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Francisco Javier FUENTEALBA FUENTEALBA

Estimados compañeros: Luego de muchas averiguaciones y después de 3 años logré conseguir una foto digitalizada de mi querido amigo Francisco Javier Fuentealba Fuentealba, “Pancho”. Esta corresponde a un fotograma de una película en la cual Pancho apareció como extra.
Un fraternal saludo
Enrique Trebitsch


 

El mismo día 14 de julio 1974 fueron detenidos en su lugar de trabajo del centro de Santiago Artemio Segundo GUTIERREZ AVILA y Francisco Javier FUENTEALBA FUENTEALBA, aparentemente vinculados al MIR. Los detenidos desaparecieron y hay antecedentes que indican que habrían permanecido en el recinto de Londres 38.

En el caso de Artemio Gutiérrez, el Ministerio del Interior reconoció su detención, indicando que estaba en el recinto de Cuatro Alamos. Luego, en enero de 1975, su nombre apareció en una noticia publicada en el Diario La Segunda, en la que se listaba a personas autorizadas para salir del país, con destino a México. Los familiares del detenido no hallaron ningún antecedente que confirmara esta información. Mucho más tarde, en 1985, el nombre de la víctima apareció en un listado de personas autorizadas para ingresar al país.

Las diversas informaciones oficiales relativas a la salida del país de Artemio Gutiérrez no son verosímiles puesto que no se respaldan en ninguna documentación cierta, no agregan antecedentes precisos sobre la fecha de la supuesta salida del país ni la vía por la cual se habría realizado, y hasta la fecha, no hay ningún antecedente que avale dicha versión.

La Comisión está convencida de que ambos detenidos desaparecieron por acción de agentes del Estado, quienes violaron así sus derechos humanos.

(Informe Rettig)


Recuerdos de un amigo:

Quisiera aportar con mis algo borrosos recuerdos de dos compañeros caídos en la desigual lucha contra la dictadura facista de Pinochet y sus cobardes "hombres".
Sus nombres, Francisco Javier Fuentealba Fuentealba y Artemio Segundo Gutiérrez Avila.
" Pancho" y "Gustavo", respectivamente. Ambos fueron capturados en julio de 1974 y hoy están desaparecidos.
En la época que me refiero (1974) no podía asegurar completamente que eran militantes del MIR, ya que por razones de seguridad, nunca conversamos sobre el tema. Pero de "Pancho", a quien conocí en el año 1966, supe que simpatizaba con el Movimiento por aquellos años.
"Pancho" estudiaba en la Escuela de Teatro de la U. Católica, en la cuál también estudiaban otros amigos míos, y a través de ellos lo conocí.
Pancho era una persona agradable y cordial. Auténticamente sencillo y muy amistoso. Aún recuerdo su amplia sonrisa un tanto socarrona, y su sentido del humor. Era mas bien corto de estatura, delgado, de espaldas anchas, su pelo era negro, liso y se lo peinaba con raya al lado izquierdo, su nariz un poco aguileña. Hablaba pausadamente e irradiaba tranquilidad.
Nuestro contacto a través de los años, fué mas bien esporádico. Pero siempre nos consideramos mutuamente buenos amigos.
Recuerdo haber visto en una oportunidad su carnet de identidad, pero no recuerdo con exactitud su lugar de nacimiento, quizás Illapel. Pero lo que si recuerdo es que es nortino. De su familia supe que solo tenía a su mamá.
Fue durante el gobierno de la Unidad Popular, que Pancho apareció un día por mi departamento, trayéndome de regalo un puro y un par de botellas de ron cubanos.
Sin comentar entre nosotros el origen de los regalos, Pancho me contó que había viajado al exterior, sin mencionar países.
Pancho era un buen cocinero y varias veces disfrutamos entre amigos de sus dotes culinarias.
Cuando cayó sobre Chile la noche negra de la dictadura, recuerdo que un día volvió Pancho a mi departamento en busca de un lugar para dormir. Y así pasaron algunas semanas.
Después Pancho me contó que había encontrado otro lugar y nos despedimos.
Pasaron los meses y los primeros rumores sobre arrestos y ejecuciones comenzaron a correr. Yo pensé en él, así como en otros amigos de definida militancia, temiendo que se trasformaran en víctimas del terrorismo militar chileno.
Y una tarde, algunos meses después, sonó el timbre de mi departamento y al abrir la puerta me encontré con Pancho y su sonrisa. Esta vez lo acompañaba un muchacho alto, Gustavo. Nos abrazamos con alegría y conversamos durante mucho rato. Gustavo no habló mucho, pero sus ojos eran vivos y alegres. Era muy respetuoso y quizá un poco ingenuo.
Pancho me contó que necesitaban nuevamente un lugar donde dormir y a pesar de que el departamento donde yo vivía con mi mujer y mi hija, era muy pequeño, nos acomodamos de alguna manera. En esos momentos no pensé en riesgos y de alguna manera todos pensabamos ingenuamente en un rápido regreso a la democracia. Tuvimos que organizar las horas de salida y de regreso, para no despertar sospechas.
Pasaron los días y decidimos que ambos entrarían a trabajar en el taller de joyería de propiedad de mi familia. Luego de algunas semanas, Pancho me dijo que habían encontrado una casa donde podrían instalar un taller y seguir allí con su trabajo. Y llegó el fatidico mes de julio de 1974. Yo y mi familia habíamos viajado fuera de Santiago a visitar a unos amigos por una semana. Ellos siguieron trabajando en el taller, cumpliendo con su nuevo oficio de joyeros. Cuando regresé a Santiago, el jefe de taller me informó sobre el arresto de mis amigos. Un grupo de hombres vestidos de civil y armados habían aparecido en la mañana del 13 de julio de 1974 preguntando por ellos, diciendo que venían que a buscarlos y que eran miembros de la SIFA, Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea. La sorpresa fue grande entre todo el personal. Mi padre salió a preguntar de que se trataba, argumentando que se trataban de amigos míos, y recibió las preguntas del que parecía ser el jefe “¿Amigos de su hijo?. ¿Y donde está su hijo?”. Mi padre se quedó mudo y vió como Pancho y Gustavo fueron esposados y sacados rápidamente de su lugar de trabajo.
Cuando el jefe de taller terminó su relato, sentí miedo. Yo sería el proximo en ser arrestado, pero nada pasó.
Un tiempo después, una señora apareció por el taller preguntando por mí. Muy nerviosa y afligida me dijo que era la madre de Artemio, el amigo de Pancho. Ahí fué la primera vez que escuché el verdadero nombre de Gustavo. Preocupado y atemorizado como me sentía, solo atiné a sugerirle que se acercara a la Vicaría de la Solidaridad a pedir apoyo, y que yo no podía hacer más. Todavía tenía la esperanza de que ambos estarían detenidos y que serían juzgados por algún tribunar militar, tal como había ocurrido con otro amigo, un tiempo atrás, ya libre después de haber cumplido una sentencia de 2 años en la Cárcel.
Pasó el tiempo y siempre tuve la esperanza de volver a ver a mis amigos algún día, así como ya había pasado una vez, pero solo me vine a enterar de su posible muerte unos años después.
Pienso que mis amigos negaron cualquier vínculo conmigo que no fuera de amistad formal. Pancho sufría de una úlcera estomacal, la que posiblemente empeoró bajo la tortura. Gustavo era un muchacho joven y fuerte, posiblemente resistió más.
Este relato me ha costado muchos años poder escribirlo. Cada vez que lo intenté, la pena me embargaba, tal como lo hace ahora. Han transcurrido cerca de 29 años ya, y el dolor de haber perdido a mis dos buenos amigos sigue vivo. Maldigo eternamente a sus asesinos y a toda su estirpe. No olvidaré y no perdonaré. Cuando pienso en ellos, mis ojos todavía se llenan de lágrimas, pero también aparecen ante mí sus rostros sonrientes. Sus eternos rostros jóvenes de verdaderos luchadores, caídos peleando por la justicia y por el pueblo.

Por Enrique Trebitsch


Junto con Saludarlos y felicitarlos por la pag web quisiera entregar algunos antecedentes que pudieran servir.

Conoci a Francisco Javier Fuentealba "Pancho", en los años 60 como estudiante del liceo Saleciano de Concepcion, en los cuales se podria confirmar formo parte de cuadro de honor de los mejores alumnos, por lo que recuerdo el vivia en la localidad de TOME, tambien quisiera agregar que el tiene un brazo operado con con enfierradura producto de una caida en barra haciendo ejercicios, y si mal no recuerdo es su brazo derecho, pues rindio los examenes en forma oral por no poder escribir, algunos compañeros de la epoca los hermanos Jaras, los hemanos Angulo, Adawin etc.

Doy esta informacion para desdecir la informacion que aparece en vuestra pagina web, del amigo que presto ayuda, haciendo comprencible que Francisco hubioese entrwegado una informacion no real como que su origen era del norte, ya que seguramente necesitaba una historia por lo mementos dificiles que viviamos.

Fraternalmente
Carlos Aguilar - Ex Preso Politico

 


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

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