Quienes somos ] Boletin ] Busqueda ] Pinochet en Londres ] Centros Detencion ] Complices ] Empresas ] Fallos ] Criminales ] Tortura ] Exilio ] ecomemoria ] Desaparecidos ] Ejecutados ] Testimonios ] English ]

Maria Isabel Beltran Sanchez

 


Fecha de detencion : 18/12/73
Edad a la fecha de detencion : 21 años
Cedula de identidad: 6.926.367 de Santiago
Profesion: Estudiante Universitaria


Mi hija Maria Isabel Beltrán Sánchez nació el 2 de mayo de 1952, en Santiago. Fue hija única durante 10 años, luego nacieron Roberto y Felipe. Creció en un hogar modesto, de gente trabajadora. Desde pequeña, Maria Isabel, fue una niña inquieta y soñadora, pero muy responsable. Le costaba concentrarse en la escuela porque no aceptaba las reglas del sistema de educación de ese tiempo, no le gustaba someterse a algo con lo cual no estaba de acuerdo; mucho después mostraria su fuerza de voluntad y capacidad. Pequena aún debía ocuparse de otras cosas como el cuidado de su hermano Roberto, pues yo trabajaba dia y noche como auxiliar del Instituto de Neurocirugía lo que me hacía imposible cuidar de mis hijos. Eso hacia que a Maria Isabel no le quedara tiempo libre para ella. Sin embargo, era muy alegre, jovial y dicharachera. Muy organizada. Adoraba a sus hermanos. Había aprendido además de mi, la profesión de auxiliar de enfermerra.

Su vida transcurrió tranquilamente hasta el gobierno de Eduardo Frei, cuando ingresa a la Facultad de Ciencias y Artes Musicales de la U. de Chile a estudiar Pedagogía en Música. Tenia 18 años y ya empezaba a vibrar con los problemas sociales , la aguda escasez de viviendas y la dramática situación en que vivian los pobladores, precipitó "las tomas de terreno", participó en esas acciones en compañía de otros estudiantes, la mayoría de ellos y la propia Maria Isabel, pertenecientes al FER (Frente de Estudiantes Revolucionarios,  MIR, creado en 1965). Ella solia ir a una población junto con algunos otros compañeros, muchos de ellos actualmente detenidos desaparecidos, para imponerse de las necesidades de la gente, apoyarlos y difundir sus problemas. En esa población conocío un dia a un poblador llamado Javier Pacheco Monsalves, uno de los dirigentes. Isabel aceptó ser su compañera y de esta relación nace más tarde su hija Tamara Isabel. Fue muy feliz con la llegada de su hija, pues llenó gran parte de su vida.

Por su calidad de militante, ella hacia continuos viajes a la zona de Parral. Cuando llega el golpe militar la sorprende en ese lugar.

Comienza a ser buscada. Yo, comprendiendo el peligro que corría mi hija, decidi de cualquier forma, tráerIa conmigo de vuelta a Santiago. Era el final de septiembre. No quiso asilarse porque dijo: "Mamá, yo no tengo porque  salir de mi patria si no  he cometido ningún delito". Se quedó entonces y comenzó a hacer una vida dedicada a su hija.  
 
Estaba muy preocupada por su compañero; éste habrá logrado salvarse el día 11 de caer asesinado en la Moneda en donde trabajaba de guardaespaldas de Salvador Allende. Sin embargo solo  pudieron verse durante un corto tiempo, pues, luego de ser detenido el dia 6 de octubre de 1973, fue fusilado en Chena esa misma noche.   Para mi hija éste fue un golpe terrible, pasaron más de 22 dias antes de que le entregaran su cadáver. Traté de infundirle ánimo, fueron dias muy duros. Llegó el mes de diciembre y ella se aprontaba para entregar en Navidad lo mejor para su hija, pero no pudo ser, pues los militares habian ordenado detener a mi hija. Fue asi como el 18 de diciembre de 1973, en un operativo, en  la madrugada ingresaron a mi domicilio uniformados y procedieron a detenerla junto con Patricia Contreras Farras, una amiga que vivía con nosotros.

El dia 8 de diciembre, fui a la Escuela Militar, alli me informaron que no habian sido ingresadas y podía ser que estuvieran en Investigaciones. Ahi me dijeron que no. Decidí ir a la cárcel de Mujeres y a la Casa Correccional, (hoy  Centro. de Orientación Femenina COF), con igual negativa. Los días 19 y 20 de diciembre regresé a estas instituciones sin obtener  ni la más pequeña noticia acerca del lugar donde estaban. Cuando regresaba a mi casa, después de una de tantas visitas a esos lugares, eran más o menos las 18 horas del dia 20 de diciembre, con mi hijo Roberto, me llamó la atención un jeep estacionado en plena via publica y muy cerca de mi domicilio.

Dentro del jeep estaba Maria Isabel, tres hombres en calidad de detenidos y dos militares armados, traté de acercarme, pero los militares no me dejaron. Hablando a la distancia le pregunté donde la tenían;  me dijo casi llorando "Mamita, no me busques en Santiago, me tienen en la Escuela de Artillería de Linares, me han traído solo para carearme contigo". Yo observé que mi hija tenía heridas en el rostro que le surcaban la mandibula y en el cuello y también en las piernas. Me agregó "me van a matar". Yo le contesté: "por ser madre y viuda te van a respetar que harto has sufrido por el fusilamiento de tu esposo". Al poco rato se la llevaron de nuevo.

El 24 de diciembre recibí personalmente una información directa, que tanto Maria Isabel como Patricia se encontraban en el Regimiento de Artillería de Linares. Mi hija se hallaba enferma, pues nuevamente sufría de hemorragias, agravadas por el mal trato alli sufrido. Ordené rápidamente una maleta con ropa, útiles de aseo y chocolates para llevarles a Linares. El 26 de diciembre, viajé a Linares dirigiéndome de inmediato a la Escuela de Artillería del Regimiento, lugar donde el oficial de guardia confirmó que mi hija se encontraba  allí en calidad de "incomunicada". A pesar de esa información no pude saber más de ella ni mucho menos tener posibilidades de verla. A los tres dias, Patricia Contreras fue trasladada a otro recinto carcelario y separada de Maria Isabel.

En los primeros dias de enero de 1974, según Declaración Jurada contenida en el informe de la Vicaria de la Solidaridad, Norma del Tránsito Parra vio y habló con Maria Isabel, cuando fue conducida desde la Casa Correccional hasta la Escuela de Artillería.

Volvi a Linares el 12 de enero, recibi el mismo trato frío de siempre, pedi permiso para pasar al servicio higiénico, no pusieron objeciones, cuando pasé al interior y al llegar al baño en un pasillo pude ver a mi hija, estaba de pie con dos militares armados de metralleta. Eran las 10:30 de la manana. Mi impulso fue acercarme para abrazarla, pero los militares me lo impidieron, solo pude hablarle de lejos. Me preguntó por Tamara, su hija, si la habia bautizado. Yo le respondí tratando de mostrarme tranquila, se veia tan delgada y amarillenta, su cabello lo tenia cortado al rape en la parte superior de la cabeza. Me pidió que le llevara apósitos y algodón, luego me repitió lo que habia dicho en otra ocasión "Mamita, me van a matar", no le cuentes a mi hijita que he estado presa. Dile cualquier cosa, pero que no sepa esto. Los militares nos separaron y me dijeron que la llevaban a la "Sala de Tratamiento". Yo volví a la sala de espera y escuche claramente a mi hija gritar "mátenme, mátenme, yo no sé nada". Con dolor me di cuenta lo que significaba la "sala de tratamiento".
En silencio abandoné ese lugar. Tenia el corazón desgarrado. Desde esa fecha no vi nunca más a mi querida hija Maria Isabel. No volví a saber más de ella.

Varias veces volví a Linares, pero lo único que me decían era que mi hija ya no estaba all. No me dijeran jamás adonde se la llevaron. Con  fecha 19 de junio de 1974 el Coronel Carlos Morales Retamal,  Intendente y Jefe de Plaza de la Provincia de Linares, me escribió  una carta en la que me informaba que "... a mediados del mes de enero  fue puesta en libertad para que se sometiera a tratamiento médico   especializado, con la promesa de presentarse a la Comandancia de   Guarnición en Linares una vez dadá de alta, promesa que hasta la   fecha no cumplió"
  
El Ministro del Interior, el 30 de mayo de 1974, informó a la Corte de Apelaciones que "...Maria Isabel Beltrán Sánchez no se encontraba detenida por orden de alguna autoridad administrativa y que este Ministerio ignora su actual paradero...". Todas las peticiones hechas han resultado infructuosas.

Sigo en esta lucha para saber la verdad y pido justicia para mi hija y castigo a los que la hicieron desaparecer.


14 de Diciembre 2004 El Mercurio

Nelson Mery fue careado con militar (r) por desaparición de mirista

El ex director de la Policía de Investigaciones, Nelson Mery, fue careado esta mañana con el general de brigada (r) Humberto Julio, ex subsecretario de Relaciones Exteriores durante el régimen militar, por la desaparición de la mirista Isabel Beltrán que investiga el ministro Alejandro Solís.

La diligencia se desarrolló en horas de esta mañana en dependencias de la Escuela de Investigaciones.

Julio, procesado por el secuestro de seis detenidos desaparecidos, entre ellos Beltrán, acusa al ex jefe policial de haber sido el jefe de la comisión que detuvo a la joven estudiante de 21 años, y a la también mirista Patricia Contreras.

Mery ha negado haber participado en la detención de Beltrán, y sostuvo que sólo detuvo a Contreras, quien ha declarado en su favor.

El ex director de la policía civil implicó al retirado general y a otros ex uniformados en la desaparición de Beltrán, quien a la fecha de ser detenida -18 de septiembre de 1973-, era estudiante de Pedagogía en Música de la U. de Chile y presunta militante del MIR.

Por esa razón es que al defensa de Mery sostiene que el hecho de que Julio acuse al ex jefe policial de haber participado en la detención de la mujer, obedece a un afán de venganza.


El Mostrador

8 de Abril 2005

Polémica por académico de organismo gubernamental procesado en causa de DDHH

Malestar causó en algunos parlamentarios el rol de docente que tiene un ex militar procesado por violaciones a los derechos humanos en la Académica Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (Anepe), institución que depende del Ministerio de Defensa. Se trata del general (R) Humberto Julio Reyes, encausado por el ministro Alejandro Solís por el secuestro calificado de la militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) María Isabel Beltrán, en 1974.

El ex uniformado, que en 2003 permaneció una semana en detención preventiva en el Regimiento de Telecomunicaciones del Ejército, en Peñalolén, dicta desde hace cinco años las cátedras de Conducción Político Estratégica I y taller de la conducción político estratégica de la Defensa Nacional en el organismo gubernamental.

Aunque el nombre de Humberto Julio, ex subsecretario de Relaciones Exteriores del régimen militar, fue profusamente difundido por la prensa hace dos años con motivo de la denuncia que involucró con violaciones a los derechos humanos al ex director de la Policía de Investigaciones Nelson Mery, nadie reparó en su rol de académico en la Anepe.

Ni siquiera la diputada Laura Soto (PPD), quien lleva adelante el proceso de Odette Alegría y un grupo de ex presos políticos del Regimiento de Linares que acusan a Mery, caso vinculado a la desaparición de María Isabel Beltrán. “Esto es inaceptable”, dijo a El Mostrador.cl la legisladora, quien anunció que pedirá un oficio al Ministerio de Defensa para aclarar este hecho.

“Si hay alguien procesado por violaciones a los derechos humanos no debiera estar trabajando en organismos públicos”, señaló la legisladora, quien consideró “una vergüenza que con los dineros de todos los chilenos, sobre todo de los más pobres, se esté pagando a un torturador. Él está procesado por hechos bastante graves y no sólo de torturas, sino por la desaparición de personas”.

En tanto, el senador Jaime Gazmuri (PS), quien pese a reconocer que ha sido invitado en varias oportunidades a la Anepe, aseguró no conocer al ex militar. Sin embargo, coincidió con Soto en el sentido de que si hay un proceso en curso, se debe apartar a esa persona de sus labores. “Si hay procesos creo que es altamente inconveniente que siga haciendo clases”, afirmó.

"Ahora la gente que no tiene procesos no hay problemas, ya que no deben existir denuncias. No puedes decir que por el hecho de estar en las Fuerzas Armadas haya sido torturador, hubo gente que no trabajó en la parte represiva", puntualizó el miembro de la comisión de Defensa de la cámara alta.

Cautela

Un poco más compasivo se mostró el diputado Mario Bertolino (RN), quien comentó que “una persona es inocente hasta que no se demuestra lo contrario. El hecho que este procesado no significa que sea responsable, sino que está en un proceso que se pretende dilucidar quiénes son los responsables. Ahora si está en libertad, él ya aportó los antecedentes y hay que esperar a que se cierre el proceso”.

En esa misma línea se pronunció presidente de la comisión de Defensa de la Cámara, Jorge Ulloa (UDI). Aunque calificó como “compleja” la situación, aclaró que “si la Anepe no ha tomado medidas (es) porque ha considerado razonable mantener a ese docente en ese establecimiento. La decisión de la entidad estará centrada una vez que termine el proceso judicial”.

Mucho más cautos se mostraron en el Gobierno al ser consultados por la situación del ex oficial que trabaja en el organismo dependiente del Ministerio de Defensa. El subsecretario de Guerra, Gabriel Gaspar, quien conoce a Julio ya que también hace clases en la Anepe, señaló que “no tenemos opiniones sobre procesos judiciales, respetamos la labor de otro poder del Estado”.

La versión de Julio

Cuando fue llamado a declarar, el profesor Humberto Julio Reyes no entendía mucho los motivos. Ahí se enteró que el ex director de Investigaciones Nelson Mery, lo mencionó entre los oficiales que estuvieron presentes en la detención de Beltrán.

Cuando accede a contar su historia, lo primero que hace es sacar dos libros de su biblioteca que relatan la situación: “Difícil envoltorio", de Mónica Echeverría y “Tiempo de Días Claros”, de Patricia Verdugo. “Ahí cuentan el hecho”, dice.

Tiene 61 años, es casado, tiene tres hijos -uno de ellos capitán de Ejército de la Academia de Guerra-, y se alejó del Ejército hace 10 años tras una ácida discusión con el general Jorge Lucar. Julio había entregado al propio Augusto Pinochet informaciones sobre presuntas irregularidades, cercanas al millón de dólares, en facturas de empresas proveedoras del Hospital Militar. El hecho fue desmentido por la institución y el oficial debió irse del Ejército.

Julio no quiere hablar de ese incidente, pero si acepta hablar de lo que sucedió hace 32 años cuando él era capitán.

Beltrán, junto a Patricia Contreras, fue detenida en Santiago y para ello se envió especialmente una patrulla desde la Séptima Región. Julio participó en el allanamiento de la casa y ambas mujeres fueron llevadas a la Escuela de Artillería de Linares. Es ahí donde tiempo después se pierde su rastro.

-¿Cuál fue su participación puntual en este hecho?

-Yo estaba en Santiago, a cargo de una unidad en el Comando de Institutos Militares y se me encargó apoyar el procedimiento. Tuve que hacer el allanamiento de las vivienda donde estaban estas personas, es decir, el registro habitual buscando armas y otras cosas. En consecuencia, estuve presente en la diligencia, pero la detención y el traslado a Linares no era problema mío.

-¿Quién le ordenó a usted ir hasta esa casa?

-El canal normal de mando.

-¿Quién es esa persona?

- No hay registro quien estaba esa noche de turno hace 32 años. Sería irresponsable decir que parece que fue tal.

-¿Por qué detuvieron a esas mujeres?

- Algún antecedente tenía Linares para detenerlas. La prensa dice que eran del MIR.

-¿Y encontraron armas en esa casa?

- No, armas no encontramos. Mucha documentación que no era evidencia de nada.

-¿A quiénes entregaron las mujeres?

- Al oficial de inteligencia de Linares.

-¿Quién era?

- Eso está en el proceso.

”Sólo las vi esa noche”

“Es muy sorpresivo que a 30 años de sucedido los hechos digan, pero ahí estuvo el general Julio”, comenta el ex uniformado. “¿Cuál es la diferencia sustancial de la detención? Según mi recuerdo, la patrulla de Linares tenía una misión que era detener a esas personas y, en cambio, la que recibí en Santiago era apoyar el procedimiento y allanar la casa”.

- ¿Usted nunca vio a esas personas después?

-No, las vi esa noche.

-¿Por qué lo procesó el ministro?

- Él no me dijo nada, sino que asumió el hecho de haber sido el oficial de mayor graduación presente me convertí inmediatamente en responsable, pero independientemente de quien haya hecho la detención en Santiago: la patrulla de Linares o hubiese sido yo, que no es el caso, lo importante es que estas personas fueron entregadas al día siguiente sanas y salvas en Linares a otras autoridades.

- ¿Usted era ayudante del coronel Gabriel del Río al momento de hacer el operativo. ¿Él no ha sido detenido?

-Hasta donde yo sé, no por esta causa. No he hablado con él últimamente porque reside en Linares. En una ocasión vino a conversar conmigo acá, pero aún no se sabía de esta causa.

-¿Su abogado Marcelo Cibié ha tenido acceso al sumario?

-Sí y me dice que debería ser absuelto porque lo único que es discutible es la detención aquí en Santiago. Pero si partimos de la base que en ese momento esa actividad era legal, porque obedecía a la orden de una autoridad o facultad, la detención de esa persona en esa circunstancia no era un ilícito.

-¿Dónde está la divergencia?

- Nelson Mery dijo que le ordenaron detener a una persona y no a la otra, y ahí esta el punto de divergencia.

- ¿Y si usted es condenado en este caso?

-Hay que acatar la ley.

-¿Tendría que dejar de hacer clases?

-Es complicado pensar hacer clases estando detenido.

-¿Pero esta entidad es del Ministerio de Defensa?

- Puede que a algún empleador le complique o incluso tenga un impedimento legal. A lo mejor alguien se interesa por algún otro trabajo que yo hago y el tema no le importa.

- ¿Nunca perteneció a la DINA?

- No, no me especialicé por ese lado.

19 de Abril 2006 El Mostrador.cl

Procesan a cinco militares y dos detectives por secuestros en Linares

El ministro en visita Alejandro Solís procesó a cinco miembros en retiro del Ejército y dos ex detectives como autores de secuestro calificado de tres militantes del MIR y un dirigente sindical, quienes fueron vistos con vida por última vez en la Escuela de Artillería de Linares entre el 12 de septiembre de

1973 y el 2 de enero de 1974.

El dictamen se convierte en una ampliación de la resolución que dictó el 6 de julio de 2003, ocasión en que encausó a seis ex uniformados por otros casos de detenidos desaparecidos contenidos en el mismo episodio.

El magistrado decidió encausar al coronel (r) Gabriel del Río Espinoza, quien era el comandante del mencionado recinto y -a la vez- intendente regional en la época, al coronel (r), Claudio Abdón Lecaros Carrasco, al ex comisario de Investigaciones Héctor Torres Guajardo, al suboficial mayor (r) Antonio Aguilar Barrientos y al comisario (r) de Investigaciones Nelson Volta Rosas, en calidad de autores del delito de secuestro calificado de Guillermo del Canto Ramírez, dirigente del MIR.

Según la investigación sustanciada por Solís, siendo las 00:30 horas del 2 de enero de 1974, Del Canto fue detenido mientras se encontraba junto a su cónyuge Marianela Méndez Soto en el domicilio de su primo Félix Ignacio Valenzuela Ferrer, ubicado en calle Santa Clara Nº 560 de la comuna de La Cisterna.

En efecto, ingresaron al lugar varios funcionarios que dijeron pertenecer al Regimiento de la ciudad de Linares, los que detuvieron a del Canto Ramírez y a su primo, por tratarse de un ”encubridor” –según manifestaron los aprehensores- .

Ambos detenidos fueron llevados en un camión hasta la Escuela Militar de Santiago, lugar en que fueron interrogados. A la mañana siguiente, Valenzuela Ferrer fue dejado en libertad en tanto que Guillermo del Canto fue trasladado hasta el Regimiento de Artillería de Linares, donde permaneció detenido algunos días, siendo interrogado y torturado para, posteriormente, en una fecha no determinada, ser conducido al campo de prisioneros de Tejas Verdes de San Antonio, donde se perdió su rastro hasta hoy.

Otras tres víctimas

Por otra parte, el ministro Solís procesó al general (r) Carlos Edmundo Morales Retamal, a la sazón director de la Escuela de Artillería de Linares, en su calidad de autor del delito de secuestro calificado en contra de la estudiante universitaria y ex militante del MIR María Isabel Beltrán Sánchez, cometido a contar del 18 de septiembre de 1973.

Al ex comisario de Investigaciones Héctor Armando Torres Guajardo y al suboficial mayor (r) Antonio Aguilar Barrientos, como autores del delito de secuestro calificado en contra del ex militante del MIR Héctor Hernán Contreras Cabrera, cometido a contar del 8 de diciembre de 1973.

Por último, el juez encausó al coronel (R) Juan Hernán Morales Salgado, en su calidad de autor del delito de secuestro calificado en la persona de José Alfonso Saavedra Betancourt, ex dirigente sindical de la empresa Celco, perpetrado desde el 12 de septiembre de 1973.

El magistrado otorgó la libertad provisional a todos los procesados y sólo en el caso de Morales Salgado, quien por primera vez es imputado en esta causa, el beneficio fue entregado con consulta a la Corte de Apelaciones.

La Primera Sala del tribunal de alzada confirmó este martes la excarcelación del ex militar, con los votos favorables de los ministros Juan Cristóbal Mera y Amanda Valdovinos, además del abogado integrante Benito Mauriz.

Compañeros de Mery

En el procesamiento, que consta de más de 60 páginas, el ministro Solís dejó estampadas las varias alusiones que existen en estos casos por la participación del ex director de Investigaciones en la detención de estos opositores al régimen militar.

De hecho, varios testigos lo sindican como parte del grupo de agentes que detuvo a María Isabel Beltrán. Asimismo, uno de los detectives que prestó servicios en la Escuela de Artillería, Armando Torres Guajardo, sostuvo que en esa unidad "había un Departamento de Seguridad, a cargo del capitán Lecaros y contaba con otros funcionarios, como Nelson Mery, al mando de Jorge Zincke.

Participaba en los interrogatorios y respecto de María Isabel Beltrán, militante del MIR, arrestada en Santiago, presenció unos 3 interrogatorios a cargo del capitán Lecaros, el cual, para amedrentarla, la golpeaba, en la espalda, con un “churro” de goma".

En tanto, uno de los sobrevivientes de la Escuela de Artillería de Linares, Osvaldo Efraín Salazar Saavedra, quien fue detenido el 19 de diciembre de 1973 por un pelotón de militares y detectives que lo llevaron a la Escuela Militar y luego fue trasladado a la Escuela de Artillería de Linares, afirma que en ese grupo participó Nelson Mery.

Por su parte, el ex director de la policía civil, quien abandonó su cargo por su supuesta vinculación a violaciones a los derechos humanos, declaró en el procesó que "el 12 de septiembre de 1973, siendo detective, fue designado como Oficial de enlace en la Escuela de Artillería de Linares y en una ocasión lo llamaron de la “Oficina de Inteligencia” y Aguilar le preguntó si conocía a Patricia Contreras, a quien ubicaba por ser amigo de su hermana, Elena".

"Contestó que sí y le ordenaron ir a Santiago porque aquella estaría involucrada en un ocultamiento de armas en Panimávida. Llegaron a una casa en calle Cienfuegos, en un jeep militar, a cargo del capitán Humberto Julio, iban además el sargento Aguilar y el detective Volta; la detuvieron y la llevaron a la Escuela Militar; al día siguiente, yendo de regreso, bajó del jeep y miró en el camión en que iba aquella y se encontró, además, con María Isabel Beltrán, quien fue detenida por los efectivos militares", añadió.

"Siempre estimó que María Isabel Beltrán era un objetivo de inteligencia militar como lo dijo por escrito el coronel Morales Retamal, quien señala que aquella pertenecía a una célula mirista, mantenía actividades extremistas en Parral y en la infiltración de personas en las Fuerzas Armadas, principal cargo por el cual fue detenida", aseguró Mery al tribunal.

======================================

La Tercera

Martes 3 de Mayo 2011

Familiares de DDDD no descartan recurrir a Tribunal Internacional de Derechos Humanos por fallo en "Episodio Linares"

Los dirigentes de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Linares, no descartaron recurrir al tribunal Internacional de dicha instancia, con el objetivo de denunciar el dictamen definitivo de la Corte Suprema por la desaparición de militantes y simpatizantes de izquierda durante el gobierno de Augusto Pinochet. La vocera de dicha entidad, Juana Soto, indicó que “estamos muy decepcionados al conocer la resolución de la justicia y si bien destacamos el acucioso trabajo del ministro Solís, quien creemos que llegó al fondo de la investigación, no pensamos lo mismo de los jueces”. Soto criticó duramente la posición del gobierno del Presidente Piñera, en el sentido de que “estamos en un gobierno de derecha y por lo mismo qué más podríamos esperar de un tema tan delicado como el de lo Derechos Humanos; por otro lado, hoy en día, si bien el Poder Judicial es independiente del Gobierno, con pitutos muchas veces se consiguen cosas, incluso hasta la impunidad”. Por otra parte, la hija de María Isabel Beltrán, cuyo caso es uno de los más emblemáticos en el Maule sur; Tamara Callejas, “existe un sesgo de impunidad en estas decisiones, mi esperanza sigue viva de saber qué ocurrió realmente con mi madre, pero creo que así como hay gente que estoy segura ha colaborado en estas casas que investigó el ministro Solís, no puedo descartar que hay quienes no contaron todo lo que saben”.
En fallo dividido, los ministros de la Segunda Sala del máximo tribunal determinaron absolver a Gabriel Del Río Espinoza por su falta de responsabilidad; mientras que revolvieron 5 años de presidio por su responsabilidad como autor de secuestros y se les concedió el beneficio de la libertad vigilada para Juan Hernán Morales Salgado; Claudio Abdón Lecaros Carrasco; Antonio Aguilar Barrientos; Félix Renato Cabezas Salazar; y tres años de presidio con el beneficio de la remisión condicional a Humberto Lautaro Julio Reyes.
Hay que recordar que la Corte Suprema dictó sentencia definitiva en la investigación por los secuestros calificados de Arturo Enrique Riveros Blanco, Jaime Bernardo Torres Salazar, Jorge Bernabé Yáñez Olave, José Saavedra Betancourt, José Gabriel Campos Morales, Anselmo Antonio Cancino Aravena, Alejandro Robinson Mella Flores, María Isabel Beltrán Sánchez y Héctor Hernán Contreras Cabrera, ocurridos a partir de septiembre y diciembre de 1973, en la ciudad de Linares.


Esta pagina fue modificada el 17/08/2013

Si posee cualquier información sobre este caso,  nuevas o mejores imágenes, relatos, testimonios, etc., escribanos a info@memoriaviva.com



  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos - Londres © 1996 - 2015