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Juan Miguel Fuente Alba Poblete

General de Ejercito

 

Juan Miguel Fuente Alba Poblete, que en 1973 era subteniente, esta involucrado en el paso de la Caravana de la Muerte por Calama, donde el 19 de octubre de 1973 fueron asesinados 26 presos políticos.

Por años Fuente Alba ha negado este hecho, afirmando que no estuvo en el Regimiento Calama el día en que  Sergio Arellano arribó a ese lugar, sin embargo el ex segundo jefe de la DINA y entonces integrante del escuadrón de Arellano, Pedro Espinoza, afirma lo contrario.

Espinoza asegura que aquella tarde, cuando se realizaba la matanza, "divisé al comandante [Sergio] Arredondo [jefe de Estado Mayor de Arellano en la Caravana] junto a otros oficiales y subtenientes del Regimiento Calama. De aquellos oficiales del regimiento sólo recuerdo a un subteniente de apellido Fuente Alba, que después estuvo a cargo de las relaciones públicas de la Comandancia en Jefe del Ejército, y actualmente (1998) es director de la Escuela de Suboficiales del Ejército".

Juan Miguel Fuente Alba Poblete reconoció al periodista de La Nación, Jorge Escalante en una entrevista en 2004 que, efectivamente, era él el subteniente al que se refirió en el proceso el integrante de la Caravana, Pedro Espinoza, quien, sin imputarle a Fuente-Alba participación en los crímenes, lo menciona como estando presente ese día 19 de octubre de 1973 en el sector Topater del desierto de Atacama donde se ejecutaba extrajudicialmente a 26 prisioneros. En una segunda entrevista que sostuvo en 2008 con Fuente-Alba, con el periodista, el general negó haberle confesado anteriormente que el día de la masacre estuvo custodiando el perímetro donde ocurrieron los hechos, porque se encontraba en la localidad de Chuquicamata destinado a custodiar el yacimiento de cobre de ese lugar.

Sin embargo el periodista dijo al juez que investiga la causa que, ante la negativa del general acerca de sus dichos en la primera conversación, él le recordó a Fuente-Alba que también otras personas lo mencionan en el proceso como presente aquel día en Calama, contradiciendo su versión de permanencia en Chuquicamata

 

Fuentes de Información: La Nación; El Mostrador; Archivo Memoriaviva


La Nación

Domingo 31 de agosto de 2008   

Las dificultades del general Fuente Alba

El general Juan Miguel Fuente Alba, cuarta antigüedad del Ejército, está mencionado en el episodio de Calama.

Se defiende afirmando que el día que asesinaron a 26 prisioneros estaba en Chuquicamata, pero lo contradicen tres testimonios. Entre ellos, el ex segundo de la DINA, Pedro Espinoza, y el teniente (R) Patricio Lapóstol.

El general de División, comandante de Institutos y Doctrinas del Ejército y cuarta antigüedad en la institución, Juan Miguel Fuente Alba Poblete, está en problemas. Un conflicto que arrastra desde el paso de la Caravana de la Muerte por Calama, donde el 19 de octubre de 1973 asesinaron a 26 prisioneros.

De todo el trayecto por el sur y norte del país, esa fue la ciudad donde más oficiales locales tomaron parte en los crímenes. Sea matando con sus armas, observando cómo morían, resguardando el lugar que sirvió de paredón en el desierto, o luego escondiendo los cuerpos para desenterrarlos dos años y medio después y hacerlos desaparecer para siempre a bordo de un avión FACH en el fondo del mar.

Por años, el general Fuente Alba ha afirmado en el proceso Caravana que no estuvo en el Regimiento Calama el día en que el general Sergio Arellano arribó con su pelotón en la mañana del 19 de octubre de 1973. Argumenta que ese día, con grado de subteniente, estaba en Chuquicamata, 18 kilómetros al norte de Calama, resguardando las instalaciones del mineral de cobre.

Así lo declaró en dos oportunidades al juez Juan Guzmán. La primera vez, el 11 de enero de 2001 en calidad de testigo, y la segunda, el 27 de octubre de 2004, como inculpado.

No obstante, el ex segundo jefe de la DINA y entonces integrante del escuadrón de Arellano, Pedro Espinoza, afirma lo contrario. De hecho, su declaración judicial del 17 de julio de 1998 ante el juez Juan Guzmán resulta embarazosa para Fuente Alba, porque lo identificó entre los oficiales del Regimiento Calama que esa tarde estaban en el sector Topater del desierto cuando se eliminó a los 26 prisioneros.

Espinoza asegura que aquella tarde, cuando se realizaba la matanza, "divisé al comandante [Sergio] Arredondo [jefe de Estado Mayor de Arellano en la Caravana] junto a otros oficiales y subtenientes del Regimiento Calama. De aquellos oficiales del regimiento sólo recuerdo a un subteniente de apellido Fuente Alba, que después estuvo a cargo de las relaciones públicas de la Comandancia en Jefe del Ejército, y actualmente (1998) es director de la Escuela de Suboficiales del Ejército". Fuente Alba ocupó ambos cargos.

Otro Lapóstol

Pero no sólo Espinoza contradijo la afirmación de Fuente Alba acerca de su permanencia en Chuquicamata el día de este episodio de la Caravana de la Muerte.

Patricio Lapóstol Amo, que en 1973 también era subteniente en ese regimiento, identificó la presencia de Fuente Alba en Calama, y no en Chuquicamata, el día en que arribó Arellano y su comitiva para cometer la nueva masacre.

Lapóstol Amo es hijo del entonces comandante del Regimiento Arica de La Serena, Ariosto Lapóstol Orrego, al interior del cual el 16 de octubre de 1973 la Caravana asesinó a 15 prisioneros.

El 28 de septiembre de 1998, Lapóstol relató ante el juez Guzmán que ese día él también se encontraba en Chuquicamata integrando el personal que resguardaba las instalaciones mineras, "pero a raíz de la llegada del general Arellano tuvimos que bajar a Calama para una ceremonia protocolar, formándosenos en el patio del regimiento".

En ese regimiento, a Arellano y su pelotón los recibieron con banda.

Terminada la formación, Lapóstol recordó que entró a la oficina de la comandancia del cuartel y se encontró con el mayor Marcelo Moren Brito, integrante del escuadrón de Arellano.

"En la comandancia, Moren, quien era el segundo comandante del regimiento de mi padre en La Serena, me saludó y me dijo: ‘Ojalá no seas tan cobarde y maricón como lo fue tu padre’, aludiendo a que mi padre se había opuesto al fusilamiento de esas personas en La Serena. Recuerdo incluso que este encuentro con el mayor Moren se hizo en presencia del subteniente Juan Miguel Fuente Alba Poblete".

Pero Fuente Alba desmintió a Lapóstol y negó ante el juez presenciar su altercado con Moren Brito.

"Me extraña que él tenga una memoria tremendamente privilegiada y aguda, porque hay sucesos que se pierden después de 2 años", respondió el actual general al juez Guzmán, que le llamó la atención por el detalle tan preciso y dramático que recordaba el joven Lapóstol.

Lapóstol afirma que por la tarde, cerca de las seis, la hora del crimen, él y otros jóvenes oficiales (no menciona a Fuente Alba) debieron "montar guardia" en el escenario de la masacre.

"Realmente no lo sé"

Un tercer testigo afirmó también judicialmente que Fuente Alba estuvo presente ese día cuando en Calama mataron a los detenidos. Aunque el suboficial (R) de Ejército Leopoldo Pérez Paredes, que el día de la llegada de la Caravana también servía en ese regimiento, hizo esta afirmación en otra causa abierta por el posterior desentierro de los cuerpos y su lanzamiento al mar.

La operación de desentierro fue comandada en el desierto a fines de 1975 por el entonces teniente Miguel Trincado Araneda, por lo cual, siendo general y comandante de la II División del Ejército en la Región Metropolitana, y aun negando siempre su autoría, Trincado fue pasado a retiro en diciembre de 2006, siendo procesado más tarde.

Al declarar ya en calidad de inculpado, el juez Guzmán preguntó a Fuente Alba cómo explicaba que varios desmentían su estadía ese día 19 de octubre de 1973 en el mineral de Chuquicamata, identificando su presencia en Calama y presente en las ejecuciones. Éste respondió: "Realmente no lo sé".

LND sostuvo una larga conversación con el actual general Fuente Alba acerca de estas controversias, la que el oficial prefirió mantener en reserva y no otorgar entrevista.


La Nación

Jueves 2 de octubre de 2008     

General Fuente-Alba careado en Caravana de la Muerte

A diversos careos fue sometido por el ministro Víctor Montiglio el general de división y comandante de Institutos y Doctrinas del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba Poblete.

El magistrado confrontó al oficial general, quien está en calidad de inculpado en el juicio, con los militares (R) que lo contradicen respecto de su no permanencia en Calama el 19 de octubre de 1973.

Ese día la Caravana de la Muerte asesinó a 26 prisioneros en el sector Topater del desierto de Atacama.

Las diligencias cumplidas con premura por el juez fueron solicitadas a comienzos de septiembre pasado por los abogados querellantes Hiram Villagra y Hugo Gutiérrez.

Fuentes de tribunales informaron a La Nación que el general mantuvo sus dichos y quienes se carearon con él también, con lo que la situación de Fuente-Alba continúa siendo riesgosa tanto judicialmente como en cuanto a su permanencia en el alto mando.

Fuente-Alba es la cuarta antigüedad en el cuerpo de generales y uno de los candidatos a suceder en marzo de 2010 al actual comandante en jefe general Oscar Izurieta.

El general debía ser careado con el ex segundo hombre de la DINA, brigadier Pedro Espinoza Bravo, quien integró el escuadrón de la muerte al mando del general Sergio Arellano y quien afirmó judicialmente en su momento que Fuentealba estuvo presente en el lugar del crimen masivo, siendo un subteniente del regimiento Calama.

La confrontación judicial también debía efectuarse con el teniente (R) Patricio Lapostol Amo, quien en 1973 era el compañero de pieza del actual general.

Lapostol afirma que Fuente-Alba no estaba en Chuquicamata ese día como él se excusa, sino en el cuartel de Calama por lo que fue testigo presencial de un altercado que él sostuvo con el otro integrante del pelotón de Arellano, mayor Marcelo Moren Brito.

Igualmente Fuente-Alba debía ser careado con el suboficial (R) Leopoldo Pérez Paredes, quien es otro de los que expresa en el proceso que el actual general se encontraba en el sitio del crimen la tarde en que los 26 detenidos fueron exterminados.

Hasta ahora, el ministro Montiglio no resuelve la situación procesal del general Fuente-Alba, situación que podría aún prolongarse por un tiempo hasta que el magistrado reinvestigue el episodio Calama de caravana, al menos en cuanto a quiénes fueron los oficiales y personal de tropa que custodiaron el perímetro dentro del cual se eliminó a los prisioneros.

Los abogados querellantes sostienen que existen antecedentes que indicarían que efectivamente Fuente-Alba se encontraba aquel día presente en el lugar de los hechos, no se sabe bien aún cumpliendo qué función.

Hasta ahora el general no tiene quien avale sus dichos exculpatorios en la investigación judicial.

Otro punto que Fuente-Alba debe aclarar al juez es por qué afirma que nunca tuvo conocimiento del crimen de la Caravana de la Muerte en Calama, cuando casi toda la ciudad se enteró de lo ocurrido en las horas siguientes por lo dramático de los sucesos.

En la institución existe preocupación respecto de este nuevo episodio que se agrega al del general Gonzalo Santelices, quien debió abandonar las filas del Ejército en febrero pasado también por su participación en los crímenes del escuadrón de Arellano, pero esta vez en la masacre de 14 detenidos en Antofagasta la noche anterior a Calama. Fuentes de tribunales sostienen que Santelices será procesado por el juez.


La Nacion

Viernes 6 de noviembre de 2009      

Gobierno designa a general Fuente-Alba como sucesor de Izurieta en el Ejército

El general Juan Miguel Fuente-Alba Poblete fue designado como nuevo comandante en jefe del Ejército para suceder en el cargo al general Óscar Izurieta Ferrer, quien concluirá su período el 10 de marzo de 2010.

La información fue entregada en el Patio de Los Naranjos de La Moneda por la vocera del Gobierno, Carolina Tohá, quien brevemente indicó que el Ejecutivo aceptó la propuesta de la institución para componer el nuevo alto mando.

Consultada respecto a la designación de Fuente-Alba pese a su vinculación al caso Caravana de la Muerte, la secretaria de Estado precisó que el oficial prestó declaración tras ser nombrado por el brigadier (r) Pedro Espinoza, quien cumple condena por casos de DDHH.

“Por esa situación el general Fuente-Alba pidió declarar voluntariamente en el caso y el ministro (Víctor) Montiglio, que lleva la investigación, descartó completamente los antecedentes. Hay que decir que se trata de antecedentes que se generaron por una declaración del brigadier (r) Pedro Espinoza, que es una persona que tiene varias condenas por casos de derechos humanos, y que se ha caracterizado por entregar antecedentes que se han demostrado falsos en este y en varios casos más. No hay ningún compromiso del general Fuente-Alba con la justicia”, recalcó Tohá.

Añadió que ni siquiera las agrupaciones de derechos humanos han cuestionado al recién designado comandante en jefe del Ejército


El Mostrador

Viernes 6 de noviembre de 2009      

Juan Miguel Fuente-Alba es el nuevo comandante en jefe del Ejército

El actual jefe de Estado Mayor de la institución dejó en el camino al general Alfredo Ewing, contra quien pesó el hecho de haber integrado durante la dictadura la disuelta Central Nacional de Informaciones (CNI). Y aunque Fuente-Alba fue mencionado en el caso "Caravana de la muerte", la propia justicia lo liberó de toda responsabilidad hace ocho años.

La Presidenta Michelle Bachelet resolvió este viernes nombrar al general Juan Miguel Fuente-Alba como nuevo comandante en jefe del Ejército, en reemplazo del general Oscar Izurieta Ferrer, al cumplir este último el período de cuatro años al frente de la institución.

Fuente-Alba, quien se desempeñaba como jefe del Estado Mayor del Ejército, desplazó de este modo la opción del actual jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, general Alfredo Ewing Pinochet, quien para muchos era el más seguro sucesor de Izurieta, considerando además que era el brazo derecho de este último.

Sin embargo, en la discusión que se llevó a cabo durante la presente jornada en el Palacio de La Moneda -y que se extendió hasta pocos minutos antes del anuncio oficial-, pesó políticamente contra Ewing el hecho de haber pasado por la disuelta Central Nacional de Inteligencia (CNI).

Para Fuente-Alba jugaba en contra el aparecer mencionado en el caso de la denominada "Caravana de la Muerte", comitiva que tras el golpe militar de 1973 encabezó el general Sergio Arellano Stark para acelerar procesos de guerra y ejecuciones en distintos recintos militares del país usados como centros de detención.

De hecho, Fuente-Alba fue mencionado como uno de los oficiales que estuvo en el Regimiento Calama el 18 de octubre de 1973, día en que el Arellano llegó al recinto con un pelotón que fusiló a 26 prisioneros políticos. Sin embargo, el oficial, que en ese entonces tenía el grado de subteniente, declaró que ese día estuvo ausente, ya que se encontraba en Chuquicamata cuidando las instalaciones de la mina de cobre.

La versión de Fuente Alba, entregada el 11 de enero de 2001 -como testigo- y el 27 de octubre de 2004 -en calidad de inculpado-, finalmente hizo que la Justicia lo liberara de responsabilidad.


La Nacion

Sábado 7 de noviembre de 2009     

Familiares de DD.DD manifiestan su molestia por nuevo jefe del Ejército

La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) manifestaron su rechazaro al nombramiento del general Juan Miguel Fuente-Alba como nuevo comandante en jefe del Ejército, por haber estado en 1973 en el regimiento en el que fueron asesinados 26 presos políticos.

"La sola mención de su nombre en crímenes de lesa humanidad invalida toda posibilidad de asumir un cargo de esa responsabilidad", dijo en una declaración la Agrupación. "La comandancia en jefe del Ejército debe caer en un militar intachable, sobre el que no exista la más mínima sospecha acerca de su actuación en el período de la dictadura", añadió la entidad.

Fuente-Alba era un subteniente recién graduado del regimiento de la norteña localidad de Calama cuando, el 19 de octubre de 1973, la "Caravana de la Muerte", una comitiva militar que asesinó a decenas de prisioneros políticos, llegó a la ciudad, comandada por el general Sergio Arellano Stark.

Un total de 26 presos políticos que estaban en la cárcel de la ciudad, algunos con cargos nimios, fueron llevados al desierto, acribillados a tiros y sus cadáveres dinamitados, para no dejar rastros. Sobre le tema, el nuevo jefe del Ejército declaró dos veces, primero como voluntario y después como inculpado en el juicio, pero nunca fue procesado por los jueces Juan Guzmán y Víctor Montiglio, que han estado al frente del caso. El oficial dijo que ese día no estaba en Calama, sino a cargo de la vigilancia de la mina de Chuquicamata y los jueces no encontraron razones para procesarlo.

La presidenta Bachelet, al anunciar el jueves su nombramiento, señaló las resoluciones judiciales para refrendar su decisión. La AFDD recordó que quienes exoneraron a Fuente-Alba "fueron los mismos tribunales que negaron más de 10.000 recursos de amparo interpuestos a favor de nuestros familiares, ahora detenidos desaparecidos".

"Son los mismos tribunales que ahora aplican prescripciones y medias prescripciones en crímenes de lesa humanidad, legitimando la impunidad", dijo la declaración, en la que los familiares "exigen" la anulación del nombramiento "y la búsqueda de un nombre que no genere desconfianzas ni sospechas, como en este caso".

La AFDD coincidió con el abogado de derechos humanos Hugo Gutiérrez, quien consideró que el nuevo jefe castrense "tiene asuntos pendientes con la justicia que aún no son aclarados" y, en declaraciones a Efe, aseguró el viernes que el oficial "sigue en calidad de inculpado en el episodio de Calama".

Gutiérrez dijo que la próxima semana se reunirán los abogados querellantes en esta causa para resolver lo que pedirán al juez Víctor Montiglio respecto de Fuente-Alba. Los antecedentes que involucran a Fuente-Alba en la masacre de Calama fueron aportados en el proceso por el ex brigadier Pedro Espinoza, integrante de la "Caravana de la muerte" y que cumple varias condenas por violaciones a los derechos humanos.

La portavoz del Gobierno, Carolina Tohá, desacreditó ese testimonio, señalando que Espinoza "se ha caracterizado por entregar antecedentes que se han demostrado falsos en este caso y en varios más".

El propio Fuente-Alba, que asumirá el mando del Ejército el próximo 10 de marzo, como sucesor del general Óscar Izurieta, declinó hacer comentario alguno sobre el asunto, señalando que no le corresponde


El Mostrador  

Sábado 7 de noviembre de 2009     

Abogado Hugo Gutiérrez cuestiona a Fuente-Alba como nuevo jefe del Ejército

"Nosotros tenemos la certeza de que Fuente-Alba está mintiendo, que está engañando, y no solo son los dichos de (el brigadier Pedro) Espinoza, sino que también hay otros testimonios", indicó.

El abogado de derechos humanos, Hugo Gutiérrez, cuestionó el nombramiento del general Juan Miguel Fuente-Alba como comandante en jefe del Ejército, quien fue sindicado como participante del caso Caravana de la Muerte en Calama.

"Creo que lo que se impone acá es solicitar al ministro que de una vez por todas se tomen las medidas necesarias para citar a una serie de generales del ejército que han declarado que Fuente-Alba estaba en Calama y no en Chuquicamata, como él dice, cuando ocurrieron los crímenes de Calama", indicó a radio Cooperativa.

"Nosotros tenemos la certeza de que Fuente-Alba está mintiendo, que está engañando, y no solo son los dichos de (el brigadier Pedro) Espinoza, sino que también hay otros testimonios", indicó.

Agregó que la designación de Fuente-Alba por parte del Gobierno "de una u otra forma es limpiarle la imagen y eso no parece ser correcto", por lo que "se hace necesario un esclarecimiento de cuál fue la real participación de Fuente-Alba" en la Caravana de la Muerte.

"Hay muchos casos de personas que han sido procesados después de 10, 15 ó 20 años y muchas personas que ni siquiera aparecían mencionadas. Lo claro y esto es importante que lo sepa la opinión pública, es que el general Fuente-Alba estaba acantonado como oficial en Calama cuando ocurrieron los hechos y por lo que sabemos todos los oficiales supieron bien lo que hizo en su oportunidad Arellano Stark con su comitiva de la muerte", sostuvo

"En consecuencia, aquí no hay ningún oficial a quien no le llegue un reproche ético o moral", enfatizó.

Gutiérrez, junto a su colega Hiram Villagra pidieron al ministro del caso Víctor Montiglio el procesamiento de Fuente-Alba, pero el juez aseguró que por el momento el trámite no era aceptado por falta de antecedentes, pero que quizás se podría realizar en el futuro.


Lanacion.cl 

Miércoles 11 de noviembre de 2009         

Periodista de La Nación declaró ante juez Montiglio

Acogiendo diligencias solicitadas el martes pasado por el abogado Hugo Gutiérrez, por más de una hora el juez Víctor Montiglio tomó declaración hoy al periodista de La Nación, Jorge Escalante, acerca de sus conversaciones con el designado comandante en jefe del Ejército, general Juan Fuente-Alba, sobre el episodio Calama de la Caravana de la Muerte.

El magistrado quiso saber el contenido de la conversación que el periodista sostuvo con Fuente-Alba en el Club Militar de Lo Curro cuando éste aún era coronel y el jefe del Ejército era el general Juan Emilio Cheyre.

Según el periodista, en ese encuentro realizado durante una recepción Fuente-Alba reconoció que, efectivamente, era él el subteniente al que se refirió en el proceso el integrante de la Caravana, Pedro Espinoza, quien, sin imputarle a Fuente-Alba participación en los crímenes, lo menciona como estando presente ese día 19 de octubre de 1973 en el sector Topater del desierto de Atacama donde se ejecutaba extrajudicialmente a 26 prisioneros.

El periodista mantuvo su versión ante el juez, agregando que el actual general Fuente-Alba le dijo aquella vez que su misión fue ayudar a custodiar el perímetro donde ocurrían los hechos, pero que él no había disparado ni maltratado prisioneros.

El juez consultó a Escalante por la segunda conversación que sostuvo en 2008 con Fuente-Alba, en la que, según el periodista, el general negó haberle confesado anteriormente que el día de la masacre estuvo custodiando el perímetro donde ocurrieron los hechos, porque se encontraba en la localidad de Chuquicamata destinado a custodiar el yacimiento de cobre de ese lugar.

El periodista dijo al juez que, ante la negativa del general acerca de sus dichos en la primera conversación, él le recordó a Fuente-Alba que también otras personas lo mencionan en el proceso como presente aquel día en Calama, contradiciendo su versión de permanencia en Chuquicamata

 

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