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Francisco Abelardo Edison Fuentes Ciscutti

Suboficial de Ejercito

Agente DINA

Alias: "El Pancho"

 

Francisco Abelardo Fuentes Ciscutti. agente DINA. Antes del golpe militar fue integrante del MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitario) en la Universidad Técnica del Estado de Punta Arenas. Después del golpe fue reclutado por el Ejército en el Departamento Cirma, dependiente de la Quinta División, ingresando al Servicio de Inteligencia
Militar  en 1973 y en 1974 pasó al Centro de Inteligencia Región Militar Austral. También fue asignado al Regimiento Caupolicán, de Porvenir para el chequeo y control de presos políticos. En 1974 pasó a ser parte del Centro de Inteligencia Región Militar Austral.
 

En 1983, como parte del Servicio de Inteligencia Militar, Francisco Abelardo Fuentes Ciscutti pasó a formar parte del ‘Comando Septiembre Once' o ‘Comando Once de Septiembre' como capitán del Comando y jefe de Operaciones de Enlace entre el Ministerio del Interior y el Ejército. De acuerdo con sus propias declaraciones "el escuadrón tenía como misión el control de personas, parroquias, grupos religiosos, universitarios, dirigentes políticos, poblacionales. Durante las noches (el comando) detuvo y secuestró a numerosas personas, trasladándolas al Regimiento Escuela de Paracaidistas de Peldehue (…). (También) recibió la orden de interrogar y torturar sicológicamente a la sicóloga Andrea Hales (…)".

Francisco Abelardo Fuentes Ciscutti fue detenido el año 1986 por uso indebido de distintivo militar y estafa.

Francisco Abelardo Fuentes Ciscutti  declaró en el caso del asesinato del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert, en Buenos Aires, donde aportó antecedentes sobre Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, alias "Diego Castro Castañeda" y Enrique Arancibia Clavel, alias “Sergio” o “José Alemparte”, dos altos oficiales del Ejército vinculados a esta causa.  Eduardo Iturriaga Neumann era el de mayor rango en el servicio exterior de la DINA en Argentina.

En marzo de 2008 Francisco Abelardo Fuentes Ciscutti es condenado por estafa y usurpación de funciones.

Fuentes de Información: radiopolar.com; Archivos Memoriaviva


Radiopolar.com

31-03-2008

Condenado a las penas de 5 años y 110 días de presidio efectivo. 
POR ESTAFAS Y USURPACIÓN DE FUNCIONES FUE CONDENADO FUENTES CISCUTTI

Francisco Abelardo Edison Fuentes Ciscutti, fue condenado hoy, a la pena de cinco años de presidio efectivo, a la accesorias de inhabilitación absoluta perpetua derechos políticos y la inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos durante el tiempo de la condena, al pago multa de 11 unidades tributarias mensuales (UTM) y al pago de las costas de la causa, en su calidad autor de los delitos de estafas reiteradas . El Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, lo sentenció además a 110 días de privación de libertad, sin derecho a beneficios, al pago de multa de 6 UTM y costas de la causa, por el fingir funciones propias de un funcionario público. 

Durante el juicio oral, que duró tres días, el Fiscal Jefe de Punta Arenas, Juan Agustín Meléndez, señaló el primer delito se produjo el día 23 de agosto del año 2006, cuando Fuentes Ciscutti, se apersonó en las instalaciones de la empresa DISTAL S.A. de Punta Arenas, entrevistándose con el Gerente Zonal de la empresa, y otras personas que allí laboran, atribuyéndose la calidad de funcionario de la Inspección del trabajo, manifestándole que él se llamaba Marcos Hernández, y que había concurrido al lugar en virtud de sus atribuciones fiscalizadoras, debido a una denuncia por hostigamiento laboral presentada por una trabajadora de la misma empresa. El segundo hecho en tanto, ocurrió en octubre del año 2006, cuando el acusado se presentó en el domicilio de una mujer indicando que era funcionario de la Policía de Investigaciones de Chile, para exigirle el retiro de una denuncia por delito de amenazas que ésta había interpuesto en la Fiscalía Local de Punta Arenas en contra de su ex conviviente. 

En la oportunidad, el Fiscal logró acreditar también varios engaños realizados por el acusado, entre ellos el que consumó a mediados del año 2006, cuando tomó contacto con dos personas, ante los que se hizo pasar por funcionario de carabineros y del ejército, asegurándoles que tenía contactos y atribuciones para gestionarles la visa y trabajos en el extranjero. Esto fue creído por las víctimas, por lo que le entregaron alrededor de setecientos mil pesos, cada uno. 

El representante de la Fiscalia, indicó también, que en abril del año 2006, el acusado contactó a una persona ofreciéndole gestionar su ingreso a la legión extranjera, aduciendo tener las atribuciones necesarias para ello y los contactos pertinentes, para lo cual en reiteradas oportunidades requirió la entrega de dinero a la víctima, las que fueron efectuadas por éste por un total de 1.500.000.
Entre Mayo a Julio del año 2007, Fuentes Ciscutti cometió otra estafa, esta vez, contra una mujer a quien le solicitó 25 mil pesos para gestionar su ingreso a la Fuerza Aérea de Chile. Cabe señalar que el padre de la joven también le entregó 50 mil pesos. 

En Junio del año 2006, en tanto, le solicitó, a la familia de un menor de edad, a quien estaba realizándole un tratamiento médico para curar las afecciones podólogas, el pago de treinta y tres mil pesos para comprarle plantillas ortopédicas en España, sin embargo nunca les entregó el producto. 

El mismo mes, se acercó a una mujer, haciéndose llamar como Francisco Rojas, de apodo “Paco” y le indicó que era médico de nacionalidad Española, mostrándole una credencial de INTERPOL y ofreciéndole servir de intermediario para los médicos sin frontera a objeto de lograr se le implantara una prótesis ocular, perjudicando a la mujer con ciento cincuenta mil pesos.

El último hecho por el que fue condenado se produjo en julio del año 2007, cuando el acusado se encontró en la vía pública en Punta Arenas, con una persona que conocía desde años atrás. Ante un comentario del afectado de su deseo de vivir y trabajar en Suecia, el estafador le aseguró tener las facultades y contactos para obtener su residencia en allí a través de la embajada y un trabajo estable, por lo que obtuvo 56 mil pesos de la víctima, supuestamente para gastos de papeleos.


Paginapolicial.blogspot.co.uk

4 Agosto 2007

Oscuro pasado de Fuentes Ciscutti

Un oscuro historial arrastra el magallánico Francisco Abelardo Edison Fuentes Ciscutti. ‘El Pancho', como lo conocen sus cercanos, nació en Punta Arenas el 7 de junio de 1955. Su padre fue funcionario de Ejército.

En su extracto de filiación, consta que viene delinquiendo desde el año 1982, cuando fue denunciado en Puerto Montt por ejercicio ilegal de la profesión. Luego, en Valdivia, fue acusado de uso fraudulento de sellos militares. En Santiago fue detenido el año 1986 por uso indebido de distintivo militar y estafa. Posterior a ello, se vio involucrado en los delitos de falsificación; ejercicio ilegal de la profesión, y usurpación de funciones, también en la capital.

Su nombre adquirió notoriedad pública en los inicios del primer gobierno democrático, a comienzos de los noventa, cuando prestó declaración voluntaria en un sinnúmero de causas por violaciones a los derechos humanos, no sólo ante tribunales chilenos, sino también, inclusive, en Buenos Aires.

Su Trayectoria
Según los dichos del propio Fuentes Ciscutti (contenidos en uno de los procesos por violaciones a los derechos humanos donde atestiguó), en el tiempo de la Unidad Popular fue integrante del Mapu (Movimiento de Acción Popular Unitario) en la Universidad Técnica del Estado de Punta Arenas.

"Después del pronunciamiento militar fui reclutado por el Ejército en el Departamento Cirma, dependiente de la Quinta División, donde presencié los arrestos de más de 50 personas (…). También me tocó estar en el Regimiento Caupolicán, de Porvenir, Tierra del Fuego, en el chequeo y control de presos políticos (…). En el año ‘74 ingresé a la Escuela del Ejército de San Bernardo y en el año 75 fui designado en la Escuela de Suboficiales del Ejército, en el curso de Combatiente Especial para Comando de Infantería y Fuerzas Especiales, en la unidad de fusileros. Faltando 25 días para mi graduación, me retiré en forma voluntaria, regresando a Punta Arenas. Fui detenido por el Servicio de Inteligencia, me preguntaron el por qué de mi retiro, pero como mi padre era militar y jefe de Control de Armas y Explosivos del Cuartel General de la Quinta División del Ejército, fui dejado en libertad al quinto día (…). Fui a Buenos Aires por algunos meses (…). Al regresar a Chile, estudié mi profesión actual en Santiago, Técnico Ortopedista, perito estético terapista con mención en Tanatología, Medicina Legal.

"En 1979, frente al conflicto limítrofe con Argentina, fui llamado al servicio activo como oficial, enviándoseme a la zona fronteriza de la Patagonia Austral. En 1980, el Ejército me ofreció, a través de la CNI, si quería trabajar en la Clínica de la CNI de Avenida República 517, lo que no acepté y me dediqué a trabajar en forma privada. En 1982, ingresé al Regimiento Tacna, a un curso de reserva, como paramédico, donde se preparaban los cursos de represión que actúan en las calles, poblaciones y universidades (…). En 1983, el Servicio de Inteligencia Militar me solicitó que deberíamos formar un Comando Anti-Subversivo cuyo nombre sería ‘Comando Septiembre Once' o ‘Comando Once de Septiembre' (…)".

Al referirse a su participación en este grupo, Fuentes Ciscutti añade: "Dentro de la programación nos comunicábamos con nuestros enlaces, en la Escuela de Inteligencia San Bernardo. Como no podían figurar militares de planta en el ministerio y el comando dependería del Ministerio del Interior, fui elegido como capitán del Comando y jefe de Operaciones de Enlace entre el Ministerio del Interior y el Ejército (…). El escuadrón tenía como misión el control de personas, parroquias, grupos religiosos, universitarios, dirigentes políticos, poblacionales. Durante las noches (el comando) detuvo y secuestró a numerosas personas, trasladándolas al Regimiento Escuela de Paracaidistas de Peldehue (…). (También) recibió la orden de interrogar y torturar sicológicamente a la sicóloga Andrea Hales (…)".

El Regreso
Al cabo de un tiempo detenido en Santiago por su participación en delitos comunes y permanecer viviendo fuera del país, Francisco Fuentes regresó a Punta Arenas, aunque su libertad le duró muy poco, ya que volvió a cometer fechorías. En septiembre de 1992 fue encarcelado por delitos reiterados de estafa. Una de las denuncias afectó a Pedro Arentsen Sauer (Q.E.P.D.), quien entregó la suma de 2.271.000 pesos de la época a dicho sujeto. Fuentes Ciscutti llegó a su domicilio para ofrecerle editar un libro sobre una enfermedad que afecta a los conejos llamada mixomatosis, que Arentsen había escrito. Pero, eso no sería todo. Asimismo conseguiría con las autoridades municipales que alguna calle o plaza de la ciudad, le pusieran su nombre. Nada de ello se concretó. Fue tan sólo una invención.

Pide Protección
Dos meses estuvo detenido por las acusaciones de estafas en su contra.Tras recuperar su libertad, Fuentes Ciscutti volvió a hacer noticia. En enero de 1993, la Corte de Apelaciones de Punta Arenas le otorgó protección policial después de que denunciara haber sido golpeado por un supuesto comando enmascarado, cuando llegaba a su domicilio en el barrio Croata, en un presunto intento de secuestro. Según su versión, los aparatos de seguridad militar de la época buscaban acallarlo frente a su decidido y permanente afán de denunciar ante los Tribunales las actividades ejercidas por militares en casos de derechos humanos. En una entrevista concedida a La Prensa Austral en ese entonces, reconoció haber pertenecido a un Servicio de Inteligencia militar chileno el año 1973 y que declaró en el caso "Degollados" y en el homicidio del periodista José Carrasco Tapia.

En esa ocasión confidenció a nuestro diario que fue jefe operativo y responsable del Comando "Septiembre Once", un grupo de Inteligencia formado con la ultraderecha en tiempos del gobierno militar. Empero, más tarde se convirtió en un colaborador de la justicia. "Nadie puede acusarme como torturador, lo que es certificado y avalado por el informe Rettig donde no aparezco nombrado", remarcó en la entrevista. Meses después volvió a prisión para purgar la pena de 5 años y un día de cárcel efectiva que le impuso el Tribunal por las estafas reiteradas.

En septiembre de 1993, estando preso en la cárcel de Punta Arenas, pidió hablar con un miembro de la Comisión de Reparación y Conciliación que se constituyó en la zona con miras a investigar las denuncias por violaciones a los derechos humanos. Durante la entrevista sostenida con el investigador, Fuentes Ciscutti aportó antecedentes para aclarar la muerte de la joven Susana Obando. Su testimonio ha servido para dar sustento a la tesis del homicidio por razones políticas, aunque el juez que investigó en primera instancia el caso, atribuyó la muerte a un suicidio, luego que el cuerpo de la joven apareciera a orillas de la playa, a la altura de calle Bellavista, en la mañana del 26 de julio de 1988.

Prófugo
Curiosamente, cuando todavía no completaba un año en prisión (había sido condenado a 5 años y un día), Gendarmería le concedió el beneficio de la salida dominical. El 7 de agosto de 1994 no volvió a la cárcel, por lo que a partir de entonces adquirió la calidad de prófugo. Ingresó clandestinamente a Argentina y en septiembre de ese año apareció declarando en el caso del asesinato del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert, en Buenos Aires, donde aportó antecedentes sobre Raúl Eduardo Iturriaga Neumann (detenido el jueves en Viña del Mar) y Enrique Arancibia Clavel, dos altos oficiales del Ejército vinculados a esta causa.

A fines de los noventa se radicó junto a su familia en la ciudad de León, España, donde también cometió numerosos delitos. Antes de ser condenado, el gobierno español lo terminó expulsando de esa nación.

Francisco Fuentes retornó clandestinamente a Punta Arenas en enero de 2006, cuando habían transcurrido casi 12 años de ausencia del territorio nacional. En febrero del año pasado la Corte de Apelaciones aprobó el sobreseimiento definitivo respecto de este sujeto, por encontrarse prescrita la pena de 5 años y un día.


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