el caso Horman. Pero de su muerte nada informan a su padre que ya estaba en Santiago para buscarlo. Tampoco informan a su esposa Joyce que residía en Chile.

El 30 de octubre de ese año, el general Lutz emitió un informe oficial sobre la “investigación” realizada por el régimen militar acerca de las muertes de Horman y Teruggi, pedida por el embajador Davis. “La información que se dispone es que los ciudadanos Horman y Teruggi habrían sido muertos por extremistas disfrazados de militares”, informó Lutz.

Ante la presión del gobierno estadounidense que calificó el caso Horman-Teruggi como un prettyscandal,  el 21 de marzo de 1974 el agente González Verdugo, acompañado del vicecónsul de Estados Unidos James Anderson, ubicó el cuerpo de Horman en la fosa común del cementerio. Tenía ocho balazos. Lo llevaron a la funeraria San Pancracio para que lo embalsamaran y cuatro días después su padre pudo llevárselo a su país.

En 1982, el cineasta Costa-Gavras inmortalizó el caso Horman con la película Missing.

El abogado Sergio Corvalán, que representa en el proceso a Joyce Horman y JanisTeruggi, dijo a El Mostrador que “los crímenes cometidos en contra de ciudadanos estadounidenses en el Estadio Nacional, ocurrieron en el contexto de un genocidio en contra de extranjeros tras el golpe militar”.

De acuerdo a informaciones oficiales chilenas, en el Estadio Nacional llegaron a existir 29 ciudadanos estadounidenses detenidos.

El jurista agregó: “Los militares chilenos que detuvieron y llevaron a cabo los homicidios de Horman y Teruggi, lo hicieron en forma concertada con las fuerzas estadounidenses que intervinieron en el golpe de Estado. Ellos utilizaron información precisa proporcionada por el capitán de navío Ray. E. Davis, que dirigía las investigaciones secretas de seguimiento de ciudadanos norteamericanos los días previos al golpe”.

El Estado chileno no es parte en este juicio a través del Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Interior.

El último misterio

El 18 de octubre de 2012, la Corte Suprema chilena pidió a Estados Unidos la extradición del capitán de navío Ray E. Davis, ya debidamente procesado en ausencia por el juez Jorge Zepeda. Pero, fiel a caminar siempre por la sombra, el gringo estaba oculto en Chile con identidad falsa y casado con Patricia, una chilena que hoy vive en Miami.

Sin embargo, en Santiago seguía cobrando su pensión de ex agente con su verdadero nombre. De todos aquellos misteriosos pasos de Davis, las autoridades estadounidenses jamás informaron a los tribunales chilenos.

Lejos del mundanal ruido, el hombre clave y coordinador con el golpismo chileno de las actividades de Estados Unidos en Chile para, primero desestabilizar el gobierno de la Unidad Popular y luego derrocar a Allende, murió el 30 de abril de 2013 a los 88 años. Abandonado por su  mujer, estaba internado en un hogar de ancianos en la comuna de Providencia. En el Cementerio Parque del Recuerdo existe un registro de la cremación de su cuerpo. Sus cenizas desaparecieron.

Años después de los asesinatos de Horman y Teruggi, Rafael González Verdugo cambió la V de su apellido por una B. Ya como Berdugo, en 1977 se asiló en la embajada de Italia diciendo que lo perseguía la DINA. Allí, en enero de ese año, lo interrogaron funcionarios de la embajada de Estados Unidos. Su tifa de agente tenía el número 27759. “Fui el único oficial de la Fuerza Aérea de Chile que el 11 de septiembre de 1973 participó en la toma del Palacio de La Moneda”, les dijo.

Italia lo sacó de Chile. Una tarde de 1980, haciéndose pasar por disidente de la dictadura chilena, se fue a tomar el té con el padre de Horman.

Después de 1990, regresó a Chile y se hizo pasar por exonerado político. Hoy está acreditado como tal y recibe una pensión del Estado.

 

 

 

 

 

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