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Manuel Huentén

Domingo 23 de octubre de 2005 La nacion
A las tres de la tarde lo mataron
El 22 de septiembre de 1973, la hija del campesino Manuel Huentén cumplía su jornada de trabajo en el Hospital de Los Ángeles. Como de costumbre, fue hasta la morgue y se encontró con la peor sorpresa de su vida: su padre estaba muerto con una bala en el cráneo.
Huentén había sido detenido el 11 de septiembre y llevado hasta el Regimiento 17 de Los Ángeles. Pedro Aguilera, un conscripto que en ese momento hacía su servicio, vio el asesinato: “Fue un teniente de artillería del Regimiento de Los Ángeles, le disparó con su arma de servicio hiriéndolo de muerte con un disparo en la parte posterior de la cabeza”.
Anatomía de un crimen
De eso han pasado 30 años. Para la familia de Huentén, sin justicia. Sin embargo, la situación ha cambiado, luego de que el ministro en visita Carlos Aldana, quien investiga este y otros casos relacionados con derechos humanos, ordenara a la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones dilucidar el asesinato de Huentén, a raíz de una querella por homicidio calificado al interior del regimiento interpuesta en 2002 por familiares de la víctima. “El avance ha sido notable. Los investigadores lograron llegar hasta el mismo lugar del crimen, interrogando a las personas que estuvieron ahí”, señala una persona ligada al caso.
Todos los testimonios del proceso acusan a Juan Delgado Mera, que hasta el momento se encuentra en secreto de sumario. Según la misma fuente, la investigación “está en un 98% terminada. Los hechos están acreditados y sólo faltan los últimos detalles”. Por este motivo, el procesamiento de Delgado sería inminente.
Hasta ahora, Juan Delgado es un perfecto desconocido por la opinión pública, pero algunos de sus antiguos compañeros en el Regimiento de Los Ángeles ya han sido procesados por otros asesinatos durante la dictadura. Según otro detenido en ese regimiento, a Delgado “le gustaba pegar a los detenidos brutalmente sin ningún motivo”, según consigna en su declaración. Para los protagonistas de este episodio resulta extraño que Delgado ascendiera en la escala jerárquica hasta llegar a coronel, grado con que se retiró del Ejército recién el año pasado.
José Apolinero Toledo García, detenido en el regimiento, recuerda que ese 18 de septiembre salieron de las celdas hacia el patio. Al lado suyo estaba Huentén discutiendo con un militar. El campesino dio media vuelta y se dirigió al patio. “Eran como las tres de la tarde. Recuerdo que en el lugar estaba el teniente Delgado, quien alertado de la discusión del preso con su compañero procedió a sacar de su funda un revólver. Apuntó hacia el cuerpo de Huentén y luego le disparó en tres oportunidades. El oficial se encontraba a unos tres metros de distancia de Huentén, quien de inmediato se desplomó”, señala.
Carlos Alberto Castillo Llanos, que también estuvo detenido ahí, declara que mientras permanecía en el patio escuchó un disparo al tiempo que alguien les ordenaba a todos que se fueran al piso. “En ese mismo instante dirigí la mirada hacia un costado y divisé a seis metros aproximadamente al teniente Juan Delgado con un arma de fuego corta en sus manos apuntado hacia el cuerpo de una persona que estaba en el piso. Comentamos que se trataba de un campesino de Santa Bárbara de apellido Huentén, a quien conocí cuando recién había llegado a las caballerizas. Fue abatido por el teniente Juan Delgado”, señala.
Otro encarcelado recuerda que los militares llevaron el cadáver hasta su celda y se lo mostraron: “Estaba entero ensangrentado y nos dijeron que al que intentara escapar le pasaría lo mismo”, señaló en su declaración.
El lugar
El Regimiento 17 de Los Ángeles estaba a cargo de los coroneles (R) Gustavo Marzán y Walter Klug, ambos procesados por cinco homicidios y 20 secuestros calificados, todos ocurridos en Los Ángeles. También hacía sus visitas el recientemente detenido Patricio Abarzúa, nombrado por diversos testigos como “el guatón Romo de regiones”.
Una fuente cercana al tema explica que los testimonios señalan que los prisioneros eran tratados como en los campos de concentración nazi. “Los subían a los camiones unos arriba de otros acostados. Luego, cuando llegaban a un destino y los sacaban, muchos habían muerto aplastados”, cuenta.
Aunque el ministro Aldana no ha revelado los plazos de su investigación, las evidencias acumuladas en el proceso indican que Juan Delgado será procesado antes de fin de año por el presunto asesinato de Manuel Huentén, quien se fue anónimamente un 18 de septiembre de 1973.

 


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

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