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Relato

Charles Edmund HORMAN LAZAR

   (Charles and Joyce Horman)

  El 18 de septiembre de 1973 fue ejecutado Charles Edmund HORMAN LAZAR, 31 años, norteamericano, cineasta y escritor. 

  El afectado fue detenido en su domicilio del sector de Vicuña Mackenna el día 17 de Septiembre de 1973, por un grupo de 5 o 6 efectivos del Ejército, cuando se encontraba solo.  Al llegar su cónyuge al día siguiente constató que su casa había sido allanada.  En ese allanamiento fueron sustraídos documentos que constituían parte de una investigación que Horman se encontraba realizando junto a otros norteamericanos, con los que había constituido un equipo de prensa.  Charles Horman fue ingresado ese mismo día 17 al Estadio Nacional, lugar en el que fue interrogado.  Su detención jamás fue reconocida por las autoridades.

 Semanas después, su familia logra saber que el afectado se hallaba muerto e inhumado en el Cementerio General.  Su cadáver había llegado al Instituto Medico Legal remitido por la Fiscalía Militar, señalando que se ignoraba el lugar de la muerte.  La data del deceso, según el certificado respectivo, es el 18 de Septiembre de 1973 a las 09:45 horas y la causa de la misma : "heridas múltiples a bala".

La Comisión se formó convicción que Charles Horman fue ejecutado por agentes del Estado al margen de todo proceso legal, constituyendo ello una violación a sus derechos humanos.  Se funda esa convicción en que se encuentra suficientemente acreditada su detención por efectivos del Ejército y su ingreso al Estadio Nacional; que desde que ello ocurre no se tuvo más noticias suyas hasta que la familia se entera de su muerte; y que ésta se produjo por heridas de bala propias de un fusilamiento. 

  Informe Rettig


Jueves 9 de Mayo 2002 El Mostrador
Interrogan a testigos en caso de periodista Charles Horman
La investigación por el asesinato del periodista -cuyo caso inspiró la película de Costa Gavras- está a cargo del juez especial Juan Guzmán, que tiene a su cargo más de 250 querellas contra Augusto Pinochet por violaciones a los derechos humanos.
La abogada querellante, Fabiola Letelier, informó que prestó hoy declaraciones ante el magistrado el estadounidenses Adam Chez, historiador que estuvo preso en el Estadio Nacional.
También Steve Volk, quien residió en Chile en la época de Allende y Mark Cooper, periodista y traductor que conoció estrechamente a Horman y Frank Terrugi, quien también fue asesinado en septiembre de 1973.
Los estadounidenses viajaron a Chile expresamente para declarar ante el juez, que en julio pasado interrogó a la viuda de Horman, Joyce Hamre, y otros colegas del periodista.
La abogada Letelier informó, asimismo, que otros tres chilenos que estuvieron detenidos en el mismo recinto que Horman, también declararán ante el juez Guzmán.
Está previsto que la ronda de interrogatorios termine el viernes, con el testimonio del médico Mariano Requena testifiquen ante el magistrado.
El pasado 6 de diciembre del año 2000, la viuda de Horman presentó un libelo acusatorio contra Augusto Pinochet, al que acusa del homicidio de su marido.
Guzmán tramita la querella por la muerte de Horman desde el 29 de diciembre de ese año y, entre los querellados en la causa figuran, además de Pinochet, el general en retiro Sergio Arellano Stark, el ex ministro de Defensa y también retirado general Herman Brady y el comandante del Estadio Nacional convertido en campo de prisioneros, Jorge Espinoza.
Entre los recurridos en el caso también figuran algunos oficiales de la Marina.
El juez Guzmán pidió el año pasado a través de un exhorto la declaración del ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger, con relación al asesinato de Horman, que aún está pendiente.
El periodista estadounidense investigaba las actividades de la CIA contra el gobierno de Salvador Allende cuando fue arrestado por una patrulla militar, el 17 de septiembre de 1973.
Trasladado aún con vida al Estadio Nacional de Santiago, su cadáver fue encontrado por sus familiares semanas después en el cementerio general de la capital, donde había sido enterrado clandestinamente

 

Viernes 10 de Mayo 2002 El Mostrador
Ex cónsul de EEUU declara ante juez Guzmán por caso Horman
El diplomático es interrogado esta mañana por el ministro de fuero Juan Guzmán Tapia, quien lo carea con dos testigos por la investigación de la muerte del periodista estadounidense Charles Horman, recogida en el filme Missing. Es la primera vez en el caso en que un funcionario estadounidense es citado con posibilidad de consecuencias jurídicas, según fuentes ligadas a la investigación
Exhortado a decir la verdad se encuentra declarando esta mañana el ex cónsul de Estados Unidos en Santiago Frederick Durban Purdy, en el marco de la investigación por el asesinato del periodista estadounidense Charles Horman.
El ex diplomático se desempeñó en ese cargo entre los años 1969 y 1975 en Santiago.
El ministro de fuero Juan Guzmán realiza un careo entre Purdy y dos testigos que tuvieron conocimiento sobre las circunstancias de la detención de Horman y de Frank Teruggi, otro estadounidense cuya suerte en Chile sus familiares también buscan aclarar.
Los testigos, Mark Cooper y Steve Volk, llegaron a Chile y prestaron testimonio ayer ante el magistrado.
Puntos por aclarar
El ex cónsul había sido interrogado por el juez Guzmán el año pasado, pero existen 22 puntos en los cuales éste entra en contradicción con las declaraciones de los testigos de la familia Horman.
La diligencia que se realiza hoy es altamente trascendente, según fuentes ligadas al caso. Ello porque es primera vez que un funcionario norteamericano es convocado a un tribunal con posibilidad de consecuencias jurídicas, señalaron dichas fuentes.
Los representantes de la familia Horman en Chile buscan, con la realización del careo de hoy, aportar pruebas que permitan establecer que al menos hubo una participación "pobre" por parte de funcionarios del gobierno de EEUU en las circunstancias de la detención, ejecución e inhumación ilegal del periodista estadounidense.
En la investigación, que lleva cinco tomos reunidos, ya han declarado 17 testigos estadounidenses y 23 chilenos.
El caso de Horman, detenido poco después del golpe militar mientras investigaba la posible participación del gobierno de Estados Unidos en el derrocamiento de Salvador Allende, motivó los esfuerzos de su padre y su familia para aclarar su asesinato, los que fueron recogidos en un libro de circulación mundial y el filme Missing, realizado por Costa Gavras

 

Viernes 13 de Julio 2002 PrimeraLinea
Juez Guzmán recibe importante testimonio sobre Horman
Un testimonio aportado por una vecina de la residencia donde vivía el desaparecido periodista norteamericano Charles Horman y su pareja, Joyce Horman, se sumó a la investigación que encabeza el ministro de fuero Juan Guzmán Tapia en este caso.
Luego de revisar pasajes de la película Missing, junto a la viuda de la víctima, el magistrado se constituyó esta tarde en la casa ubicada en avenida Vicuña Mackenna. Hasta el lugar se acercó, sorpresivamente, Leticia Frías, una residente del sector, que fue testigo del allanamiento de la vivienda y captura del periodista por parte de un grupo de militares en septiembre de 1973.
Frías relató que "primero llegó un camión que se los llevó a ellos, y haciendo memoria me acuerdo que lo llevaron atrás del camión, esposados. No sé cuánto tiempo después, porque uno tenía miedo entonces, llegó un camión de militares a sacar las cosas, incluso se cayeron unos cajones acá afuera, con papeles que recogieron".
La viuda calificó de "maravilloso que ella aparezca ahora para contar esta historia, porque ahora es muy importante tener todos los datos de la gente que ha visto algo, y estoy muy agradecida".
En similares términos sobre la declaración se expresó el juez Guzmán, quien asevero que "sin entrar tampoco en el sumario, yo le podría decir que la señora que habló hoy ha sido uno de los testigos más valiosos que he tenido en esta causa".
Joyce Horman, quien entregó ayer nuevos antecedentes sobre la muerte de su esposo, manifestó su esperanza de que el ex secretario de estado norteamericano, Henry Kissinger, responderá el exhorto enviado por el magistrado.


 

5 de Febrero 2004 Zonaimpacto.cl

La conexión nazi del Caso Horman

La resolución fue significativa. Pero aún existen capítulos en las sombras. En diciembre pasado, el juez Jorge Zepeda procesó al ex agente civil del Departamento II de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, Rafael Agustín González Verdugo, como cómplice del homicidio del periodista estadounidense Charles Edmund Horman Lazar.

Después de 30 años, es el primer procesamiento en el caso que inspiró el libro “ The Execution of Charles Horman ” de Thomas Hauser, que a la vez inspiró la película “ Missing ” (Desaparecido), dirigida por Constantin Costa–Gravas y que contó con la actuación de Jack Lemmon y Sissy Spacek.

Allí se recogió el testimonio de González, quien en septiembre de 1975 se asiló en la Embajada de Italia. Señaló, entonces, haber visto a Horman en el 9º piso del Ministerio de Defensa, donde se encontraban el general Augusto Lutz, director del Servicio de Inteligencia Militar (SIM); el coronel Víctor Hugo Barría, segundo jefe del organismo; y un norteamericano que no pudo identificar. Dijo que ellos acordaron eliminar a Horman, porque “sabía demasiado”: “Su detención y muerte fueron llevados a cabo entre la CIA y las autoridades locales”.

No obstante, el juez Zepeda estableció ahora que González interrogó al joven estadounidense, un par de horas luego de su arresto, el 17 de septiembre de 1973. Así, se transformó de principal testigo en único encausado.

Una semana antes del procesamiento, González había aparecido en la ceremonia de “reencuentro de la familia aérea” que la FACH realizó en la Base Aérea de Quintero con sus exonerados políticos, contando con la participación de la ministra de Defensa, Michelle Bachelet. Su único vínculo con la institución se remontaba a abril de 1974, cuando se integró al SIFA.

Hace medio siglo

Pero no son los únicos aspectos oscuros en este personaje. Franz Pfeiffer Richter fue “comandante nacional” del Partido Nacional Socialista Obrero (PNSO), única colectividad con existencia legal –entre 1962 y 1969– que ha reivindicado el uso de la svástica, la figura de Adolfo Hitler y, en general, las concepciones ideológicas del nacionalsocialismo alemán.

Era hermano del presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Alfredo Pfeiffer, y falleció en 1997. A pesar de que actualmente es casi un desconocido, ejerció una enorme influencia en Alexis López y Eugenio Lutz, quienes hoy encabezan los dos principales grupos que se identifican con el nacionalsocialismo: Patria Nueva Sociedad (PNS) y el Movimiento Nazi de Chile (MNCH).

La carrera política de Pfeiffer comenzó en 1954, en el “Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista” (MRNS), grupo creado cinco años antes por un colectivo de admiradores del falangismo español, única experiencia fascista que se mantenía en pie luego que el Tercer Reich y la República Social Italiana fueron derrotados en la II Guerra Mundial. Aún existe, y es el más antiguo grupo “nacionalista” del país.

Entre los fundadores se encontraban Ramón Callís y el cura Osvaldo Lira, quien años más tarde se transformó en “consejero espiritual” de Manuel Contreras y estuvo a punto de asumir como capellán de la DINA.

En sus primeros tiempos, por sus filas pasaron otras personas que, con el paso del tiempo, adquirirán notoriedad pública, como Federico Mujica, Gastón Acuña y Mario Barros, según cuenta el libro “ Camino de Victoria ”, publicado en 1987 por Misael Galleguillos, quien hoy es el principal jerarca del grupo. Es el mismo que en el 2000 fue procesado por el asesinato del presidente de la ANEF, Tucapel Jiménez.

En noviembre de 1984, Pfeiffer escribió una autobiografía titulada “ Memorias de 30 Años ”, de la cual circularon apenas 250 ejemplares en forma subterránea.

Por su ascendencia alemana, simpatizaba con el Tercer Reich al momento de concluir sus estudios secundarios e ingresó al MRNS, pensando que resolvería esas inquietudes políticas. No fue así, pues “en definitiva, no era nazi”, contó.

Pero no quedó frustrado. A pesar que el grupo no era nazi, “por su secretaría pasaban algunos que sí se planteaban como tales”. Una noche, “un joven miembro me invitó a pasar a su casa. Allí tenía un retrato del Führer e innumerables objetos relativos y reliquias de mártires del Seguro Obrero”. De hecho, “su habitación estaba repleta de retratos, libros y documentos (nacionalsocialistas), los que decía reverenciar”.

Era el mismísimo Rafael González Verdugo. El “svastiquita”

Franz Pfeiffer recordó que “entre las cosas que Rafael González guardaba y que vi aquella noche, estaba la camisa del uniforme de Héctor Thennet. En sus bolsillos había una foto del Führer”. Thennet era uno de los 59 jóvenes del Movimiento Nacional Socialista (MNS) que el 5 de septiembre de 1938 fue masacrado en el Edificio del Seguro Obrero.

Comprobó esa noche, según anotó, que “González no era realmente un hitlerista, sino que era un ‘nazi estilo Hollywood', como hay tantos hoy día. De haber podido, se habría disfrazado de Mariscal, con monóculo y todo. En él tenían más importancia los uniformes, las armas, las anécdotas de guerra –cualquier cosa, menos la doctrina”.

El vínculo, en todo caso, fue útil para Pfeiffer, pues fue “iniciado” en el nazismo por el ahora procesado por el “Caso Horman”. Relató que “a través de González me enteré de que no solamente en Europa seguían existiendo organizaciones nacionalsocialistas, sino que había otros grupos nazis en Chile mismo”.

Pfeiffer estableció nuevos contactos y formó el “Grupo 88”, el que se transformó en filial chilena de Ku Klux Klan. Instaló explosivos en la Sinagoga de calle Santa Isabel, el “Club Maccabi” de calle Serrano y una sede del Partido Socialista.

Fue detenido en mayo de 1958. No obstante, sus pasos eran seguidos por la Policía desde bastante tiempo antes. Rafael González, “enterado de algunos detalles, había concurrido nada menos que a la embajada de los Estados Unidos para denunciarnos”.

Luego, Pfeiffer se vinculó a los nacionalistas “estanqueros”, que encabezaba Jorge Prat Echaurren. Más tarde, formó el PNSO.

El doctor Jorge Vargas Díaz es testigo de buena parte de la historia del “nacionalismo” chileno de postguerra, el que conoció en los años 30, cuando era muy joven y su tío Gustavo Vargas Molinari fue uno de los tres diputados nacistas.

Su primera militancia también fue el Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista. Y no ha olvidado a Rafael González Verdugo. “Efectivamente, en esos años era uno de los jóvenes militantes destacados del MRNS”, contó. Con una enorme sonrisa, agrega: “Le decíamos ‘svastiquita”, pequeña svástica, por su manifiesta inclinación por el nacionalsocialismo alemán”.

En 1954, González habría comenzado a trabajar como agente encubierto del Departamento de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN). Por otro lado, según reconoció después a funcionarios estadounidenses, inició también una relación con la inteligencia norteamericana.

El caso Schneider

A mediados de los años 60, Juan Diego Dávila Bastérrica era uno de los integrantes del “Alto Comando” del PNSO, según cuenta Pfeiffer en sus “ Memorias de 30 Años ”. Se trataba de un personaje con una significativa historia política. Tanto así, que el 18 de abril del 2000, el escritor Miguel Serrano señaló a “ La Segunda ” que en Chile sólo existen dos “nazis auténticos: yo y un señor llamado Juan Diego Dávila”.

Luego de participar en el MNS, se incorporó al “Movimiento Nacionalista de Chile” que formaron Guillermo Izquierdo Araya y el general Ariosto Herrera Ramírez, quien intentó un golpe de Estado contra Pedro Aguirre Cerda. En los primeros años del Gobierno de Gabriel González Videla, se sumó a la Acción Chilena Anticomunista (ACHA), un grupo político y paramilitar –formado por Arturo Olavarría y Jorge Prat – que tomó contacto con los Estados Unidos para proscribir al PC.

Y en octubre de 1970 fue el “jefe operativo” del comando que intentó secuestrar y que finalmente asesinó al comandante en jefe del Ejército, René Schneider. Este hecho fue la culminación de un complot, digitado por la CIA, que fue encabezado por el general Roberto Viaux.

Un año antes, Viaux había organizado el alzamiento del Regimiento Tacna. Tras ese acontecimiento, se acercaron al general un conjunto de “nacionalistas”, como Jorge Prat, Gastón Acuña y Juan Diego Dávila, quienes lo incitaron a continuar conspirando.

De ese modo, una enorme cantidad de implicados en la conspiración contra Schneider procedían de las filas del “nacionalismo”.

Este hecho aparece extremadamente significativo, pues –según declaró González al juez Zepeda– lo que más interesaba a la inteligencia militar de Charles Horman era una investigación que realizaba sobre el asesinato de Schneider.

Hasta ahora, la hipótesis dominante sobre las causas de la muerte de Horman sostenía que fue el resultado de que el 11 de septiembre se encontraba en Viña del Mar y había alternado, por casualidad, con oficiales estadounidenses (Patrick Ryan, Arthur Crater y Ray Davis), quienes habrían deslizado su participación en el golpe de Estado.

Con los nuevos datos, es plausible inferir que la ejecución del periodista estadounidense fue resultado de sus investigaciones sobre el Caso Schneider, en el que estaban comprometidos los viejos “camaradas nacionalistas” de González. Y también la CIA.

6 de Febrero 2004 El Mostrador

Caso Horman: Corte otorgó libertad a procesado

La Segunda Sala de Verano de la Corte de Apelaciones de Santiago concedió la libertad condicional bajo fianza a Rafael González Verdugo, el único procesado en la investigación por el homicidio del periodista estadounidense Charles Horman, ocurrida poco días después del golpe de Estado de 1973.

Con esta decisión del tribunal de alzada, que contó con los votos a favor de los ministros Carlos Cerda y Raimundo Díaz, y el voto negativo de Juan González, se revocó lo resuelto en primera instancia por la jueza Amanda Valdovinos, que subroga en la investigación a Jorge Zepeda.

En su resolución, los magistrados consideraron que "no existen motivos calificados" para privar de la libertad a González Verdugo, quien se encuentra encausado como cómplice de una conspiración que culminó con el asesinato del profesional.

Además, el tribunal de alzada resolvió otorgar acceso al sumario a la defensa del ex agente de inteligencia, "atendiendo el tiempo transcurrido desde el inicio de la investigación".

El ex agente de inteligencia estuvo vinculado al Estado Mayor de la Defensa Nacional, bajo las órdenes del vicealmirante Patricio Carvajal. Asimismo, entre 1974 y 1975 se desempeñó como funcionario civil de la FACH.

El periodista Charles Horman investigaba las actividades de la CIA contra el gobierno de Salvador Allende cuando fue arrestado por una patrulla militar, el 17 de septiembre de 1973.

Trasladado aún con vida al Estadio Nacional, su cadáver fue encontrado por sus familiares semanas después en el Cementerio General capitalino, donde había sido enterrado clandestinamente.

 

 


Esta pagina fue modificada el 28 Mayo 2007

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