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JOSE ANGEL CABEZA BUENO

Rut : 6.740.402-5

F.Nacim. : 27-06-52, 21 años a la fecha de la detención

Domicilio : Asentamiento El Escorial. Paine

E.Civil : Soltero

Actividad : Obrero agrícola

C.Repres. : Sin actividad política conocida

F.Detenc. : 2 de octubre de 1973

SITUACION REPRESIVA

José Angel Cabeza Bueno, 21 años de edad al momento de los hechos, soltero, hijo mayor de seis hermanos, obrero agrícola, fue detenido desde su domicilio del Asentamiento El Escorial de Paine, en presencia de su familia el día 2 de octubre de 1973, por Militares pertenecientes a la Escuela de Infantería de San Bernardo. En la misma oportunidad se detuvo desde las bodegas del referido Asentamiento al campesino Carlos Manuel Ortiz Ortiz. Este último permaneció en el Campamento de Detenidos de Chena y posteriormente fue ejecutado en la Escuela de Infantería de San Bernardo y sepultado en el Patio 29 del Cementerio General, sin haber sido entregado el cadáver a su familia. Distinta es la situación de José Angel Cabeza Bueno dado que su cadáver y el de otros 13 campesinos detenidos en el Fundo Liguay y Asentamiento El Escorial durante operativos Militares realizados el 24 de septiembre y el 2 y 3 de octubre de 1973, fueron encontrados en marzo de 1974 en una quebrada del Cerro Redondo ubicado en la Cuesta de Chada, distante a 4 kilómetros del lugar de los arrestos. En la oportunidad, el Instituto Médico Legal informó al Tribunal en causa rol 23643 del Juzgado de Letras Maipo-Buin la imposibilidad de identificar las víctimas y de establecer la causa de la muerte. Sin embargo, el mismo Instituto informó en causa 2-90-E al Ministro en Visita don Germán Hermosilla en 1991, y tras haber realizado un nuevo peritaje, la identidad de cada una de las osamentas. Además se estableció que sus muertes fueron provocadas por múltiples impactos de bala. De un total de 20 detenidos en esta seguidilla de operativos, tres campesinos recuperaron su libertad tras permanecer recluidos en el Campamento de Chena, otros tres fueron ejecutados (dos en el mismo Campamento y uno en la Escuela de Infantería de San Bernardo) y 14 fueron exterminados con ocultamiento de sus cuerpos.

Aproximadamente a las 10:00 horas de la mañana del día 2 de octubre, efectivos Militares que se movilizaban en un jeep, vestidos con trajes de campaña y a rostro descubierto, llegaron al domicilio de la familia Cabeza Bueno, ingresaron a éste e inmediatamente requirieron la presencia de José Angel, quien se encontraba realizando faenas agrícolas. De inmediato fue detenido por los militares y acto seguido fue también arrestado Carlos Manuel Ortiz Ortiz y ambos llevados con destino desconocido para sus familiares. Las detenciones se realizaron al margen de toda legalidad. Cabe hacer presente que desde el 24 de septiembre se encontraban en manos de los militares otros 7 campesinos del Asentamiento El Escorial y de los cuales a la fecha se desconocía su paradero. El día 3 de octubre los militares regresaron trayendo con ellos a Cabeza Bueno y procedieron a detener a once campesinos. Testigos declararon en la causa 2-90-E haber visto, a las 6:00 horas de la mañana del día 3 de octubre, un camión rojo con toldo blanco, y que en una de sus puertas tenía un timbre fiscal, dirigirse a la Cuesta de Chada llevando en su interior a los detenidos. Allí a los detenidos se les habría obligado a ascender un cerro con la vista vendada y sus manos maniatadas a la espalda, hasta llegar a lo alto, cerca de un quillay, donde habrían sido puestos frente a un pelotón de fusileros que descargaron sus armas sobre los detenidos. En marzo de 1974, sus cuerpos en avanzado estado de putrefacción fueron encontrados por lugareños y algunos de ellos reconocidos por familiares.

Antecedentes entregados al Tribunal por José Luis Marchant Raba, en causa rol 2-90-E que instruye el Ministro don Germán Hermosilla, dan cuenta de su arresto desde el Asentamiento El Escorial, por Militares, el día 24 de septiembre de 1973 y la permanencia de José Angel Cabeza Bueno en el Campamento de Detenidos de Chena durante el día 2 de octubre. Esa noche -afirma Marchant Raba- fueron sacados Cabeza Bueno, Juan Bautista Núñez Vargas y Héctor Guillermo Castro Sáez desde el galpón en el cual permanecían detenidos. Tiempo después estos tres campesinos aparecieron muertos en la Cuesta de Chada junto a todos los campesinos detenidos el día 3 de octubre desde El Escorial. Su caso se enmarca en lo que fue la represión en Paine en 1973. (mayores antecedentes en José Domingo Adasme Núñez).

En enero de 1991, las osamentas correspondientes a José Angel Cabeza Bueno fueron entregadas a sus deudos y sepultadas en el Cementerio de Huelquén. En la inscripción de defunción N°102 s/2 de 1991 se consignó como fecha de defunción el 3 de octubre de 1973, como lugar de la muerte la Cuesta de Chada y como causa de muerte traumatismo cráneo facial y traumatismo de extremidad inferior derecha por bala.

Los restos de los campesinos de Paine encontrados en la Cuesta Chada fueron ubicados por sus familias, a principios de 1974, meses después de la ejecución, varios de ellos ya estaban destrozados y diseminados, lo que hacía dificultosa su identificación. Por otro lado, sólo algunos de los familiares llegaron hasta el lugar en la Cuesta. Falta de información y problemas de seguridad impidieron que se trasladaran masivamente al lugar. Esto, unido a falsas informaciones entregadas por autoridades y miembros de las Fuerzas Armadas, en el sentido de que no habían sido detenidos ni ejecutados, llevó a las familias a buscarlos por años.

GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS

El 8 de marzo de 1974 se dio inicio a la causa rol 23643 relativa al hallazgo de Osamentas en la Cuesta de Chada, en el Juzgado de Letras Maipo-Buin en razón al Parte N°48 que extendiera la Subcomisaría de Paine, dando cuenta del hallazgo de "osamentas humanas correspondientes a 12 cadáveres". En la oportunidad las osamentas fueron encontradas por orden verbal del juez y remitidas al Instituto Médico Legal con oficio N°18 del 7 de marzo de 1974.

El Tribunal dio orden de investigar procurando establecer el origen e identificación de las osamentas, causa de muerte, probable antigüedad y aprehender a los que resulten culpables. Además ordenó las correspondientes autopsias tendientes a su identificación. Finalmente dejó indicado que las defunciones debían inscribirse oportunamente.

En el mismo mes de marzo concurrieron a declarar al Tribunal Margarita del Carmen Nilo Suazo, Genoveva del C. Bozo Pardo, Susana del C. Vidal Arenas, Iris Magdalena Hernández Martínez, Felicinda Pinto Sepúlveda, María Beatriz Salas Vásquez, María del C. Soto Garrido, Angel Custodio Cabeza Lizama, todas esposas, madres o hermanas de campesinos de El Escorial cuyos cadáveres habían sido encontrados por ellas en la Cuesta de Chada. Al Tribunal dieron pormenorizada cuenta de la aprehensión por parte de Militares y del posterior hallazgo.

Con fecha 23 de mayo de 1974 el Instituto Médico Legal hizo entrega al Tribunal de los informes de autopsia N°s 519 al 530, el documento en su inicio daba cuenta que las osamentas al momento de su ingreso al Instituto venían desordenadamente en 3 bolsas de arpillera, de esas que habitualmente se emplean para envasar productos agrícolas. Tras dar un informe pormenorizado del estudio de estas, terminaba concluyendo que a) se trataba de un conjunto de restos humanos, reducidos en su mayor parte a esqueletos, fragmentados y desarticulados, incompletos y en estado de descomposición, b) ostentaban características propias del sexo masculino, c) correspondían aproximadamente a 14 cadáveres incompletos, d) se trataba de sujetos adultos, cuyas edades fluctuaban entre los 20 y 50 años aproximadamente, y e) la data de la muerte se remontaba a 5 ó 6 meses a la fecha de iniciación del examen (12 de marzo) f) no era posible determinar causa g) entre los restos habían sido encontrados fragmentos muy destruidos de vestimenta de uso masculino y un resto de proyectil y finalizaba haciendo entrega del proyectil al Tribunal. Con fecha 21 de agosto del mismo año la sección balística-forense de la Dirección de Investigaciones informó al Tribunal, tras haber estudiado el proyectil, que se trataba de un calibre 7 mm. disparado por un fusil o carabina Mauser modelo 19/2 Steyr.

Con fecha 30-04-75 y sin haber realizado nuevas diligencias, el Tribunal cerró el sumario "encontrándose agotada la investigación y sobreseyó la causa "no encontrándose completamente justificado en autos que el deceso de los individuos cuyas osamentas fueron puestas a disposición del Tribunal en fjs. 1 sean o hayan sido consecuencia de la perpetración de un delito". El fiscal de la Corte estuvo por aprobar el sobreseimiento pero la Corte en Pleno revocó la resolución por no encontrarse agotada la investigación, y a fin de que se establecieran adecuadamente los hechos denunciados, sus causas, así como determinar a quienes corresponden. Sin perjuicio de lo anterior, la Corte resolvía además que el juez estudiara la posibilidad de declarar su incompetencia y enviar los antecedentes a la F. Militar (30-06-75).

Con fecha 4 de julio de 1975 el Tribunal se declaró incompetente y remitió el expediente a la Fiscalía Militar en atención que de los antecedentes surgían presunciones para acreditar que en el deceso de esas personas habían tenido participación funcionarios Militares.

El 21 de julio de 1975 la 1a. Fiscalía Militar bajo el rol 561-75 asumía la investigación. Pero ya el 27 de octubre del mismo año el fiscal militar sobreseía temporalmente la causa "no obstante haberse agotado la investigación y resultando del sumario haberse cometido el delito no hay indicios suficientes para acusar a determinadas personas como autor, cómplice o encubridor". Dos días antes había llegado oficio respuesta del director de la Escuela de Infantería de San Bernardo Coronel Pedro Montalba Raleo en el cual manifestaba no existir antecedentes al respecto. El 4 de noviembre de 1975 el II Juzgado Militar confirmó el sobreseimiento temporal.

Este expediente, el 15 de mayo de 1979, fue solicitado por el Ministro Rivas en la causa 24005-1 relativa a 23 denuncias por presuntas desgracias de lugareños de Paine y que incluía a Héctor Santiago Pinto Caroca detenido en el Asentamiento El Escorial a fin de tenerle a la vista. Resolviendo el 18 de junio de 1979 el II Juzgado Militar, no ha lugar a la petición dado que "ha sido tramitada conforme a procedimiento penal militar de tiempo de guerra".

El 27 de abril de 1979 el Instituto Médico Legal solicitó al II Juzgado Militar al Tribunal la orden judicial correspondiente a fin de proceder a su sepultación. Dicha orden nunca fue recibida por el Instituto, permaneciendo las osamentas insepultas en dependencias del Instituto Médico Legal por un lapso de 17 años.

En agosto de 1990, ante denuncia de inhumaciones irregulares ocurridas en Paine y que afectaría a detenidos desaparecidos de la zona, la Corte de Apelaciones Pdte. Aguirre Cerda designó Ministro en Visita a Don Germán Hermosilla. El Ministro Visitador citó a declarar a familiares de las 70 víctimas de arrestos seguidos de ejecución y desaparecimiento y luego decretó diligencias relativas a exhumaciones en cuatro lugares diferentes de Paine. Respecto a las casos de arrestos en el asentamiento El Escorial y que posteriormente fueron ubicados en Cuesta de Chada ordenó las siguientes diligencias, a) ubicar el destino de las osamentas; b) hacer un nuevo peritaje de las osamentas; c) rastrear la zona del hallazgo y en caso de encontrar evidencias someterlas a peritaje. Fue así como pudo establecer que las osamentas aún se encontraban en dependencias del Instituto Médico Legal. Iniciando un nuevo peritaje que se estudió por 3 meses se identificó claramente a cada una de las víctimas. Al rastrear el sector de la quebrada del cerro Redondo se encontraron 2 vainillas percutadas, 25 proyectiles deformadas y 18 en buen estado.

Por su parte, el laboratorio de Criminalística de Investigaciones, en su sección Balística Forense, estableció que "la mayoría de los proyectiles fueron diseñados para ser disparados por armas de fuego del tipo fusil ametralladora automáticas, cuyo calibre corresponde a 7,62 mm Nato siendo ésta munición de guerra. En cuanto a otros 2 proyectiles, uno corresponde al calibre 32 largo, diseñado para ser disparado por armas de fuego tipo revólver y la otra corresponde al calibre 7,9 m. diseñado para ser disparado por fusiles o carabinas de ese calibre". Y respecto al servicio que utilizaba este tipo de armas durante los 4 últimos meses de 1973, el informe concluía" Fuerzas Armadas, de orden y seguridad (policiales) como asimismo cualquier persona que tenga acceso a este tipo de armamento como grupos paramilitares".

En enero de 1991 el Tribunal ordenó la entrega de los restos de José Angel Cabeza Bueno, se inscribió su defunción y sus familiares le dieron sepultura.

Para mayor información de los procesos informados, ver casos de Bernabé del Carmen López López y/o Víctor Manuel Zamorano González.

 


Esta pagina fue modificada el falta solo 17/07/2010

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