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Nelson HERRERA RIVEROS

Operativo contra la dirigencia del MIR en la zona sur

Entre el 23 y el 24 de agosto de 1984 la CNI, con agentes enviados desde Santiago, ejecutó una operación destinada a eliminar a los dirigentes del MIR en la zona sur del país, específicamente en Concepción, Los Angeles y Valdivia.  Muchos de ellos habían ingresado ilegalmente al país y se encontraban realizando trabajo clandestino.  Todos estaban siendo seguidos por agentes de seguridad con anterioridad y por lo mismo éstos tenían claridad absoluta sobre sus actividades.

En todos los casos se informó públicamente de la existencia de enfrentamientos a consecuencia de los cuales murieron las víctimas. Sin embargo, por los diversos antecedentes reunidos, la Comisión ha llegado a la convicción de que ellas fueron ejecutadas.

El primer hecho se desarrolló en la mañana del 23 de agosto de 1984 en Hualpencillo, localidad cercana a Concepción.  En ese lugar fue ejecutado cerca de su domicilio, el obrero Luciano Humberto AEDO ARIAS, a quien, según testigos, se le disparó sin intimársele rendición y sin que intentase oponer resistencia.

Horas más tarde fue interceptado el microbús en donde se desplazaban Mario Octavio LAGOS RODRIGUEZ y Nelson HERRERA RIVEROS, obrero y comerciante respectivamente, en el sector de Lorenzo Arenas de Concepción.  El vehículo de locomoción colectiva venía siendo seguido desde Talcahuano y se le ordenó detenerse en un lugar con gran afluencia de público, frente a la Vega Monumental.  Testigos interrogados por esta Comisión indicaron que no hubo resistencia a la detención por parte de las víctimas, quienes se bajaron desarmadas del microbús y sin rehenes. Esa acción la hicieron con los brazos en alto, recibiendo en ese momento Mario Lagos un disparo en la axila, lo que comprueba dicha posición de los brazos.  La autopsia de Nelson Herrera indica que fue muerto posteriormente mediante un disparo en el cráneo a corta distancia y en circunstancias de que ya se encontraba esposado, lo que se desprende de las marcas en sus muñecas.  Todos estos hechos fueron filmados por camarógrafos que utilizaban equipos de Televisión Nacional quienes se encontraban apostados en el sector desde antes que se produjeran los hechos, cosa que igualmente indica que no se trató de un enfrentamiento casual sino de hechos planificados con anticipación.

A las seis de la tarde del mismo día 23 de agosto fue muerto en Los Angeles mediante disparos Mario Ernesto MUJICA BARROS, contador, en la entrada de su domicilio, sin que tampoco hubiese habido oposición a una detención por su parte, según los testimonios que ha conocido la Comisión.

Más o menos a la misma hora murieron en el camino que une a Valdivia con Niebla, Raúl Jaime BARRIENTOS MATAMALA y Rogelio Humberto TAPIA DE LA PUENTE, empleado e ingeniero forestal respectivamente.  En esta oportunidad también se informó oficialmente de la existencia de un enfrentamiento y de la huida de una tercera persona del lugar, lo que es del todo improbable dadas las condiciones del terreno. La Comisión tiene información de que las víctimas habrían sido detenidas en Valdivia y conducidas a ese lugar para su ejecución por los agentes de la CNI.

Al día siguiente se produjo el último de los hechos, el que le costó la vida a Juan José BONCOMPTE ANDREU, de profesión economista. El fue sorprendido en su domicilio por un elevado número de agentes.  Juan Boncompte intentó huir por la parte trasera de la casa pero fue cercado, disparándosele luego en repetidas ocasiones, a consecuencia de lo cual falleció de manera inmediata.  Varios relatos de testigos indican que no hubo ningún tipo de resistencia por parte de la víctima y que ésta se encontraba a merced de los agentes cuando fue muerta.

Con el mérito de las declaraciones de numerosos testigos entrevistados, demás antecedentes reunidos y por lo inverosímil de las versiones oficiales sobre cómo sucedieron los hechos, esta Comisión está convencida de que estas siete personas fueron ejecutadas por agentes estatales, en violación de sus derechos humanos.

Informe Rettig


Viernes 31 de Agosto 2001- Tercera
Cierran sumario por muerte de miembros del MIR
El titular de la Segunda Fiscalía Militar de Concepción, mayor Rodrigo Sandoval, resolvió hoy el cierre del sumario en la investigación por la muerte de tres miembros del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) en 1984 en el sector Lorenzo Arenas en la Octava Región y donde además eran investigados siete ex CNI sospechosos del crimen.
La resolución del juez castrense será enviada al auditor militar, Juan Calabrano, que en caso de confirmar el fallo, éste será apelado ante la Corte Marcial por los familiares de la víctimas.
Se trata de la muerte del mirista, Luciano Aedo, en Talcahuano, presuntamente asesinado por efectivos de la CNI. Posteriormente, Nelson Herrera y Mario Lagos, también vigilados de cerca por los CNI, fueron acribillados en el sector Lorenzo Arenas, frente al antiguo mercado de esta ciudad.
Ambas operaciones se enmarcaron en el plan Alfa-Carbón de la agencia gubernamental para desintegrar el MIR. La investigación por el caso fue iniciada por la justicia militar, pero sobreseída 13 años más tarde. Luego, la Corte Suprema, dejó sin efecto la medida confirmada por la Corte Marcial, reabrió el proceso en 1998 y ordenó someter a proceso a los efectivos de la CNI inculpados en la causa.
Sin embargo, nunca se pudo dar con el paradero de los presuntos involucrados en estos delitos: Ricardo Marinovic Palma y Juan Pablo Machuca por la muerte de Aedo. Para el caso de Herrera, el máximo tribunal ordenó procesar a Claudio Rozas Fernández y Antonio Martínez López y como autores de la muerte de Lagos enfrentan un enjuiciamiento Juan Carlos Varela, Ricardo Laborquez Maturana y Raúl González López

 

11 de Diciembre 2007 Noticias Bio-Bio

Caso Vega Monumental: procesan a autor de muerte de mirista Nelson Herrera

La Segunda Fiscalía Militar de Concepción sometió a proceso como autor  del delito de violencias innecesarias causando la muerte de Nelson  Herrera, al ex agente de la CNI, Luis Andaur Leiva. Además, pudo  determinar que Herrera fue asesinado con un disparo en la frente  cuando el automóvil en que lo llevaban al Hospital Regional, se desvió  hacia el puente Viejo, y en un sitio eriazo Andaur lo ultimó de un  balazo. Tras largos años de indagación, de declaraciones y diligencias, por  fin se logró identificar al autor material de la muerte de Nelson  Herrera Riveros, uno de los dos miristas que murieron a manos de la  CNI el 23 de agosto de 1984, frente a la Vega Monumental de Concepción. Este caso, que causó gran conmoción en la zona por los ribetes que  tuvo y que motivó incluso la intervención del entonces Arzobispo de  Concepción, monseñor José Manuel Santos (fallecido en septiembre de  este año), todavía está siendo investigado por la Segunda Fiscalía  Militar de Concepción, cuyo fiscal, Fernando Grandón ha actuado con  gran acuciosidad tanto para aclarar lo ocurrido como para identificar  a los responsables.

La información fue entregada a www.tribunadelbiobio.cl por el abogado  Carlos Cabrera, quien con gran dedicación y perseverancia lleva  adelante al caso de Nelson Herrera ante la Fiscalía Militar. Es así como explicó que el 4 del presente se sometió a proceso por el  delito de violencia innecesaria causando la muerte de Nelson Herrera a  Luis Enrique Andaur Leiva, agente de la desaparecida Central Nacional  de Informaciones, CNI, cuya existencia fue detectada gracias a las  numerosas diligencias efectuadas así como a los testimonios y  declaraciones tomadas. De hecho, su nombre apareció por la delación de  los mismos que trabajaron con él entonces.

Pero quizás el aspecto más destacable de este hecho, según opina el  abogado Cabrera es que se pudo establecer que Nelson Herrera  efectivamente fue asesinado, pero no como se creyó inicialmente en el  trayecto entre la Vega Monumental y el Hospital Regional. De acuerdo a lo que establece la propia resolución, “Nelson Herera  Riveros fue llevamos por los mismos agentes al Hospital Regional de  esta ciudad en donde llegó muerto y con una herida en la región  frontal de su cabeza con salida de proyectil, con masa encefálica a la  vista, abundante sangre, dando finalmente cuenta el protocolo de  autopsia que la causal de la muerte fue una herida cráneo cerebral  disparada a boca de jarro, teniendo el fallecido sus manos atadas tras  de su cabeza al momento de su muerte”. Hasta ahí el relato confirmaría  la versión que siempre circuló respecto de la muerte de Herrera, sin  embargo, la investigación de la Fiscalía pudo establecer que “el  automóvil en que se trasladaba al detenido desvió su curso y  finalmente cruzando el puente de une Concepción con San Pedro, en un  sitio eriazo fue bajado y se le disparó en la parte frontal de su  cabeza lo que le causó la muerte”.

Una serie de antecedentes llevaron al fiscal a establecer este hecho,  entre otros el importante testimonio entregado por el chofer del  taxibús donde el 23 de agosto, Nelson Herrera y Mario Lagos Rodríguez  intentaban eludir el cerco tendido por la CNI que los buscaba  intensamente. Pedro Aguayo conducía la máquina de la línea Las Bahías,  aquella tarde cuando al llegar a la Vega Monumental, un contingente de  hombres de civil conminó a los pasajeros a bajarse.

Aguayo fue el primero en obedecer las órdenes y terminó siendo uno de  los testigos más importantes para esclarecer lo que realmente ocurrió.  Mario Lagos fue abatido cuando quiso bajar con las manos en alto,  Herrera intentó escapar pero no pudo. Sin embargo, no murió en el  lugar. En su declaración, Aguayo recuerda que “al acercarse a una  persona que estaba en el suelo presenció que estaba agitado como  cansado o herido, y que fue tomado por los brazos por dos agentes, que  el herido lo miró y en seguida se le dieron vuelta los ojos  poniéndolos blancos como una persona que estaba moribunda o enferma,  que recuerda que además tenía en la frente y hacia el lado derecho  cargado hacia la sien unos manchones de sangre, que dio unos pasos muy  leves casi arrastrando los pies, que al caído lo levantaron, que lo  miró fijamente a él y escuchó que decían que había que llevarlo al  hospital, pero que al mirarlo no notó herida en él, salvo un pequeño  rasmillón en la sien derecha desde donde emanaban unas gotas de  sangre, notando que el hombre caminó un poco vacilante y que no iba  esposado”.

Más antecedentes a este relato aportó  el sargento segundo Rodolfo  Contreras Cancino, quien se encontraba de punto fijo ese día en el  Hospital Regional, quien declara que pudo apreciar que al ingreso del  herido éste no se movía y venía cubierto con un paño de los pies a la  cabeza con sus manos debajo?

El sacerdote Enrique Moreno también declaró en el proceso y precisó  que cuando vio el cuerpo de Herrera no vio otra herida que una en el  cráneo frontal que daba la impresión que era a quemarropa. Otro  testimonio que avala los antecedentes anteriores es el del médico  Gustavo Valenzuela, quien salía de turno en la oportunidad. “declara  que al ver a la persona herida en el box de atención se percató que la  muerte era muy reciente, porque todavía mantenía  temperatura  corporal, que al examinar el cuerpo del herido encontró en la parte  posterior de la cabeza un orificio que calificó como de entrada y en  la región frontal”. A su vez, el funcionario José Araneda, de turno  ese día, declaró que “que vio que la persona que se veía herida estaba  muerta con gran cantidad de masa encefálica en la frente y que estaba  esposado con las manos en la parte superior de la cabeza” Finalmente, los agentes José Abel Aravena y Agustín Mateluna,  reconocen a Luis Enrique Andaur Leiva “como un agente ocupante del  móvil en que se trasladó al detenido y quien efectuó sobre él el  disparo mortal”. En declaración indagatoria, el propio Andaur niega  los hechos, pero reconoce que como agente de la CNI se encontraba en  Concepción el 23 de agosto de 1984, “que él salía en diferentes  equipos y que el día de los hechos debió ser una salida normal, que  estaba en la casa y que lo echaron arriba de un vehículo que además  anduvo ese día en unas calles centrales, en una avenida que da a un  puente que cruzaba el Bío Bío”

Pero con todos los antecedentes recogidos, el tribunal llegó a la  convicción “que permite presumir fundadamente que a Luis Enrique  Andaur Leiva le ha correspondido participación punible en calidad de  autor de delito objeto de la investigación”.

Fue así como se le sometió a proceso, quedando bajo el régimen de  prisión preventiva en libre plática a disposición de la Fiscalía  Militar, en una unidad de Carabineros de Chile.

Otros tres ex agentes de la CNI han sido procesados en esta causa, que  todavía sigue dando sorpresas. Lo ratifica el abogado Cabrera quien  destaca el deseo de investigar del fiscal a cargo, que ha permitido  dar pasos para avanzar en la justicia. Eso y también el interés y la  constancia del propio Cabrera que ha seguido adelante con este caso  pese a que ya pasaron 23 años.

Un largo proceso

Habían pasado apenas cuatro años de indagaciones, cuando el Tercer  Juzgado Mlitar de Concepción, en diciembre de 1988, decidió sobreseer  parcial y definitivamente la causa seguida en contra de los agentes de  la CNI que participaron en los homicidios de la Vega Monumental y  Hualpencillo.  El argumento fue que allí hubo un enfrentamiento  y que  los agentes de seguridad hicieron uso de sus armas de fuego en  legítima defensa.

El 10 de agosto del 1989, el abogado Carlos Cabrera es notificado de  esa resolución y de inmediato interpone un recurso de apelación ante  la Corte Marcial de Santiago para que se revocara.   En 1997, siete años después, dicho tribunal confirmó el  sobreseimiento, pero un nuevo recurso, esta vez de casación en el  fondo ante la Corte Suprema busca invalidar, como tribunal superior,  la resolución de la Corte Marcial.

Y se tiene éxito, pues en septiembre de 1998, la Suprema revocó la  resolución y dictó un fallo de reemplazo donde se estableció que había  que reabrir el sumario, seguir adelante con la investigación y dictar  los autos de procesamiento contra quienes resultaran responsables de  esos homicidios.

Es así como en abril de 1999, la Fiscalía Militar sometió a proceso a  los agentes de la CNI que participaron en estos hechos. Pero se  produce un problema jurídico porque se sometió a proceso a los nombres  operativos de los agentes de seguridad, es decir, a las chapas. El abogado Cabrera recuerda que pidió la detención de los sujetos,  pero no podían encontrarlos, así que como último recurso, solicitó que  el Departamento V de la Policía de Investigaciones indagara sobre los  nombres operativos de los involucrados. Fue así como tras un par de  meses pudieron ser identificados y ubicados. Todo eso ocurrió el 2003,  pero este caso aún no termina. Después de los autores materiales,  vienen los intelectuales, pues aquí hubo una operación de la CNI  llamada Alfa Carbón 1 orientada a desarticular a las cabezas militares  del MIR que estaban en el sur de Chile y que terminó con varias  personas acribilladas en plena vía pública.

Miércoles 30 de septiembre de 2009    liberacion.cl

Los crímenes de Hualpén y la Vega Monumental

Este 23 de septiembre, día en que recordamos 24 años del homicidio con explosivos de Jaime Orellana y Nelson Lagos en Chillán, se realizaron las reconstituciones de escena de los crímenes cometidos por los militares de las Fuerzas Armadas en comisión de servicio en la CNI donde con dedicación exclusiva procedían a planificar y ejecutar homicidios, algunos masivos como el del 23 de Agosto de 1984.

Con un gran despliegue policial en que participaron numerosos efectivos de la PDI - algunos extrañamente encapuchados como en dictadura- y los efectivos del GOPE se llevó a efecto la reconstitución de escena a cargo del Ministro Carlos Aldana quien en compañía de su abogado secretario David Bravo y la Abogada del Departamento de Derechos Humanos del Ministerio del Interior Señora Magdalena Garcés participaron a objeto de esclarecer los hechos criminales en que fueron ejecutados los dirigentes de la zona Sur del MIR el 23 de agosto de 1984.

En cada lugar donde se efectuaron las diligencias –Hualpén, Concepción y San Pedro - estuvieron presentes además de sus familiares y amigos, la Agrupación de Ejecutados Políticos del MIR de Concepción y organizaciones sociales de Hualpén. Se congregó numeroso público del sector y prensa de los distintos medios de comunicación que desde la distancia, -acordonada por los efectivos- estuvieron atentos a los movimientos que describían los hechos ocurridos en esos homicidios. Recordemos que en esta fecha fueron ejecutados siete compañeros miembros de la dirección Sur del MIR en la Operación denominada Alfa Carbón 1 por los Servicios de Seguridad de ese entonces cuyo objetivo era eliminar a los miembros de esa dirección del MIR.

Durante ese Operativo simultáneo fueron asesinados en Concepción Nelson Herrera y Mario Lagos, y en Hualpén Luciano Aedo Arias, en Los Ángeles Mario Mújica y en Valdivia (Juan José Boncompte, Rogelio Tapia y Raúl Barrientos.

Los ejecutores miembros de la CNI fueron comandados por Marcos Derpisch Miranda: Teniente Coronel de Ejército a cargo del operativo y secundado por Hugo José Hechenleitner

Teniente Coronel de Ejército, quienes comparecieron hoy al lugar de los hechos junto a otros cinco miembros de la ex CNI para reconstituir los hechos en la calle Grecia esquina Nápoles en la actual Comuna de Hualpén donde fué asesinado Luciano Aedo Arias.

Algunos de los nombres del escuadrón de la muerte que participaron en el operativo Alfa Carbón 1 en Concepción:

1. Marcos Derpisch Miranda: Teniente Coronel de Ejercito a cargo del operativo. Hoy continúa trabajando en la DINE , (Dirección de Inteligencia del Ejercito).

2. Hugo José Hechenleitner: Teniente Coronel su chapa era Antonio Martínez López.

3. Claudio Rodrigo Rosas Fernandez: Teniente Coronel de Ejército.

4. Víctor Manuel Muñoz Orellana: Sub Oficial del Ejercito su Chapa era Jaime Ricardo Marinovic Palma y fué quien disparó a Luciano Aedo.

5. Álvaro Corbalán Castilla (Mayor de Ejercito). Hoy preso en el Rissort de Punta Peuco.

6. Francisco Zúñiga Acevedo: Oficial de Ejercito. Ya fallecido, se fue sin pagar.

7. Jorge Mandiola Arredondo: Mayor de Ejercito.

8. Carlos Palma: Sub Oficial de Ejercito.

9. Leandro Montenegro (Sub Oficial de Ejercito) alias Farias.

10. Jorge Vargas: Civil.

11. Miguel Gajardo: Civil.

12. Andres Caris: Sub Oficial de Carabinero.

13. Egon Barra: Cabo de carabinero.

14. Rosa Humilde Ramos: Sub Oficial de Ejercito. La más temida dentro de sus pares. Le dicen " La Mala ".

15. Teresa Osorio: Sub Oficial de la Armada.

Estos son los que actuaron en la matanza de Concepción y Hualpén acompañados otro numeroso contingente de efectivos CNI, Ejercito, Carabineros y soplones.

En el caso de Los Ángeles donde asesinaron a Mario Mujica participaron en el numeroso contingente de malhechores:

1.- Bruno Antonio Soto Aravena

2.- José Artemio Zapata Zapata.

Actualmente se cree que uno de ellos dicen no se ha podido establecer cual, se encuentra viviendo en Los Ángeles y el otro en Concepción. Un tiempo breve los detuvieron y estuvieron presos, pero por supuesto al poco tiempo los soltaron y hoy gozan de plena libertad.

Después de concluir en Hualpén la comitiva se trasladó al sector de la Vega Monumental donde fueron ejecutados Nelson Herrera y Mario Lagos luego de haberse rendido y descendido con las manos en alto desde el Taxi bus en que viajaban. Este hecho es una muestra clara de cómo se violaron los derechos del detenido que desarmados y sin capacidad de respuesta armada fueron acribillados en presencia de los transeúntes y pasajeros del Bus en que viajaban, lo que constituye un doble homicidio.

Después de terminada la reconstrucción en Hualpén y Concepción el Ministro y su equipo de trabajo se trasladaron hasta la Población el Recodo en el camino a Santa Juana donde la CNI procedió a allanar la casa de la familia de Nelson Herrera en la que resultara detenida su esposa Patricia Zalaquet.

Hoy el Ministro Aldana ha obtenido en presencia de los imputados los detalles y características de estos crímenes que fueron presentados en esa época a la opinión pública como “enfrentamientos” de terroristas contra funcionarios de la CNI , aún cuando estos malhechores habían viajado expresamente desde Santiago para cometer los ilícitos.

Cabe hacer notar como lo hizo a la prensa el propio Ministro Aldana que este caso judicial se encontraba en la archivado en la Fiscalía Militar desde donde fue recuperado al parecer por el Departamento de Derechos Humanos del Gobierno para trasladarlo a manos de la Justicia Civil quien ahora tendrá la labor de procesar y dictar sentencia aunque el mismo Ministro señalara que no descarta nuevas diligencias.

Los Familiares de Ejecutados Políticos del MIR en Concepción esperamos mucho del señor Ministro, hasta el momento todas sus conclusiones en otros casos inculpan solo a los ejecutores materiales, al ultimo eslabón de la cadena de mando, al que haló del gatillo, dejando impune a los autores intelectuales y mandantes que daban las ordenes de asesinar, por ello es que esperamos que esta cadena del mando llegue hasta los Altos Mandos de las instituciones que disponían de aparatos de inteligencia con dedicación exclusiva para cometer crímenes y esos están incluso más arriba del propio Álvaro Corbalán Castilla (quien se excusó de asistir aunque participó en los hechos), por cuanto este bandido no se mandaba solo. Hoy trascendió que el Ministro habría sometido a proceso el segundo al mando de la CNI al que habría enviado en calidad de detenido al Regimiento Chacabuco, hasta el momento de escribir esta nota era solo un trascendido. Las órdenes de asesinar en una institución armada altamente jerarquizada y centralizada solo podia provenir desde el Estado Mayor de la Inteligencia con la debida aprobación y autorización del Gobierno de facto de los militares golpistas.

Llama la atención que los ex dirigentes del MIR de ésa época una vez más no estén presentes apoyando a los familiares ni se hagan parte en las querellas por verdad y justicia, ni acometan iniciativas contra la impunidad, es posible que anden a la caza de votos en lugar de cazar criminales.

 

 

 


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

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