Quienes somos ] Boletin ] Busqueda ] Pinochet en Londres ] Centros Detencion ] Complices ] Empresas ] Fallos ] Criminales ] Tortura ] Exilio ] ecomemoria ] Desaparecidos ] Ejecutados ] Testimonios ] English ]

PEDRO SILVA BUSTOS

 

Rut       : 3.809.582-K, Santiago

F.Nacim. : 08-04-37, 39 años a la fecha de la detención

Domicilio : Catedral 1739 Depto. 11, Santiago

E.Civil  : Casado

Actividad : Obrero

C.Repres. : Ex dirigente nacional de la Unión de Obreros Municipales; ex candidato a regidor; dirigente regional del Partido Comunista

F.Detenc. : 9 de agosto de 1976

 

                                                                   

 

SITUACION REPRESIVA

            Pedro Silva Bustos, ex dirigente sindical, dirigente regional del Partido Comunista, fue detenido por agentes de la DINA el 9 de agosto de 1976, en horas de la tarde, en la vía pública, en circunstancias que se dirigía a su trabajo en la Vega Central en donde se desempeñaba como cargador. Ese mismo día, fueron aprehendidos otros dirigentes sindicales y miembros del Partido Comunista, don Víctor Hugo Morales Mazuela, José Enrique Corvalán Valencia, Jorge Orosman Salgado Salinas, y Mario Jesús Juica Vega. Todos ellos, al igual que Pedro Silva, desaparecieron desde Villa Grimaldi, lugar al cual fueron trasladados y torturados luego de haber sido detenidos. Siete días después del arresto de Pedro Silva, el 16 de agosto, alrededor de las 13:30 horas, su domicilio de calle Catedral fue allanado por tres civiles en momentos en que éste se encontraba sin moradores. Los sujetos destrozaron la aldaba que sostenía el candado de la puerta de acceso y tras revisar las dependencias, preguntaron a los vecinos por las actividades de los moradores de la casa y por las horas de salidas y de llegadas, para luego manifestar: "la señora llegará, pero él no". Los agentes se movilizaban en un automóvil Austin Mini de color rojo, sin patente. Uno de ellos lucía barba, otro era rubio.

            En el mes anterior, los días 14 y 17 de julio de 1976, la Dirección Nacional de Comunicación Social (DINACOS) emitió sendas declaraciones en las que señaló "...que los servicios de inteligencia resolvieron actuar en contra de 32 casas-buzón de Santiago que este mencionado proscrito Partido mantiene para el enlace entre la comisión política y los dirigentes regionales del ex PC". Tal declaración corrobora el hecho de la existencia de una acción concertada, de parte de los servicios de seguridad, en contra de dirigentes y militantes comunistas.

            Acerca de su estada en Villa Grimaldi, da cuenta el testimonio del ex prisionero, don Isaac Godoy Castillo, quien permaneció en ese recinto desde el 20 al 26 de agosto de 1976. Expresa el testigo que, tras ser detenido, fue trasladado a un recinto en donde al ingresar escuchó abrir un portón que crujía -iba con la vista vendada-. Lo bajaron del vehículo y lo introdujeron a una pieza en donde lo golpearon en los oídos y le preguntaron por direcciones y nombres de militantes comunistas. Agrega que, luego de este primer interrogatorio, fue trasladado a otra pieza de madera que estaba a cierta distancia y en donde se encontraban otros tres prisioneros. A la hora después lo sacaron a un patio, con un frente de 25 ó 30 metros aproximadamente y con mampostería de piedra; también pudo percatarse de la existencia de una pileta donde tomaba agua. Señala que del calabozo a la derecha había un baño, hacia las jardineras había una escala con 5 peldaños, baranda y encima de ella una figura. También se divisaba un camino sin que se pudiera distinguir adónde iba. En el patio permanecían unas 20 a 30 personas detenidas, todos callados... El día antes (se refería al primer día domingo de su detención) fueron trasladados varios de los detenidos a los "cajones" (piezas de 80 x 80), donde fueron torturados e interrogados. El día miércoles sacaron a varios prisioneros, entre ellos el testigo, para hacer aseo, obligados a cargar un camión con ramas y basura. Sigue relatando el testigo que en estas circunstancias, un agente llegó corriendo y les señaló a los otros guardianes que a él no debían juntarlo con los otros detenidos por orden del "Jefe". Acto seguido fue introducido nuevamente a un calabozo. Al escuchar voces de mujeres en la celda contigua, preguntó por sus identidades y una voz femenina le dijo llamarse María Galindo y que con ella está "Martita de Renca" (se trata de Marta Ugarte, asesinada por la DINA, lanzada al mar, siendo su cuerpo encontrado en la costa de La Ligua). Cuando terminó el trabajo de la basura apareció en la celda todo el resto de los detenidos y allí pudo constatar que entre ellos se encontraba Pedro Silva Bustos, a quien conocía de antes; Pedro Silva le dijo que una colchoneta vacía que se encontraba en la celda correspondía a un prisionero de apellido Vizcarra, a quien tenían desabollando vehículos. Conversó en varias ocasiones con Pedro Silva, quien le manifestó que el miércoles anterior habían sacado a Mario Juica del recinto y no había regresado; en otra oportunidad le manifestó que a él le habían pedido su abrigo para dárselo al "Chino Díaz" (Víctor Díaz López, dirigente máximo del Partido Comunista, detenido el 12 de mayo de ese año) a quien después divisó de lejos portando su abrigo. El día jueves, alrededor de las 11 hrs., el testigo fue sacado del recinto y dejado en libertad en la vía pública. Poco antes, fue llevado a una sala, donde había un piano, baldosas negras con blanco y varias mesas. Allí, el que hacía de jefe le señaló: "usted es hombre de trabajo, no se meta en ...", "Tiene familia bien constituida, nosotros la conocemos, así que va a quedar en libertad", "le advertimos que si vuelve a caer acá, no va a salir, porque todos estos hombres que están acá no van a salir". El testigo piensa que este agente lo conocía de antes y que se trata de Jerónimo Pantoja, a quien conoció en 1964 cuando realizó un trabajo en el batallón de paracaidistas, como jefe de obra. Pantoja era rubio, más alto que él. Una vez en libertad, el testigo fue constantemente hostigado por la DINA. En noviembre de 1976, fue detenido en la vía pública y obligado a firmar y redactar el texto de una declaración en que decía que no había sido detenido, que no era militante comunista y que no conocía a Pedro Jara Alegría. Este último testigo había declarado haber visto a detenidos desaparecidos en el recinto secreto de la DINA de Villa Grimaldi, declaración que un Obispo había hecho llegar al General Pinochet como prueba de la detención de estas personas.

            Su esposa realizó múltiples diligencias para dar con su paradero, pero ellas no dieron resultado alguno, salvo el hecho de haber sido detenida, golpeada, y haber recibido múltiples amenazas y amedrentamientos por el hecho de participar en manifestaciones, junto a otros familiares de detenidos desaparecidos, exigiendo la libertad de sus parientes. Aún se desconoce la suerte que Pedro Silva Bustos corrió en manos de la DINA. A consecuencia de ello, Violeta Zúñiga Peralta debió en dos ocasiones abandonar el país por un tiempo.

            Cabe hacer notar, que el gobierno militar informó a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en sus observaciones al informe del grupo de trabajo ad hoc sobre la situación de los derechos humanos en Chile, en el mes de octubre de 1976, que "su identificación aún no ha sido encontrada en el gabinete de Santiago". En el respectivo proceso judicial por su detención y posterior desaparecimiento, constan los respectivos documentos que prueban fehacientemente su identidad civil.

           

 

GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS

            El 13 de agosto de 1976 se presentó un recurso de amparo en su favor ante la Corte de Apelaciones de Santiago, rol 749-76, el cual fue rechazado luego que el Ministerio del Interior negara la detención del amparado. La parte recurrente apeló de dicho fallo ante la Corte Suprema, la que confirmó la resolución apelada. A pesar que Silva Bustos seguía desaparecido, los antecedentes no fueron remitidos a Tribunal alguno para investigar su desaparición.

            El 10 de octubre de 1976, doña Violeta Zúñiga Peralta presentó denuncia por presunta desgracia ante el 2° Juzgado del Crimen de Santiago, rol 85.589-5, en cuya tramitación la denunciante compareció en varias oportunidades, ya sea para ratificar los términos de su denuncia, como para denunciar los actos de amedrentamientos y amenazas de que fuera objeto ante su pertinaz búsqueda de su marido desaparecido. En una de estas amenazas, recibida el 26 de diciembre de 1979, se le solicita que concurra a un lugar determinado junto a su abogado, un día y hora también indicado. Le pedían llevar una cierta cantidad de dinero y a cambio le entregarían algunas prendas de su marido "como ser un reloj de marca italiana...". Efectivamente, la víctima al momento de ser detenido portaba reloj de marca italiana. Amenazas recibidas con anterioridad, daban una suerte de información respecto del paradero de su marido, "a quien se había dado muerte", y "tirado al mar" en abril de 1977; y que "tenían en su poder las ropas de éste". Varias de las amenazas eran firmadas por un auto denominado "Comando Carevic".

            Por otra parte, la orden de investigar diligenciada por la Policía de Investigaciones no dio resultado alguno y los informes recibidos del Ministerio del Interior, de los Servicios de Inteligencia de la FACH y de Carabineros, Policía Internacional, y de los Tribunales civiles y militares de Viña del Mar, resultaron todos negativos. El informe requerido a la DINA, fue respondido negativamente por el Ministerio del Interior, agregándose que, a solicitud del señor Ministro de Justicia, la Corte Suprema ha impartido instrucciones en cuanto a la conveniencia que los Tribunales se abstengan de requerir informes a la DINA, por razones de seguridad nacional.

            El doce de mayo de 1978, la jueza doña Raquel Camposano Echegaray, sobreseyó definitivamente la causa en virtud del recientemente dictado decreto ley de amnistía de abril de 1978. Dicha resolución fue rechazada por la Corte de Apelaciones, ordenando reponer la causa a estado de sumario. Sin embargo, luego de nuevas e infructuosas diligencias, la causa fue nuevamente sobreseída, esta vez temporalmente, con el fundamento que en autos no está acreditado el delito que se investiga. En esta oportunidad, el auto de sobreseimiento fue aprobado por la Corte de Apelaciones.

            Posteriormente, en 1979 la causa fue reabierta y remitida al Sr. Ministro en Visita Servando Jordán López, quien se encontraba investigando los casos de detenidos desaparecidos del Departamento de Santiago. Sin embargo, el señor Ministro devolvió la causa al Juzgado de origen siendo nuevamente archivada, negándose en dos oportunidades más, la reapertura del sumario.

            En cuanto a las gestiones administrativas, su cónyuge envió cartas personales al General Augusto Pinochet, a los miembros de la Junta de Gobierno, a varios Ministros de Estado, recibiendo de las respectivas autoridades respuestas negativas. La misiva dirigida al General Pinochet, fue respondida por don Enrique Montero Marx, Subsecretario del Interior, en el sentido de que no se tiene antecedentes del afectado. Otras peticiones realizadas por doña Violeta Zúñiga a diferentes organismos internacionales, tampoco dieron resultado positivo.

            Con fecha 16 de diciembre de 1976, el señor Obispo de Talca, monseñor Carlos González C., remitió sendas cartas al Sr. Presidente de la Junta Militar, General Augusto Pinochet, remitiéndole antecedentes de la muerte de doña Marta Lidia Ugarte Román y la declaración jurada de don Pedro Rolando Jara Alegría, quien estuvo prisionero por la DINA en Villa Grimaldi, siendo testigo ocular de la presencia de Marta Ugarte y de otros prisioneros en ese recinto, entre ellos, Isaac Godoy Castillo, quien a su vez es testigo de reclusión de Pedro Silva Bustos. El 6 de diciembre, el General Pinochet responde al señor Obispo: "la declaración jurada es de fecha noviembre 9 de 1976. Según los archivos de la Sección Control Internacional de Fronteras, ese mismo día el señor Jara abandonó el país por Pudahuel, con destino a Dinamarca, lo cual indica la calidad de persona que Ud. tan gentilmente acoge. Creo que él cumple lo que dice su calidad de comunista".

            En su respuesta, el General acompaña declaración jurada de 5 personas involucradas en la declaración del señor Jara, "y que fueron ubicadas después de varias diligencias, las cuales desmienten totalmente lo aseverado por Jara. El resto de las personas indicadas en la declaración, no existen. Se supone que son nombres inventados por el declarante". En otra parte de su respuesta, el General dice, "estoy cierto que la justicia, con la designación de un Ministro en Visita Extraordinaria, sacará a la luz la verdad de los hechos y los culpables serán castigados". Entre las declaraciones juradas que se acompañan, se encuentra la de Isaac Godoy Castillo, quien, en su propio testimonio, expresa que fue dejado en libertad el 27 de agosto; "me siguieron visitando, la misma tarde en que salí en libertad llegaron. Querían ver si estaba en la casa"; "una vez que fueron (noviembre de 1976), me atajan en la calle y me hicieron firmar y escribir un texto de una declaración en que decía que no había sido detenido, que no era PC y que no conocía a Pedro Jara Alegría".

            Conjuntamente a las acciones judiciales, la Sra. Zúñiga recurrió a múltiples autoridades del Gobierno Militar entre los que se puede mencionar al Ministro del Interior, al Ministro de Justicia, al Ministro de Relaciones Interiores, al General Pinochet y al Consejero de Estado, Guillermo Medina. Y realizó denuncias a gobiernos extranjeros y a organismos internacionales encargados de velar por el respeto de los derechos humanos y/o de los trabajadores, como a Naciones Unidas (ONU), a la Organización de Estados Americanos (OEA), a Amnistía Internacional, a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y a la Comisión Internacional de Juristas. A pesar de todo ello, Pedro Silva Bustos continúa en calidad de detenido desaparecido.

 

 


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

Si posee cualquier información sobre este caso,  nuevas o mejores imágenes, relatos, testimonios, etc., escribanos a info@memoriaviva.com

 
  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos - Londres © 1996 - 2015