Quienes somos ] Boletin ] Busqueda ] Pinochet en Londres ] Centros Detencion ] Complices ] Empresas ] Fallos ] Criminales ] Tortura ] Exilio ] ecomemoria ] Desaparecidos ] Ejecutados ] Testimonios ] English ]

JORGE ROGELIO MARIN ROSSEL

Rut       : 189.854 Iquique

F.Nacim. : 05-07-54, 19 años a la fecha de su detención

Domicilio : 18 de Septiembre 1088, Iquique

E.Civil  : Casado, 2 hijos

Actividad : Técnico Astillero, empleado de la Empresa Portuaria de Chile (EMPORCHI)

C.Repres. : Partido Socialista; dirigente de las Juventudes Socialistas

F.Detenc. : 28 de septiembre de 1973

 

                                                                   

 

SITUACION REPRESIVA

            Jorge Rogelio Marín Rossel, 19 años de edad, casado, técnico astillero, militante socialista, fue detenido el 28 de septiembre de 1973, a las 18:00 horas, por una patrulla militar que lo condujo primero a la VI División de Ejército y después al Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique -donde fue visto por numerosos testigos- desde donde desapareció, el día 29 de septiembre de ese año. Según la información oficial entregada por el Comandante en Jefe de la VI División de Ejército y Jefe de la Zona en Estado de Sitio, General Carlos Forestier Haensgen, Jorge Marín y William Millar Sanhueza (también detenido- desaparecido), se habrían fugado del "lugar donde se les tenía aislados". Posteriormente, las autoridades informaron que en los hechos había muerto el conscripto Pedro Prado. Según antecedentes que obran en la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, en nuevas y reiteradas informaciones, también oficiales, el conscripto aludido fue declarado como muerto en otras circunstancias.

            La patrulla que participó en la aprehensión de la víctima estaba integrada por el Sargento de Ejército Roberto Fuentes Zambrano ("El Guatón Fuentes"), por Santiago Moreno, por el carabinero René Egidio Valdivia y por Suboficial de Ejército Miguel Aguirre ("El Flaco Aguirre", "El Cara de Palo").

            Al 11 de septiembre de 1973 el afectado se encontraba en Santiago, llegando a Iquique el 17 de septiembre de ese mismo año junto a José Sampson Ocaranza (también militante socialista y quien fuera ejecutado el 30 de octubre de 1973 en Pisagua). Ese mismo día, Jorge Marín fue detenido por militares en la localidad de Alto Hospicio, quienes lo condujeron al Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique. También en esta fecha allanaron su domicilio, procediendo los militares a detener a su cónyuge -Salomé Castillo Parraga- y a su hija de 3 meses de edad. Entre estos aprehensores estaba un oficial de apellido Jordano y otro de apellido Sticker. Salomé Castillo fue conducida a la VI División de Ejército en donde el General Forestier le mostró fotos y le preguntó por Freddy Taberna, José Sampson y Rodolfo Fuenzalida (todos ejecutados el 30 de octubre de 1973 en Pisagua). Fue entonces cuando ella vio a su marido arriba de un camión municipal. El le señaló que lo llevaban al Regimiento de Telecomunicaciones.

            Aproximadamente el 20 ó 21 de septiembre de 1973, Jorge Rogelio Marín fue liberado y retornó a su hogar en pésimas condiciones físicas, torturado y golpeado. El 28 de septiembre de 1973, a las 18:00 horas, fue detenido por segunda vez cuando se encontraba en el domicilio de su madre, ubicado en la calle Latorre N°1048 de Iquique. Los efectivos del Ejército, que iban acompañados de civiles, rodearon toda la cuadra y dijeron que el afectado debía acompañarlos para firmar una declaración en la VI División de Ejército. Desde aquí fue trasladado al Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique.

            Al día siguiente, 29 de septiembre de 1973, la familia concurrió a dicho recinto militar, siendo informada por el Comandante de apellido Stix que, en la noche anterior, el afectado y William Millar Sanhueza se habían fugado dando muerte al conscripto Pedro Prado. Ese mismo día, la familia fue recibida por el Capitán Pedro Collao en la VI División de Ejército, quien les reiteró la información de la fuga. El día 30 de septiembre, a la cónyuge le fue devuelta la ropa que Jorge Marín llevaba al momento de ser detenido (pantalón café, vestón gris y zapatos de seguridad). Al expresar ella su sorpresa por la entrega de vestuario de alguien a quien se suponía fugado, los militares le dijeron "seguramente huyó disfrazado".

            El 30 de septiembre de 1973 se transmitió por radio un bando en el que se comunicaba que Jorge Marín y William Millar se habían fugado. El 2 de octubre de 1973, en la prensa de la zona, se publicó la información oficial de la fuga. En el bando N°64 se decía "deténgase con orden de disparar ante el menor intento de resistencia", entregándose los nombres completos y antecedentes de las dos víctimas. Se agregaba "estos dos ciudadanos se fugaron en la noche del 29 de septiembre de 1973, de un lugar de Iquique donde se les tenía aislados por estar comprobado que eran Jefes de Organizaciones paramilitares del Partido Socialista de Iquique".

            Salomé Castillo -cónyuge de la víctima- en declaraciones prestadas ante el Juzgado del Crimen de Pozo Almonte donde se investigó el hallazgo de osamentas en la fosa de Pisagua en agosto de 1990, expuso que había realizado indagatorias personales para tratar de ubicar el cuerpo de su marido, de quien los testigos manifestaron había sido muerto en el interior del Regimiento de Telecomunicaciones. Dijo que en 1973, un panteonero del Cementerio N°3 de Iquique apodado "Lobito", había dicho que "sabía muchas cosas pero que no podía hablarlas". Ella relacionó entonces estas palabras con la desaparición de Jorge Marín y se dirigió a la Administración del Cementerio, donde fue atendida por un funcionario de nombre Carlos cuyos apellidos ignora. Le había llamado la atención que al final de la calle Los Copihues de dicho Cementerio había dos carabineros con un perro parados frente a una tumba. Ella señaló que buscaba la tumba de su abuelo e indicó que ésta podría encontrarse precisamente en el lugar donde estaban los Carabineros. Se le informó que sólo se trataba de un nicho temporal y que su familiar no se encontraba sepultado allí. Se acercó al lugar y vio que el nicho tenía el N°5841 y que estaban escritas las letras "J" y "P".

            Como se mencionaba, Jorge Marín fue visto por numerosos testigos cuando se encontraba recluido en el Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique.

            Mario del Carmen Magne Castillo, quien fuera detenido el 28 de septiembre de 1973 y permaneciera recluido en el Regimiento de Telecomunicaciones, señala que fue ingresado en el sector del Polígono, donde había unos 16 detenidos más, todos con las cabezas dentro de sacos paperos. El Polígono, era un terraplén con murallas bajas, de 20 metros de ancho y 300 de largo, al aire libre. Para los interrogatorios los presos eran trasladados a otro lugar. Después de permanecer por casi dos días en este sector, el testigo y los demás detenidos fueron llevados a las "chancherías", que era una suerte de cantera donde se criaba a los chanchos. Allí vio a Jorge Marín Rossel, a quien tenían con un saco harinero en la cara. Al anochecer lo sacaron de la cantera y Marín no retornó. Agregó el testigo una noche escuchó una balacera al interior del Regimiento habiendo informado los militares que el recinto había sido "atacado por extremistas" y que en los hechos había muerto el conscripto Pedro Padro. El declarante señaló que ellos no percibieron que las balas vinieran de afuera. Entre los interrogadores, Mario Magne reconoció al cabo Aguirre y al Sargento Fuentes, ambos pertenecientes al Servicio de Inteligencia Militar (SIM).

            El 25 de julio de 1990, ante el Juzgado del Crimen de Pozo Almonte, declaró Eugenio Osvaldo Vargas Pacasa. Expuso que fue detenido el 12 de septiembre de 1973, siendo conducido al Campamento de Detenidos de Pisagua, después de haber permanecido durante tres días en el Regimiento de Telecomunicaciones. Posteriormente -posiblemente a fines de septiembre de 1973, no recuerda la fecha exactamente- fue llevado otra vez al Regimiento de Telecomunicaciones. Aquí fue ingresado al "sector de los chanchos", con la cabeza cubierta con un saco papero. Alrededor de las 10:00 horas de la noche, y estando tendido boca abajo en la tierra junto a otros detenidos, el declarante escuchó, a su lado derecho, una voz que decía que escaparan del Regimiento y que él podría guiarlos. Una segunda persona dijo que no, agregando "ese h... es milico". El testigo reconoció en este último a Jorge Marín Rossel. Esa misma madrugada, se efectuaron disparos en el Regimiento, los que, según dijeron los militares, se habían ocasionado porque hubo un intento de fuga. Después de ese día no se volvió a saber ni de Marín Rossel ni de Millar Sanhueza.

            Damián Ernesto Rojas Gallardo también declaró ante el Juzgado del Crimen de Pozo Almonte, el 25 de julio de 1990. Señaló que fue detenido el 28 de septiembre de 1973, siendo conducido al Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique, en donde permaneció alrededor de 15 días, siendo interrogado en cuatro oportunidades, en las que le vendaron la vista, le amarraron las manos y lo golpearon con puños, pies y elementos contundentes. El 31 de septiembre de 1973, como a las 4:00 de la tarde, estaba en el Polígono de Tiro, con la cabeza cubierta con un saco de arpillera. Un Capitán de Ejército, de alrededor de 1.78 metros de estatura, macizo, tez blanca, ojos azules, nariz chica, pelo crespo, le retiró el saco de la cabeza y le convidó un cigarrillo. Acto seguido, le mostró dos cuerpos que se encontraban detrás de un muro que había en el Polígono. Uno de ellos estaba tendido boca abajo, y el otro recostado sobre el muro. El Capitán le preguntó si los conocía, a lo que el testigo respondió que no. Entonces le dio un puntapié en las costillas al que estaba tendido en el suelo, sin que el declarante notara reacción alguna de parte de éste. Después, el Capitán sacó de su guerrera un montón de carnets de identidad y buscó uno que correspondía a Jorge Marín Rossel (el testigo así pudo comprobarlo) y otro que era de William Millar, "éste era el Gringo", dijo el Oficial. El declarante supuso que ambos estaban muertos.

            Esa misma noche, lo llevaron a la parte llamada "chanchería". Hacia la madrugada ocurrieron unos disparos dentro del Regimiento. Los militares explicaron que se había tratado de un grupo de civiles armados que habían intentado rescatar a los presos políticos y que en estos hechos habían caído Jorge Marín y William Millar, además de un soldado llamado Pedro Prado.

            Manuel Guillermo Jiménez Méndez, también ante el Juzgado del Crimen de Pozo Almonte, el 25 de julio de 1990, testimonió que había sido detenido el 28 de septiembre de 1973 y llevado al Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique, en donde permaneció hasta el 15 de octubre de ese año, siendo violentamente torturado y golpeado, incluso le introdujeron un palo de escoba por el ano. Los interrogadores eran dos sujetos que andaban de civil, conocidos como "El Guatón Fuentes" y Aguirre.

            El declarante señaló que, entre el 28 y el 30 de septiembre de 1973, junto a unos quince detenidos más, fue llevado al denominado sector de los chanchos, "ubicado en una especie de cantera que existía dentro del Regimiento. Entre la trama del saco de arpillera que tenía puesto en la cabeza, vio que de un jeep bajaron a Jorge Marín. Este venía con un saco blanco en la cabeza, esposado, con bototos color café de seguridad, pantalón plomo y vestón café. Tendidos boca abajo en el suelo, Marín quedó junto a un detenido de apellido Palominos, al que le contó que Millar estaba muy mal. Jorge Marín, por su parte, se veía muy golpeado. Como a las 06:00 de la tarde llegó un Teniente que se llevó a Marín en dirección a los edificios del Regimiento. En la noche se sintieron disparos dentro del Regimiento. Al día siguiente se comentaba que el baleo se había suscitado porque los militares habían detectado el intento de fuga de Marín y Millar, cuestión que, según el testigo, nadie creyó.

            El 26 de julio de 1990, compareció ante el Tribunal ya mencionado, Luis Alberto Tapia Hidalgo, el que dijo haber sido detenido el 28 de septiembre de 1973 y recluido en el Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique, en donde permaneció hasta el 26 de octubre de 1973, fecha en que fue trasladado a Pisagua. En el Regimiento, junto a unas doce personas más, fue dejado en la cancha del Polígono, todos ellos con la cabeza cubierta con un saco papero. Allí fue interrogado en tres oportunidades por "el Guatón Fuentes" y un tal Aguirre, miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), los que procedían a golpearlo. Una noche fue llevado hasta el final del Polígono, en donde habían cavado una fosa. Lo obligaron a arrodillarse y un Oficial le colocó una pistola en la nuca, gatillándola y diciéndole "hasta aquí no más te llega la vida". Esa misma noche se produjo un tiroteo en el Regimiento, a raíz de que, según lo dijeron los militares, habían pretendido asaltar el Regimiento para rescatar a los presos políticos, informando que Marín y Millar -a quienes el testigo había visto recluidos en ese recinto militar- se habían fugado en dirección al Cementerio N°3.

            El testigo Carlos Aldo Valdivieso Martínez señaló ante el Juzgado de Pozo Almonte, que había sido detenido el 18 de septiembre de 1973 y llevado al Regimiento de Telecomunicaciones. Aquí le pusieron un saco en la cabeza y le ordenaron tenderse en el suelo, boca abajo, a los pies de una muralla que colinda con el Cementerio, permaneciendo así durante cuatro días, sin recibir alimentos. La primera noche, lo llevaron a un cerro, lo desnudaron por completo y lo golpearon violentamente. Testificó que en una oportunidad hubo un baleo en el Regimiento y aunque él no vio ni a Marín ni a Millar, se enteró que ambos habían sido muertos en esa oportunidad.

            El 7 de agosto de 1990, declaró ante el Tribunal de Pozo Almonte, Juan Segundo Hervas Espíndola, quien dijo que había sido detenido el 14 de septiembre de 1973 por Carabineros y conducido a la Comisaría de Iquique, siendo flagelado por el Carabinero Blas Barraza. Al cabo de cuatro días, lo condujeron al Regimiento de Telecomunicaciones, en donde permaneció por tres meses, hasta el 20 de diciembre de 1973. Fue interrogado y torturado en dieciocho oportunidades reconociendo en sus interrogadores, entre otros, a Blas Barraza, y a un militar de apellido Aguirre, el que en ese entonces era Jefe del SIM. El declarante sufrió golpes de todo tipo, aplicación de corriente eléctrica, fue colgado en el baño del Regimiento. Recuerda que el 28 de septiembre de 1973, como a las 17:00 horas, vio que traían desde la calle a Marín y a Millar, escoltados por el Carabinero Blas Barraza y por el militar conocido como "el Guatón Fuentes". Los introdujeron al mismo baño en que el testigo había sido flagelado. Poco después, Juan Segundo Hervas fue llevado nuevamente al baño y allí vio a ambos afectados muy golpeados y prácticamente aturdidos.

            El 29 de septiembre en la noche, se produjo una balacera en el Regimiento y no se volvió a saber ni de Marín ni de Millar, escuchando que los militares decían que éstos habían intentado fugarse, razón por la que debieron darles muerte.

            Por su parte, Pedro Antonio Corrales Altura expuso en el Juzgado de Pozo Almonte, el 7 de agosto de 1990, que el 29 de septiembre de 1973 fue recluido en el Regimiento de Telecomunicaciones, en donde fue interrogado por un militar de apellido Aguirre. A la madrugada siguiente -no recuerda exactamente la fecha- se produjo la balacera en el Regimiento, en el que, según se dijo, habría muerto el soldado Pedro Prado. Después se les informó que también habían sido muertos Marín y Millar, por intento de fuga.

            En agosto de 1975, la madre de la víctima, Petronila Rossel, fue detenida en su domicilio por civiles del SIM y conducida a un recinto de interrogatorio. Permaneció allí durante 8 horas, siendo torturada, al cabo de las cuales se le dejó en libertad ordenándosele trasladarse a Tocopilla en un plazo no mayor a los dos días, en cuya Comisaría de Carabineros debía presentarse. Sólo en 1978 pudo retornar ella a su hogar de Iquique.

           

 

GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS

            En diciembre de 1986, ante el 4° Juzgado del Crimen de Iquique, se interpuso una querella criminal por los delitos de secuestro y homicidio calificado cometidos en las personas de William Robert Millar Sanhueza y de Jorge Rogelio Marín Rossel, la que fue rolada con el N°1724-86. En escritos posteriores se señaló al Tribunal que el interrogador del Regimiento de Telecomunicaciones conocido como "El Flaco Aguirre" o "El Cara de Palo" era el Suboficial de Ejército Miguel Aguirre, quien se había desempeñado en el Departamento 2° del Cuartel General de la VI División de Ejército y quien a 1990 se encontraba en retiro y trabajando en un establecimiento comercial de Iquique. En cuanto al "Guatón Fuentes", se trataba de Roberto Fuentes Zambrano, funcionario del Ejército en retiro y que había desempeñado labores de seguridad en la Intendencia Regional de Antofagasta. Se agregaba también que se había ubicado a la viuda del sepulturero "Lobito", cuyo nombre era Freddy Mario Lobos Urquiola. Por último se solicitó al tribunal que se investigara la información que obtuvo en 1973 la cónyuge de Jorge Marín en relación a que los cuerpos de Marín Rossel y Millar Sanhueza se encontrarían ubicados en el Cementerio N°3 de Iquique en la calle Los Copihues sepultura N°5841, en cuyo nicho se encontraría una inscripción con dos letras "J" y "P". No hay mayores antecedentes sobre ésta y las otras diligencias solicitadas en la tramitación de la querella.

            A pesar de los numerosos testimonios que declaran que Jorge Marín Rossel y William Millar habrían sido muertos en el interior del Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique, sus muertes no han sido reconocidas y sus familias continúan esperando una respuesta cierta de la suerte corrida por ellos.

 


Actualidad:

TERCERA- 14 Abril 2000
Orden de arresto contra un ministro de Defensa de Pinochet
El general chileno retirado Carlos Forestier, que llegó a ser ministro de Defensa durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), fue procesado ayer junto a otras dos personas -el ex fiscal militar Mario Acuña y un tercer uniformado cuya identidad se mantiene en reserva-, por la ejecución de diez personas en el campo de prisioneros de Pisagua y en la ciudad de Iquique, a finales de 1973. La resolución fue adoptada por el juez especial Juan Guzmán, quien tiene a su cargo la investigación de las querellas contra Pinochet. Guzmán también dictó orden de arresto contra Forestier.
En la misma resolución -dictada a cinco días de que el pleno de la Corte de Apelaciones inicie el desafuero contra Pinochet-, el juez Guzmán sometió a proceso por el mismo delito al ex fiscal militar, Mario Acuña Riquelme, y al suboficial Miguel Chile Aguirre Alvarez. Forestier deberá cumplir prisión preventiva en un recinto militar. Hasta el momento, en la causa que sustancia Guzmán se han dictado 11 procesamientos y Forestier es el tercer general (R) procesado en el caso,ya que el año pasado encausó al general (R) Sergio Arellano Stark, por la llamada Caravana de la Muerte y al ex director de la Dina, general (R) Manuel Contreras Sepúlveda, por el secuestro calificado del ex gerente general de Cobrechuqui, David Silbermann El auto de procesamiento contra Forestier se basa en las desapariciones ocurridas en Pisagua de Freddy Taberna Gallegos, Jorge Marín Rossel,Marcelino Lamas Largo, Francisco Jiménez Vidal, William Millar Sanhueza,Michel Nasch Sáez, Nolberto Cañas Cañas, José Sampson Ocaranza, Juan Antonio Ruz Díaz y Rodolfo Fuenzalida Fernández.



Yahoo! - 20 de abril de 2000
Dos nuevas querellas contra Pinochet por la desaparición de líderes socialistas
Augusto Pinochet se enfrenta a dos nuevas querellas por la desaparición de Juan Ruz Díaz, Willian Millar y Jorge Marín, dirigentes del Partido Socialista durante la dictadura chilena. Desde que Pinochet regresó a Chile se han presentado 86 querellas por los crímenes acacecidos a lo largo de 17 años de dictadura. El Colegio Médico también se ha querellado contra el ex dictador por el asesinato y desaparición de 19 médicos duante el régimen militar. El pasado viernes, Pinochet fue acusado de la desaparición del médico ecuatoriano José Félix García Franco, primera víctima extranjera de la represión cuyo caso llega a los tribunales chilenos. Ante la avalancha de querellas, el juez que lleva el caso, Juan Guzmán Tapia, solicitó a la Corte de Apelaciones retirar al dictador el fuero que lo protege como senador vitalicio, cargo que asumió hace dos años.


Tercera - 20 Abril 2000
Pinochet suma ya 87 querellas en su contra
A 87 aumentaron las querellas criminales en contra del general (r) Augusto Pinochet, luego de que el abogado Roberto La Rosa interpusiera este miércoles dos requerimientos por personas desaparecidas en Pisagua. La primera querella corresponde a la desaparición del dirigente del Partido Socialista Juan Antonio Ruz Díaz ocurrida en septiembre de 1973. El segundo libelo responsabiliza a Pinochet por la desaparición de los dirigentes de las Juventudes Socialistas William Millar y Jorge Rogelio Marín, detenidos desaparecidos desde sepiembre de 1973.
En la acusación, junto con el ex comandante en jefe del Ejército, se menciona como responsables de los delitos de secuestro calificado homicidio calificado, tortura y asociación ilícita al general (r) Carlos Forestier, al ex fiscal militar Mario Acuña y los sub oficiales en retiro, Miguel Aguirre y Blaz Barraza. El profesional explicó que los delitos de "homicidio calificado, asociación ilicita y tortura es un asunto que en primera instancia el ministro Juan Guzmán no acogió aplicando amnistía y prescripción".



TERCERA- 6 FEBRERO 2001
Inician inspecciones en Iquique para dar con restos de DD.DD. Según antecedentes entregados por la Mesa de Diálogo
Los familiares de las dos víctimas, identificadas como Jorge Marín y Williams Millar, llegarán mañana al lugar para seguir paso a paso las labores de búsqueda, luego que la jueza los autorizara para ello. La jueza de Pozo Almonte, Teresa Valenzuela, llegó hasta el pique Mapocho -a 65 kilómetros de Iquique- por orden del ministro de fuero Juan Guzmán Tapia, para iniciar las faenas de exploración del lugar en busca de restos de detenidos desaparecidos. Los trabajos, que se prolongarían aproximadamente por tres días, contó también con la presencia de un equipo de expertos.

 

 


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

Si posee cualquier información sobre este caso,  nuevas o mejores imágenes, relatos, testimonios, etc., escribanos a info@memoriaviva.com

  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos - Londres © 1996 - 2015