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LUIS ESTEBAN TORO VELOSO

 

Rut                   :            Sin información

F.Nacim.            :            30-05-53, 20 años a la fecha de su detención

Domicilio            :            Eyzaguirre 1839, Puente Alto

E.Civil              :            Soltero

Actividad            :            Comerciante de ferias libres

C.Repres.            :            No tenía militancia política

F.Detenc.            :            13 de octubre de 1973

 

                                                                   

 

SITUACION REPRESIVA

            Luis Esteban Toro Veloso, 20 años de edad, soltero, comerciante en ferias libres, sin militancia política, fue detenido por Carabineros en la Quinta de Recreo "El Sauce" de Puente Alto el 13 de octubre de 1973.

            Según la información que pudo recoger su familia, el afectado, al término de su jornada laboral del día señalado, se dirigió junto a un grupo de amigos a la quinta de recreo El Sauce, ubicada en la calle José Luis Coo de Puente Alto. El grupo en que participaba Luis Toro lo componían unas 20 personas, ellas hacían hora para asistir a un funeral de un conocido que el día anterior habían fusilado. Repentinamente apareció un jeep con cuatro carabineros que procedieron a detener a 13 de ellos, el resto logró evadir la acción policial. Entre los detenidos se encontraba Luis Miguel Rodríguez Arancibia, Luis Verdejo Contreras, Alfredo Andrés Moreno Mena, Leonidas Elizabeth Díaz Díaz, Jaime Max Bastías Martínez, Luis Suazo Suazo y Domingo de la Cruz Morales Díaz y la víctima, y Luis González Plaza quien fue el único del grupo que sobrevivió. Los otros 4 detenidos no han logrado ser identificados.

            Los detenidos fueron primero llevados a la 20a. Comisaría de Puente Alto. En este recinto Elizabeth Díaz fue violada, y de ahí todo el grupo fue trasladado a la 4a. Comisaría de Santiago. En ambos recintos estuvieron sólo horas y en la madrugada del día siguiente, 14 de octubre, fueron subidos a un jeep y trasladados a las orillas del río Mapocho a la altura del Puente Bulnes. En dicho lugar Carabineros los ejecutó, del grupo sólo logró sobrevivir Luis González Plaza, quien ha ayudado a reconstruir los hechos.

            Se sabe que cuerpos sin vida de las víctimas fueron encontrados en el Instituto Médico Legal. Familiares de otro de los ejecutados habrían visto el cadáver de Luis Toro en el Instituto Médico Legal, sin embargo, nadie de la familia lo reconoció en dicho lugar, ignorándose qué fue de sus restos. Su defunción no aparece inscrita en los organismos pertinentes, de modo que Luis Toro Veloso hasta la fecha continúa en calidad de detenido desaparecido.

            Eugenio Escobar Quintana, quien se encontraba ese día en la quinta El Sauce, vio como llegaba una patrulla de cuatro carabineros en un jeep, entre los cuales había uno apodado "El Chino Ríos" y procedieron a detener a varios de los que allí se encontraban, entre ellos a Luis Toro. El Sr. Quintana logró esconderse y no fue detenido. Según le informaron, los carabineros andaban provistos de una lista de las personas a las cuales tenían que detener. A juicio del Sr. Escobar, Carabineros los tenía identificados como socialistas o como colaboradores de estos.

           

 

GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS

            La familia de Luis Toro no realizó gestiones judiciales. Su madre había fallecido antes de su detención y su padre algunos años después.

            Inmediatamente después de la desaparición del afectado, el padre y otros familiares hicieron todo tipo de gestiones ante la Comisaría de Carabineros de Puente Alto, el Retén de Pirque y el Regimiento de Ingenieros de Puente Alto, lugares utilizados en ese período para detener a presos políticos de la región. Estas gestiones fueron inútiles.

            En la querella por homicidio calificado de Luis Miguel Rodríguez Arancibia, presentada el 5 de mayo de 1988, ante el Vigésimo Juzgado del Crimen de Santiago, que corresponde a una de las personas que fue ejecutada después de haber sido detenido en la Quinta de Recreo El Sauce, el 13 de octubre de 1973, se informa de la detención de 13 jóvenes en la Quinta mencionada. Estas personas, después de ser ingresadas en la Comisaría de Puente Alto, sin dejarse constancia de su ingreso, fueron llevadas en un vehículo a otro lugar -según dijeron al Estadio Nacional, que a la fecha funcionaba como campo de prisioneros- efectivamente las llevaron a la Cuarta Comisaría ubicada en Chiloé con Pedro Lagos en Santiago. Allí, a las 22 horas aproximadamente, un Oficial de Carabineros declaró que "todos estos patos malos de Puente Alto hay que matarlos". Fueron obligados a subir a un camión y se les llevó al puente Bulnes, sobre el río Mapocho. Allí se les ordenó que arrancaran, así lo hicieron y fueron baleados por la espalda en tanto que los restantes fueron ejecutados de frente. Como algunos de ellos quedaron heridos, fueron rematados de inmediato.

            Uno de los jóvenes, Luis González Plaza, a esa época de 20 años, recibió varios impactos y, como sobreviviente de esta masacre, declaró el 12 de septiembre de 1989 ante el Juzgado del Crimen, ratificando lo siguiente: "Fui detenido el día 12 de octubre de 1973, alrededor de las 16:00 horas, al momento que me encontraba en el interior de la Quinta de Recreo de nombre "El Sauce", ubicada en calle José Luis Coo, entre las calles Balmaceda y Germán Evin-Grau de la Comuna de Puente Alto. Allí me encontraba en compañía de unos veinte amigos esperando concurrir a un velorio de un amigo que el día anterior había sido fusilado, y estábamos tranquilamente 'haciendo hora'. Me recuerdo de algunos nombres de las personas que estaban conmigo en esa fecha y que se trataba de Luis Rodríguez, Luis Verdejo, y una niña de nombre Elizabeth, de los otros no recuerdo sus nombres. Sorpresivamente ingresaron al local cuatro carabineros uniformados portando cascos protectores y metralletas, los que se dirigieron de inmediato hacia la mesa donde nosotros estábamos y fuimos detenidos sin mayores explicaciones, llevándose detenidos en esa oportunidad solamente a doce, ya que los otros que estaban con nosotros 'se corrieron'. Yo fui uno de los detenidos; también se llevaron detenida a la mujer, la cual posteriormente me impuse que estaba embarazada. Nos hicieron subir a un jeep de Carabineros en forma brusca y dándonos de 'culatazos' con sus metralletas. Nos hicieron tender en el suelo y nos apilaron uno encima del otro, poniendo al último a la mujer, o sea, encima de todos nosotros.

            De allí nos llevaron hasta la Comisaría de Carabineros de Puente Alto, donde en ningún momento nos manifestaron el motivo de la detención. Tampoco nos identificaron, sino que, al llegar a la Comisaría, nos pasaron directamente a un calabozo. Estuvimos en dicho calabozo alrededor de tres horas. Nada nos hacían, como tampoco sacaban alguno para interrogar. Quiero aclarar que, al momento que nos introdujeron en el calabozo, a la mujer los carabineros se la llevaron a otro lugar y, cuando fue subida nuevamente al jeep conjuntamente con nosotros, nos manifestó que los funcionarios de Carabineros habían abusado de ella. No supe cuantos fueron porque nos mantenían boca abajo en el jeep, así que estábamos bastante incómodos como para conversar, además que estábamos vigilados. Desde Puente Alto nos trasladaron, al parecer, hasta la Cuarta Comisaría de Carabineros de calle Ñuble o Maule, de esto no estoy bien seguro. Allí también sin interrogarnos ni identificar, nos metieron a un calabozo donde estuvimos alrededor de dos horas.

            Posteriormente un funcionario de Carabineros que estaba a cargo de la guardia, al parecer era un Suboficial, manifestó 'a estos patos malos hay que trasladarlos hasta el Estadio Nacional, y además hay que fusilarlos'. Luego nos hicieron subir nuevamente al jeep donde, fuera de los funcionarios que eran de Puente Alto, se agregó un Capitán de Carabineros, que al parecer pertenecía a la 4ta. Comisaría, quien comenzó a dar las órdenes. En la misma forma 'apilados' nos llevaron hasta un lugar que parecía un basural y además corría agua, dándome cuenta en ese momento que se trataba del río Mapocho, a la altura de calle Bulnes o mejor dicho donde está el Puente Bulnes.

            Sin atar nuestras manos, nos bajaron al río. Nos manifestaron que nos detuviéramos donde estaba el basural y el Capitán a mando ordenó a los funcionarios de Carabineros 'mátenlos' y el funcionario de Puente Alto, al cual ubicaba con el nombre 'Chino' y de apellido Ríos nos manifestó o mejor dicho nos gritó 'arranquen', pero no nos dejaron tiempo para esto último, sino que de inmediato nos comenzaron a disparar los cuatro carabineros de Puente Alto con sus metralletas y a medida que éramos heridos caíamos al lecho del río. Yo recibí cuatro balazos en mi cuerpo, uno en la rodilla izquierda con salida en la parte del muslo cerca de la pantorrilla, el otro cerca de la columna también con salida, el otro en el brazo derecho también con salida, y la última en la parte del hombro derecho con salida cerca de 'la paleta'. Debido a las heridas que recibí caí también al lecho del río, sintiendo fuertes dolores en mi cuerpo producto de las heridas de bala que fueron causadas por dichos carabineros a una distancia menor de tres metros. Algunos de nosotros quedamos cerca del río, otros en la parte del basural, ya que no alcanzaron a arrancar como ellos nos manifestaron. Como algunos de los heridos se comenzaron a quejar, dos carabineros bajaron y con sus metralletas repasaron a los heridos, los cuales ya no se volvieron a quejar. Yo quedé boca arriba, cerca de los heridos de muerte, sin quejarme ya que me di cuenta que de eso dependía mi vida, o sea, el de que 'comerme mis dolores'. Un carabinero se me acercó y me dio un fuerte puntapié en mis costillas, pero no me quejé y con el mismo pie el carabinero me dio vuelta y al parecer como vio mis heridas desgarradas y como sangraba bastante 'no me remató', como lo hizo con otros. Esto debe haber durado unos quince minutos. Luego esperé que el jeep se fuera y cuando lo hicieron como pude arrastrándome logré llegar hasta una población donde me prestaron ayuda. Luego perdí el conocimiento y desperté cuando ya estaba en la Posta Nro. 3. El hecho ocurrió un día sábado y desperté un día martes.

            Cuando me arrastré para lograr salvar mi vida, pude ver a la mujer, la cual estaba como doblada hacia su izquierda y separada sus extremidades de 'arriba con las de abajo'.

            El occiso Luis Miguel Rodríguez Arancibia también quedó en el lecho del río y pude darme cuenta que lo habían rematado, pues su cabeza la tenía destrozada.

            Después de recuperado, que debe haber sido en el mes de noviembre de ese mismo año, en el Instituto Traumatológico le conté lo sucedido a la esposa de Luis Miguel Rodríguez Arancibia.

            Nada he vuelto a saber sobre el tal 'Chino'. Cuando Carabineros dio muerte a todos los que estaban conmigo, le pusieron encima de sus cuerpos un papel escrito a mano que decía 'Carabineros de Chile', pero dicho papel no me fue devuelto en la Posta Nro. 3, tampoco me hicieron devolución de mis documentos personales y ropa. Mis familiares me llevaron ropa al otro día".

            El Director del Servicio Médico Legal, Osvaldo Romo Pizarro, en Oficio Ord. N°13527 del 27 de noviembre de 1989, en informe sobre la causa rol 18.400-2, comunica información sobre varias ejecuciones realizadas y agrega que el fallecido Luis Toro no figura ingresado en el año 1973 y respecto de los casos considerados en ese juicio (que no se refiere directamente a Luis Toro) señala que Humberto Rhea Clavijo, quien habría realizado las autopsias, no es médico legista del Servicio desde 1975, de manera que no será posible su presencia en el Tribunal a la vez que informa que no presentará los informes periciales, porque pueden solicitarse a las Fiscalías Militares. Finalmente se enviaron estos informes pero no incluían el de Luis Toro Veloso.

            Los antecedentes antropomórficos de Luis Esteban Toro Veloso fueron anexados a la causa 4449-AF del 22 Juzgado del Crimen de Santiago, por el delito de inhumación ilegal, en el Patio 29 del Cementerio General, de personas no identificadas, muertas entre septiembre y diciembre de 1973. El Juez Instructor de la causa ordenó la excavación de 108 tumbas en septiembre de 1991. De allí se exhumaron 125 cuerpos, los que fueron remitidos al Instituto Médico Legal. En la actualidad (fines de 1992) se está a la espera de los informes periciales de identificación.

 

 


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

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