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Víctor Echeverría Henríquez
Coronel de Ejercito
Agente SIM

 

Víctor Echeverría Henríquez, agente del servicio de inteligencia del ejército. Era el encargado de inteligencia del Regimiento Infantería Motorizado Buin, que dirigía el teniente coronel Felipe Geiger Stahr, un militar golpista mencionado en las "Memorias" del general Prats. La comandancia y la enfermería del Regimiento Buin, fueron utilizados como centros de tortura. Varias ejecuciones fueron hechas en el Polígono, al final del regimiento y a la falda del cerro San Cristóbal.

El coronel Echeverría, en los días posteriores al golpe de estado, dirigió y participó en la detención, tortura y violaciones de detenidos políticos en el Regimiento Buin. Participó en el allanamiento de la población Roosevelt, al final de la calle Valdivieso, Conchalí en la época, Recoleta en la actualidad. El nefasto resultado de ese allanamiento fue la ejecución de Jorge Bernardino Pinto Esquivel, Jaime Iván Meneses Cisternas, Miguel Segundo Orellana Barrera y Nardo del Carmen Sepúlveda Mancilla, quienes ese día 23 de septiembre fueron detenidos en el operativo militar realizado en horas de la mañana y subidos a un bus de la locomoción colectiva a cargo de militares del Regimiento Buin, llevados posteriormente a un lugar que no ha sido posible precisar donde fueron asesinados. Todos los cuerpos fueron encontrados con múltiples heridas a bala, según consta en los respectivos certificados de defunción, en la Panamericana Norte, ese mismo día.

El 8 de marzo de 1974, efectivos militares del Regimiento Buin, dirigidos por sus jefes de inteligencia, realizaron un allanamiento en la población Quinta Bella donde fueron detenidos Waldo Antonio Riquelme Aviles, de 22 años, y Nicolás Flores Mardones, de 18 años. Días después, sus cuerpos fueron encontrados en una acequia del sector Camino La Herradura. La autopsia indica como causa de muerte, heridas de balas en la espalda.

También deben ser investigadas las muertes de Jorge Pedro Pacheco Duran, quien fue detenido el 3 de diciembre de 1973 y luego de ser llevado al Regimiento Buin, el 19 de diciembre del mismo año, su cuerpo fue abandonado en la vía pública. Lo mismo sucedió con Fernando Isidro Vera Ortega, quien fue detenido el día 23 de septiembre de 1973, por Militares y llevado al Retén de Carabineros de La Pincoya para posteriormente ser trasladado al Regimiento Buin. Fue ejecutado el 23 de septiembre de 1973, por sus aprehensores.

Por otro lado, el conscripto Mario Armando Gho Alarcón, quien se encontraba haciendo su servicio militar al momento del golpe, fue duramente torturado en el edificio de la Comandancia del Regimiento, por haber dejado entre ver que no estaba de acuerdo con los golpistas. Durante una de las sesiones de tortura a las que la victima que fue sometido, los oficiales de inteligencia del Regimiento, le dispararon por la espalda hiriéndolo de muerte. El joven de 19 años Mario Armando Gho Alarcón, falleció 16 de octubre de 1973 en el Hospital José Joaquín Aguirre a consecuencia de la bala recibida.

Fuentes de Información: Diario UChile.cl; El Mostrador; Dinamo; La Nación, Informe Rettig, Archivo Memoriaviva


Diario UChile.cl

Viernes 7 de febrero 2014

Víctimas de tortura piden aclarar antecedentes de futura subsecretaria para las FF.AA.

Surge un nuevo cuestionamiento al gabinete de subsecretarios designado por Michelle Bachelet: Víctimas de detenciones y violaciones a los derechos humanos denunciaron que la futura subsecretaria para las Fuerzas Armadas es hija de un coronel vinculado a torturas y otros vejámenes cometidos en dictadura. Las organizaciones piden que se aclare si se conocía o no este antecedente al momento de la nominación

De acuerdo a la información entregada por víctimas de la represión, Carolina Echeverría Moya es hija del Coronel del Ejército, Víctor Echeverría Henríquez, quien durante la dictadura de Augusto Pinochet se desempeñó como capitán a cargo del Regimiento de Infantería N°1 “Buin”, ubicado en la comuna de Recoleta y que fue utilizado como centro de detención y tortura luego del Golpe.

Si bien Víctor Echeverría nunca ha sido procesado por violaciones a los derechos humanos, (sólo ha sido citado a declarar por el juez Mario Carroza), sí existen testigos que acreditan su participación en sesiones de interrogatorios, torturas y otros vejámenes.

Entre ellos está la conocida escritora Mónica Echeverría, quien no tiene nexos familiares con el general ni su hija y quien fuera detenida y trasladada al mismo regimiento. La investigadora se refirió a la figura del hombre que estaba a cargo de este centro de tortura.

“El capitán Echeverría fuera de detenerme y de llevarme al Regimiento Buin, detuvo a mucha gente e hizo toda clase de cosas horribles dentro de su regimiento. Ahora yo creo francamente que esta niña no sabe las atrocidades que cometió su padre, su padre fue un torturador que dirigía las torturas, fue un violador y un asesino”, relató.

El teniente del Regimiento Buin, Carlos Pérez Tobar,  afirmó que a Víctor Echeverría había sido enviado en su calidad de funcionario de Inteligencia al regimiento ya que éste operó como neutralizador del tanquetazo. El ex uniformado indicó que presentó una denuncia por tortura y el homicidio de un conscripto, el soldado Mario Gho Alarcón, a quien, asegura, le dispararon públicamente en el edificio de la Comandancia de la instalación.

Mónica Echeverría aseguró que la relación de parentesco es real  y sostuvo que no juzgan a la futura subsecretaria por actos cometidos por su padre, pero sí surge la duda entre las víctimas de violaciones a los derechos humanos si se conocía este antecedente al proponer su carta en una secretaría como la de Fuerzas Armadas.

En ese sentido se pronunció el vocero de la Nueva Mayoría, Osvaldo Andrade: “Esta no fue una propuesta hecha como conglomerado, cada partido, conversó, propuso, habría que preguntarle a quien la propuso. Yo francamente no tengo idea. Yo entiendo además, que esto salió en la prensa tiempo atrás, así que pareciera ser de público conocimiento, pero si me preguntan si es que la información se manejó o no en el comando presidencial, no lo sé, porque yo no soy parte del comando”

Carolina Echeverría es militante del Partido por la Democracia. Fuentes al interior de la colectividad señalan que desconocían el antecedente. Así lo indicó el diputado PPD Patricio Hales, integrante de la Comisión de Defensa, quien dio fe de la eficiencia de la futura autoridad al desempeñarse como subsecretaria de marina en el anterior mandato de la Presidenta electa, Michelle Bachelet.

El parlamentario del PPD indicó que “yo no había escuchado nunca de este antecedente, solo sé que ella fue una subsecretaria que cumplió con la Presidenta Michelle Bachelet en forma muy rigurosa, es una persona muy seria en su trabajo, yo la conozco desde hace más de 15 años. Los antecedentes que siempre he tenido de ella han sido de un trabajo muy impecable en su cumplimiento, no había escuchado una cosa como esta”.

El parlamentario añadió que no conoce la denuncia, pero que no puede juzgar a nadie en función de la biografías de sus padres, ya que éstas no determinan los valores y principios. Con esto coincidió el abogado Roberto Celedón, quien fue detenido junto a su esposa y trasladado también al Regimiento Buin. El jurista reiteró la necesidad de aclarar a la opinión pública si esto se conocía al momento de la designación.

En esa línea, el abogado Roberto Celedón señaló que “los hijos no eran responsables de los pecados de los padres, sin perjuicio de que en un puesto tan delicado, como es este que dice relación con las Fuerzas Armadas, yo creía que era un tema que la Presidenta Bachelet tenía que conocerlo. Si ha habido plena transparencia de ella en informar esta situación o al futuro ministro de Defensa, la Presidenta en conocimiento de todos estos antecedentes la ratificó en el cargo. Yo hago conciencia de la Presidenta”, indicó.

El abogado añadió que se subentiende que un personero de la Nueva Mayoría debe adherir al respeto irrestricto de los derechos humanos. Vale señalar que Radio Universidad de Chile intentó comunicarse con el equipo de la presidenta electa para esclarecer esta situación pero desde la secretaría de las oficinas de Tegualda nos indicaron que no hay nadie disponible ya que el equipo completo está de vacaciones.

Sin embargo, la futura autoridad también ha sido denunciada por la Asociación de Marinos Exonerados quienes afirman que, al momento de tramitar la jubilación para sus uniformados sometidos a vejámenes,  la autoridad les pidió que retiraran la demanda que habían interpuesto contra sus torturadores. Esta señal de obstrucción a la justicia inquieta a algunas de las víctimas, para quienes la nueva autoridad se debe pronunciar sobre esta materia y asegurar el respeto a la vida y la dignidad en la formación de todos los miembros de la Armada.

Asuntos administrativos

Además, hay otros datos. Carolina Echeverría, tendrá a su cargo, entre otras funciones, tramitar las concesiones marítimas. Según reveló Ciper Chile este asunto, en el primer gobierno de Michelle Bachelet, esto le valió un sumario administrativo.

Si bien no se le formularon cargos, el primer semestre del 2008, cuando aún era subsecretaria de marina, se investigaron las gestiones de la firma Suez Energy para obtener las concesiones marítimas para el proyecto Barrancones y en el rol que tuvo en ello la empresa Osorio & Echeverría Consultores Asociados Ltda, sociedad que pertenecía a la subsecretaria y su esposo, Clobis Osorio Olave.

El hombre habría realizado una serie de consultas sobre la solicitud de concesión de la termoeléctrica Barrancones, una de las cuales fue reenviada por email por la propia Echeverría. Además, los pagos de esta asesoría fueron depositados en una cuenta de la empresa en que la subsecretaria era socia.


El Mostrador

100 de Febrero 2014

Acusación se suma a cuestionamientos de los "marinos constitucionalistas"

"Me parece increíble que Carolina, con un puesto tan importante de subsecretaria, no sepa, no haya intuido, no haya buscado qué es lo que era su padre, que era capitán en el Regimiento Buin y que es culpable de detenciones, de muertes, de tortura, de violaciones y hoy día está libre", sostuvo Mónica Echeverría, quien junto a Mónica Bulnes se refirió al papel que jugó Víctor Echeverría durante la dictadura militar.

Un emplazamiento a la designada subsecretaria de las Fuerzas Armadas, Carolina Echeverría Moya (PPD), para que se pronuncie respecto a las acusaciones que pesan sobre su padre en relación con violaciones de los derechos humanos, realizaron Mercedes Bulnes y Mónica Echeverría, víctimas de la dictadura.

En el programa “Una Nueva Mañana”, de Radio Cooperativa, Mercedes Bulnes relató: “Él, Víctor Echeverría (Henríquez), era capitán en ese entonces, y llegó al domicilio de mi padre, donde yo estaba ese día, el 23 de octubre de 1973, a detenernos a mí y a mi marido y nos llevaron al Regimiento Buin. Yo soy casada con Roberto Celedón. Esa noche Roberto fue torturado (…) A mí me dejaron en libertad al día siguiente, pero fui detenida nuevamente una semana más tarde”.

Por su parte, Echeverría asegura que el uniformado torturó a su esposo y cometió abusos deshonestos hacia ella misma.

“El capitán Echeverría estaba a cargo de inteligencia militar y trabajaba con Investigaciones. Él me detuvo y él mismo también me interrogó”, sostuvo la escritora.

“Fue un hombre cruel, que no sólo torturó, sino que también violó”, recordó la mujer.

"El capitán Echeverría estaba a cargo de inteligencia militar y trabajaba con Investigaciones. Él me detuvo y él mismo también me interrogó", sostuvo Mónica Echeverría.

“El capitán Echeverría estaba a cargo de inteligencia militar y trabajaba con Investigaciones. Él me detuvo y él mismo también me interrogó”, sostuvo Mónica Echeverría.

En esa línea, se preguntó: “¿Son los hijos responsables de los actos criminales o de los actos, en general, de sus padres? En este dilema creo que los hijos deben saber también y conocer del pasado de sus padres (…) y me parece increíble que Carolina, con un puesto tan importante de subsecretaria (…) no sepa, no haya intuido, no haya buscado qué es lo que era su padre, que era capitán en el Regimiento Buin y que es culpable de detenciones, de muertes, de tortura, de violaciones y hoy día está libre”.

“Ella es hija de un torturador y un asesino y no puede moralmente tener ese puesto”, concluyó sobre la futura subsecretaria de FF.AA., quien, tal como lo informó la semana pasada El Mostrador, ya había sido cuestionada por los denominados “marinos constitucionalistas”. Estos últimos la acusan de supuestamente haber condicionado en 2007 su reincorporación a la Armada y su reconocimiento como exonerados de la institución naval, al retiro de una querella contra la rama castrense por las torturas de las que fueron objeto en 1973, tras haber advertido al poder político de la época la preparación del golpe militar del 11 de septiembre.


 El Mostrador

11 de Frebero 2014

Mercedes Bulnes emplaza a la futura subsecretaria de las FF.AA. a dar explicaciones por las “heridas” del pasado

Fue detenida el 23 de octubre de 1973 junto a su marido. Estaba embarazada de su tercera hija. Dice que su marido fue brutalmente torturado. Declaró en la Comisión Valech sobre los abusos sexuales que cometió en su contra el entonces capitán Víctor Echeverría Henríquez. Y hoy hace la siguiente analogía: "Cuando la actual Reina de Holanda se iba a comprometer con el príncipe, ella debió declarar ante todos los medios de que no era responsable de los actos de su padre –quien había sido ministro de una dictadura militar–. El parlamento holandés exigió esa declaración y exigió que el padre no pudiese estar presente en la boda. Eso es un ejemplo de ética pública".

Habla pausado. Mide cada palabra que dice. No quiere hacerse cargo de rumores o de declaraciones de otras personas. Hace hincapié en que sólo puede hacerse cargo de sus propias vivencias. Recuerdos cargados de dolor. Para Mercedes Bulnes no pasó inadvertido el nombramiento de Carolina Echeverría Moya como futura subsecretaria de las Fuerzas Armadas. En una entrevista con CNN Chile, la esposa del abogado de Derechos Humanos, Roberto Celedón, hace memoria del momento en que  fue detenida y conducida junto a su marido al Regimiento Buin y se da el tiempo para reflexionar sobre la hija de su abusador.

“El día 23 de octubre de 1973 fuimos detenidos junto a mi marido en la casa de mi padre y conducidos al Regimiento Buin. La persona que lideraba la detención fue el capitán Víctor Echeverría Henríquez. En ese tiempo, capitán y a cargo de la inteligencia militar y de llevar a delante todas las detenciones y los interrogatorios en el Buin (…) Roberto tenía entonces 26 años y yo 23, y estaba embarazada de mi tercera hija (…) esa noche, me dejaron a mí en la guardia hasta las dos de la madrugada. Y, en tanto, Roberto fue torturado dentro de las dependencias de la Comandancia del Buin”, sostiene la abogada.

No sabe bien si en esas torturas practicadas en contra de su cónyuge participó Víctor Echeverría. “Como él estaba vendado no reconoció a nadie, pero sí tengo claro que él sabía lo que estaba pasando”, explica, agregando que esa sospecha la confirmó los días posteriores.

“A mí me dejaron en libertad el día siguiente. Me mandaron a dejar a la casa. Y fui detenida el lunes siguiente. Pero esos días yo fui a ver a Roberto, junto con mis cuñados, que me acompañaron. Roberto estaba en muy malas condiciones. Me permitieron verlo en ese momento. Y por toda la conversación que se dio, estaba claro que este señor (Echeverría) estaba completamente al tanto. Además, él siempre estuvo presente en mis visitas a Roberto. Nunca pude estar sola con él”, prosigue Mercedes Bulnes.

“Esa noche –detalla– Roberto fue llevado junto a una patrulla militar que encabezaba Echeverría a allanar diferentes domicilios buscando al hijo de don Fernando Castillo Velasco y la señora Mónica Echeverría (…) este capitán fue a la casa de Fernando Castillo y fue extremadamente violento con la señora Mónica y con la hija de ambos, Consuelo, que tenía en ese entonces 12 años”.

Se da un tiempo y deja en claro: “Nosotros no teníamos nada que ver con nada, Roberto militaba en la Izquierda Cristiana, yo militaba donde militaba Roberto. Nos acusaron de ser altos dirigentes del MIR después”.

A renglón seguido, enfatiza que tiene probado “concretamente el abuso deshonesto en mi contra, por parte de Echeverría”. Delito que, a su juicio, es agravado por el hecho de haberse cometido en contra de una persona privada de libertad.

Consultada por su parecer frente al nombramiento de Carolina Echeverría como futura subsecretaria de las Fuerzas Armadas, reflexiona lo siguiente: “Yo pienso que los hijos no son responsables de los pecados ni de los delitos de los padres. Pero sí creo que cuando uno asume un cargo público o de relevancia, uno tiene el deber de informar a quien lo nombra las heridas que pueden haber en el pasado de uno. Uno tiene el deber de informar porque es un cargo público que está relacionado con las Fuerzas Armadas y ella tiene que decir algo”

Luego, se da tiempo para hacer la siguiente analogía: “Quiero recordar algo. Cuando la actual Reina de Holanda se iba a comprometer con el príncipe, ella debió declarar ante todos los medios de que no era responsable de los actos de su padre. Y su padre había sido ministro de Agricultura de una dictadura militar. Y el parlamento holandés exigió esa declaración y exigió que el padre no pudiese estar presente en la boda. Eso es un ejemplo de ética pública. Ella debe dar explicaciones. Tengo la convicción de que la señora Bachelet no sabía de esto”.


Dinamo

11  de Febrero 2014

Las historias de horror en el regimiento Buin que pesan sobre el padre de la futura subsecretaria de FF.AA

El centro conocido por sus interrogatorios y torturas saltó a la palestra luego que las víctimas del lugar, entre ellas la escritora Mónica Echeverría, reconociera al padre de la recién nombrada subsecretaria de Fuerzas Armadas como el coronel encargado de inteligencia del lugar y vinculado a violaciones a los Derechos Humanos. Aquí la historia de las víctimas.

 “Somos llevados al regimiento de Buin donde permanecemos por una semana (…) Somos mantenidos en celdas subterráneas individuales de dimensiones muy pequeñas. En esa semana se nos tortura consistentemente y sin descanso: somos interrogados a golpe de mano y pies, se nos amenaza con matarnos, con los ojos vendados se nos lleva a un lugar donde se nos coloca encima de una especie de cama metálica y allí se nos aplica corriente en los genitales, lengua, frente, codos. Este maltrato físico deja huellas hasta hoy”. El relato corresponde a un prisionero del Regimiento de Infantería de Buin entregado a la Comisión Valech.

Este lugar, volvió a ser recordado luego que, de acuerdo a la información entregada por víctimas de este regimiento, reconocieran al padre de la recién nombrada subsecretaria de Fuerzas Armadas Carolina Echeverría, como el Coronel en retiro del Ejército, quien durante la dictadura fue capitán a cargo de labores de Inteligencia del Regimiento de Infanteria de Buin.  Los recuerdos de Víctor Echeverría Henríquez y este centro ocupado para interrogatorios y torturas no se hicieron esperar.

El recuerdo de las víctimas

El regimiento de Infantería de Buin fue utilizado como centro de detención y tortura. Según los testimonios recibidos en la Comisión Valech, y en diversos sitios sobre memoria, la mayoría de los traslados se hicieron entre 1973 y 1974. Los detenidos eran transportados en camiones militares, acostados unos sobre otros o arrodillados con las manos en la nuca, mientras eran apuntados con armas de fuego. En el segundo piso de este recinto, había una habitación especialmente habilitada para llevar a cabo los violentos interrogatorios. La mayoría de esto sucedía con los ojos vendados, mientras las víctimas estaban amarradas a una silla. Luego venían las largas sesiones de tortura. Los denunciantes no olvidan las amenazas, golpes, aplicación de electricidad, “el submarino”, “el teléfono”, vejaciones y violaciones sexuales, simulacros de fusilamiento y quemaduras con cigarrillo. Luego que se conseguía “quebrar” a las víctimas, la mayoría era llevada a otros recintos, como el Estadio Chile y el Estadio Nacional, entre otros.

La escritora Mónica Echeverria fue una de las principales denunciantes durante estos días, y al otro lado de la línea, dice que Víctor Echeverría ha quedado en total impunidad. “Lo subieron a coronel y hoy está feliz en Iquique. Además, como lo dijo Mercedes Bulnes, se ha perseguido hasta el final a otros violadores de Derechos Humanos, están en Punta de Peuco, pero con el Ejército hay un grado de protección total”, dice.

A sus recuerdos, agrega que el ex encargado de inteligencia del regimiento dirigía a todo el resto de los militares, que no puede desmentir su responsabilidad en estos hechos , y que en el nombramiento de su hija Carolina Echeverría, hubo una suerte de ignorancia, dice. Pese a que cree que los hijos no pueden ser culpados por lo que han hecho sus padres, para ella, la actitud de la nombrada subsecretaria debería ser distinta. “Ella podría decir ‘lo siento mucho, considero que lo que hizo mi padre y conozco los hechos, pero la justicia debe seguir adelante’ o un ‘lo siento’, si no continuaremos con la impunidad en un gobierno del que estamos tan deseosos de que le vaya bien, se ensucian las manos al  nombrar en este cargo a la hija de Echeverría, aquí  lo que ocurrió es muy grave”, comenta.

Para conluir su relato, Mónica Echeverría recuerda el testimonio de su amiga, la actriz Coca Rudolphy, quien también fue detenida y torturada en el regimiento. “Ella vivió cosas terribles durante las torturas y no tenía ninguna duda que el señor Echeverría estuvo presente durante estos hechos, ella lo recuerda muy bien”, comenta.

Según profesionales cercanos a la investigación del juez Mario Carroza, pese a que en una de las causas aparece el nombre de Víctor Echeverría, nunca ha sido procesado por violaciones a los Derechos Humanos, sí ha sido citado a declarar en calidad de “exhortado” en un par de ocasiones. “Pese a las declaraciones de los testigos, aún se la ha podido responsabilizar por estos hechos”, afirma la fuente.

Los querellantes en esta caso es la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos AFEP y las víctimas son Jorge Pacheco Durán, Denrio Álvarez Olivares y Ernesto Mardones Román. Todos asesinados finalmente con disparos, luego de pasar por el regimiento.

Por ejemplo, Ernesto Mardones tenía 19 años y era estudiante universitario. Fue asesinado el 19 de diciembre de 1973 en Santiago. Ernesto murió ese día, en la vía pública, la causa de muerte, según consta en el Certificado Médico de Defunción del Instituto Médico Legal,  fueron múltiples heridas de balas.

Según datos de sus familiares, días antes de su muerte, fue detenido cerca de la Plaza Chacabuco por militares del Regimiento Buin que realizaron un operativo en el sector. De la misma forma, fueron detenidas al menos de veinte personas, entre ellos, los jóvenes Denrio Álvarez Olivares (17) y Jorge Pacheco Durán (20), que luego fueron declarados víctimas de violación a los Derechos Humanos por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación.

Otra de las víctimas de torturas, fue el ex teniente del Regimiento de Buin y disidente del golpe Carlos Pérez Tobar, afirmó que Víctor Echeverría había sido enviado desde la Academia de Guerra en calidad de funcionario de Inteligencia al regimiento de Buin. El ex uniformado en contacto con El Dínamo habló sobre las responsabilidades directas de Echeverría y que un recuerdo imborrable de ese lugar eran los gritos desgarradores que provenían de las otras salas. “Cuando nos torturaban nos vendaban los ojos: primero nos ponían algodón, luego cinta adhesiva y luego una venda, no sé si estaba dentro o fuera cuando eso sucedía, pero Echeverría ordenaba todo”, recuerda. Tobar además, presentó una denuncia por tortura y el homicidio de un conscripto, el soldado Mario Gho Alarcón, a quien, asegura, le dispararon públicamente en un edificio del lugar. “Si no se ha querido investigar más es porque no se ha querido, yo mismo quise entregar mi testimonio al juez Carroza y hubo caso omiso”, explica.

Consultado por el tema, el abogado Eduardo Contreras, querellante en varias causas de la AFEP comentó el calibre del Regimiento de Buin como centro de tortura en los primeros años de Dictadura. “Allí, como en todos los regimientos del país, nuestros ‘valientes soldados’ hicieron gala de su cobardía abusando contra personas indefensas, atadas. Torturaron y asesinaron a muchos chilenos, los casos suman decenas de miles. Buin fue uno de esos íconos de la barbarie a que los golpistas acarrearon a las Fuerzas Armadas a su servicio, pero no es el único (…) Se ha logrado procesar y condenar a muchos culpables en materia de casos de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, pero el tema de la tortura está pendiente. Son pocas las querellas en curso. Tanto así que ese mismo individuo, Echeverría, está impune, sí esos son nuestros ‘valientes soldados’”, concluye.


La Nacion

12 de Febrero 2014

OFICIAL (R) QUE ACUSA A PADRE DE SUBSECRETARIA FFAA: “ME TORTURÓ POR OPONERME AL GOLPE”

Carlos Pérez Tobar apunta por vejámenes al entonces capitán de Ejército, Víctor Echeverría, por negarse a participar en cualquier acto que implicara crímenes de lesa humanidad contra sus compatriotas tras la intervención militar de 1973.

 “A mí se me torturó”. Con esa frase el otrora joven oficial de Ejército, Carlos Pérez Tobar, resumió los primeros días y meses que debió enfrentar prisión y apremios ilegítimos por señalarle, aseguró, al entonces capitán Víctor Echeverría, que se oponía al golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y a ejecutar cualquier crimen de lesa humanidad en contra de los adeptos al Gobierno del Presidente Salvador Allende.

De esta forma el expulsado militar ratificó que el padre de la designada subsecretaria de Fuerzas Armadas, Carolina Echeverría, ordenó aplicar tortura mientras fue asignado al regimiento Buin como oficial de inteligencia luego de la intervención militar, ya que esa unidad no participó en la toma de La Moneda acogiendo un llamado del ex comandante en jefe, general Carlos Prats, sino por el contrario se enfrentó a sus compañeros que sí acometieron la acción.

“Desde siempre he sido un militar que ha tratado de servir a su pueblo y por tal razón, no acepté participar en crímenes de ningún tipo, ni de lesa humanidad, ni de atropellos que sucedieron inmediatamente después que se presentó el golpe de Estado de 1973. Razón por la cual se me pidió que solicitara la baja, se me arrestó e inmediatamente pasé a ser sometido a intensos y horrendos interrogatorios con un sistema de torturas que es casi inimaginable por más de tres meses bajo las órdenes de este señor que ha sido mencionado y que no pertenecía al regimiento Buin”, relató Pérez Tobar a radio Bío Bío.

Subrayó que “porque estudié para oficial de Ejército y no para verdugo”, no se arrepiente de haberse opuesto abiertamente  a las atrocidades que comenzaban a darse en la naciente dictadura, aunque declara imposible olvidar los horribles padecimientos que comenzaron con la rotura de sus tímpanos, en emparedamiento en un hoyo de barro por meses y unos cuantos años de prisión que terminaron con la expulsión del país sin retorno y el no poder darle la nacionalidad chilena a sus hijos, luego que un tribunal de guerra lo condenara por conspiración y sedición.

Ese hecho lo obligó a abandonar una carrera intachable y promisoria en la institución, ya que fue piloto, seleccionado para los juegos panamericanos de 1975 y que incluso iba a ingresar a la Universidad Católica a estudiar sociología en las noches.

ACCIONES CONTRA ECHEVERRÍA

Carlos Pérez Tobar dijo que en su oportunidad denunció ante Raúl Rettig, presidente de la comisión de Verdad y Reconciliación.

“He hecho varios intentos. Yo denuncié personalmente ante el señor (Raúl) Rettig esta situación cuando salió comandando por la comisión a buscar antecedentes en el exterior porque yo me encontraba exiliado y hasta 1990 estuve en la lista de las personas que no podían regresar al país”.

RESPONSABILIDAD DE LA HIJA

El destituido oficial, quien se ha desempeñado en organismos de defensa de los derechos humanos, gestión que le ha valido un premio en Naciones Unidas, recalcó que es evidente que la nombrada subsecretaria de FFAA de Bachelet no tiene la culpa de las acciones de su progenitor, pero que ninguno de los gobiernos de la Concertación, incluida la administración anterior de la Presidenta electa y en la que Carolina Echeverría también participó, hizo un gesto a quienes como él, por ejemplo, no pudieron otorgarle la nacionalidad chilena a sus hijos.

“Por supuesto, la hija no tiene por qué asumir las responsabilidades del padre, sin embargo, ojalá ese señor hubiera hecho algo porque nuestros hijos permanecieron durante casi los cuatro gobiernos de la Concertación sin nacionalidad, debido a una ley absurda que se implementó mis hijos tuvieron que adoptar otras nacionalidades porque ellos mismos tuvieron que hacerse su futuro en Europa porque este país no se los permitió”.

“Entonces, frente a eso, cuáles son los principios éticos y morales que deben guiar un Gobierno que se dice que representa y que además va a defender los derechos humanos y se instaura como un ejemplo no sólo para el país y sino para la región”, se preguntó.


CNN-Chile.cl

12 de Febrero 2014

Carlos Pérez: "Fui horriblemente torturado por orden de Víctor Echeverría"

La víctima de la dictadura afirmó que sufrió vejaciones por militares a cargo de Víctor Echeverría, padre de la designada subsecretaria de FF.AA.

Después de la serie de cuestionamientos ante las nominaciones para el gobierno de la Nueva Mayoría, una de las que ha generado mayor cantidad de opiniones en los últimos días, es la de Carolina Echeverría. El padre de la designada y ex capitán del Regimiento de Buin en ese entonces, Víctor Echeverría, es acusado de ser un torturador de la dictadura.

Carlos Pérez, pertenenciente al Ejército de Chile en esa época, se rehusó a "ajusticiar" a un preso político, y por este motivo fue enviado a reclusión domiciliaria en el mismo Regimiento de Buin, donde más tarde fue allanado y detenido. Luego lo trasladaron a un centro de tortura, donde junto a otros presos, sufrió graves violaciones a los Derechos Humanos.


El Mostrador

17 de febrero de 2014

Sacerdote jesuita cree que designada subsecretaria de FF.AA. no asumirá

José Aldunate dice que Carolina Echeverría no puede eludir que es “hija de un torturador” y aconseja que “dé un paso al costado”

"La pregunta es si es congruente que la hija de un padre torturador, que se sabe que lo es, aunque no se haya demostrado jurídicamente, ocupe un cargo como el que está destinado", afirmó el nonagenario religioso y uno de los fundadores en la década de los 80 del Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo.

Categórico fue el pronunciamiento del sacerdote jesuita José Aldunate a la hora de analizar la situación de la futura subsecretaria de Fuerzas Armadas, Carolina Echeverría, cuestionada en estos días por los diversos testimonios de personas que aseguran que durante la dictadura militar fueron torturados por su padre, el coronel (r) del Ejército Víctor Echeverría.

En una entrevista con Radio Cooperativa, el religioso, quien en la década de 1980 fue uno de los fundadores del Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo, manifestó que el caso de la autoridad nombrada por la Presidenta electa Michelle Bachelet “no se puede acallar (…) no podemos eludirlo, hay que afrontarlo directamente”. Esto porque ya “la opinión pública está alertada (…) de que va a estar la hija de un torturador para un puesto tan importante”.

Por lo anterior, su opinión es que Echeverría debería dar un paso al costado, sobre todo por la contundencia del relato de las víctimas, entre ellas Mercedes Bulnes y Roberto Celedón, personas que Aldunate aseguró que conocía y que además les tenía gran respeto.

“El testimonio de ellos es contundente. Hay otros también, y mientras eso no se aclare ante la opinión pública (…) yo creo que ella debe dar un paso al lado nomás, no creo que pueda asumir un cargo”, sostuvo.

Aclaró que no se trataba de una “caza de brujas” ni de “suscitar una sospecha colectiva”, sino que de una cuestión moral. “La pregunta es si es congruente que la hija de un padre torturador, que se sabe que lo es, aunque no se haya demostrado jurídicamente, ocupe un cargo como el que está destinado”, expresó respecto a la futura subsecretaria de militancia PPD.

Finalmente, el nonagenario sacerdote jesuita expresó que “a mí me convencen los testimonios que se han dado” contra Víctor Echeverría y que era posible que su hija “crea inocente a su padre. Es natural, pero la opinión pública es otra cosa”.


Piensa Chile

14 de Febrero 2004

El Coronel Víctor Echeverría es un torturador y es cómplice de crímenes de lesa humanidad

Con un profundo enojo y decepción conocimos la nominación de Carolina Echeverría hija del Coronel en retiro del Ejercito, , reconocido como un activo participante en acciones represivas y como uno de los torturadores en el Regimiento Buin en 1973, como Subsecretaria de la Defensa Nacional. Una aberración que, una vez mas, desconoce o hace caso omiso del pasado y de la palabra de testigos, quienes sufrieron de forma directa e indirecta los malos tratos y torturas del entonces Capitán del Ejercito de Chile.

Junto con esto también entendemos que las nuevas generaciones no pueden cargar con las culpas de quienes actuaron como criminales y violadores, nos referimos a la hija del torturador Echeverría. Pero en este caso, nuestra sociedad y nuestra generación tenemos el derecho de exigir de su parte, el rechazo publico y la condena para quienes cometieron torturas y crímenes de lesa humanidad durante la dictadura, al mismo tiempo su compromiso con la exigencia de verdad, justicia y reparación para con las victimas.

Los funcionarios de gobierno y políticos, no pueden sentirse ajenos de la historia del país, estos deben hacerse parte de los esfuerzos colectivos que hacemos para educar y mantener viva la memoria histórica. Todos debemos comprometernos leal y activamente con las políticas y recursos que como sociedad necesitamos, para desterrar la posibilidad, de que tan graves atentados a la vida y a la dignidad humana se repitan y para fomentar una cultura de la paz y la tolerancia.

El caso del ex Coronel Echeverría es muy claro, Mercedes Bulnes quien fue detenida junto a su esposo el destacado abogado Roberto Celedon en 1973, la periodista Mónica Echeverría y el ex Teniente de ejercito Carlos Pérez Tobar, atestiguan con claridad haber ser sido victimas, como miles de chilenos y chilenas, de las acciones de este agente del Estado, quien torturo y formo parte de las pandillas que asesinaban y hacían desaparecer a personas.

Las justificaciones que se han entregado por parte de las nuevas autoridades y de quienes nominaron a la señora Echeverría al cargo de Subsecretaria de Defensa, sin antes escuchar su posición ante las fundadas acusaciones que pesan sobre el ex Coronel, son insuficientes. En su defensa argumentan que el militar en retiro no tiene juicios pendientes que lo vinculen a violaciones de los derechos humanos, desconociendo el hecho de que aun los ideólogos del golpe de Estado y de las políticas de represión, de terrorismo de estado, civiles y militares, que significaron la persecución y la muerte de miles de chilenos y chilenas, continúan gozando de impunidad y de la protección que les otorga la ley de amnistía de 1978, lo que impide conocer la verdad y llevarlos a la cárcel por los crímenes que cometieron.

Es mas hace apenas unos días conocimos que los asesinos confesos y condenados a cadena perpetua por el degollamiento despiadado de Santiago Nattino, Manuel Guerrero y José Manuel Parada, los dos ex carabineros, Guillermo González Betancourt y José Fuentes Castro, disfrutan de un beneficio penitenciario de libertad controlada desde el 24 de junio de 2013.

Estos son hechos que comprueban que a través del destructivo poder del silencio, que ampara y protege a ex oficiales y suboficiales de las FFAA y Carabineros, se intenta desconocer que las practicas represivas aberrantes, cobardes, contra personas inocentes u opositores políticos a la dictadura, fueron políticas de estado y que por lo tanto son de responsabilidad institucional y que mientras esto no se reconozca se impide el esclarecimiento histórico de lo acontecido.

Durante todos estos años la justificación al golpe de estado de 1973, en contra de un gobierno legal y democráticamente elegido, se basa en el supuesto mentiroso de una conspiración extranjera para introducir el comunismo en Chile. O que las FFAA actuaron para impedir un plan del gobierno de Salvador Allende para llevar a cabo una insurrección armada, un autogolpe, con el fin de imponer a la fuerza un gobierno marxista.

Estos argumentos no resisten análisis alguno y en reiteradas oportunidades se ha demostrado su falsedad, emanan del patrioterismo, entendido como la adulteración demagógica del nacionalismo, el que ha conducido a militares (y civiles) a cometer los peores excesos de la historia en nuestro país, desde las torturas a la desaparición de personas, a las acciones de limpieza política que incluyen verdaderas masacres.

Ante esto, denunciamos toda conducta que busque encubrir, tras las estridencias patrioteras la justificación a la violación sistemática de los derechos humanos. Acciones que como el ex capitán Echeverría practicó en su momento, que fueron y son contrarias a los genuinos intereses de la nación.

¡Basta entonces de mentiras y justificaciones!, las FFAA como institución deben asumir un compromiso con los familiares de los detenidos ejecutados y desaparecidos, para que estos puedan encontrar los restos de sus seres queridos o aclarar las circunstancias de sus muertes. Corresponde que los generales, Oficiales Superiores y subalternos que estuvieron a cargo y que oficiaron de carceleros de los campos de concentración y exterminio, asuman su responsabilidad. De la misma manera que ministros, subsecretarios, alcaldes y otras autoridades en su conjunto, respondan por su complicidad en los crímenes cometidos bajo la dictadura.

Los Militares Patriotas, quienes nos opusimos al golpe cívico militar y no obedecimos ordenes para reprimir a nuestro pueblo, entregamos nuestra solidaridad y compromiso con Mercedes Bulnes, Roberto Celedon, Mónica Echeverría, Carlos Pérez y con todos los familiares de nuestros compatriotas torturados, asesinados y desparecidos. Desde nuestra posición moral nos hacemos eco del llamado nacional al nuevo gobierno, para que la justicia cumpla con su papel y sin olvido:

¡Que se elimine la calificación mentirosa del estado de guerra existente en 1973, el que ampara la impunidad de los civiles y militares que planificaron y ejecutaron el golpe cívico militar de 1973!.

Que se elimine la ley de amnistía de 1978, creada por Pinochet para proteger a los militares comprometidos con crímenes de lesa humanidad!.

¡Que se eliminen las condecoraciones y reconocimientos entregados a civiles y militares, por su participación en las acciones represivas y criminales que se realizaron en contra del pueblo chileno en 1973 y en los años posteriores!

¡Que los tribunales de justicia declaren ilegales los consejos de guerra creados para juzgar, encarcelar, exiliar o asesinar a Chilenos y Chilenas!.

¡Que la Justicia juzgue y expulse de las FFAA a quienes torturaron y asesinaron a compatriotas y que son probadamente autores de crímenes de lesa humanidad¡.

¡Que la justicia rompa el cobarde pacto de silencio de las FFAA que protege a violadores de DDHH y culpables de crímenes de lesa humanidad!.

¡Que se individualice y juzgue a los Oficiales y Suboficiales del ejercito que estuvieron a cargo o actuaron de carceleros en los distintos campos de concentración y de exterminio durante la dictadura cívico militar!.

- El autor, Enrique Villanueva M., es Vicepresidente del Centro Estudios Exonerados Fuerza Aérea 1973, CEEFA.73


El Mostrador

25 de Febrero 2014

Familiares de Desaparecidos molestos por mantención de subsecretaria Echeverría y le exigen “degradar al torturador de su padre”

En las últimas semanas, son varias las autoridades designadas por la Presidenta electa, Michelle Bachelet, que han estado en el ojo de la tormenta debido a los cuestionamientos a sus nominaciones, las que se han visto complicadas por “fantasmas del pasado”. Tal es el caso de Hugo Lara (DC) y Miguel Moreno (PR), quienes descartaron a asumir a la cabeza de las Subsecretarías de Agricultura y de Bienes Nacionales, respectivamente, luego de que el primero se viera complicado por una querella por estafa que su contraparte retiró poco después de su nominación y de que el segundo tuviera que enfrentar en 2011 un juicio que lo condenó por el delito de “ofensas al pudor”.

Junto a ellos, otra que se había convertido en blanco de críticas es la nominada subsecretaria de Fuerzas Armadas, Carolina Echeverría, a quien se le reprocha la participación de su padre, Víctor Echeverría, en interrogatorios y sesiones de tortura durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Sin embargo, el lunes se difundió un comunicado emitido por el equipo de comunicaciones de Bachelet en donde se aceptaba la renuncia de Morales y de Lara, confirmando así indirectamente la nominación de Echeverría. Por su parte, el ministro del Interior de la nueva Presidenta, Rodrigo Peñailillo, hizo lo propio al asegurar ante la prensa que “todos conocemos a Carolina Echeverría, ella ya desempeñó un cargo en el gobierno anterior y tiene una gran experiencia en relación con las Fuerzas Armadas y sabemos de su compromiso en materia de Derechos Humanos”.

Este martes, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro, criticó la decisión de la Presidenta electa, recalcando que sobre “el compromiso con los derechos humanos, con la verdad y la justicia no hay nadie que pueda sentir que lo que estaba en el centro era eso”, según detalló Radio Cooperativa.

“Lo que ocurre es que lamentablemente ella tiene dos situaciones que dificultan lo que puede significar el avance en un tema tan largamente retrasado como es la demanda de verdad y justicia. No nos deja conformes y, más allá, es una mala señal para lo que viene. Hay que degradar a los genocidas y espero que la señora Echeverría esté dispuesta a degradar al torturador de su padre”, agregó Pizarro.

Una de las primeras en dar la alarma fue una de las propias víctimas de abusos durante la dictadura. Mercedes Bulnes, esposa del abogado de derechos humanos, Roberto Celedón, denunció haber sido torturada y abusada a manos de Víctor Echeverría durante su permanencia en el Regimiento Buin en 1973.

De igual forma, días después, el sacerdote jesuita José Aldunate, quien en la década de 1980 fue uno de los fundadores del Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo, manifestó que el caso de la autoridad nombrada por la Presidenta electa Michelle Bachelet “no se puede acallar (…) no podemos eludirlo, hay que afrontarlo directamente”. Esto porque ya “la opinión pública está alertada (…) de que va a estar la hija de un torturador para un puesto tan importante”.

Pero su vínculo con quien ha sido identificado como un torturador en años de la dictadura no es el único elemento que complica la nominación de Carolina Echeverría como subsecretaria de Fuerzas Armadas. En mayo del 2008, un grupo de marinos constitucionalistas que exigían ser considerados exonerados de las FF.AA., pusieron una querella en contra de los responsables de las torturas sufridas entre 1973 y 1976 al interior de la institución. En aquel entonces, Echeverría, que se desempeñaba como subsecretaria de Marina, pidió a los denunciantes retirar la querella y les aseguró que a cambio les concederían ciertos acuerdos.

Posteriormente, en 2006, con el primer mandato de Michelle Bachelet, los ex marinos mencionados recuperaron sus esperanzas de ser atendidos por las autoridades y de lograr ser catalogados como exonerados. Para ello se pusieron en contacto con la entonces ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, quien les aseguró que diseñarían de cero un proyecto de ley que cumpliera este cometido. Con este fin tuvieron que trabajar directamente con Echeverría. Sin embargo, en 2007 se les informó que, según estimaba el gobierno, “se ha cumplido con todos los compromisos asumidos por el ejecutivo en relación a ese tema, por lo que no se considera pertinente presentar nuevos proyectos de ley que concedan nuevos o mayores beneficios”.


Cambio21

19 de Mayo 2014

Bestialidad máxima: agentes de la DINA usaban animales en violaciones a mujeres mientras las torturaban

Mujeres víctimas de los criminales de la dictadura se atrevieron a denunciar que fueron violentadas sexualmente durante su detención en centros de tortura por funcionarios del Ejército y de la DINA. Dos de ellas fueron Mónica Echeverría y Alejandra Holzapel.

Las violaciones a los derechos humanos que se llevaron a cabo durante la dictadura militar han sido comprobadas por la justicia chilena. Es cosa de ver las condenas que se han hecho a militares que fueron parte de la DINA y la CNI.

Sin embargo, otras informaciones que se han dado a conocer recientemente tienen que ver con las violaciones sexuales que acompañaron la tortura en esos años. Fueron vejaciones sufridas por mujeres mientras se encontraban detenidas en los centros de exterminio de Villa Grimaldi, Tres Álamos, Tejas Verdes, entre otros lugares.

A los métodos de tortura que se aplicaron en la dictadura a más de tres mil mujeres, hay que añadier que fueron violentadas sexualmente por los agentes de la DINA y funcionarios del Ejército que las tenían recluidas, actos realizados bajo la mirada de los militares, quienes además permitieron incluso la utilización de aminales adiestrados.

Tal cual. Fue una humillación que se repitió una y otra vez.

Lelia Pérez fue una víctima de estas violaciones; tenía 16 años cuando la detuvieron y la llevaron al Estadio Nacional el 12 de septiembre de 1973. "De las mujeres que fuimos llevadas al sector de los camarines, creo que todas fuimos sometidas a violencia sexual", recordó.

Un profesor de un instituto comercial detenido en 1973, agregó: "Recuerdo que mientras estuve detenido y torturado en la Base Aérea Maquehue (al sur de Temuco), un recluta me contó que una profesora que había llegado detenida desde la localidad vecina de Lonquimay fue violada y torturada sistemáticamente por el personal de inteligencia de la base. Se vanagloriaban por ello".

En el informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura se cuenta que "cuando un detenido es violentado sexualmente por un agente del Estado o por un particular a su servicio, estas agresiones constituyen una forma de tortura, porque causan en las víctimas un grave sufrimiento sicológico, generalmente acompañado de un dolor físico capaz de provocar secuelas".

Querella
Ante tal macabro recuerdo, tres sobrevivientes de la dictadura presentaron una querella por violencia sexual con carácter de delito de lesa humanidad ante el juez Mario Carroza. Entre las querellantes se encuentra Alejandra Holzapfel, quien estuvo detenida en Villa Grimaldi.

Antes que ellas hubo otras que dieron a conocer estos abusos, entre las que se encuentra la escritora Mónica Echeverría, quien acusó a Víctor Echeverría Henríquez (con el que no tiene nexo familiar) de que durante la dictadura fue capitán a cargo del Regimiento de Infantería N°1 "Buín", lugar que fue utilizado como centro de detención y tortura luego del Golpe y que cometió abusos deshonestos hacia su persona.

La literata sentenció: "El capitán Echeverría estaba a cargo de inteligencia militar y trabajaba con Investigaciones. Él me detuvo y él mismo también me interrogó, me torturó y también me violó".


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