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HECTOR RICARDO PINCHEIRA NUÑEZ

 

Rut                   :            Sin información

F.Nacim.            :            09-11-44, 28 años de edad a la fecha de su detención

Domicilio            :            Portugal 48, Depto 211, Santiago

E.Civil              :            Casado, 1 hijo póstumo

Actividad            :            Estudiante de Medicina, Universidad de Chile, Santiago

C.Repres.            :            Asesor de la Presidencia de la República. Militante del Partido Socialista

F.Detenc.            :            11 de septiembre de 1973

 

                                                                   

SITUACION REPRESIVA

            Héctor Ricardo Pincheira Núñez, casado, un hijo, estudiante de Medicina de la Universidad de Chile, militante del Partido Socialista, asesor del Presidente de la República, don Salvador Allende G., fue detenido el 11 de septiembre de 1973 al salir del Palacio de La Moneda formando parte del último grupo de personas que se encontraban en dicha sede de gobierno. Fue conducido al Regimiento Tacna donde permaneció hasta el 13 de septiembre, fecha en que fue conducido en un camión militar con destino desconocido y hasta hoy permanece en calidad de detenido desaparecido.

            Ricardo Pincheira estaba terminando sus estudios de medicina y trabajaba en materias de seguridad en relación con Eduardo Paredes, quien hasta hacía poco tiempo se había desempeñado como Director de Investigaciones. En asuntos de seguridad actuaba como asesor del Presidente Salvador Allende. Además, Pincheira era dirigente del Partido Socialista y el 11 de septiembre, junto al ex senador Adonis Sepúlveda se dirigió a una reunión del Comité Central que se realizó en la empresa ELECMETAL a las 7:00 horas de la mañana para analizar y adoptar resoluciones a raíz del Golpe Militar que se estaba desarrollando. Allí se acordó que el dirigente Hernán del Canto y Héctor Pincheira fueran a La Moneda. Después de entrevistarse con el Presidente Allende, Hernán del Canto se retiró, permaneciendo en el Palacio, Ricardo Pincheira, quien señaló en ese momento que su obligación era quedarse.

            La Moneda fue asaltada por fuerzas de Infantería y de tanques del Ejército a las que se sumaron más tarde efectivos de Carabineros. A las 11 de la mañana comenzó el bombardeo de parte de la Fuerza Aérea de Chile que destruyó gran parte del inmueble.

            Los miembros de la Guardia Presidencial, y otras personas, permanecieron en el Palacio hasta que recibieron la orden del Presidente Salvador Allende de salir, lo que se hizo por la puerta de calle Morandé 80 del Palacio de La Moneda, allí fueron encañonados y golpeados por los Militares quienes les ordenaron tenderse en el suelo con las manos en la nuca, estando permanentemente amenazados, incluso de ser aplastados por un tanque que se dirigió hacia ese lugar.

            Otras personas vinculadas a la Guardia de Seguridad Presidencial, más comúnmente conocidos como GAP que no alcanzaron a entrar en La Moneda y que fueron detenidos en sus proximidades por Carabineros e ingresados en el local de la Intendencia de Santiago son entre otros: Gonzalo Jorquera Leyton, Williams Osvaldo Ramírez Barría, y Domingo Blanco Tarrés, quienes formaban parte de un grupo de aproximadamente 13 personas alguno de los cuales fueron posteriormente ejecutados, en tanto que el resto permanece hasta hoy desaparecido, de unos pocos se desconoce sus identidades. A las 18:00 horas aproximadamente los prisioneros fueron conducidos a en dos vehículos militares al Regimiento Tacna, ubicado a unas 12 cuadras del Palacio de La Moneda.

            Los sobrevivientes de estos acontecimientos han brindado la información que permite reconstruir estos hechos: los prisioneros debieron permanecer en el mencionado Regimiento hasta el 13 de septiembre. Mientras estuvieron detenidos en ese regimiento fueron obligados a permanecer tendidos, con los brazos sobre la nuca o de pie con los brazos en alto. Durante casi 48 horas debieron permanecer en posiciones dolorosas, en terreno áspero o de huevillo, siendo pisoteados por los militares que corrían sobre ellos y que los golpeaban con las culatas de sus armas o les proferían heridas con sus yataganes, con la permanente vigilancia de guardias armados de ametralladoras, quienes los amenazaban y solicitaban a los Oficiales ejecutarlos de inmediato. Posteriormente permanecieron en un sector denominado de los boxes o antiguas caballerizas; desde allí los prisioneros eran llevados a una oficina ubicada en el segundo piso del Regimiento, donde eran torturados e interrogados por personal del Servicio de Inteligencia Militar, SIM; luego de ello los regresaban en malas condiciones físicas a reunirse con los otros prisioneros y a continuar en las posiciones dolorosas que les asignaban. Cada cambio de guardia comenzaba con una golpiza a culatazos de los prisioneros.

            Estos prisioneros eran 49 personas. De ellas se ordenó liberar el día 12 de septiembre de 1973 a los 17 funcionarios de Investigaciones que integraban el equipo de protección presidencial y se separó a algunos otros prisioneros. Finalmente quedaron como prisioneros un grupo de personas, de las cuales se ha identificado a 21 de ellos: diez asesores del Presidente de la República o funcionarios del gobierno, diez miembros de la Guardia Presidencial y un obrero. Los asesores del Presidente eran Jaime Barrios Meza, asesor presidencial y Gerente General del Banco Central de Chile; Sergio Contreras, relacionador público de la Intendencia y periodista; Daniel Escobar Cruz, Jefe del Gabinete del Subsecretario del Interior; Enrique Huerta Corvalán, Intendente de Palacio; Claudio Jimeno Grendi, sociólogo, asesor presidencial; Eduardo Paredes Barrientos, médico, asesor presidencial y ex Director de Investigaciones; Enrique París Roa, médico psiquiatra, asesor presidencial y miembro de Consejo Superior de la Universidad de Chile; Héctor Ricardo Pincheira Núñez, egresado de medicina, asesor presidencial y Arsenio Poupin Oissel, abogado, Subsecretario General de Gobierno y asesor presidencial y George Max Klein Pipper, médico psiquiatra, asesor Secretaría General de Gobierno. Los miembros de la Guardia Presidencial, que han podido ser identificados son los siguientes: José Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio Murúa, Julio Hernán Moreno Pulgar, Luis Rodríguez Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia Martínez, Oscar Valladares Caroca y Juan Vargas Contreras. Además estaba el obrero Oscar Luis Avilés Jofré, quien había concurrido a La Moneda en apoyo al Gobierno.

            Alrededor de las 14:00 horas del día 13 de septiembre de 1973 estos prisioneros, amarrados de pies y manos fueron arrojados en un camión militar, unos encima de los otros y fueron conducidos fuera del Regimiento con destino desconocido. Sin embargo, uno de los que logró salir con vida y ha contribuido a reconstruir estos hechos, es Juan Bautista Osses Beltrán, quien fue llevado detenido al Regimiento Tacna, pero fue incorporado a otro grupo de prisioneros, lo que le permitió salir con vida después de estar en prisión en el Estadio Chile y en el Estadio Nacional.

            Osses señala en su extensa declaración que un grupo de 13 miembros de la Guardia Presidencial acompañó a Allende a La Moneda y fue detenido en su interior. Posteriormente, junto con los demás prisioneros fue conducido al Regimiento Tacna y allí fueron informados que serían fusilados a las 12:00 horas de la noche, después que el fusilamiento sería a las 3:00 horas y más adelante, se señaló a las 6:00 horas. Osses ha reconocido que entre los detenidos en el Regimiento Tacna se encontraban Héctor Daniel Urrutia, Daniel Gutiérrez, Enrique Huerta, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio, Julio Moreno, Eduardo Paredes, Enrique París, Georges Klein, Héctor Pincheira, Arsenio Poupin, Luis Rodríguez Riquelme y Oscar Valladares.

            El testigo fue sacado del Regimiento Tacna en la madrugada del día 13 de septiembre de 1973 y conducido junto a otros detenidos al Estadio Chile.

            Beatriz Celsa Parrau Tejos, quien estuvo detenida en el Regimiento Tacna, es quien ha podido brindar algunos antecedentes importantes. Ella estaba en INDUMETAL donde atendía a un herido en su calidad de enfermera. A las 18:00 horas del 11 de septiembre esta empresa fue ocupada por Carabineros y todos los que allí estaban quedaron detenidos y fueron conducidos a una Comisaría y el mismo día, trasladados al Regimiento Tacna. Allí supo que estaban detenidos los que habían sido apresados en La Moneda y a pesar de estar separada de ese grupo, tuvo la oportunidad de verlos cuando iban al baño o cuando eran conducidos a los interrogatorios. Allí vio a varios médicos, que conocía por sus actividades profesionales y a dirigentes del gobierno. También observó a numerosos grupos de otros prisioneros que ingresaban o salían.

            Reconoció a Ricardo Pincheira, a quien conocía por sus trabajos conectados a los del doctor Eduardo Paredes.

            El detective Quintín Romero, quien estuvo prisionero hasta el 12 de septiembre en el Regimiento Tacna, en el grupo de detenidos de La Moneda, recuerda los nombres de varios de los prisioneros y menciona al doctor Ricardo Pincheira, a quien conocían en Investigaciones como Máximo.

            Por su parte, el Jefe de Investigaciones en La Moneda, el detective Juan Seoane declaró que entre los detenidos en el Regimiento Tacna recuerda a Ricardo Pincheira.

            El 13 de septiembre, a mediodía, a través de las rendijas del galpón en que estaban encerradas unas 90 mujeres, Celsa Parrau pudo ver salir un camión del Regimiento llevando bultos que parecían cuerpos humanos. Cuando las sacaron del mencionado galpón, a las 14:30 horas, observó que ya no estaban los prisioneros de La Moneda. El Jefe de Investigaciones en La Moneda, el detective Juan Seoane, permaneció entre los detenidos de La Moneda hasta después del mediodía del 13 de septiembre, momento en que pudo presenciar como se llevaban a los prisioneros en el camión militar.

            Según testimonios de los sobrevivientes, ellos escucharon de los militares que participaron en la operación, que los habían llevado a los campos militares de Peldehue, ubicados en Colina, donde habrían sido fusilados e inhumados.

            Un soldado del Regimiento Tacna, que pudo presenciar parte de los hechos, relata que los prisioneros fueron amarrados con alambre y lanzados a un camión Pegaso del Ejército que integró un convoy que salió del cuartel a las 14:00 horas aproximadamente, mientras se ordenaba a todos los conscriptos permanecer en sus cuadras y no transitar por los patios. En la tarde regresó el contingente que había formado parte del convoy y se corrió la voz entre los militares que los prisioneros habían sido conducidos al predio que el Regimiento Tacna tiene en los campos militares de Peldehue, en Colina, allí habrían sido ultimados frente a un hoyo o fosa, de un diámetro de unos cinco a seis metros y de varios metros de profundidad, que existía a poca distancia de la vivienda empleada por el personal de guardia del predio. Los prisioneros fueron colocados en grupos de a cuatro al borde de la fosa y se les disparaba. Una vez ejecutados y arrojados al fondo del foso, los uniformados lanzaron granadas en su interior y así continuaron las ejecuciones de cuatro en cuatro. El soldado agrega que le correspondió ir al predio mencionado a fines de septiembre de 1973 y encontró la citada fosa tapada. Allí le confirmaron que se había enterrado a los ejecutados en ese lugar y que estos eran 26 ó 27, los que antes de ser asesinados gritaron consignas políticas alusivas al Gobierno de la Unidad Popular.

            De la relación del afectado con Blanca Lina Sepúlveda Espinoza, quien debió asilarse en la Embajada de Colombia, nació en el mes de noviembre de 1973 un hijo póstumo de Ricardo Pincheira.

            Pincheira siguió el destino del grupo de las personas desaparecidas el 13 de septiembre desde el Regimiento Tacna, las que fueron ejecutadas al margen de todo proceso legal.

            Sin embargo, esta matanza de prisioneros no ha sido jamás reconocida oficialmente ni se han entregado los cadáveres, y las personas mencionadas, entre ellos, Héctor Ricardo Pincheira Núñez, se encuentran desaparecidas desde el 13 de septiembre de 1973.

 

 

GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS

            El destino de Ricardo Pincheira Núñez sólo ha podido ser investigado después de muchos años, dado que los testigos por razones de seguridad debieron asilarse. En estas condiciones sólo el 29 de noviembre de 1990 pudo presentarse una denuncia por presunta desgracia en el Quinto Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Santiago rol 126465-6. En esta denuncia se solicitó se oficiara al Ministerio de Relaciones Exteriores, al Ministerio del Interior, a Policía Internacional orden de investigar. La causa se encuentra actualmente en tramitación, en estado de sumario.

            Los padres de Ricardo Pincheira sólo pudieron completar los antecedentes respecto de la detención y desaparición de su hijo muchos años después de ocurridos los hechos. Realizaron innumerables gestiones para dar con su paradero incluyendo un viaje al extranjero, dado que allí había personas que tenían informaciones sobre el afectado.


 


Primera Linea

4 de Abril 2002

Corresponden a detenidos desaparecidos de La Moneda

La ministra en visita Amanda Valdovinos, a cargo de verificar información de la Mesa de Diálogo sobre la ubicación de los restos de unos 20 detenidos desaparecidos al interior del Regimiento Justo Arteaga, de Colina, descubrió el lugar exacto donde fueron inhumados clandestinamente los cuerpos tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Una fuente exclusiva confirmó a La Voz que los restos están en un pozo de 15 metros de profundidad.
En enero pasado, los trabajos de excavación en el terreno -que fue donado por la Iglesia Católica al Ejército para prácticas de guerra antes del golpe militar- se concentraron en una fosa de 15 por 13 metros, desde donde se han extraído, hasta la fecha, más de 400 fragmentos óseos esparcidos en una profundidad de cerca de tres metros.
Sin embargo, los estudios del suelo realizados por un botánico y por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) permitieron precisar que los fragmentos corresponden a los restos dejados por la remoción de las osamentas a finales de la década del '70. La precisión de los especialistas es tal, que se determinó que, por su ubicación fueron arrastrados desde uno de los extremos del sitio de excavación mediante el uso de una máquina retroexcavadora, cuyas características, (marca, modelo y propiedad) están acreditadas en el proceso.

Pozo equivalente a seis pisos
Los fragmentos, entre los que se cuentan cráneos, falanges, vértebras, dientes y arcadas, provienen de un pozo de unos cinco metros de diámetro y unos 15 metros de profundidad -equivalente a un edificio de seis pisos- donde fueron arrojados los cuerpos, una vez fusilados los detenidos y dinamitados (mediante granadas) en su interior. En los próximos días, las excavaciones se concentrarán en ese lugar y no se descarta que se verifiquen hallazgos de gran magnitud de osamentas.
Hasta el momento, con las recolecciones efectuadas, el Servicio Médico Legal ha podido aproximar en una decena las personas cuyos restos estaban en el lugar. Sin embargo, con las piezas dentales y los antecedentes con que cuenta el proceso se han podido confirmar cinco identidades, que sólo serán oficializadas una vez agotadas las diligencias.
Los familiares de las presuntas víctimas han sido informadas periódicamente por la jueza Valdovinos El último informe entregado por la ministra a la Corte Suprema confirma, además, los errores en el informe entregado por el Ejército a la Mesa de Diálogo, ya que el lugar ha sido localizado gracias a testimonios de lugareños y ex uniformados que se han acercado voluntariamente al tribunal. Todos los antecedentes reunidos por la ministra Amanda Valdovinos serán derivados a los tribunales del Crimen o militares que correspondan para determinar a los responsables de los homicidios y las inhumaciones y exhumaciones ilegales acreditadas en la investigación.

¿Quiénes son?
Según el Informe Rettig, 21 fueron los detenidos de La Moneda que terminaron trágicamente en Colina. Los asesores del Presidente Allende Eduardo Paredes Barrientos, ex director de Investigaciones; Enrique París Roa, Jaime Barrios Meza, gerente general del Banco Central; Sergio Contreras, Daniel Escobar Cruz, Enrique Huerta Corvalán, Claudio Jimeno Grendi, doctor Georges Klein Pipper, Héctor Pincheira Núñez y Arsenio Poupin Oissel, subsecretario General de Gobierno. Los miembros del GAP José Freire Medina, Daniel Gutiérrez Ayala, Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio Murúa, Julio Moreno Pulgar, Luis Rodríguez Riquelme, Jaime Sotelo Ojeda, Julio Tapia Martínez, Héctor Urrutia Molina, Oscar Valladares Caroca, Juan Vargas Contreras y Oscar Luis Avilés Jofré.


El Mercurio

1 de Septiembre 2005

Ministro prescribe caso de remoción de cuerpos de detenidos desaparecidos

El ministro Juan Eduardo Fuentes encargado de investigar la remoción de cuerpos desde el Regimiento Peldehue en 1978 prescribió la acción judicial en contra de miembros en retiro del Ejército, por considerar que no están conectados con el delito principal de la causa, el secuestro permanente.

La decisión del juez se aplicó en el caso ocurrido en 1978 con los cuerpos de los ex asesores del Presidente Salvador Allende que fueron detenidos en el Palacio de La Moneda el 11 de septiembre de 1973.

Según informó radio Cooperativa, el dictamen deja sin efecto los procesamientos que pesaban sobre los suboficiales en retiro Fernando Remigio Burgos Díaz, Sergio Antonio Medina Salazar, Isidro Custodio Durán Muñoz y el oficial retirado José Jaime Darrigrandi Marques.

El fallo sostiene que el hecho constituye una infracción al artículo 144 del Código Sanitario y no tiene el carácter de "crimen o delito de lesa humanidad".

Los procesamientos dejados sin efecto correspondían a la presunta remoción de los restos del ex gerente del Banco Central Jaime Barrios Meza, el intendente de Palacio Enrique Huerta Corvalán; el dirigente del PS Claudio Jimeno Grendi; el dirigente comunista Georges Klein Pipper; el ex subsecretario general de Gobierno Arsenio Poupin Oissel y del ex jefe de gabinete de la Subsecretaría del Interior Daniel Escobar Cruz.

A ellos se suman, de Oscar Lagos Ríos, Juan Montiglio Murúa, Julio Moreno Pulgar, Julio Tapia Martínez, Oscar Valladares y Juan Vargas Contreras, todos miembros del Grupo de Amigos del Presidente y militantes del Partido Socialista.


El Mercurio

20 de Marzo 2009

Corte aprueba ampliación de extradición de general (r) Joaquín Ramírez Pineda

El comandante del Regimiento Tacna en 1973 está procesado en Chile por los secuestros calificados en el denominado caso Palacio de La Moneda.

La Corte Suprema amplió la solicitud de extradición a Argentina de Luis Joaquín Ramírez Pineda, comandante del Regimiento Tacna en 1973, quien se encuentra detenido en Buenos Aires.

Ramírez Pineda está procesado en nuestro país por el ministro Juan Eduardo Fuentes Belmar en la investigación por secuestros calificados en el denominado caso Palacio de La Moneda.

En fallo unánime, los ministros de la Segunda Sala Nibaldo Segura, Rubén Ballesteros, Jaime Rodríguez, Hugo Dolmestch y Carlos Künsemüller, acogieron la solicitud planteada por el ministro Fuentes Belmar en el caso de 9 víctimas que se encuentran desaparecidas desde el 11 de septiembre de 1973.

Se trata de Jaime Gilson Sotelo Ojeda, Sergio Contreras, Héctor Ricardo Pincheira Núñez, José Freire Medina, Juan Eduardo Paredes Barrientos, Egidio Enrique Paris Roa, Manuel Ramón Castro Zamorano, Daniel Antonio Gutiérrez Ayala y Fernando Rodríguez Riquelme.

En 2003, la Corte Suprema decidió remitir una solicitud de extradición del procesado por los casos de secuestro de Jaime Antonio Barrios Meza, Daniel Francisco Escobar Cruz, Enrique Lelio Huerta Corvalán, Claudio Raúl Jimeno Grendi, Jorge Klein Pipper, Óscar Reinaldo Lagos Ríos, Juan José Montiglio Murúa, Julio Hernán Moreno Pulgar, Arsenio Poupin Oissel, Julio Fernando Tapia Martínez, Óscar Enrique Valladares Caroca y Juan Alejandro Vargas Contreras, también ocurridos a partir de 1973 en el Palacio de la Moneda.

Los antecedentes de la ampliación de la solicitud de extradición ya fueron remitidos al Ministerio de Relaciones Exteriores para que los remita a Argentina a su tramitación en ese país.


La Nación

26 de Enero 2010

Fueron identificados 11 asesores de Salvador Allende asesinados en Peldehue: Las otras huellas de La Moneda

La confirmación de identidades la hizo la Unidad de Derechos Humanos del Servicio Médico Legal con apoyo de un laboratorio genético austríaco. Ellos sufrieron una doble muerte: las balas de la metralla y el desentierro para desaparecer en el mar.
Fueron identificados 11 asesores de Salvador Allende asesinados en Peldehue: Las otras huellas de La Moneda
El 11 de septiembre de 1973 en La Moneda y alrededores fueron arrestados cerca de 40 personas, la mayoría de ellos asesores y GAP de Allende.
Los restos de 11 detenidos desaparecidos arrestados el día del golpe militar en el Palacio de La Moneda, fueron definitivamente identificados por el Servicio Médico Legal con la colaboración del laboratorio de genética de Innsbruck en Austria.
La información fue entregada ayer a los familiares por el director del SML, doctor Patricio Bustos, quien previamente había entregado los informes al juez Juan Fuentes Belmar que instruye la causa por los desaparecidos de La Moneda.
Las identidades corresponden a Enrique Paris Roa, 40 años al momento de su detención; Héctor Pincheira Núñez, (28); Óscar Lagos Ríos (21); Julio Moreno Pulgar (24), Julio Tapia Martínez (24), Héctor Urrutia Molina (22), Juan Vargas Contreras (23), Óscar Avilés Jofré (28), Jaime Sotelo Ojeda (33), Manuel Castro Zamorano (23) y Luis Rodríguez Riquelme.
De esta lista, Paris y Pincheira eran asesores del Presidente Salvador Allende y el resto eran integrantes de la seguridad personal (GAP) del Mandatario. Las identidades de Lagos, Moreno, Tapia y Vargas, aparecieron como “lanzados al mar” en el informe sobre el destino final de 200 detenidos desaparecidos que entregó el Ejército en enero de 2001, luego de la mesa de diálogo de derechos humanos realizada en 2000.
“A pesar del paso del tiempo, de las limitaciones tecnológicas y de los obstáculos que pusieron los ejecutores de estos hechos, hemos logrado con el equipo multidisciplinario de la Unidad de Derechos Humanos de nuestro servicio, avanzar en el proceso de identificación de víctimas de la dictadura con metodología muy acuciosa en el área de la Arqueología, la Antropología, como también de los laboratorios extranjeros acreditados para la extracción de ADN, obteniendo resultados positivos”, dijo el doctor Patricio Bustos.
El 11 de septiembre de 1973 en La Moneda y alrededores fueron arrestados cerca de 40 personas, la mayoría de ellos asesores y GAP de Allende. Los detenidos fueron llevados al regimiento Tacna y dos días después sacaron a unos 20 de ellos en dos camiones, los condujeron al campo de entrenamiento de Peldehue, al norte de Santiago, y los mataron disparándoles con ametralladora. Comandante del Tacna era entonces el coronel Joaquín Ramírez Pineda.
Quienes recibieron a los detenidos en Peldehue para supervisar que efectivamente los eliminaran, fueron el mayor Pedro Espinoza Bravo, quien después integró la Caravana de la Muerte y la DINA, y el teniente Julio Vandorsee Cerda.
El entonces subteniente del Tacna Jorge Iván Herrera López manejó la ametralladora matándolos de a uno en uno, como lo contó a La Nación Domingo en diciembre de 2002. Los cuerpos fueron arrojados a un pozo seco de unos 10 metros de profundidad que luego dinamitaron para cubrir los cadáveres.
EL DESENTIERRO
Cerca de la Navidad de 1978, un destacamento del Tacna que ahora comandaba el coronel Hernán Canales Varas, ubicó el pozo y desenterró los cuerpos para ensacarlos y lanzarlos al mar a bordo de un helicóptero Puma del Comando de Aviación del Ejército, entonces a cargo del coronel Fernando Darrigrandi Márquez.

El desentierro formó parte de la llamada Operación Retiro de Televisores que se desarrolló por todo el país para desenterrar los cuerpos de los prisioneros asesinados sepultados en fosas clandestinas, y lanzarlos al mar o incinerarlos como ocurrió en algunos regimientos del sur. La orden la impartió el dictador Augusto Pinochet a través de un criptograma de la Comandancia en Jefe del Ejército enviada a todos los regimientos del país a fines de 1978.
En el verano de 2001, la jueza Amanda Valdovinos inspeccionó el lugar en Peldehue y halló el pozo desde donde desenterraron los cuerpos. Desde allí se extrajeron cerca de 500 piezas óseas que quedaron del desentierro realizado con una retroexcavadora.
La información había sido aportada bajo reserva de identidad en la referida mesa de diálogo, sin embargo no correspondió al sitio donde finalmente se encontraron los restos.
Por el desentierro fueron condenados nueve oficiales y suboficiales (R) sólo a 270 días de prisión cada uno, con libertad vigilada.
El proceso por los crímenes de los desaparecidos de La Moneda sigue abierto y por el están procesados, entre otros, el mismo Pedro Espinoza, Ramírez Pineda, Jorge Iván Herrera, el general (R) Herman Brady, quien era el comandante de la Guarnición Militar de Santiago, y un grupo de suboficiales ya retirados que participaron en el traslado de los prisioneros a Peldehue y que luego también formaron parte del equipo que desenterró los cuerpos. Algunos de ellos son Eliseo Cornejo, Bernardo Soto, Teobaldo Mendoza y Juan Riquelme Silva.


G80.cl

02 de Septiembre 2010

RESEÑA DE ''MÁXIMO'' HÉCTOR RICARDO PINCHEIRA NUÑEZ

Habla su hijo y una compañera de su partido

Entre los restos identificados por el Servicio Médico Legal y entregados a sus familiares el 25 de enero, se encontraban los restos de Héctor Ricardo Pincheira Núñez, "Máximo" quién era dirigente del Partido Socialista. El 11 de septiembre del 73, después de asistir a la reunión del Comité Central que se realizó en la empresa ELECMETAL a las 7:00 horas de la mañana para analizar y adoptar resoluciones a raíz del Golpe Militar que se estaba desarrollando, Héctor Pincheira fue a La Moneda. Después de entrevistarse con el Presidente Allende, permaneció en el Palacio, señalando en ese momento que su obligación era quedarse.

CARTA DEL HIJO DE UNO DE LOS HÉROES DE LA MONEDA

Estimados amigos, artistas y colegas

Les escribo para compartir con ustedes un hecho de importancia nacional y de mucho dolor para mi.

Mi padre, Héctor Ricardo Pincheira Núñez, Médico y asesor de Allende, Detenido Desaparecido desde el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973, después del análisis de ADN nuclear realizado, se confirma que fueron encontrados sus restos en el Fuerte Arteaga.

Los detalles son escabrosos, algunos de ustedes conocen la historia, pero finalmente, por duro que sea ésta, es importante descubrir las atrocidades cometidas en dictadura. Es importante hacerlas visible en el panorama político que estamos viviendo.

La información se nos entrego el lunes a los familiares por el equipo investigador de Servicio Médico Legal y el juez Fuentes Belmar. A pesar que a sido publicado en algunos medios, creemos que no ha tenido la cobertura que se merece.

El grupo que estuvo hasta último momento en la Moneda, resistiendo el Golpe, se merece ser tratado como héroes, fue por sus convicciones que permanecieron en la Moneda defendiendo la constitucionalidad.

Como ustedes saben, yo he desarrollado un constante trabajo artístico en relación a esta historia, que también es la mía, de manera velada o explicita, he tratado de hacerla visible, es por esta razón que comparto con ustedes este hecho, si alguno de ustedes cuenta con medios de comunicación, de la índole que sea, se les agradece difundirlo.

Saludos Afectuosos

Máximo Corvalán-Pincheira
 

RESEÑA DE MÁXIMO Y SUS COMPAÑEROS EN MAIL DE CIRCULACIÓN EN LA RED ALLENDISTA

Con mucha emoción he leído, sobre el hallazgo de los restos de "Máximo" y la impactante carta de su hijo, es el dolor y la entereza de todos y cada uno de los chilenos que corrieron la misma suerte bajo la dictadura y los aparatos de tortura y aniquilamiento, esa industria de la muerte, que monto el servicio secreto de Augusto Pinochet..

Se de la entereza y valor, al mantenerse leal a Salvador Allende, en los momentos mas altos y decisivos de la defensa del gobierno de la Unidad Popular en el palacio de La Moneda. Donde mantuvo en alto, la responsabilidad del cargo asignado por el partido socialista, como parte de las funciones de información que asumió en el gobierno. Detenido y trasladado al fatídico Regimiento Tacna, torturado y vejado hasta la saciedad, se que mantuvo gran entereza, ante sus torturadores se que se escucho su voz defendiendo el proceso revolucionario…

Esa actitud, se extendió a todos y cada uno de sus dirigidos quienes combatieron en todas las esferas asignadas: En Tomas Moro, en el Hospital Barros Luco en la zona sur de Santiago, donde un destacamento combatió, junto a la Dirección Central del Partido Socialista (revolucionaria en ese entonces, Nota del editor de G80), con Arnoldo Camus, Exequiel Ponce, entre otros, con los destacamentos militares del partido encabezado por Renato Tata Moreau. Fue el partido socialista y la decisión de parte de la dirección de esa época, que defendieron la dignidad de Chile..

Máximo encabezó los hombres del silencio, varios de ellos cayeron en combate, entre ellos Camilo Concha Carmona, cayó con las armas en la mano en los duros combates de La Legua... hoy desaparecido, no tiene la suerte, su familia de Chillan, como la tiene la familia de Máximo, pero no cabe duda que aparecerá y como todos los caídos reencontrados tendrá un lugar de honor en la historia por el volumen y la estatura de su conducta...


El Ciudadano

 

12 de Noviembre 2010

“Máximo” en el Memorial 37 años después
 

Desde septiembre pasado, en el Memorial al Detenido Desaparecido descansan también los restos de seis héroes de La Moneda recientemente re-identificados por el Servicio Médico Legal. Un homenaje a su memoria se llevó a cabo en esa oportunidad después que los restos de Ricardo Pincheira (“Máximo”, socialista) y del doctor Enrique Paris (militante comunista) hicieran un alto a modo de despedida frente al Monumento al Presidente Salvador Allende. Les acompañaron sus familiares, junto a miembros sobrevivientes del dispositivo de seguridad que protegía al Presidente Salvador Allende(popularmente conocidos como GAP), organizaciones de derechos humanos y militantes de izquierda.
Luego de extensos análisis de ADN a los familiares y a cerca de 500 piezas óseas -fragmentos de cráneo, de extremidades y dientes- encontradas en una fosa militar del Fuerte Arteaga, en Peldehue, las pericias dictaminaron que esos restos correspondían a los siguientes compañeros de La Moneda: Ricardo Pincheira Núñez (Máximo), asesor de la presidencia, 28 años; Enrique Paris Roa, médico y asesor de la presidencia, 40 años; Óscar Avilés Cofré, GAP, 28 años, Manuel Castro Zamorano (Víctor) GAP, 23 años; Jaime Sotelo Ojeda (Carlos) GAP, 33 años; Luis Rodríguez Riquelme (Mauricio), GAP, 26 años.
 

“Máximo”, militante socialista, era el jefe del aparato de seguridad del Presidente Allende, tarea en la que era secundado, entre otros, por Arnoldo Camú, Tati (Beatriz) Allende, y Renato Moreau, y trabajaba en coordinación con otro equipo que conformaba el Centro Nacional de Opinión Pública dirigido por Félix Huerta. Juntos proveían al Presidente de la información necesaria, que tenía el carácter de contrainteligencia, proveída por el equipo de Máximo, y a la que se agregaba el análisis de la información de prensa que era la tarea desarrollada por Huerta. Estos grupos de trabajo se caracterizaban por su lealtad extrema y estrecha cercanía con Salvador Allende, y por los lazos de amistad entre los integrantes.
 

Recuerda Livia Sepúlveda, compañera del socialista: “Después del tancazo del 29 de junio, Máximo entregó al Presidente Allende un completo y detallado informe del trabajo y los contactos de la CIA en el Ejército chileno. El Presidente entregó el dossier al jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército de la época, en presencia de un asombrado Máximo. Me comentó entonces Máximo que él sabía que con eso estaba sellada su suerte, pero él estaría siempre con Allende. De ese incidente da cuenta también el general Pratsen sus memorias”. Continúa Livia: “El formó parte de un grupo de hombres que combatió heroicamente en contra del Golpe del Estado fascista, defendiendo al gobierno constitucional, dando una lección de valor, lealtad y dignidad. Con este acto reflejaron su consecuencia con los compromisos asumidos con el presidente y su pueblo, con el estado de derecho, y con una democracia popular. Los asesores y los miembros del GAP resistieron heroicamente, junto al presidente Salvador Allende, en esas fatídicas horas, entregando sus vidas en la defensa de los sueños y la esperanza de un pueblo que quería un Chile más justo.”
 

MIEMBRO DEL ELN
El mayor de tres hermanos, Ricardo provenía de una familia de ideas demócrata cristianas; su padre, Artidoro Pincheira era alto funcionario de la Contraloría y su madre, Teresa Núñez, había sido directora del Liceo 7 de Niñas. Máximo se ligó a la izquierda cuando estudiaba medicina en la Universidad de Chile, donde junto a Félix Huerta, Jorge Klein y Tati Allende, ingresó al partido socialista. Allí formó también parte del Ejército de Liberación Nacional, que apoyaba a la guerrilla del Ché en Bolivia, fundada por Arnoldo Camú, constituyendo una suerte de fracción al interior del partido socialista. Máximo no vaciló en dejar sus estudios de medicina en 1969, cuando sólo le faltaba hacer la práctica, porque él ya dedicaba toda su energía a apoyar el proceso de cambios que se dinamizaba en Chile, y trabajó como asesor de Allende desde que él asumió la presidencia.
 

Fue detenido el 11 de septiembre de 1973 al salir del Palacio de La Moneda, formando parte del último grupo de personas que se encontraban en la sede de Gobierno. Junto a 20 de los prisioneros, fueron conducidos desde el Regimiento Tacna al fuerte Arteaga en Peldehue, y fusilados uno a uno frente a un pozo seco de 10 metros de profundidad, que luego sería dinamitado. La supervisión de los fusilamientos fue realizada por el mayor (R) Pedro Espinoza Bravo, quien después integró la Caravana de la Muerte y la Dina, y el teniente Julio Vandorsee Cerda. El entonces subteniente del Tacna, Jorge Iván Herrera López manejó la ametralladora. Por los testimonios de los fusileros entregados a la mesa de diálogo, se sabe que todos al ser fusilados conservaron una dignidad que impresionó a sus ejecutores. En 1978, se produjo la llamada “Operación Retiro de Televisores”, que consistió en el desentierro de los cuerpos para luego ser lanzados al mar a bordo de un helicóptero del Ejército. La orden la impartió Augusto Pinochet. Jorge Iván Herrera, el general (R) Herman Brady, entonces comandante de la Guarnición Militar de Santiago, y un grupo de suboficiales ya retirados que formaron parte del equipo que desenterró los cuerpos, están entre los procesados por estos hechos en la causa que instruye el juez Juan Belmar Fuentes.
 

Frente al memorial, Máximo Pincheira Sepúlveda, hijo póstumo de Máximo y nieto de Adonis Sepúlveda, subsecretario del Partido Socialista, ya fallecido, relató su vivencia del día en que por orden judicial, se reconstruyó el fusilamiento:
“El día 13 de septiembre de 2010, a las 11de la mañana, fuimos a la fosa donde estuvieron enterrados bajo tierra alrededor de 20 personas que defendieron heroicamente el Palacio de La Moneda. Sin la suerte de nuestros mediáticos mineros, todos murieron ametrallados, dinamitados y posteriormente arrojados al mar. Pese a esta barbarie y al esfuerzo por hacerlos desaparecer, ellos resurgen de la tierra, dando testimonio de los actos cobardes de la dictadura.
Paradójicamente, el paisaje era muy bello. Pese a lo escalofriante de la fosa de tierra roja, seguramente abierta por las investigaciones que se realizaron, el día estaba muy despejado, el pasto tenía un verde luminoso que no se me borra de la cabeza, los pájaros cantaban ajenos a lo que nos sucedía y desde el lugar era posible ver la columna vertebral de la cordillera. Hacían 37 años exactos, el mismo día, la misma hora y con un día muy soleado, miraron por última vez la cordillera y ese intenso color verde de primavera.
 

Traté de retener todo a mi alrededor. Me concentré en los olores, los colores, los sonidos, las montañas, los objetos, tratando de compartir con mi padre aquel momento y me quedé tranquilo.

Todos murieron con mucha entereza, los veo claramente parados mirando la cordillera, con la cabeza erguida y gritando ideales hoy olvidados; los veo mirando fijamente a los ojos de sus ejecutores, que no pueden olvidar esta intensidad y que aun hoy hace que se revuelquen sin poder dormir.
 

Lo que me tranquiliza, escuchen bien, es que no me siento una víctima. Me siento hijo de un héroe”.
Máximo Pincheira es artista multimedia. Ha expuesto complejas y llamativas instalaciones en espacios como la Décima Bienal de La Habana (2009), en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile (“Utopías de Bolsillo”, 2006), o la Bienal de Shanghai y participado en numerosas exposiciones colectivas en Chile y el mundo. Sus obras desafían la modernidad e interpelan los objetos de consumo y la globalización, con alusiones al pasado reciente apoyadas en nuestra geografía y en su propio dolor.


Esta pagina fue modificada el 01/01/2014

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