| Jacqueline Paulette Drouilly Yurich
Fecha de Detencion: 30 Octubre 1974 Edad a la fecha de detencion: 25 anos Estado Civil : Casada Cedula de Identidad: 6.853.430-5 Profesion: Estudiante de Servicio Social
Jacqueline Paulette Drouilly Yurich, nació el 3 de Diciembre de 1949 en la Clinica Florence Nightingale de Santiago de Chile. Hija de Jorge Drouilly Silva y Norma Yurich Costagliola.
Cuando tenia 4 años, su padre fue trasladado como arquitecto a la ciudad de Temuco, por el Ministerio de Obras Públicas, para esa oficina provincial. Al ano siguiente, 1955, la matriculamos en el kindergarten del Colegio Alemán.
Muy pronto, ella hizo amistades que llegaban a nuestra casa (y que conservó hasta últimos momentos). Cursó las preparatorias, destacándose como una niña alegre, comunicativa y sociable. En los años 1956 y 1957 le llegaron dos hermanas. Cuando tenía 11 años tuvo nuevamente otra hermana. En 1964 se retiró del Colegio Alemán para entrar al Colegio Bautista junto a sus hermanas. Pero los últimos años de Enseñanza Media los cursó en el Liceo Gabriela Mistral de Temuco. El informe personal de su profesora jefe decía: "Se adapta, es espontáneamente cooperadora, y responsable en sus actividades extraprogramáticas y muy cortés".
Su vocación siempre fue ayudar, a enfermos, desvalidos, pobres, abandonados, y esto desde muy pequeña. Muchas veces pensamos que a lo mejor iba a ser enfermera. Pero eligió la carrera de Servicio Social. Con buen puntaje, ella ingresó a ésta, en la Universidad de Chile, en Temuco.
Al tiempo después conoció a un joven que estudiaba también. Se enamoraron. Después él quiso seguir estudiando en Santiago. Se pusieron de acuerdo y nosotros nada pudimos, porque ella luego seria mayor de edad. Mucho le costó rematricularse en Santiago. Entonces optó por dar curso a sus inquietudes artísticas: el teatro, que era una antigua afición. Estuvo 2 años en la Escuela de Teatro de la U. de Chile. Luego, insistió en retornar a Servicio Social. Nuevamente ingresó, aquí en Santiago, a la U. de Chile.
El dia 2 de agosto de 1974 contrajo matrimonio en el Registro Civil de Ñuñoa con Marcelo Salinas Eytel. Al poco tiempo se fueron a vivir a Decombe 1191, arrendando el segundo piso, con salida independiente. La casa era de una compañera de Servicio Social. Cinco días antes de ser detenida mi marido y yo los visitamos, almorzando con ellos. A las 6 de la tarde regresamos a Temuco. Esa fue la última vez que los vimos. El día miércoles 30 de octubre de 1974, cerca de la medianoche, cuando ella hacia un trabajo para la Escuela, en la parte baja (la casa de su compañera), ya que hacia la práctica en INACAP, y necesitaba la máquina de escribir, llegaron unas camionetas con hombres vestidos de civil preguntando por Marcelo. Ella les dijo que no estaba y que pronto llegaría, que ella era su esposa. Entonces empezaron a interrogarla, y bruscamente la hicieron subir al 2° piso, allanando, golpeándola y cometiendo toda suerte de atropellos para saber del paradero de su esposo.
Segun declaraciones de la Srta. Marilu Varela, estos fulanos estuvieron volviendo varias veces a la planta baja, mientras ella, su hermana, su hermanito, la empleada y un chofer de su casa, oian la fiesta con música y bailes que tenían los otros arriba, después de haberse llevado a mi hija que, apenas pudo colocarse un abrigo de lana y un gorro cuando ellos, echándola a una camioneta, le dijeron a la gente de la casa que se llevaban a mi hija "en calidad de REHEN", mientras tomaban a mi yerno "si Ilegaba", pero ya a esas horas habia toque de queda, amenazaron a Marilú y dejaron gente apostada.
El jefe del grupo que, por las senas, era Osvaldo Romo le dijo a Marilú que no se acostara porque volverían a conversar con ella... para hacerle "otras preguntitas" y esperar a Marcelo.
Una amiga mia que visitariá a Jacqueline al dia siguiente supo de esto y nos avisó a Temuco. Yo viajé a Santiago y ahi comenzó nuestro largo y angustioso peregrinaje. Alguien me dijo que fuera al Comité Pro Paz. Visité después la casa de Alberto Decombe y hablé con la Srta. Marilú, y recién ahí supe que a mi yerno lo habian tomado al día siguiente en la puerta de la casa, disparándole a un taxi donde venia y llevándolos con el taxista.
Presentamos un recurso de amparo por mi hija. Otro por los dos. Una denuncia por secuestro. Otro recurso más, agregando una carta que venia de la Cruz Roja Internacional diciendo que habian visitado a Jacqueline en el penal de Tres Alamos el dia 20 de noviembre de 1974. Y que acerca de su esposo no tenían noticias aún.
Con los recursos de amparo; denuncia por secuestro, cartas de 2 ó 3 páginas al Ministro d Interior, general Raúl Benavides, al comandante en jefe de la Gobernación Militar de Santiago, Jaime Arellano Stark, y muchos otros generles y personajes de todas las ramas. Entrevistas con cónsules, embajadores, altos comisionados. Visitas, casi todos los dias, durante anos a mucha organismos, como el CIME, CONARE, CELADE Y cuantos viajes diarios a la Secretaria de Detenidos (SENDET), preguntando y preguntando al Ministerio de Defensa. Obteniendo visas de paises europeos y americanos para poder tener un lugar donde llegaran mi hija y su esposo depués de ser juzgados de acuerdo a la más perfecta forma de la Justicia: sin escuchar otra cosa que no fuera: "Quédese tranquila señora'' "Vuelva en una semana más".
Mientras en Tres Alamos, la Correccional y otros lugares de reclusion contestaban: "Aqui no se encuentra es persona. No insista". Otras veces... "No hemos tenido noticias". "Nosotros no sabemos nada , vaya al SENDET.
A mi hija la llevaron esperando familia: un embarazo de tres meses. ¿Y ese hijo que debío de nacer alrededor de abril de 1975? ¿Qué fue de él? ¿Dónde lo tienen? ¿ dónde? Yo di a luz una hija sana, hermosa e inteligente. Y en la flor de la edad, cuando se aprontaba a ser madre, una noche, clandestinamente irrumpen en su casa felones de un organismo llamado SIM, DINA o CNI y la llevan con destino a las casas de tortura, la incomunican, luego la hacen desaparecer, privando de vida a su hijo y torturando también a toda su familia.
Dios sabe que no hay eternidad con qué pagar tanta perversidad. Hoy, los testimonios, las declaraciones juradas, los testigos, están en todas partes de Chile y del mundo. Los nombres de mi hija y de mi yerno estén en numerosos paises de America, Europa, Africa, en las Naciones Unidas, resonando... Pero se ha dicho públicamente que éstas, como cientos de personas más "No han existido nunca en Chile". (testimonio de la madre de Jacqueline)
Lentamente. Ahora el tiempo está dividido en "antes y después" de los Detenidos- Desaparecidos. Las nuevas generaciones, después de las victimas, desde las torturas, pensarán como ellos: el ser humano es lo más Importante, en su derecho como tal. La codicia alimenta a algunos, pero también se vierte, de pronto, en miseria. Y que es inconducente a un mundo mejor.
Nuestras almas están partidas, pero no así el pensamiento: firme. No ajusticiamiento, pero si justicia. Llevamos el corazón quebrado y el alma en penumbra, pero seguiremos hasta siempre.
Ya fue descubierto que la perversidad no es una mentira: Los hay quienes dieron las órdenes. Los que las cumplieron. Los que promovieron. Y los que se involucraron en la ayuda o con el aplauso.
Pero aquí están Marcelo Salinas Eytel y Jacqueline Drouilly Yurich, marido y mujer. El, 30 anos, Técnico Electrónico, detenido en esta fecha. Ella, 24 años, terminando su carrera de Asistente Social, embarazada de tres meses.
Ellos y todos los detenidos-desaparecidos harán recordar a los presentes esta triste verdad para que el horror que duró tantos años no vuelva a suceder.
Para que nunca más.
Cuidaremos, exigiremos y llegaremos.
Norma Yurich de Drouilly. 30 de Octubre de 1991
Marcelo y Jacqueline
18 de abril de 2008 Lanacion.cl Juez dicta condena N°100 contra cúpula de la DINA Los sentenciados de siempre: brigadier (R) Pedro Espinoza, general (R) César Manríquez Bravo, teniente coronel (R) Francisco Ferrer Lima, y el coronel (R) Miguel Krassnoff Martchenko. La condena Nº 100 contra los jerarcas de la ex Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, dictó ayer el ministro de fuero de la Corte de Apelaciones de Santiago, Alejandro Solís. Esta vez fue por el secuestro calificado del mirista Marcelo Salinas Eytel, desaparecido en 1974. El ex director de la DINA, general (R) Manuel Contreras Sepúlveda, fue sentenciado a 15 años de cárcel, que se sumaron a los 57 que ya cumple por otros casos. Sin embargo, Contreras espera sentencias definitivas en otras 15 causas que elevarían su reclusión a 197 años. Otro de los condenados por el ministro Solís es el brigadier de Ejército (R) Pedro Espinoza Bravo, segundo en la jerarquía de la DINA, sentenciado a 10 años y un día de presidio. La misma condena recibieron el general de Ejército (R) César Manríquez Bravo, ex jefe de la brigada metropolitana de la DINA; el teniente coronel (R) Francisco Ferrer Lima, el "intelectual" del organismo represivo, porque pedía más "inteligencia y menos sangre"; y el coronel (R) Miguel Krassnoff Martchenko, alias "El Ruso", jefe de la brigada de exterminio del MIR en la Villa Grimaldi. Absuelto quedó José Manzo Durán, ex jefe del centro de detención Cuatro Álamos. El fallo del ministro Solís es parte de un proceso que nació en enero de 1998, paralelo a los juicios contra el ex dictador Augusto Pinochet que quedaron en manos del juez Juan Guzmán Tapia. Ese año, familiares de detenidos desaparecidos se querellaron contra Pinochet y otros ex oficiales de la Fuerzas Armadas y Carabineros, pero el juez Guzmán decidió abrir otro proceso, por los secuestros calificados que se originaron en la Villa Grimaldi. El 14 de octubre de 2002, la Corte de Apelaciones de Santiago decidió reordenar las investigaciones del juez Guzmán, debido al gran volumen de este proceso. Se nombró a cuatro ministros, entre ellos a Alejandro Solís, quien ha dictado 20 de las 100 condenas que afectan a la cúpula de la DINA. Marcelo Salinas Eytel, técnico en radio y televisión, tenía 31 años al momento de su detención, el 31 de octubre de 1974, frente a su domicilio de calle Alberto Decombe, en Providencia. Era miembro del MIR. Días antes, su esposa Jacqueline Drouilly Yurich, estudiante de Servicio Social y también detenida desaparecida hasta hoy, había sido secuestrada por la DINA para mantenerla como rehén mientras aparecía Salinas Eytel. En el domicilio de ambos se montó una "ratonera" y los agentes obligaron a la hermana de Salinas Eytel a decirle que todo estaba bien y que podía llegar a la casa sin problemas. El técnico llegó en un taxi, pero al ver algo sospechoso le dijo al chofer que continuara, ante lo cual los agentes dispararon a las ruedas del vehículo. A golpes, Salinas Eytel fue llevado primero a Cuatro Álamos y después a Villa Grimaldi, desde donde desapareció. Según testigos, tanto Salas Eytel como su esposa fueron brutalmente torturados por Osvaldo Romo Mena. Martes 6 de enero de 2009 El Mostrador Corte de Apelaciones ratifica condena por secuestro de Marcelo Salinas Eytel Los ministros ratificaron la condena de primera instancia del ministro Alejandro Solís quien el 17 de abril de 2008 determinó: 15 años y un día de presidio para el general (r) Manuel Contreras Sepúlveda. La Corte de Apelaciones de Santiago ratificó la condena por el secuestro calificado de Marcelo Salinas Eytel, ocurrido a partir del 31 de octubre de 1974 en la Región Metropolitana. En fallo unánime, los ministros ratificaron la condena de primera instancia del ministro Alejandro Solís quien el 17 de abril de 2008 determinó: 15 años y un día de presidio para el general (r) Manuel Contreras Sepúlveda; y 10 años y un día para el ex jefe de la Brigada de Inteligencia Metropolitana de la DINA, general (r) César Manríquez Bravo. Así como también para el bigadier (r) Pedro Espinoza Bravo, y los ex agentes de la DINA Maximiliano Ferrer Lima, Miguel Krassnoff Martchentko. Mientras Orlando Manzo Durán fue Absuelto falta de participación Historia Marcelo Salinas Eytel, técnico en radio y televisión, tenía 31 años al momento de su detención, el 31 de octubre de 1974, frente a su domicilio de calle Alberto Decombe, en Providencia. Era miembro del MIR. Días antes, su esposa Jacqueline Drouilly Yrich, estudiante de Servicio Social y también detenida desaparecida hasta hoy, había sido secuestrada por la DINA para mantenerla como rehén mientras aparecía Salinas Eytel. En el domicilio de ambos se montó una "ratonera" y los agentes obligaron a la hermana de Salinas Eytel a decirle que todo estaba bien y que podía llegar a la casa sin problemas. El técnico llegó en un taxi, pero al ver algo sospechoso le dijo al chofer que continuara, ante lo cual los agentes dispararon a las ruedas del vehículo. A golpes, Salinas Eytel fue llevado primero a Cuatro Álamos y después a Villa Grimaldi, desde donde desapareció. Según testigos, tanto Salas Eytel como su esposa fueron brutalmente torturados por Osvaldo Romo Mena.
Esta pagina fue modificada el 17/07/2010 Si posee cualquier información sobre este caso, nuevas o mejores imágenes, relatos, testimonios, etc., escribanos a hhrr_project@hotmail.com
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