Quienes somos ] Boletin ] Busqueda ] Pinochet en Londres ] Centros Detencion ] Complices ] Empresas ] Fallos ] Criminales ] Tortura ] Exilio ] ecomemoria ] Desaparecidos ] Ejecutados ] Testimonios ] English ]

Gonzalo Asenjo Zegers

Teniente Coronel de ejercito

Agente CNI: Brigada Bernardo O´Higgins

Alias: "Juan Carlos Catán Caroca"

 

 

Gonzalo Asenjo Zegers, teniente Corone de Ejército,cursó en la Escuela de las Américas en enero de 1975 fue activo miembro de la cupula de la  CNI, donde se desempeño como miembro de la Brigada Bernardo O´Higgins, , Brigada de Asuntos Generales y jefe de la Brigada Amarilla,la  Unidad Antiterrorista y de la División de Análisis de la CNI. Fue también jefe regional de la CNI en Copiapó. Se suicidó durante el periodo en el que estaba siendo procesado como uno de los autores del secuestro y desaparición de cinco miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en septiembre de 1987.

Según una de las últimas declaraciones judiciales de Gonzalo Asenjo Zegers declaró: "En el año 1971 ingresé a la Escuela Militar, cursó que duró hasta el año 1974, egresando con el grado de subteniente. En el año 1975 fui destinado al regimiento Tacna, ubicado en Av. Tupper, lugar donde permanecí hasta el año 1978. Posteriormente me destinaron al Regimiento Dolores, ubicado en la ciudad de Arica, cumpliendo funciones hasta el año 1981. Seguidamente, en el año 1982 pasé a formar parte de la CNI, específicamente a la Brigada Bernardo O´higgins, adquiriendo el nombre operativo de "Juan Carlos Catán Caroca".

"En el año 1984 volví al Ejército, nuevamente al Regimiento Dolores, permaneciendo en esa unidad hasta el año 1986, fecha en el cual regresé a formar parte de la CNI, la Brigada Bernardo O´Higgins. En el año 1988 me designaron jefe regional de la CNI en la ciudad de Copiapó, cargo que desempeñé hasta 1990. Ese mismo año me fui trasladado al Regimiento de Artillería Nº5 de Antofagasta, ubicado en esa misma ciudad, cumpliendo funciones hasta el año 1992 por cuanto regresé a la ciudad de Santiago, destinado al hospital Militar, permaneciendo en esa unidad hasta el año 1995, fecha en la cual me acogí a retiro voluntario".

"Durante el período 1982-1983, que estuve en la CNI, formé parte de la Brigada (Antisubversiva) Bernardo O´Higgins y que se encontraba bajo el mando del entonces mayor Álvaro Corbalán Castilla. Recuerdo que me correspondió desempeñarme en la Brigada de Asuntos Generales, encargada de corroborar todo tipo de información que llegara por cualquier medio respecto de situaciones que podrían ser consideradas de irregulares en dicho período. También estuve un corto período en la Brigada Amarilla, encargada de investigar al Partido Socialista, siendo designado jefe de ésta".

"En el segundo período, es decir, entre los años 1985-1989, comencé cumpliendo funciones en la Brigada Amarilla, quedando nuevamente como jefe de ésta, permaneciendo en el cargo hasta fines de 1986, fecha en la cual conformé la Brigada de Reacción, encargada de resguardar el sitio del suceso producido por cualquier hecho subversivo, hasta que llegara personal especializado, es decir, tanto de Investigaciones como de la propia CNI. En el año 1987 pasé como jefe del Departamento de Análisis de la Brigada O´Higgins, donde se analizaba la información que entregaban las Brigadas y las fuentes abiertas, la cual una vez procesada se le entregaba a don Álvaro Corbalán, quien era el encargado de ver que hacía con ella. A mediados de 1998, me designaron como jefe regional de la CNI en Copiapó, hasta el año 1990, fecha en la cual cesan mis funciones en dicho organismo".

Fuentes de Informacion: El Mostrador, El Mercurio; La Nacion; Cooperativa.cl; El Clarin; Archivo Memoriaviva


Cronica Digital

22 de septiembre 2006

PROCESAN A 12 EX AGENTES DE LA SINIESTRA CNI POR SECUESTRO

El fallo fue dispuesto por el juez Haroldo Brito contra 12 ex agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI) involucrados en el operativo, entre los que destacan el general (r) Hugo Salas, el mayor (r) Alvaro Corbalán y el teniente Coronel (r) Krantz Bauer.

Según el dictamen, está probado que las cinco víctimas, pertenecientes al Frente Patriótico Manuel Rodríguez, fueron lanzadas al mar desde un helicóptero del Ejército, en represalia por el rapto del coronel Carlos Carreños en septiembre de 1987.

Brito, nuevo magistrado a cargo de la investigación desde el pasado julio, recalificó los encausamientos que en su momento habían dictado el juez Mario Carroza y el hoy integrante de la Corte Suprema Hugo Dolmestch.

Los desaparecidos, considerados las últimas víctimas de la dictadura militar (1973-1990), se nombran Gonzalo Fuenzalida Navarrete, Julio Muñoz Otárola, José Peña Maltés, Alejandro Pinochet Arenas y Manuel Sepúlveda Sánchez.

De acuerdo con el dictamen, Salas (último director del CNI) y sus subalternos Corbalán y Bauer fueron encausados en calidad de coautores del secuestro de Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete y Muñoz Otárola.

El magistrado, además, procesó como coautores de los secuestros de Peña Maltés, Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete y Muñoz Otárola a los ex agentes Manuel Angel Morales, César Acuña Luengo y René Valdovinos Morales.

En tanto, los ex miembros de la CNI Víctor Ruiz Godoy, Manuel Ramírez Montoya, Luis Sanhueza Ross, Luis Santibáñez Aguilera fueron encausados como coautores de los secuestros de Alejandro Pinochet Arenas, Sepúlveda Sánchez, Fuenzalida Navarrete, y Muñoz Otárola.

Finalmente, el dictamen también afecta a Gonzalo Asenjo Zegers y Rodrigo Pérez Martínez, quienes enfrentan cargos en calidad de encubridores de los mencionados delitos, y que por primera vez son procesados en esta investigación.

El piloto Aquiles Navarrete confesó que la orden para asesinar y hacer desaparecer a los detenidos provino del propio Augusto Pinochet, que se indignó al enterarse de que la CNI pretendía canjearlos por el coronel Carreño.

Según trascendió en fuentes judiciales, hasta ahora no existe certeza de que él y los copilotos Luis Campos y Héctor Barrientos, al momento de los hechos hayan estado en conocimiento de que los bultos trasladados contenían los restos de los frentistas.

En su resolución, el magistrado subrayó que está probado que los cinco frentistas fueron secuestrados en represalia por el secuestro del coronel Carreño, entonces funcionario de la Fábricas y Maestranzas del Ejército (FAMAE), perpetrado el 1 de septiembre de 1987.

“Funcionarios de la CNI procedieron a secuestrar a cinco miembros del FPMR, para eventualmente canjearlos por dicho oficial, los que fueron elegidos desde los archivos institucionales”, sostiene el dictamen.

Si bien el magistrado reconoce que el secuestro de los cinco frentistas fue gestado a partir de una decisión única, su ejecución contó con la participación de distintas unidades y funcionarios de la dictadura militar, que tuvieron acceso a información compartimentada.


La Nacion

29 Nov 2006

Desaparición de cinco frentistas en 1987 fue obra de la CNI y la DINE

Una reservada diligencia realizó ayer el ministro Haroldo Brito que sustancia el proceso por la desaparición de cinco frentistas en 1987.

El magistrado citó a tres ex agentes de la CNI al Cuartel Borgoño de la Policía de Investigaciones y posteriormente se dirigió en un auto institucional hasta el penal de Punta Peuco. Se trataba de tres procesados por la muerte los militantes del FPMR, Arturo Sanhueza Ross, Rodrigo Pérez y Krantz Bauer Donoso.

Una vez en el recinto y ante la sorpresa de los ex agentes, Brito llamó al ex jefe operativo de la CNI, Álvaro Corbalán Castilla para carearlos y determinar que sucedió con Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete, Julio Muñoz Otárola, Julián Peña Maltés y Alejandro Pinochet Arenas, una vez que fueron detenidos y entregados a este último.

De acuerdo con la versión obtenida por La Nación con una fuente cercana a la investigación, los tres ex militares mantuvieron sus dichos, en torno a que en 1987 detuvieron a los frentistas por una orden emanada de la justicia militar en el marco de la indagatoria que realizaba la CNI, por el secuestro del coronel Carlos Carreño. Hecho esto se los entregaron a Corbalán, perdiéndoles el rastro, debido a la compartimentación que existía en dicho servicio de inteligencia.

Tesis-rumor

La molestia entre los ex agentes cundió cuando Corbalán aseguró carecer de información al respecto. Señaló al ministro Brito que la coordinación para terminar con la vida de los cinco frentistas y su posterior lanzamiento al mar en el helicóptero de Pinochet, la hicieron los entonces jefes máximos de la CNI y la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), los generales (R) Hugo Salas Wenzel y Hugo Prado, respectivamente.

La diligencia, de acuerdo con la fuente consultada, logró establecer que Corbalán, en efecto sabe más de lo que asegura desconocer, toda vez que imputa a la DINE, la tesis que ha corrido desde los últimos dos años en el caso, en torno a que el secuestro de Carreño se habría tratado de una infiltración en el FPMR.

Los procesados

Actualmente, están procesados por secuestro calificado los ex agentes Víctor Ruiz Montoya, Arturo Sanhueza y Luis Santibáñez. En calidad de coautores Hugo Salas Wenzel y sus dos colaboradores, Álvaro Corbalán y Krantz Bauer. Les siguen por el mismo delito Manuel Morales, César Acuña y René Valdovinos. Como encubridores están los oficiales (R) del Ejército Gonzalo Asenjo (quien se suicidó en octubre) y Rodrigo Pérez. LN


ORBE

El ministro en visita (s) Haroldo Brito procesó hoy a un grupo de ex miembros de la ex CNI, por los secuestros de cinco ex frentistas en 1987.

La determinación afecta a los oficiales (r) Hugo Salas Wenzel, Álvaro Corbalán Castilla, y Krantz Bauer, como coautores de los secuestros de Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete y Julio Muñoz Otárola.

El dictamen afecta además a los ex agentes Manuel Morales Acevedo, César Acuña Luengo y René Valdovinos Morales, también como coautores de los secuestros antes mencionados además del de Julián Peña Maltés.

Brito procesó también a Víctor Ruiz Godoy, Manuel Ramírez Montoya, Luis Sanhueza Ross y Luis Santibáñez Aguilera como coautores del secuestro de Sepúlveda, Fuenzalida y Muñoz, más Alejandro Pinochet Arenas.

Finalmente, el procesamiento recae sobre los ex CNI Gonzalo Asenjo Zegers y Rodrigo Pérez Martínez, como encubridores de los secuestros de los cinco frentistas mencionados.

En su resolución, el magistrado sostiene que los antecedentes que constan en el proceso "son suficientes para acreditar que a resultas del secuestro del Comandante del Ejército, señor Carlos Carreño Barrera, acaecido en esta ciudad (Santiago) el 1 de septiembre de 1987, funcionarios de la Central Nacional de Informaciones resolvieron secuestrar a cinco miembros del Frente Manuel Rodríguez para eventualmente canjearlos por dicho oficial".

El texto explica que los frentistas fueron elegidos desde los archivos institucionales, y entre los días 9 y 10 de septiembre distintas personas ejecutaron la decisión, y llevaron a los detenidos hasta el cuartel Borgoño de la CNI, donde se les mantuvo ocultos y bajo custodia.

El dictamen sostiene además que luego de la aparición de Carreño, cinco cadáveres fueron retirados por funcionarios de la CNI que, "por las informaciones ya referidas, razonablemente puede estimarse sean los de las personas secuestradas, cuerpos que por haber sido lanzados al mar desde un helicóptero militar, no se encuentran identificados".

El ministro Brito estimó además que de las pruebas reunidas, se acredita la participación del helicóptero del Ejército y de sus pilotos, que fue dispuesta por el mando militar que controlaba las operaciones de investigación del secuestro de Carreño.


Cooperativa.cl

5 de octubre de 2006

Militar (r) vinculado a violaciones a los DD.HH. se suicidó en su casa

Gonzalo Asenjo Zegers estaba citado a tribunales para ser notificado de su procesamiento en una causa que instruye el juez Haroldo Brito por la desaparición de cinco frentistas en 1987.

Un ex teniente coronel del Ejército chileno, procesado por su presunta responsabilidad en el secuestro y desaparición en 1987 de cinco opositores a la dictadura de Augusto Pinochet, se suicidó este jueves en su domicilio de Santiago, informaron fuentes policiales.

Gonzalo Asenjo Zegers se disparó con un revólver, precisaron las fuentes, que agregaron que las circunstancias precisas serán investigadas por un fiscal y por la Brigada de Homicidios, de la Policía de Investigaciones.

El jefe de la Brigada, subprefecto Rubén Molina, indicó que tras las primeras pericias no hay indicios de la participación de terceros.

"Su causa de muerte sería un traumatismo toráxico por proyectil balístico con salida y una data aproximadamente de 18 horas. En el examen del cadáver por el médico criminalista no se ha establecido la participación de terceras personas", informó Molina.

Sin embargo, desde la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) esperan que la muerte sea acuciosamente indagada por la Justicia.

Gonzalo Muñoz, hermano de una víctima y dirigente del organismo, no descartó una posible intervención de otras personas, dada la forma de actuar de los organismos de represión de la dictadura.

Si bien expresó que el suicidio se podría entender por la presión a la que se ven sometidos muchos represores, también "podría estar la tesis de que como están colaborando y entregando información, declarando, en algunos casos hasta voluntariamente, pudiese estar también afrontando una vendetta, ¿por qué no?".

Asenjo Zegers fue procesado por el juez Haroldo Brito en septiembre y estaba citado el martes 10 de octubre para ser notificado de la resolución adoptada por el magistrado.

El suicida perteneció a la Central Nacional de Informaciones (CNI) durante la dictadura de Augusto Pinochet y fue encausado por Brito como encubridor del secuestro de Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete, Julio Muñoz Otárola, Julián Peña Maltés y Alejandro Pinochet Arenas.

Las víctimas fueron secuestrados en septiembre de 1987 por agentes de la CNI y se les considera los últimos desaparecidos de la dictadura militar.

Las cinco víctimas eran sospechosos de pertenecer al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y según el expediente, la CNI los secuestró el 9 y 10 de septiembre de 1987 para canjearlos por el coronel del Ejército Carlos Carreño, a quien el grupo ultraizquierdista había secuestrado el día 1 de ese mes.

El canje nunca tuvo lugar, pues los cinco fueron ejecutados en un cuartel de la CNI y según consta en el expediente, sus cadáveres fueron lanzados al mar desde un helicóptero del Ejército.

En enero del 2005, otro oficial, el coronel retirado Germán Barriga, que también afrontaba juicios por su responsabilidad en violaciones a los derechos humanos, se suicidó al lanzarse desde el piso 18 de un edificio de Santiago


El Mercurio

5 de Octubre de 2006

Militar (r) implicado en causas de DD.HH. se quitó la vida

Gonzalo Asenjo Zegers debía concurrir el próximo martes al Comando de Apoyo Logístico del Ejército con el objeto de ser notificado de un procesamiento.

El comandante (r) del Ejército, Gonzalo Asenjo Zegers, se suicidó esta mañana en su domicilio, ubicado en el sector oriente de Santiago.

El ex uniformado había sido procesado por el ministro en visita Haroldo Brito como presunto autor del secuestro de cinco frentistas en septiembre de 1987.

Estos frentistas aún se encuentran desaparecidos y todo indica que tras ser asesinados fueron lanzados al mar desde un helicóptero.

Asenjo se desempeñó como jefe de la Unidad Antiterrorista de la ex CNI y también como jefe de la División de Análisis del mismo organismo de seguridad.

El próximo martes debía concurrir al Comando de Apoyo Logístico del Ejército con el objeto de ser notificado de la resolución del ministro Brito e iba a quedar en prisión preventiva.

El militar era hermano de Rodrigo Asenjo, ex Fiscal Nacional Económico y ex embajador de Chile en Ecuador.

El hecho está siendo investigado por la División de Homicidios de la Policía Civil.

Segundo suicidio

A principios del 2005 también se suicidó el coronel (r) Germán Barriga, también procesado por causas de Derechos Humanos y que sufrió una "funa" en el lugar en que trabajaba lo que le valió el despido.

Barriga se lanzó desde el piso 18 de un edificio en la comuna de Las Condes, frente a la Escuela Militar y dejó una carta en que acusaba el abandono en que se había dejado a los militares acusados.


El Clarin

6 de Octubre 2006

Se suicida ex oficial vinculado a violaciones de DD.HH. PDF Imprimir E-Mail

Un ex teniente coronel del Ejército chileno, procesado por su presunta responsabilidad en el secuestro y desaparición en 1987 de cinco opositores a la dictadura de Augusto Pinochet, se suicidó en su domicilio de Santiago. Gonzalo Asenjo Zegers se disparó ayer con un revólver y las circunstancias precisas de la decisión serán investigadas por un fiscal y por la Brigada de Homicidios, de la Policía de Investigaciones.

Asenjo Zegers fue procesado por el juez Haroldo Brito en septiembre y estaba citado el martes 10 de octubre para ser notificado de la resolución adoptada por el magistrado.

El suicida perteneció a la Central Nacional de Informaciones (CNI) durante la dictadura de Augusto Pinochet y fue encausado por Brito como encubridor del secuestro de Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete, Julio Muñoz Otárola, Julián Peña Maltés y Alejandro Pinochet Arenas.

Las víctimas fueron secuestrados en septiembre de 1987 por agentes de la CNI y se les considera los últimos desaparecidos de la dictadura militar.

Las cinco víctimas eran sospechosos de pertenecer al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y según el expediente, la CNI los secuestró el 9 y 10 de septiembre de 1987 para canjearlos por el coronel del Ejército Carlos Carreño, a quien el grupo había secuestrado el día 1 de ese mes.

El canje nunca tuvo lugar, pues los cinco fueron ejecutados en un cuartel de la CNI y según consta en el expediente, sus cadáveres fueron lanzados al mar desde un helicóptero del Ejército.

En enero del 2005, otro oficial, el coronel retirado Germán Barriga, que también afrontaba juicios por su responsabilidad en violaciones a los derechos humanos, se suicidó al lanzarse desde el piso 18 de un edificio de Santiago.


El Mercurio

7 de Octubre de 2006

Investigan muerte de comandante, hallado inerte en su departamento 

El fiscal Rodrigo de la Barra investigará las causas de la muerte del comandante (R) Gonzalo Asenjo Zegers, cuyo cadáver fue hallado el jueves pasado frente a su escritorio en el departamento que habitaba en Las Condes, con un disparo en el pecho. Sus restos fueron sepultados ayer por su familia.
A pesar de que en principio se presume que fue un suicidio, el fiscal indagará todos los antecedentes del caso para verificar tal situación. No se descarta que la muerte se haya producido accidentalmente o por la acción de terceras personas.
Gonzalo Asenjo había sido procesado recientemente como presunto encubridor en el caso de la desaparición de cinco frentistas, producidas tras el secuestro del coronel (r) Carlos Carreño.


El Mostrador

7 de Octubre 2006

Las dudas que rodean la muerte del ex agente de la CNI Gonzalo Asenjo Zegers

La investigación por el deceso quedó a cargo del fiscal jefe de Las Condes, Rodrigo de La Barra, quien maneja tres hipótesis sobre el hecho: la autoeliminación, un accidente o la intervención de terceros. La víctima de esta trágica muerte fue uno de los procesados que dio luces sobre la posible participación del Ejército en el caso de los cinco desaparecidos de 1987.

Aunque en un primer momento la hipótesis de la autoeliminación, ya sea por decisión propia o accidente, fue la que más cobró fuerza para abordar el deceso del ex agente de la Central Nacional de Informaciones (CNI) Gonzalo Asenjo Zegers, actualmente el fiscal jefe de Las Condes, Rodrigo de La Barra, sumó la posible participación de terceros en el hecho, debido a nuevas presunciones que han surgido respecto a las circunstancias de su muerte.

Hasta el momento, lo único claro respecto al fallecimiento es que éste se produjo por un impacto de bala en la zona toráxica. Sin embargo, debido a la ausencia de testigos y de huellas ajenas a la víctima en el sitio del suceso aún no son aclaradas varias de las interrogantes que rodean la investigación.

Si bien, como se dijo, las primeras informaciones dieron cuenta de un suicidio o un accidente que habría sufrido el ex uniformado al proceder a limpiar su arma de servicio sin percatarse de que el revólver estaba cargado, hay otros antecedentes que jugarían en contra de dichas teorías.

Dudas sobre el suicidio

Primero, según se explicó, Asenjo Zegers no dejó ninguna carta o nota explicando los posibles motivos de su autoeliminación, hecho que es recurrente en las personas que toman ese tipo de determinaciones. Esto se suma a las versiones de personas que se relacionaron con él durante los últimos días, quienes afirmaron a El Mostrador.cl que se encontraba "tranquilo y muy optimista" respecto a su futuro procesal.

El pasado 20 de septiembre, el ex agente represivo, quien operó bajo la chapa de "Juan Carlos Catán Caroca" en la disuelta CNI, fue procesado como encubridor de las desapariciones de cinco miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, quienes fueron detenidos, asesinados y sus cuerpos arrojados al mar luego del secuestro del coronel de Ejército Carlos Carreño, ocurrido el 1 de septiembre de 1987.

En ese sentido, sus cercanos -que lo vieron por última vez el pasado lunes en la noche- relataron que estaba consciente de que su participación en este hecho era bastante secundaria. Además, tenía trabajo y el compromiso de sus empleadores de que no sería exonerado a raíz de este tema, pues arriesgaba una leve condena que incluso podía cumplir en libertad.

"Nos extraña mucho que se haya suicidado, porque él estaba tranquilo y optimista, muy afable. Pese a que estaba preocupado por lo que estaba pasando, jamás habló de la posibilidad de un suicidio", sostuvieron estas fuentes.

Al respecto, acotaron que el único hecho que podría haber desencadenado esa posible decisión era el serio perjuicio que podría generar este tema a su hermano Rodrigo Asenjo Zegers, quien además de haber sido ex Fiscal Nacional Económico, ahora se desempeña como abogado integrante de la Corte de Apelaciones de Santiago y es candidato a ser Contralor de la República, y el hecho de tener un hermano procesado por violaciones a los derechos humanos podría haberle creado un cierto descrédito entre sus pares.

Posible accidente

Respecto a la posibilidad de que esto haya sido un desafortunado accidente ocurrido mientras limpiaba su arma de servicio, el dato que más juega en contra de ello fue entregado por miembros de su propia familia, quienes afirmaron ante el fiscal De La Barra que él no tenía la costumbre de limpiar muy a menudo, por no decir nunca, su armamento.

Además, conocedores del tema niegan tal posibilidad, ya que a un ex oficial de Ejército le sería casi imposible que le ocurriera tal cosa, dado que lo primero que se enseña en el manejo de las armas es cerciorarse que no se encuentre cargada al momento de desarmarla. Y además, que éstas nunca se deben poner en posición de apuntar al propio cuerpo.

No obstante, una conducta que también es típicamente suicida es preparar el escenario de la muerte para que parezca un accidente, por lo cual es una posibilidad que no se puede descartar que el haber dejado útiles para limpiar armamento cercanos a él formara parte de un "escenario" preparado por Asenjo Zegers como una forma de minimizar o mitigar el dolor a sus familiares.

En todo caso, el mencionado fiscal a cargo de la investigación ya ordenó los peritajes de rigor al Laboratorio de Criminalística de la policía de Investigaciones, así como también se encuentra a la espera del preinforme de autopsia que debe elaborar el Servicio Médico Legal (SML). Dichos análisis pueden arrojar muchas luces sobre las reales circunstancias de la muerte.

La participación de Asenjo en los crímenes de 1987

Según las declaraciones que prestó Gonzalo Asenjo ante el ministro Hugo Dolmestch y, posteriormente, ante el ministro Haroldo Brito, el interrogado reconoció que por órdenes del ex oficial de enlace entre la CNI y el ex Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), Francisco Zuñiga (también fallecido), se apersonó en horas de la madrugada en el cuartel Borgoño del organismo represor.

En ese lugar habría recibido la orden por parte de Álvaro Corbalán para que, junto al agente Rodrigo Pérez Martínez, trasladaran unos bultos al regimiento Peldehue, los cuales estaban enrollados como alfombras, y que posteriormente los cargaran en un helicóptero. En ese sentido, aclaró que él nunca vio los cadáveres, ni tampoco supo que en Borgoño hubieran detenidos a raíz del episodio de Carreño.

Asimismo, sostuvo que durante el período previo a ese hecho vio a miembros del Ejército -desconocidos para él- visitar los calabozos del cuartel, donde presuntamente estaban los frentistas. Ese hecho le llamó la atención dado que estaba absolutamente prohibido que personas ajenas a la CNI entraran a Borgoño.

Otro de los antecedentes que le hizo concluir a Asenjo que hubo participación del Ejército en esta operación, fue que cuando ingresaron al regimiento Peldehue los estaban esperando con el acceso despejado y nadie controló sus identidades. El vehículo se dirigió directamente a la zona en que estaba posado el helicóptero piloteado por Luis Campos y Héctor Barría, quienes fueron los encargados de arrojar los bultos que presuntamente contenían los cuerpos al océano.

Su carrera militar

Este medio tuvo acceso a una de las últimas declaraciones judiciales del teniente coronel (r) Gonzalo Asenjo Zegers, en el llamado caso Janequeo, en Quinta Normal, donde se eliminó a varios integrantes del MIR. En esa oportunidad declaró: "En el año 1971 ingresé a la Escuela Militar, cursó que duró hasta el año 1974, egresando con el grado de subteniente. En el año 1975 fuí destinado al regimiento Tacna, ubicado en Av. Tupper, lugar donde permanecí hasta el año 1978. Posteriormente me destinaron al Regimiento Dolores, ubicado en la ciudad de Arica, cumpliendo funciones hasta el año 1981. Seguidamente, en el año 1982 pasé a formar parte de la CNI, específicamente a la Brigada Bernardo O´higgins, adquiriendo el nombre operativo de "Juan Carlos Catán Caroca".

"En el año 1984 volví al Ejército, nuevamente al regimiento Dolores, permaneciendo en esa unidad hasta el año 1986, fecha en el cual regresé a formar parte de la CNI, la Brigada Bernardo O´Higgins. En el año 1988 me designaron jefe regional de la CNI en la ciudad de Copiapó, cargo que desempeñé hasta 1990. Ese mismo año me fuí trasladado al regimiento de Artillería Nº5 de Antofagasta, ubicado en esa misma ciudad, cumpliendo funciones hasta el año 1992 por cuanto regresé a la ciudad de Santiago, destinado al hospital Militar, permaneciendo en esa unidad hasta el año 1995, fecha en la cual me acogí a retiro voluntario".

"Durante el período 1982-1983, que estuve en la CNI, formé parte de la Brigada (Antisubversiva) Bernardo O´Higgins y que se encontraba bajo el mando del entonces mayor Álvaro Corbalán Castilla. Recuerdo que me correspondió desempeñarme en la Brigada de Asuntos Generales, encargada de corroborar todo tipo de información que llegara por cualquier medio respecto de situaciones que podrían ser consideradas de irregulares en dicho período. También estuve un corto período en la Brigada Amarilla, encargada de investigar al Partido Socialista, siendo designado jefe de ésta".

"En el segundo período, es decir, entre los años 1985-1989, comencé cumpliendo funciones en la Brigada Amarilla, quedando nuevamente como jefe de ésta, permaneciendo en el cargo hasta fines de 1986, fecha en la cual conformé la Brigada de Reacción, encargada de resguardar el sitio del suceso producido por cualquier hecho subversivo, hasta que llegara personal especializado, es decir, tanto de Investigaciones como de la propia CNI. En el año 1987 pasé como jefe del Departamento de Análisis de la Brigada O´Higgins, donde se analizaba la información que entregaban las Brigadas y las fuentes abiertas, la cual una vez procesada se le entregaba a don Álvaro Corbalán, quien era el encargado de ver que hacía con ella. A mediados de 1998, me designaron como jefe regional de la CNI en Copiapó, hasta el año 1990, fecha en la cual cesan mis funciones en dicho organismo".


Trincheradelaimagen.cl

¿SUICIDIO, ACCIDENTE O INTERVENCION DE TERCEROS?

Ninguna hipótesis está descartada
Las dudas que rodean la muerte del ex agente de la CNI Gonzalo Asenjo Zegers

La investigación por el deceso quedó a cargo del fiscal jefe de Las Condes, Rodrigo de La Barra, quien maneja tres hipótesis sobre el hecho: la autoeliminación, un accidente o la intervención de terceros. La víctima de esta trágica muerte fue uno de los procesados que dio luces sobre la posible participación del Ejército en el caso de los cinco desaparecidos de 1987.
Aunque en un primer momento la hipótesis de la autoeliminación, ya sea por decisión propia o accidente, fue la que más cobró fuerza para abordar el deceso del ex agente de la Central Nacional de Informaciones (CNI) Gonzalo Asenjo Zegers, actualmente el fiscal jefe de Las Condes, Rodrigo de La Barra, sumó la posible participación de terceros en el hecho, debido a nuevas presunciones que han surgido respecto a las circunstancias de su muerte.
Hasta el momento, lo único claro respecto al fallecimiento es que éste se produjo por un impacto de bala en la zona toráxica. Sin embargo, debido a la ausencia de testigos y de huellas ajenas a la víctima en el sitio del suceso aún no son aclaradas varias de las interrogantes que rodean la investigación.
Si bien, como se dijo, las primeras informaciones dieron cuenta de un suicidio o un accidente que habría sufrido el ex uniformado al proceder a limpiar su arma de servicio sin percatarse de que el revólver estaba cargado, hay otros antecedentes que jugarían en contra de dichas teorías.
Dudas sobre el suicidio
Primero, según se explicó, Asenjo Zegers no dejó ninguna carta o nota explicando los posibles motivos de su autoeliminación, hecho que es recurrente en las personas que toman ese tipo de determinaciones. Esto se suma a las versiones de personas que se relacionaron con él durante los últimos días, quienes afirmaron que se encontraba “tranquilo y muy optimista” respecto a su futuro procesal.
El pasado 20 de septiembre, el ex agente represivo, quien operó bajo la chapa de “Juan Carlos Catán Caroca” en la disuelta CNI, fue procesado como encubridor de las desapariciones de cinco miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, quienes fueron detenidos, asesinados y sus cuerpos arrojados al mar luego del secuestro del coronel de Ejército Carlos Carreño, ocurrido el 1 de septiembre de 1987.
En ese sentido, sus cercanos -que lo vieron por última vez el pasado lunes en la noche- relataron que estaba consciente de que su participación en este hecho era bastante secundaria. Además, tenía trabajo y el compromiso de sus empleadores de que no sería exonerado a raíz de este tema, pues arriesgaba una leve condena que incluso podía cumplir en libertad.
“Nos extraña mucho que se haya suicidado, porque él estaba tranquilo y optimista, muy afable. Pese a que estaba preocupado por lo que estaba pasando, jamás habló de la posibilidad de un suicidio”, sostuvieron estas fuentes.
Al respecto, acotaron que el único hecho que podría haber desencadenado esa posible decisión era el serio perjuicio que podría generar este tema a su hermano Rodrigo Asenjo Zegers, quien además de haber sido ex Fiscal Nacional Económico, ahora se desempeña como abogado integrante de la Corte de Apelaciones de Santiago y es candidato a ser Contralor de la República, y el hecho de tener un hermano procesado por violaciones a los derechos humanos podría haberle creado un cierto descrédito entre sus pares.

  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos - Londres © 1996 - 2015