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Monica Benarroyo Pencu

 

 

Queridos compañeros:
 
Les envío una foto (tomada aproximadamente en 1970)
de Mónica Cristina Benaroyo Pencu,
uruguaya desaparecida en Chile en setiembre de 1973.
Fue vista por última vez antes del golpe de Estado,
trabajando en Arica en algo relacionado con la alcaldía de la ciudad.
Dominaba perfectamente varios idiomas,
entre ellos el persa, el rumano y el francés.
Poco antes había trabajado como traductora en Italcable de Buenos Aires.
Era egresada en Filosofía de la Facultad de Humanidades y Ciencias

 
Afectuosos saludos
Clara Aldrighi

muerto.el@gmail.com

Por Jorge Escalante / Lanacion.cl 25-7-2008
Decapitada de Arica: uruguaya detenida en 1973

Investigaciones identificó como Mónica Cristina Benaroyo Pencu el cuerpo momificado que apareció en un recinto militar del extremo norte. Su nombre no estaba en listas oficiales de detenidos desaparecidos.


La Policía de Investigaciones informó hoy oficialmente al Gobierno que el cuerpo sin cabeza encontrado en un recinto del Ejército de Arica corresponde al de una ciudadana uruguaya que fue detenida por militares luego del Golpe de Estado de 1973.

Se trata de Mónica Cristina Benaroyo Pencu, nacida en Rumania y con residencia en Chile, cuyo caso no aparece en las listas oficiales de detenidos desaparecidos en manos de agentes de la dictadura de Augusto Pinochet.

Los efectivos policiales de Arica lograron llegar a la identidad de los restos, que se mantenían momificados en medio del desierto, gracias a un trabajo de hidratación de la piel con el que se revelaron huellas dactilares.

Con este material viajaron a Santiago para contrastar la imagen con las que se guardan en los archivos del Registro Civil dada la calidad de residente que tenía Benaroyo.

Se indicó que la mujer fue detenida después del golpe de Estado por militares y que se dictó un decreto de expulsión en su contra antes que se perdiera su paradero. De acuerdo a antecedentes que se disponen en el extranjero, fue vista por última vez antes del 11 de Septiembre trabajando en algo relacionado con la alcaldía de la ciudad.

Se indica que estudió en una Facultad de Filosofía y Humanidades, que dominaba perfectamente varios idiomas, entre ellos el francés y el rumano, y que antes de arribar a Chile trabajó como traductora en Buenos Aires, Argentina.

El cuerpo, exhumado el lunes último, fue hallado, al parecer por un soldado durante un entrenamiento, al interior de un recinto de entrenamiento militar perteneciente al Ejército en un lugar denominado Pampa o Cuesta Chaca, a 25 kilómetros al sur de Arica.

En ese trámite trascendió que entre sus ropas, que aún se conservaban, se encontró una cajetilla de cigarrillos marca Hilton que se fabricó en Chile a fines de década de los años sesenta, y un billete de moneda escudo de la misma época.

A su vez el director del Servicio Médico Legal, Patricio Bustos, confirmó que un equipo del organismo viajará a Arica para trasladar los restos de regreso a Santiago. Utilizarán para esta tarea un avión de la Policía de Investigaciones y de regreso en la capital, indicó Bustos, se realizará el peritaje de ADN, que consiste en tomar muestras óseas para contrastarlas con los exámenes de sangre que se tomarán a los familiares de la mujer que se ubiquen en Uruguay.

La tarea de traslado del cuerpo debería finiquitarse durante este fin de semana considerando la importancia que reviste el caso.

Mónica Benaroyo aparece mencionada en el Informe de Investigación Histórica sobre Detenidos Desaparecidos de Uruguay, documento equivale a nuestro Informe Rettig. Sin embargo, su incorporación al mismo sólo se materializó el 2007 y su registro es mencionado en el tomo cuarto, anexo ocho, que se refiere a ciudadanos uruguayos desparecidos en Chile.


lunes 28 de julio de 2008 http://pcucanario.blogspot.com
MONICA BENAROYO

Era afiliada al PCU. La historia de Mónica Benaroyo, la uruguaya desaparecida en Chile en 1973
Un baúl de sueños asesinado en Arica
El cuerpo de la ciudadana uruguaya Mónica Benaroyo fue encontrado decapitado y momificado en el desierto de Arica. Todavía tenía ropas y una caja de cigarrillos. La Comisión para la Paz no pudo confirmar su desaparición. Era afiliada al PCU, según el prontuario de Inteligencia policial.


ROGER RODRIGUEZ

Mónica Cristina Benaroyo Pecu había nacido en Bucarest, Rumania, en abril de 1925.Tiene una hermana, Fernanda, un año mayor. Eran hijas del embajador de Irán (Persia) en la capital rumana, pero debieron emigrar cuando, luego de la segunda guerra mundial, rusos y británicos derrocaron al Sha Reza Khan. "Monique", como le decían sus amigos y conocidos, era ciudadana legal uruguaya desde 1954 y se destacaba por haber conocido el mundo gracias a ser hija de diplomáticos. Dominaba siete idiomas. Además del persa paterno y el rumano materno, sabía inglés, italiano, francés, alemán y español. Su conocimiento en idiomas fue lo que le permitió conseguir trabajo en el telégrafo Italcable de Montevideo, donde trabajó hasta 1973. En los años sesenta comenzó a estudiar en la Facultad de Humanidades, donde obtuvo su título de Licenciada en Filosofía, en la cátedra del profesor Emilio Oribe. "Je suis persianne", se presentaba aquella mujer pequeña, de pelo enrulado, que vestía diferente a los universitarios de la época. No tardaron en bautizarla cariñosamente "la persiana". Su soledad es lo que recuerdan sus compañeros. Tenía una triste melancolía, aunque era vivaz y con buen sentido de humor. Aquella Universidad de los años sesenta terminó por convertir a aquella mujer (mayor que sus compañeros de estudio) proveniente de una clase alta, en una intelectual de izquierda. Un prontuario en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) dice que se afilió al Partido Comunista en octubre de 1971.


Soñar Cuba, morir en Arica

Ganó un concurso de monografías sobre la vida del Ché Guevara y terminó becada unos meses en la Universidad de La Habana. Aquella realidad terminó de afirmar sus ideas y fue al intentar volver a Cuba, según algunas fuentes, que viajó a Chile, que mantenía sus relaciones diplomáticas, para tomar un avión. La situación política en Uruguay y un distanciamiento con su hermana, casada con un diplomático, terminaron por llevarla al exterior, según otras versiones. Vendió todos sus muebles del apartamento que habitaba en 25 de mayo y con poco dinero y un baúl repleto de sueños cruzó la cordillera de los Andes. Pero en Santiago su sueño se frustró. Hubo desentendimientos y terminó viviendo en la Casa del Maestro de la capital chilena esperando confirmación de una invitación desde La Habana. Tuvo que conseguir empleo en una firma de Arica, donde se radicó. Terminó trabajando en cultura para la municipalidad. Mónica Benaroyo también tenía un hermano de crianza, Enrique Colman, hoy de 85 años, que es el único familiar que denunció su caso a la Comisión para la Paz durante el gobierno de Jorge Batlle. Enrique había perdido contacto con Mónica luego del golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973. Una vez recibió un llamado telefónico de alguien que le dijo haber visto a Mónica en el Estadio de Santiago. Le pidieron dinero y ropas para ella. Se los dio, pero nunca más supo de su paradero. También el embajador uruguayo Roberto González Casal dio esa versión, que ahora se confirma era mentira

Lunes 28 de julio de 2008   La Nación

En Santiago restos de uruguaya encontrada en Arica

Director del SML y jefe de Investigaciones para delitos contra los DD.HH, acompañaron traslado del cuerpo decapitado ubicado en un recinto militar.

Este lunes comenzarán en dependencias del Servicio Médico Legal (SML) de Santiago las indagaciones en los restos de la ciudadana uruguaya Mónica Cristina Benaroyo Pencu, víctima de la dictadura militar de Augusto Pinochet Ugarte, encontrados el 16 de julio, sin cabeza, en un recinto militar cerca de Arica.

El director del Servicio Médico Legal (SML), Patricio Bustos, junto al jefe nacional de delitos contra los Derechos Humanos de la institución policial, prefecto José Cabión, encabezó la tarde del domingo a la capital el traslado de las osamentas momificadas en una aeronave de la Policía de Investigaciones (PDI)

Aunque, la ciudadana uruguaya ya se encuentra identificada mediante pericias a las huellas dactilares efectuadas por los detectives, Bustos señaló que "la identificación no es un proceso, no es un momento, ni es sólo una técnica. Hace 20 años hubiésemos pensado que concluimos el proceso de investigación, pero la posibilidad del examen de ADN nos permite tener mayor certeza".

Martes 29 de julio de 2008     La Nación

Inédito peritaje para identificar a uruguaya

Como en las escenas de CSI, los peritos hidrataron los dedos momificados y lograron impresiones que llevaron a la individualización de Mónica Cristina Benaroyo Pencu. Su cadáver fue encontrado la semana pasada en Arica. Se investiga si era miembro de los tupamaros.

Inédito a nivel mundial, según la Policía de Investigaciones (PDI), es el peritaje que logró la identificación de Mónica Cristina Benaroyo Pencu, una detenida desaparecida de origen rumano-uruguayo, cuyos restos fueron encontrados la semana pasada en Arica, en terrenos militares.

El subprefecto Horacio Piccardo Candia, jefe de la Brigada de Homicidios de esa ciudad nortina, dijo que nunca en el mundo, "hasta donde sabemos", se han obtenido huellas digitales de un cadáver parcialmente momificado y que tiene una data de muerte de 35 años.

La técnica consistió en la hidratación de los dedos con químicos para estirar la piel y así conseguir las impresiones que llevaron a la identificación de esta mujer que no figuraba entre los 9 uruguayos detenidos desaparecidos en nuestro país en 1973, como tampoco entre los 20 ariqueños de esa condición.

Después de su individualización, se supo que Mónica Benaroyo tenía 40 años al momento de morir. Había nacido en Rumania, pero se nacionalizó uruguaya. También había obtenido un permiso de residencia en Chile, gracias a lo cual sus huellas estaban en el Registro Civil.

Asimismo, se conoció que era soltera, sin hijos y que había estudiado Filosofía. Dominaba varios idiomas, entre ellos el persa, el rumano y el francés y, por lo mismo, trabajó como traductora en Argentina. En Arica, se desempeñó en la fábrica de condensadores Condensa.

En septiembre de 1973, los militares ordenaron su detención para expulsarla del país, supuestamente. Nunca volvió por sus cosas al hotel que le pagaba la empresa. Sus restos aparecieron con un jeans, un poncho, una prenda superior de algodón, sandalias y una cajetilla aún sellada de cigarrillos Hilton.

La subcomisaria Rosita Torres, de la BH de Arica, explicó que por las ropas y otros indicios se siguió el protocolo para presuntos detenidos desaparecidos, con especial cuidado en preservar restos biológicos. El cuerpo estaba boca abajo y sin la cabeza, al parecer por la acción de animales.

Como en las mejores escenas de CSI, las extremidades superiores fueron separadas desde los codos y enviadas a la jefa del Laboratorio de Criminalística de Arica, subcomisaria Marjory Velasco, quien cortó los 10 dedos a la altura de la segunda falange y los sumergió en químicos especiales.

Explicó que la hidratación comenzó con líquidos a base de amonio y terminó con un baño de suero fisiológico. Esto permitió que la piel pudiera estirarse para luego entintar las yemas. Las impresiones se hicieron de inmediato en los mismos guantes quirúrgicos de los peritos, con el fin de mantener la mayor tersidad posible en los dedos.

De las diez impresiones, la mejor fue la del índice derecho. Se cotejó con la base de datos del Registro Civil y finalmente se logró la identificación de Mónica Benaroyo, quien ni siquiera figuraba en las listas de detenidos desaparecidos de Uruguay.

Los restos de la mujer se encuentran en el Servicio Médico Legal de Santiago, donde se efectuarán otros análisis para determinar cómo murió.

En el lugar del hallazgo, ubicado a 22 kilómetros al sur de Arica en pleno desierto, se encontró una bala 9 milímetros, pero debido a que falta la cabeza, aún no se puede determinar la causa de muerte.

17 de Agosto 2010
El Financiero
Agradece Uruguay identificación de víctima de dictadura de Pinochet

Mónica Cristina Benaroyo Pencu es asesinada tras el golpe de Estado de 1973
El cuerpo fue hallado por un soldado al interior de un recinto de entrenamiento militar perteneciente al Ejército
El embajador de Uruguay en Chile, Juan Carlos Pita agradeció hoy al gobierno chileno la identificación y entrega de los restos de la ciudadana uruguaya, Mónica Cristina Benaroyo Pencu, asesinada tras el golpe de Estado de 1973.
Los restos de Benaroyo fueron entregados la víspera a la secretaria de la Comisión para la Paz de la Presidencia de la República del Uruguay, Soledad Cibils Braga, luego que el Servicio Médico Legal de Chile completó su identificación.
Pita y Cibils se entrevistaron este lunes con el vicecanciller chileno Fernando Schmidt, a quien expresaron su agradecimiento por las gestiones realizadas por el Estado en este caso.
Cristina Benaroyo, profesora de filosofía, desapareció tras su detención por militares, en septiembre de 1973, en la norteña ciudad de Arica, y su cuerpo, decapitado, fue encontrado en 2008 en un recinto militar al sur de la ciudad.
La mujer, nacida en Rumania y nacionalizada uruguaya, en septiembre de 1973 trabajaba también en la Municipalidad de Arica, y esperaba dirigirse a Cuba, donde había sido contratada para ejercer su labor docente.
El cuerpo fue hallado por un soldado al interior de un recinto de entrenamiento militar perteneciente al Ejército, ubicado en un lugar denominado Pampa o Cuesta Chaca, 25 kilómetros al sur de Arica.
Los restos mortales de Benaroyo serán trasladados este martes a Uruguay, donde serán entregados a sus familiares, los cuales les darán sepultura el próximo miércoles.

 


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

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