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Carmen Cecilia Bueno Cifuentes

   

Detenida-desaparecida :29 de Noviembre  de 1974
Edad a la fecha de la detención :24 años
Cédula de Identidad :5.196.451 Santiago
Estado civil :Soltera
Profesión u oficio :Cineasta

Quisiera en estas apretadas líneas, hacer un recuerdo de un ser muy querido. Nuestra amada hija Carmen Cecilia, detenida y desaparecida el 29 de Noviembre  de 1974, junto a su novio Jorge Muller Silva. Quizás para muchos de ustedes ella puede ser un número más entre los cientos de detenidos desaparecidos en nuestra patria. Sin embargo este testimonio representa como tantos otros, una honda herida en nuestras vidas, al haber sido privados en forma tan cruel y despiadada de nuestra amada hija. Hechos como este prueban una vez más la profunda descomposición moral del gobierno que nos ha sometido a esta larga tiranía de 12 años. Carmen Cecilia, nace en Santiago el 16 de julio de 1950, su infancia transcurre en un hogar cristiano rodeada del amor y cariño de sus padres, hermanos, familiares y amigos. Desde pequeña sobresalen en ella su inteligencia y vivacidad. A medida que va creciendo, su simpatía, su alegría de vivir, su belleza no tan solo corporal, van plasmando en ella sus dotes y cualidades que la harían un ser muy especial y muy querido. Amiga y compañera leal, honesta en sus convicciones. Sus mayores anhelos de justicia se cifraban en los postergados de siempre, la miseria de los más humildes le dolía y por ello lucharía incansablemente. Quizás todos los que la amábamos no veremos más sus hermosos ojos verdes, donde se reflejaba su ternura y toda la hermosura de su ser, pero el tan solo recordarlos nos hace sentir su amor, su presencia de vida. Sus primeros estudios los realiza en el colegio "Sta. Teresa de Jesús". Cursa su enseñanza media en el liceo N°1 de niñas de Santiago. Posteriormente ingresa a la Pontificia Universidad Católica de Chile, a la escuela de Arte de la Comunicación, lugar en el que estudia cine. Realiza sus primeros trabajos con el cineasta Miguel Littin en la cinta "La Tierra Prometida". Luego con Silvio Caiozzi en la película "A la Sombra del Sol". Además integra el grupo de trabajo de los cineastas Jorge Di'Lauro y Nieves Yancovic, en la filmación del Año Santo en el Templo Votivo de Maipú en el año 1974. Después del golpe militar la situación laboral en su campo de trabajo se torna muy incierta, por lo que debe buscar diferentes fuentes de trabajo. Hace cortos publicitarios en los estudios de Chile Films, lugar al que se dirigía cuando fue detenida y desaparecida. Hace además fotografía e incursiona en bordados artesanales, donde desarrolla una vez más su gran espíritu creativo. Desde muy joven se manifiesta en ella, la que sería su vocación, plasmar en la imagen audio visual, el espíritu vivo del hombre y su contorno, además de comunicar haciendo conciencia de los grandes problemas sociales del país. Nada logra abatir su voluntad de servir, tiene clara conciencia de los tiempos que se viven con la llegada del nuevo régimen. Son muchos los compañeros de trabajo, artistas, gente de cine que habían sido detenidos por los servicios de inteligencia de la DINA. Tenía tan sólo 24 años, en la plenitud de sus sueños y realizaciones, comenzaba a enpinarse en su profesión, cuando aún tenía tanto que entregar a sus padres, hermanos, que nos sentíamos tan orgullosos de ella. La privaron cobardemente del hecho de ser mujer y algún día madre. ¡No, no es justo y por ello clamamos justicia! Ese día aciago del 29 de noviembre de 1974 a las nueve de la mañana aproximadamente, cuando iba con su novio Jorge Muller Silva, cineasta, camarógrafo, a su lugar de trabajo en los estudios de Chile Films fueron detenidos por dos civiles y una mujer y subidos en una camioneta, según se pudo establecer posteriormente ya que ella les relató su arresto a otros detenidos que estuvieron con ellos en los mismos lugares de detención, "Cuatro Alamos" y "Villa Grimaldi", lugares de detención y tortura de la DINA, ex servicio de inteligencia del gobierno. Hoy CNI. Era difícil aceptar que ese día comenzaría nuestro calvario. Era difícil aceptar que en nuestra patria estuvieran sucediendo hechos tan deleznables y crueles, como secuestrar a personas indefensas por el solo mérito de pensar diferente con respecto a la justicia y la libertad. Desde un comienzo nuestra búsqueda se hizo infructuosa. Todo entonces hacía presumir la constatación una vez más de los días de angustia y horror que estábamos viviendo por encontrar a mi hija y a su novio con vida, temor que estaba latente, ya que a la fecha de su detención y desaparecimiento se sumaban en cientos los ajusticiados, detenidos y desaparecidos por el nuevo régimen militar, permanecíamos día tras día requiriendo noticias en la central de informaciones SENDET y en el lugar de reclusión de Tres Alamos. La negativa era siempre la misma pese a que en los primeros días de su detención, el entonces jefe de plaza santiago Sergio Arellano Stark (General), nos había hecho saber por medio de un amigo común, que Carmencita se encontraba detenida por efectivos de la FACH, información que posteriormente negaría, cunado requerimos su testimonio por escrito, hecho que hoy día, como es de suponer, no nos asombra ya que jamás tendrán la valentía moral de asumir su responsabilidad en los hechos denunciados. En aquellos días nos acercamos al comité Pro Paz donde presentamos el primer recurso de amparo por presunta desgracia, el cual no fue acogido por los tribunales de justicia, igual suerte correrían los recursos restantes presentados a través de estos largos años de búsqueda, pese a que en los recursos posteriores habían fehacientes pruebas de su detención y estadía en los campos de reclusión del Gobierno "Tres Alamos y Villa Grimaldi", nombro solamente aquellos, por cuanto en ellos fueron vistos Carmencita y Jorge Muller por otros detenidos que se encontraban en esos lugares y que fueron testigos de la tortura de que habían sido objeto. Estos testigos tuvieron la valentía de ir a prestar declaración ante el magistrado, cuando aún se encontraban detenidos en Tres Alamos. Asimismo se adjuntaron otros testimonios de personas que ya estaban fuera del país. Pese a toda la evidencia acumulada como quedó fehacientemente establecido en el expediente al Sexto Juzgado del Crimen, bajo el Rol N° 91.149 de 1975, los recursos fueron denegados. En junio de 1975, Carmencita aparece en una lista de 119 desaparecidos, supuestamente muertos en diferentes países de América Latina y Europa, países que hacen un rotundo desmentimiento a esta información extensamente publicitada por los organos adictos al Gobierno, quedando por tanto la evidencia de lo que había detrás de esta información, y que era tan sólo distraer la atención acerca de la suerte sufrida por los chilenos arrestados en forma ilegal por la DINA. A requerimiento de los señores Embajadores de los países aludidos, el propio Ministro de relaciones Exteriores entonces, tuvo que admitir la falsedad de la noticia. Nosotros sabíamos que esto era una falacia más para debilitar nuestra denuncia, sabíamos positivamente que nuetra hija había sido detenida ya que había sidi vista por varios testigos, pero aún así el dolor, la angustia y la impotencia no dejó de trastornar nuestros corazones, ya que los sabíamos capaces de los peores y más horrendos crímenes. Debido a que los tribunales de nuestra patria no acogían nuetra denuncia tuvimos que recurrir a los Organismos Internacionales públicos y privados, Enbajadas y al Alto Comisionado de la ONU (mayo 1976), Honorable Comisión de los Derechos Humanos, New York, USA (noviembre de 1976) Ref. Caso N° 2047 de la OEA, miembros de la Honorable Comisión de Juristas con sede en Ginebra (diciembre 1976), Secretario General de la Organización de Estados Americanos, a su Santidad Pablo Sexto (Roma noviembre 1975), a su eminencia Nuncio Apostólico de Chile (enero 1977) a Cruz Roja Internacional, al grupo ad-hoc de los Derechos Humanos que visitara Chile en Julio de 1978. Posteriormente a toda comisión u Organismo que se preocupara de la violación de los derechos humanos en el país. Tdo esto fue gracias a la Vicaría de la Solidaridad, donde pudimos crear la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, unidos en una causa común y un destino en la búsqueda de nuestros seres queridos. A once años de la detención y desaparecimiento de nuestra querida y recordad hija Carmen Cecilia y Jorge Muller Silva, seguiremos como siempre luchando por conseguir la verdad de lo ocurrido a nuestros seres queridos. La verdad tendrá que imponerse por mucho que hayan tratado de acallarla con la mentira, la cobardía, el fusil, la represión. Algún día sabremos donde dejaron su último suspiro y cual fue la mano asesina que cegó sus vidas. Como madre de Carmen Cecilia, quisiera en su recuerdo rendir un homenaje a todas las mujeres, hijas, esposas y compañeras de nuestro dolor y todas aquellas mujeres anónimas de nuestra patria y de otras latitudes que nos han brindado su solidaridad. A la sufrida y abnegada mujer de nuestro pueblo la insto a permanecer unida, combativamente, en la defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la justicia, para que nunca más en nuestra patria vuelvan a repetirse hechos tan deleznables como los que hemos tenido que sufrir, que el testimonio de vida que nos han entregado ellas, nuestras detenidas desaparecidas, especialmente aquellas que llevaban vida en su vientre, sea la luz que ilumine nuestro camino. ¡Hasta encontrarlas! Su madre

Tarjeta de recuerdo realizada por familia Muller, en 1988

 


4 de Enero 2004 La Nacion
Juez Guzmán volvió a golpear a la DINA
 

En uno de los procesamientos que terminó por echar abajo uno de los principales montajes de la pasada dictadura, el ministro de fuero Juan Guzmán encausó a diez ex agentes de la DINA, varios de ellos de su plana mayor, incluido el ex jefe Manuel Contreras, por ocho víctimas desaparecidas en la conocida como Operación Colombo. Este es el segundo encausamiento dictado por el juez Guzmán por este montaje acontecido en 1975, siendo el primero el decretado el 2 de septiembre, cuando el magistrado procesó a 16 ex agentes por 37 víctimas de la Colombo.

Las resoluciones adoptadas por el juez Guzmán en este episodio, constituyen en conjunto el más masivo procesamiento dictado hasta ahora por este ministro, y uno de las que abarca más cantidad de víctimas y encausados en los juicios que se instruyen por violaciones de los derechos humanos.

Los procesados, todos en situación de retiro y declarados reos como autores de secuestro calificado son, además de Contreras, el ex jefe de la Brigada de Inteligencia Metropolitana de la DINA, general César Manríquez Bravo, hermano de Mario, coronel (R) encartado como autor intelectual del crimen de Víctor Jara; el ex segundo hombre de la DINA, brigadier Pedro Espinoza Bravo; el ex jefe de Villa Grimaldi, coronel Marcelo Moren Brito; el ex jefe del recinto DINA Cuatro Alamos, oficial de Gendarmería Orlando Manzo Durán; el ex jefe del grupo Halcón de la DINA, brigadier Miguel Krassnoff Martchenko; el ex jefe del Servicio Secreto de la Dirección de Inteligencia del Ejército y ex miembro de la plana mayor de la DINA, coronel Francisco Ferrer Lima, que cumple condena en Punta Peuco por el crimen del sindicalista Tucapel Jiménez; el ex jefe del recinto DINA Tres Alamos, oficial de Carabineros Conrado Pacheco Cárdenas; el suboficial de Ejército Basclay Zapata Reyes; y el ex agente civil Osvaldo Romo Mena.

Las nuevas ocho víctimas de Colombo son: Aldo Pérez Vargas, Roberto Aranda Romero, Jorge Müller Silva, Modesto Espinoza Pozo, Carlos Pérez Vargas, Carmen Bueno Cifuentes, Rodrigo Ugas Morales y Carlos Gajardo Wolf. Los cinco últimos figuran en la lista de los 119 desaparecidos por este operativo, no así los tres primeros.

El montaje

La llamada Operación Colombo nació en los primeros meses de 1975, cuando la DINA y el propio ex dictador Augusto Pinochet, así como otros de sus ministros militares, comenzaron a difundir informaciones de que el MIR preparaba “guerrilleros” en distintas ciudades argentinas para hacerlos entrar clandestinamente a Chile por pasos fronterizos a combatir el régimen militar. Los diarios El Mercurio, La Tercera, Las Ultimas Noticias y el vespertino La Segunda fueron los encargados de publicarlas.

La cúspide del montaje ocurrió entre los días 17 y 19 de julio de 1975, cuando primeramente el diario brasileño O Dia, de breve tiempo de circulación, informó

El retirado general Manuel Contreras ha sumado otro enjuiciamiento a su expediente en los tribunales chilenos.

 que 59 chilenos habían sido ejecutados en Argentina por sus propios compañeros de izquierda, atribuyendo las muertes a “ajustes de cuentas” políticas. El día 19, la revista argentina Lea, publicó en su único número que lo mismo había ocurrido con otros 60 chilenos, la mayoría del MIR.

En abril de 1975 apareció en un sótano de Buenos Aires el cuerpo destruido por una explosión con un cartel que decía “dado de baja por el MIR”. Se dijo que era el detenido desaparecido comunista David Silberman. Sin embargo, no era él. El 12 de julio de 1975 aparecieron en Buenos Aires otros dos cuerpos baleados y quemados con una leyenda similar. La dictadura informó que se trataba de quienes habían sido dado por desaparecidos en Chile, Jaime Robotham Bravo y Luis Guendelman Wisnik. Lo que también resultó falso.

El 24 de julio de 1975, La Segunda publicó en portada tal vez el titular más representativo del invento: “Exterminados como ratones: 59 miristas chilenos caen en operativo militar en Argentina”.

Objetivo y origen de la acción

El objetivo de la Operación Colombo fue hacer creer que decenas de personas, que en Chile sus familiares, abogados y las iglesias daban por detenidos desaparecidos, en realidad habían salido clandestinamente a Argentina a prepararse en guerrillas para regresar a Chile a combatir. Y que en el intertanto afuera se habían ajustado cuentas políticas matándose entre ellos o cayendo abatidos por operativos militares en Argentina, país que vivía la convulsión política y militar en los últimos meses antes del golpe de Estado de marzo de 1976.

En cuanto al origen del nombre Operación Colombo, éste se remite a declaraciones del ex agente civil de la DINA Enrique Arancibia Clavel, quien admitió en Buenos Aires en 1978 -acusado de “espionaje”- que en 1975 llegó a esa capital el agente Raúl Eduardo Iturriaga Neumann (ex jefe del Departamento Exterior DINA y actual general retirado) para hacer aparecer muerto en Argentina a un “subversivo chileno” de nombre “Simelman o algo parecido”. Se trataba de Silberman. Según Arancibia Clavel, Iturriaga le dijo que se trataba de la Operación Colombo en la cual se contó con la colaboración, entre otros, del civil argentino y miembro de la Triple A (Alianza Argentina Anticomunista) Martín Ciga Correa.

30 de Marzo 2007 El Mostrador

Corte condena a Estado a pagar $ 100 millones a familiares de desaparecido

La Tercera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago condenó al Fisco a pagar una indemnización de $ 100 millones al padre y la hermana del cineasta Jorge Müller Silva, detenido y desaparecido desde noviembre de 1974 y una de las denominadas víctimas de la denominada "Operación Colombo".

En un fallo dividido, el tribunal de alzada capitalino por primera vez se hace cargo del fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que sentenció al Estado de Chile por la aplicación de la Ley de Amnistía de 1978, para acceder al pago de una compensación a víctimas de la represión militar.

En ese sentido, determinó que el Fisco tiene responsabilidades que son imprescriptibles en los casos de política represiva. En primera instancia, en agosto de 2001, el 29º Juzgado Civil de Santiago había negado pagar la compensación, pero los integrantes de la Tercera Sala del tribunal revirtieron esa medida ordenando el pago antes mencionado.

La opinión de mayoría, respaldada por el ministro Mario Rojas y el abogado integrante Hugo Llanos, afirma que “esta Corte considera que la preparación y ejecución de la detención y posterior tortura y desaparición de las víctimas no habrían podido perpetrarse sin las órdenes superiores de las jefaturas de policía, y agentes del Estado o sin la colaboración, aquiescencia y tolerancia, manifestadas en diversas acciones realizadas en forma coordinada y concatenada de miembros de las policías, y de los servicios de inteligencia".

"Estos no sólo faltaron gravemente a sus deberes de prevención y protección de los derechos de las presuntas víctimas, consagrados en el artículo 1.1 de la Convención Americana, sino que utilizaron la investidura oficial y recursos otorgados por el Estado para cometer violaciones (...) el Estado se constituyó en factor principal de los graves crímenes cometidos, configurándose una clara situación de terrorismo de Estado”, agrega la resolución.

Además, el dictamen sostiene que “la cuestión de la prescripción de la acción no puede ser resuelta desde las normas del Derecho privado, porque éstas atienden fines diferentes. De aceptarse esta tesis, ciertamente se vulneraría no sólo la Convención Americana de Derechos Humanos, (...), sino que además el artículo 5 de la Constitución Política de la República, que junto con reconocer el carácter vinculante de los instrumentos de Derecho Internacional, establece para los órganos del Estado el deber de respetar y promover los derechos fundamentales, entre los que ha de situarse el de indemnización que ha sido invocado en estos autos”.

El fallo además hace un extenso análisis de las resoluciones en que la CIDH ha condenado a distintos estados por casos de violaciones a los derechos humanos, para respaldar el pago de una indemnización reparatoria de los familiares de las víctimas.

En el voto de minoría, la ministra Gloria Ana Chevesich, sostiene que los hechos se encuentran prescritos, ya que la demanda indemnizatoria fue interpuesta recién en 2000, a 26 años de ocurridos los hechos.

El cineasta y su pareja

Jorge Müller Silva era un joven cineasta de 27 años a la fecha de su detención y fue capturado junto a su pareja, la también militante del MIR Carmen Bueno Cifuentes (24) en la esquina de las avenidas Francisco Bilbao y Los Leones, el

29 de noviembre de 1974.

Ambos jóvenes habían participado en la noche anterior en el estreno de la película “A la Sombra del Sol” en el cine Las Condes, ya que formaron parte del equipo de filmación de la cinta.

Müller era, además, uno de los más destacados camarógrafos de su época y había participado en la grabación del documental “La Batalla de Chile”, de Patricio Guzmán, que retrataba el Chile de la Unidad Popular y la campaña presidencial de Salvador Allende, y que se ha convertido en uno de los trabajos del cine más premiados a nivel internacional.

Al momento de su detención, la pareja estaba trabajando en la filmación del "Año Santo chileno", evento que se realizó días antes de su arresto en el Templo Votivo Maipú y que había sido organizado por la Conferencia Episcopal de Chile.

La pareja fue conducida al centro de Villa Grimaldi, donde permanecieron detenidos y sometidos a intensas torturas de parte de los agentes de Estado, los que fueron particularmente duros con Bueno, ya que se le acusaba de haber regalado un perro al entonces líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Miguel Enríquez.

Luego fueron trasladados al recinto de Cuatro Alamos, donde fueron vistos por varios testigos que coinciden en manifestar que ambos se comunicaban a través de señas, cuando las mujeres eran llevadas al baño. Sus comunicaciones fueron descubiertas por agentes de la DINA y al día siguiente se les perdió el rastro.

 

 


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

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