Quienes somos ] Boletin ] Busqueda ] Pinochet en Londres ] Centros Detencion ] Complices ] Empresas ] Fallos ] Criminales ] Tortura ] Exilio ] ecomemoria ] Desaparecidos ] Ejecutados ] Testimonios ] English ]

Gustavo Ignacio Abarzua Rivadeneira

 General de Ejercito

Director de la CNI y DINE

 

C.I.: 3.834.960-0
Domicilio:
Providencia, Santiago

 

Gustavo Abarzua Rivadeneira, Brigadier General de Ejército. Dirigió la CNI desde Abril de 1989 hasta Marzo de 1990 en reemplazo del general Hugo Salas Wensel. En paralelo, estuvo a cargo de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), puesto que ocupo hasta su retiro. Ingreso a la Escuela Militar en 1954, egresando como subteniente en 1958.Sirvió en Iquique, Linares y Traiguen antes de entrar a la Academia de Guerra en 1971, de la que egreso en 1974. Luego fue destinado a la misión militar en India y Pakistán y entre 1979 y 1980 asumió como Jefe de relaciones públicas de la CNI. Más tarde fue agregado militar en Uruguay y al volver a Chile asumió como General Director de Inteligencia. Fue uno de los hombres de confianza de Pinochet y ocupo dos de los mas altos puestos en aparatos represivos. El 28 de Diciembre fue detenido por su participación en la financiera clandestina “La Cutufa

Gustavo Abarzua Rivadeneira se inicio como parte del equipo de torturadores de Iquique y Pisagua, al servicio del Fiscal Mario Sergio Acuña Riquelme, auto denominado, "La Sonora Palacios". Este equipo era conformado por el sargento de Ejército, Roberto Fuentes Zambrano ("el Guatón Fuentes"), el cabo de Ejército Juan Arturo Aguirre Guaringa, Miguel Aguirre Álvarez, los Tenientes Conrado García Giaier, Gustavo Abarzúa Rivadeneira, Carlos Herrera Jiménez, Carlos Irigoyen Lafuente y Pedro Collado Marti. A ellos se sumaban el Teniente de Carabineros José Antonio Muñoz y los cabos Blas Barraza Quintero, René Egidio Valdivia y Froilán Moncada. Todo el equipo -según los testigos- se encargaba de detener, interrogar, torturar e incluso ajusticiar.

Entre las victimas que pasaron por sus manos se encuentran: Hugo Tomás Martínez Guillén, Luis Aníbal Manríquez Wilden Tomás Orlando Cabello Cabello, Jorge Rogelio Marín Rossel

Posteriormente fue escalando en sus labores represivas llegando a ser el último Director de la CNI y una vez disuelta este organismo en 1999, continúo como director del DINE.

Entre los últimos crímenes que ejecuto la CNI esta el asesinato de Jecar Nehgme Cristi quien fue acribillado por los funcionarios de Ejército en servicio: Pedro Guzmán Olivares, Luis Sanhueza Ross, Jaime Norambuena Aguilar, Manuel Allende Tello y Silvio Corssini Escárate quienes, por órdenes del Brigadier Enrique Leddy Araneda y del General Gustavo Abarzúa, le dispararon a mansalva 18 tiros la noche del día 04 de septiembre del año 1989.El general Abarzúa Rivadeneira salio libre de este delito, aun cuando este fue cometido por personal bajo su mando;

Esta son las penas que dictamino la JUSTICIA CHILENA por el crimen de Jecar:

Brigadier Enrique Leddy Araneda: 5 años LIBERTAD VIGILADA.
Coronel Pedro Javier Guzmán Olivares: 3 años, PENA REMITIDA.
Capitán Luis Arturo Sanhueza Ross: 3 años, PENA REMITIDA.
Coronel Jaime Eduardo Norambuena Aguilar: 2 años, PENA REMITIDA.
Mayor Manuel Allende Tello: 541 días, PENA REMITIDA
Capitán Silvio Corsini Escárate: 2 años, PENA REMITIDA.
General Gustavo Abarzúa Rivadeneira: SIN CONDENA.

Gustavo Abarzúan esta tambien estrechamente relacionado con el asesinato de Germán Palominos, están además implicados los entonces tenientes  Rivadeneira; Conrado García Giaier; Carlos Irigoyen Lafuente y Enrique Rosales.

 

Fuentes de Información: La misión era matar: El juicio a la Caravana Pinochet-Arellano; Informe Rettig; Poderjudicial.cl; Pagina12; FASIC; El Mercurio; El Mostrador; Libro: "La Trampa"; Archivos Memoriaviva


Pagina12

Promoverian a General a un Represor: Un torturador venido a más

Acusado de “feroz torturador” en 1973 y hoy coronel en actividad y jefe en la Dirección de Logística del Ejército chileno, Conrado García Giaier ascendería este año a general.

Luego de permanecer tres días semiinconsciente en su celda, con varias costillas y un hombro fracturados, un ojo destruido y orinando sangre, en noviembre de 1973 Jorge Verdejo Magna llegó a la enfermería del campo de prisioneros políticos de Pisagua, en el extremo norte de Chile, donde quedó doce días internado. Había sido obligado a arrastrarse con el torso desnudo por tierra y vidrio molido, y a tender su cuerpo en una plancha de fierro caliente por el sol a la entrada de la cárcel. Encima suyo se subió el mismo teniente que lo había torturado y le taconeó la espalda. Verdejo había caído en manos del teniente Conrado Vicente García Giaier, según los prisioneros, uno de sus más “feroces torturadores” en Pisagua.
En agosto de 1990, Verdejo denunció al teniente García como su torturador ante el juez Hernán Sánchez Marré, que ese año investigó la aparición de una fosa clandestina con 19 cuerpos de ex prisioneros en Pisagua. Su testimonio está firmado. “El oficial que más nos golpeó en Pisagua y se caracterizó por su ferocidad, fue el teniente Conrado García”, le dijo Verdejo al juez Sánchez. Hoy Conrado García es en Chile un coronel en servicio activo y jefe del Departamento Segundo de la Dirección de Logística del Ejército en el octavo piso del edificio de las Fuerzas Armadas en Santiago, frente al despacho del presidente de la República, Ricardo Lagos, en el palacio de La Moneda. El oficial podría ascender a general en la nueva reestructuración del alto mando en octubre próximo.
El abogado Adil Brkovic, querellante en los procesos de Pisagua ante el juez Juan Guzmán Tapia, magistrado que logró procesar en Chile al ex dictador Augusto Pinochet, sostiene que el actual coronel García debe ser procesado porque existen demasiados testimonios y pruebas en su contra, y agrega que así se lo ha pedido al magistrado Guzmán. “Se le ha pedido al juez Guzmán reiteradamente que le tome declaración en calidad de inculpado del delito de asociación ilícita y torturas. Lo único que falta para someterlo a proceso es que el juez lo interrogue. Yo espero que ahora el magistrado lo haga, porque sobran elementos para que lo procese como torturador”, dijo Brkovic a Página/12.
Las graves acusaciones se las formulan al entonces teniente García, al menos, doce ex prisioneros del campo de concentración de Pisagua, bajo su firma, tanto ante el juez Sánchez como ante el magistrado Guzmán Tapia. “El 1º de diciembre de 1973 nos sacaron a 60 prisioneros al patio exterior de la cárcel en calzoncillos. El teniente García y el comandante Larraín nos apalearon y después nos subieron a un cerro, nos metieron en tambores y nos echaron a rodar cerro abajo”, recordó desde Iquique el ex prisionero Freddy Alonso Oyanedel en conversación telefónica con Página/12.
El prisionero Nelson Márquez Agurto fue obligado por el teniente Conrado García a subirse con el dorso desnudo arriba del capot de un jeep. El oficial aceleró el vehículo por la calle principal de Pisagua y frenó de golpe. Márquez salió disparado, y quedó herido por el aterrizaje. Después, García lo obligó a pasar noches desnudo afuera de la cárcel. A las semanas, Márquez enloqueció e intentó una fuga. Fue descubierto oculto en el muelle de Pisagua y acribillado el 18 de enero de 1974. Para entonces, García ya no estaba en Pisagua, porque de acuerdo a cuatro listas que existen en los procesos de los jueces Sánchez y Guzmán, éste permaneció en el campamento junto a los tenientes Gustavo Abarzúa Rivadeneira e Irigoyen, bajo el mando del capitán Hugo Elzo, entre el 20 de noviembre de 1973 y el 20 de diciembre de ese año.
Hace algún tiempo, el propio coronel García reconoció a Página/12 su permanencia en Pisagua en aquel tiempo, aunque negó las torturas. Uno de los testigos del tormento de Márquez fue el prisionero Luis Tapia Hidalgo, que se lo contó a los jueces Sánchez y Guzmán, acusando directamente a García bajo su firma. “El teniente García se caracterizó por ser el más feroz de los castigadores y torturadores en esa época en que estuve detenido en Pisagua”, concluyó Tapia en su declaración.

El organista

García había trasladado el órgano de la parroquia de Pisagua hasta la sala de guardia del penal. Antes de comenzar sus sesiones de tortura, el oficial se anunciaba arrancando acordes al instrumento de música litúrgica. Los prisioneros lo bautizaron “El Monje Loco”. “El teniente Conrado García fue tan desgraciado que un día nos obligó a tirarnos al suelo y con la lengua limpiar el piso de la cárcel que recién habían trapeado con petróleo. Mientras, saltaba encima de nuestras espaldas. Me acuerdo que a José González Enei, que era atleta, le molió los riñones con las botas y orinaba sangre”, recordó para Página/12 el ex-prisionero Luis González Vivas. También recordó cómo el teniente García torturaba reiteradamente al joven de 17 años Andrés Carló. Testigos de las torturas de García al joven Carló fueron Tapia Hidalgo, Joaquín Naranjo, Juan Petersen Barreda, Benito Muñoz Zavala, Haroldo Quintero Bugueño, Hernán Núñez Vega y Ernesto Pérez Fuentes. “De todos los oficiales que pasaron por Pisagua, éste fue el más brutal, y ahora creo que va para general. No lo puedo entender, un hombre que torturó tanto”, resumió González.


FASIC

04 de Octubre 2001

INTERROGADO CORONEL ACTIVO DEL EJERCITO EN CASO PISAGUA


El jefe del Departamento Segundo de la Dirección de Logística del Ejército, coronel en servicio activo Conrado García Giaier, fue interrogado por el Ministro de Fuero Juan Guzmán, por seis horas acerca de los sucesos ocurridos en el campo de prisioneros de Pisagua.

El oficial, quien era teniente en 1973 y cumplió servicios en Pisagua entre el 20 de noviembre y el 20 de diciembre de ese año, es indagado acerca de la ejecución en ese campo el 20 de noviembre de 1973 del prisionero político Germán Palominos Lama. Además, García fue también indagado por cargos de torturas que varios prisioneros le han formulado en testimonios firmados, tanto ante el juez Guzmán como anteriormente en 1990 ante el magistrado Hernán Sánchez Marré. García cumplió servicio de carácter rotativo en Pisagua bajo las órdenes del capitán Hugo Elzo y los tenientes Gustavo Abarzúa Rivadeneira y uno de apellido Irigoyen, todos al mando del teniente coronel Ramón Larraín Larraín, ya fallecido.

Según el testimonio firmado de uno de los ex prisioneros Jorge Verdejo Magna, el entonces teniente García lo torturó hasta hacerle perder un ojo, obligándolo a arrastrarse desnudo por la tierra donde se había esparcido vidrio molido. “El oficial que más nos torturó en Pisagua y se caracterizó por su ferocidad, fue el teniente Conrado García”, dijo al juez.

 


El Mostrador

16 de Agosto 2006

Ex jefe metropolitano de la CNI:  Principal inculpado en muerte de Jecar Neghme pone fin a 'pacto de silencio'

Brigadier (R) Enrique Leddy, alias ''El Burro'', decidió quebrantar la lealtad que mantenía con sus superiores, luego de que fuera condenado a cinco años y un día de presidio, junto a otros cinco subalternos. Según el abogado de DDHH Nelson Caucoto, en la apelación a la sentencia, dictada en julio por el ministro Dolmestch, el ex agente reconoce haber ocultado información.

El ex jefe metropolitano de la CNI, brigadier (R) Enrique Leddy Araneda, decidió romper con su lealtad al mando y admitir que recibió ordenes superiores para ejecutar al militante del MIR Jecar Neghme Cristi, el 4 de septiembre de 1989, crimen que materializó junto a otros cinco subalternos de la agencia represiva creada durante la dictadura militar.

Neghme murió acribillado en la calle Bulnes de Santiago, a manos de la denominada "Brigada Azul" de la CNI, durante la campaña electoral que culminó con la victoria de Patricio Aylwin y que marcó el retorno de Chile a la democracia.

La confesión de Leddy se produjo la semana pasada, en el marco del proceso de apelación a la sentencia de cinco años y un día de presidio, dictada por el ministro de la causa, Hugo Dolmestch, a fines del mes de julio, según confirmó a El Mostrador.cl el abogado querellante Nelson Caucoto, quien valoró el hecho porque en el Ejército, a su juicio, hay lealtades “malentendidas”.

"El Burro" se desentiende

En su apelación, “El Burro” Leddy deslinda responsabilidades en el entonces jefe de la CNI en la época, general (R) Gustavo Abarzúa, quien no aparece procesado en la causa, pero, según los antecedentes que aparecen en la causa, debería aclarar si entregó una fuerte suma de dinero a Leddy para concretar el asesinato.

Hay que recordar que tanto él como Leddy debieron salir del Ejército por el llamado caso La Cutufa, vinculado a su vez a la muerte del empresario gastronómico Aurelio Sichel.

El alto oficial en retiro, que reconoció haber “ocultado información al tribunal” sobre el crimen, fue condenado junto al coronel (R) Pedro Guzmán Olivares; el coronel (R) Jaime Norambuena; el capitán (R) Luis Sanhueza Ross; el capitán (R) Silvio Corsini y el mayor Manuel Allende Tello. Guzmán y Olivares recibieron tres años de pena remitida, en tanto a Norambuena y Corsini el juez les dictó una condena de dos años de presidio y al último inculpado, Allende Tello, sólo lo condenó a 541 días.

Las condenas son las últimas dictadas por Dolmestch en su cargo de juez de la Corte de Apelaciones de Santiago, ya que, como se sabe, dejó el caso para asumir como ministro de la Corte Suprema.

Largo proceso

Como se recordará, Leddy Araneda, apodado “El Burro” por su tozudez, fue el reemplazante de Alvaro Corbalán en la Brigada Metropolitana de la CNI después de los homicidios de la Operación Albania, en junio de 1987, y hasta el momento no aparece vinculado a ningún otro hecho de sangre ocurrido durante la dictadura militar.

Dolmestch dictó los primeros procesamientos en la causa, en 2003, luego de 14 años de investigación, la cual estuvo en gran parte en manos del ex presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Alfredo Pfeiffer, quien dictó sobreseimientos temporales reiterados en febrero de 1990, diciembre de 1991, octubre de 1994 y agosto de 1995.


El Mercurio

31 de Julio 2007

Ministro Solís cita a declarar a ex director de la DINE

El general (r) Gustavo Abarzúa Rivadeneira, ex director de la Central Nacional de Informaciones (CNI), deberá declarar en los próximos días ante el ministro en visita Alejandro Solís, quien lo citó a prestar testimonio en el marco del proceso que indaga por la muerte del general Carlos Prats.

La diligencia, que se suma a otras ya decretadas, tiene por objeto recabar antecedentes sobre los presuntos archivos de la Dina y la CNI que habrían sido escondidos en las dependencias del Dine, según algunos testimonios recibidos por la Justicia.

Abarzúa fue el último director de la CNI y cuando ésta fue disuelta, en 1990, pasó a encabezar la Dirección de Inteligencia del Ejército(Dine).

Solís abrió una nueva arista de investigación en el proceso, luego que el brigadier (r) Pedro Espinoza le entregara recientemente un documento confidencial y auténtico que el coronel (r) Juan Morales Salgado envió en junio de 1974 al general (r) Manuel Contreras. En él, existe un detallado registro de las actividades que Prats efectuaba en Buenos Aires, meses antes de que fuera asesinado junto a su esposa.

Inicialmente, Espinoza dijo al juez que dicho documento lo obtuvo desde uno de los archivos de la Dine en 2004, pero luego cambió su versión, y aseveró que un funcionario de dicha repartición se lo hizo llegar. Independiente de la procedencia del escrito, el ministro visitó las dependencias de organismo castrense el 12 de julio pasado, pero no encontró señas de los supuestos archivos. En la oportunidad, el actual director, general Ricardo Ortega, aseveró que no tenía antecedentes de tales informes, y que desde 2004, cuando asumió el cargo, no conserva ni oculta documentos.

Otras diligencias

Pero el juez seguirá indagando, y para ello citó además al ex agente civil de la CNI, y ex asesor jurídico del Dine, René Alegría, quien en una declaración en el marco del caso Tucapel Jiménez, aseveró al ministro Sergio Muñoz que al menos los archivos de la CNI pasaron a las dependencias de la Dine, porque él mismo debió trasladar parte de ese material.

Asimismo, Solís solicitó al actual jefe de la Dine, Ricardo Ortega, que le envíe una nómina con todos los directores del organismo desde 1987 en adelante, entre otros informes.

Según fuentes allegadas al proceso, una vez que llegue dicho documento, el juez podría determinar nuevos interrogatorios con el fin de aclarar el paradero de los documentos de la CNI, los que por ley debieran haber pasado al Ejército.

INFORME

EL MINISTRO Alejandro Solís podría decretar nuevos interrogatorios una vez que reciba un informe requerido a la dirección de la Dine.


Lunes, diciembre 01, 2008

German Palominos Lamas en la memoria

Hoy se cumplen 35 años del alevoso asesinato en Pisagua del joven militante socialista de solo veinticinco años Germán Palominos Lamas, acaecido un nefasto 1º de diciembre de 1973. Germán Palominos había sido detenido el 23 de septiembre de 1973 y recluido primero en el centro de torturas al interior del regimiento Telecomunicaciones de Iquique desde donde posteriormente se le traslada a Pisagua.
En el Campamento de Prisioneros de Pisagua, en su calidad de carpintero mueblista, los carceleros le destinaban a diversos trabajos de su oficio. Esto hasta el 29 de noviembre de 1973 cuando se lleva a efecto el Consejo de Guerra que somete a una faramalla de proceso judicial a treinta prisioneros políticos recluidos en el lugar. El Consejo de Guerra sesiona ese día conformado con el teniente coronel Luis Valenzuela Solís de Ovando, el mayor Jorge Feliú Madinogoitia; el mayor Sergio Parra Valladares; el capitán Florencio Tejos Martínez; el capitán Hugo Elzo Lagreze y el teniente Enrique Rosales E. Además participan corrientemente en estos seudos tribunales el fiscal acusador Mario Acuña Riquelme y el auditor de guerra mayor Enrique Cid Coubles.
Este Consejo de Guerra dictamina diversas penas de presidio y relegación y a algunos prisioneros que no son condenados el auditor anota la indicación “sin resolución”.
Pero sucede que el general Carlos Forestier visitaba regularmente el campamento de prisioneros de Pisagua y cuando lo hacía eran días de terrorífica incertidumbre para todos. Y este fue uno de esos aciagos días en que aterriza el temible helicóptero que lo lleva desde Iquique acompañado del capitán Sergio Espinoza Davies y se dirigen a la comandancia del campamento. En la ocasión el tristemente célebre fiscal Mario Acuña, civil investido con las presillas de teniente coronel, le informa de los resultados del reciente Consejo de Guerra:
-“Mi general, le informo del resultado de las condenas del Consejo de Guerra”
- “¿Y estos que están marcados?”, pregunta el general.
- “Hubo dos prisioneros sin condena”.
-“¿Quienes son esos?”, pregunta Forestier.
-“Son Luis Fuentes y Germán Palominos, mi general”.
-“Ese Fuentes es un pajarito que no tiene idea, lo ubico. Y ese Palominos ¿que cargos tiene?
-“Lo único que Palominos es un agitador”, responde Acuña.
-“¡A ese Palominos hay que eliminarlo para que sirva de escarmiento!”, espeta fríamente Forestier.
-“A su orden mi general”, respondió Acuña cuadrándose y girando con un golpe de botas.

Acuña sale de la oficina para llevar a cabo el cambio de las sentencias según lo ordenado por Forestier. En la sentencia rehecha Germán Palominos aparece esta vez condenado a la pena de muerte.

En la ejecución de Germán Palominos están además implicados los entonces tenientes Gustavo Abarzúa Rivadeneira; Conrado García Giaier; Carlos Irigoyen Lafuente y Enrique Rosales.

El caso del asesinato de Germán Palominos Lamas continúa sin que existan condenas a sus asesinos. Algunos de estos criminales están fallecidos y otros deambulan libremente por las calles de este país. La madre de este joven prisionero político falleció arrastrando el dolor de esta injusticia y por habérsele arrebatado de esta forma a un hijo del que además nunca entregaron su cuerpo y solo fue posible que lo sepultara cuando lo ubicamos en la fosa de Pisagua el año 1990. Como decíamos este es uno de los miles de crímenes cometidos bajo la dictadura de Pinochet y sin castigo. Pero reivindicando la digna memoria de estos héroes de la lucha social del pueblo chileno contribuimos a empequeñecer aún más la infeliz cerviz de sus asesinos y la podredumbre moral de los sostenedores de esa ignominiosa tiranía que encabezó Pinochet.

Epifanio Flores


La familia de Jecar Neghme denunciará ante la Corte Interamericana la impunidad de sus asesinos

CARTA PÚBLICA

Santiago, 30 de enero de 2009

A la opinión pública:

Somos hermanas de JECAR NEHGME CRISTI, asesinado a los 28 años de edad, un hijo, militante y dirigente Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, connotado dirigente de la izquierda chilena, destacado luchador por la democracia y el socialismo.

Él fue asesinado por los funcionarios de Ejército en servicio: Pedro Guzmán Olivares, Luis Sanhueza Ross, Jaime Norambuena Aguilar, Manuel Allende Tello y Silvio Corssini Escárate quienes, por órdenes del Brigadier Enrique Leddy Araneda y del General Gustavo Abarzúa, le dispararon a mansalva 18 tiros la noche del día 04 de septiembre del año 1989.

Por segunda vez, junto a nuestra madre, debimos enfrentar el crimen de un miembro de nuestra familia en manos de la Dictadura. En efecto, ya en octubre de 1973, los militares habían fusilado a mi padre, JECAR NEHGME CORNEJO, 32 años, 3 hijos, militante y dirigente del Partido Socialista.

El día 28 de enero recién pasado, nuevamente nuestra familia ha sido víctima de un atentado: La sala penal de la Corte Suprema, constituida por los ministros NIBALDO SEGURA, RUBÉN BALLESTEROS, CARLOS KÜNSEMÜLLER y los abogados integrantes JUAN CARLOS CÁRCAMO y ÓSCAR HERRERA, unánimemente, dictaron fallo definitivo otorgando la libertad a los criminales. Les aplicaron las siguientes “penas”:

Brigadier Enrrique Leddy Araneda 5 años LIBERTAD VIGILADA.

Coronel Pedro Javier Guzmán Olivares 3 años, PENA REMITIDA.

Capitán Luis Arturo Sanhueza Ross . 3 años, PENA REMITIDA.

Coronel Jaime Eduardo Norambuena Aguilar. 2 años, PENA REMITIDA.

Mayor Manuel Allende Tello 541 días, PENA REMITIDA

Capitán Silvio Corsini Escárate 2 años, PENA REMITIDA.

General Gustavo Abarzúa Rivadeneira. Sin condena.

Sólo nos queda expresar nuestra indignación, rabia e impotencia con esta decisión que premia a los criminales. Es un fallo definitivo, “divino e inexpugnable” ya que no existe recurso alguno que examine su legalidad. Seguramente el día de hoy estos Ministros recibirán los agradecimientos tácitos o expresos de los asesinos y sus superiores y las felicitaciones de sus abogados por tan preciada “condena”. Además, el fallo será agradecido por la derecha y la concertación por aportar a la “democracia” garantizando la “paz social”.

Pero sepan ustedes que la paz social se construye en justicia y el triunfo que hoy celebran es efímero, porque lo han obtenido mediante una determinación injusta que no resiste análisis alguno. Han transgrediendo normas mínimas de ajusticiamiento, aunque lleve la firma del máximo tribunal. En efecto, los señores Ministros de la Sala Penal, han dictado un fallo carente absolutamente de imparcialidad, privilegiando a los criminales y denegando justicia a los familiares. Los señores Nibaldo Segura y Rubén Ballesteros, Jueces de la Dictadura que siguen ocupando estos cargos gracias a un anquilosado mecanismo de designación que privilegia las componendas políticas entre la Concertación y a la Derecha, por un mínimo de ética debieran abstenerse de intervenir en estas causas. Sin embargo, cada día siguen dejando libres a más asesinos.

Estas decisiones arbitrarias enlodan cada vez mas al Poder Judicial, que goza de escasa credibilidad ante la ciudadanía, pues entre los casos de corrupción y decisiones como estas, que protegen a los más poderosos, están condenando a los afectados a buscar caminos propios de resolución de conflictos.

En esta búsqueda, Jecar y los miles de ejecutados y desaparecidos “gozan de buena salud”. Su semblanza se fortalece en la injusticia. Ellos están presentes en las calles, en la fábrica, en las aulas, en las comunidades mapuches, en las luchas de trabajadores y pobladores. Nuestros muertos son ejemplo de vida, son héroes, son la esperanza de una vida distinta. Y mientras los poderosos se disputan los cargos, las cámaras, los votos y disfrutan de excelentes sueldos, nosotros, miles de hombres y mujeres en distintos lugares de la patria, día a día, silenciosamente, construimos futuro. Y así como ayertuvimos la capacidad y el coraje para terminar con la Dictadura, mañana seremos capaces de transitar nuevamente unidos para conquistar definitivamente la justicia que se nos ha arrebatado.

A nuestros compañeros, amigos y a todas las personas que nos han acompañado en este largo camino, les confirmamos que nosotras no olvidamos a JECAR, ni perdonamos a los criminales. Denunciaremos ante a Corte Interamericana esta decisión injusta. Invitamos a todos a no decaer, a convertir esta rabia en denuncia, a seguir adelante, porque tenemos la certeza de que esta situación debe y va a cambiar.

  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos - Londres © 1996 - 2015