Quienes somos ] Boletin ] Busqueda ] Pinochet en Londres ] Centros Detencion ] Complices ] Empresas ] Fallos ] Criminales ] Tortura ] Exilio ] ecomemoria ] Desaparecidos ] Ejecutados ] Testimonios ] English ]

CECIL PATRICIO ALARCON VALENZUELA

Rut : 162.971 Chillán
F.Nacim. : 05-09-50, 23 años a la fecha de detención
Domicilio : Arauco 1045, Chillán
E.Civil : Casado, dos hijos
Actividad : Empleado del Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP. Subagente de la Corporación de Fomento CORFO para Ñuble, Chillán y Concepción
C.Repres. : Partido Socialista. Ex presidente del Centro de Alumnos del Instituto Comercial de Chillán. Ex presidente de la Federación de Estudiantes de Ñuble. Secretario de las Juventudes Socialistas. Miembro del Comité Regional del Partido Socialista, encargado de la Comisión Regional Campesina

F.Detenc. : 16 de septiembre de 1973


Cecil Patricio Alarcón Valenzuela, casado, 2 hijos, funcionario de INDAP, ex dirigente estudiantil, militante del Partido Socialista, fue detenido el 16 de septiembre de 1973, en la calle Yerbas Buenas de Chillán, por Militares del Regimiento de esa misma ciudad.

A raíz del Golpe Militar del 11 de septiembre de 1973, y temiendo por su integridad física, el afectado tomó la determinación de no regresar a su casa por algunos días, dirigiéndose al campo.

El día 16 de septiembre, al regresar a la ciudad, cerca del mediodía, Cecil Patricio Alarcón Valenzuela tuvo un encuentro con don Jaime Mora Muñoz, al que conocía con anterioridad, dirigiéndose ambos alrededor de las 3 de la tarde a un restaurant llamado "El Rosedal", ubicado en calle Ecuador con Independencia de esa ciudad, puesto que Cecil Patricio Alarcón Valenzuela se encontraba sin ingerir alimentos desde hacía varios días. En el transcurso del almuerzo, escucharon las últimas noticias de los acontecimientos de la ciudad y en ellas se impusieron del asesinato del Alcalde de Chillán y también dirigente del Partido Socialista, Ricardo Lagos Reyes, de su cónyuge embarazada de varios meses, Sonia Ojeda Grandón y del hijo de su primer matrimonio, Carlos Eduardo Lagos Salinas. Al escuchar todo esto, Cecil Alarcón Valenzuela se puso nervioso y rápidamente se retiraron del lugar, abordando el automóvil Fiat 600 de color blanco de propiedad de Jaime Mora Muñoz. En calle Independencia al llegar a calle Bulnes se encontraron con un hermano del afectado, Carlos Iván Alarcón Valenzuela, entablando los hermanos una conversación fuera del vehículo.

En esos momentos se percataron que eran observados por un integrante de la familia Cazenave, quien era conocido por la gente del lugar por ser un informante de los militares. En vista del riesgo que corrían, Cecil Patricio Alarcón Valenzuela y Jaime Mora Muñoz reemprendieron la marcha, dirigiéndose a calle Yerbas Buenas, entre Gamero e Itata, a una casa particular a la que entraron, dejando el auto estacionado en la calle. Al salir de la casa, fueron interceptados por dos patrullas militares, una de ellas se trasladaba en una camioneta Ford de 2.500 kilos, de color blanco y que era manejada por Tito Alvarez, chofer de Obras Públicas, este vehículo se dirigía por calle Itata desde Independencia hacia Avenida Argentina.

La otra patrulla militar circulaba por la misma calle Yerbas Buenas, calle de doble tránsito, desde Gamero y con dirección a Itata, al preciso lugar donde se encontraban recién ingresados al automóvil el afectado y su acompañante.

Ambos fueron detenidos, obligados a descender del auto Fiat y agredidos de inmediato, pues reconocieron a Cecil Alarcón Valenzuela a través de una fotografía que portaban los aprehensores ya que andaban en su busca. El afectado fue subido a la camioneta Chevrolet y tirado boca abajo al piso, mientras que a Jaime Mora Muñoz lo hicieron volver a subir a su auto Fiat, custodiado por un Suboficial quien le apuntaba con un arma.

Ambos fueron trasladados al Regimiento de Chillán, donde fueron introducidos a una sala en la entrada del recinto y obligados a permanecer boca abajo, con las manos en la nuca y custodiados cada uno por dos militares que les apuntaban con sus armas. En esa posición, Cecil Patricio Alarcón Valenzuela logró advertir a Jaime Mora Muñoz sobre una explicación satisfactoria para sus captores, a objeto de impedir involucrarlo en una situación más conflictiva aún.

En ese lugar se encontraban además otros detenidos: Jorge Carpenter, Mario Hermosilla y al rato después llegó en igual condición, Eduardo Stevens Sandoval, todos los cuales recobraron más tarde su libertad.

Estando aún en ese recinto, entraron a esa pieza Carabineros y Militares con unos bultos que contenían ropa de cama, libros y revistas y un walkie talkie manifestando que pertenecían a la casa del Alcalde de Chillán, Ricardo Lagos Reyes, asesinado junto a su familia horas antes y mediante el cual, según comentaron, se había estado comunicando con Cecil Alarcón Valenzuela.

Cerca de las 18 horas de ese mismo día llegó una patrulla de Carabineros y Militares, integrada entre otros, por un Teniente de ejército de apellido Morales, vinculado al Servicio de Inteligencia Militar (SIM), dos detectives con uniforme militar, el Sargento de Carabineros Márquez Riquelme y un Cabo de Carabineros de apellido Opazo. Este último funcionario entró a la sala donde permanecían los detenidos y tomó violentamente a Cecil Patricio Alarcón Valenzuela, lo empujó con violencia y lo sacó de la sala, llevándoselo.

Desde ese instante, nunca más fue visto el afectado. Jaime Mora Muñoz por su parte, quedó en libertad alrededor de las 19:00 horas del día 16 de septiembre.

Al día siguiente, 17 de septiembre, el suegro de la víctima, señor Hugo Soto Ulloa, fue informado por trabajadores que laboraban en la extracción de ripio en las riberas del río Ñuble, que un joven con las características de Cecil Alarcón Valenzuela habría sido asesinado en el Puente Viejo del mencionado río, a unos 50 metros de la ribera sur, junto a otra persona. Concurrieron hasta el lugar, además del suegro del afectado, su hermano Carlos Iván Alvarez y Jaime Mora Muñoz, con la intención de recuperar el cadáver, sin lograr encontrar nada, no pudiendo determinar si se los llevó el río o fueron enterrados.

De acuerdo a antecedentes que obran en poder de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, se acreditó que el cuerpo de la víctima se encontraba bajo el puente viejo que cruza el río Ñuble, no pudiendo ser rescatado por el arrastre de las aguas y que en su detención los aprehensores aparecen relacionados con las muertes del Alcalde Ricardo Lagos Reyes y su familia. Según esta misma fuente, en octubre de 1973 apareció en la prensa la información que había sido desbaratada una escuela de guerrillas, en la que Cecil Alarcón Valenzuela habría sido el instructor, encontrándose prófugos éste y su jefe Reinaldo Poseck Pedreros -quien también se encuentra en calidad de detenido desaparecido- no resultando verosímil esta declaración oficial que lo declara prófugo, en circunstancias que fue detenido y nunca se informó que hubiese quedado en libertad o huído.

La señora María Cecilia Soto San Martín, cónyuge del afectado, señala en Declaración Jurada que concurrió al Regimiento de Chillán, donde fue atendida por el guardia de turno en ese lugar, el cual buscando entre algunos documentos pertenecientes a las personas detenidas en el recinto, encontró la cédula de identidad de Cecil Patricio Alvarez Valenzuela, junto a su credencial de Sermena, aún cuando no apareció su nombre registrado en las listas de detenidos. En esos mismos días recorrió otros recintos de detención, sin lograr información sobre su esposo, llegando incluso hasta la Intendencia para solicitar entrevista con el Intendente de la época, Juan Guillermo Toro Dávila, quien, según refiere la señora María Cecilia Soto, no quiso recibirla y ordenó que la desalojaran de su oficina, siendo sacada con amenazas por parte de los conscriptos armados de la guardia.

Tiempo más tarde, sigue relatando la cónyuge, fue recibida por el Teniente Morales, encargado de los detenidos en el Regimiento de Chillán, y en cuya oficina se encontraba una carátula con fotos de militantes de los partidos de la Unidad Popular; entre éstas estaba la de Cecil Alarcón Valenzuela y la de Reinaldo Poseck Pedreros. Ambas fotos y otras más, estaban rodeadas por un círculo rojo. Ante la pregunta de la señora María Cecilia Soto, el Teniente Morales intentó explicar que se trataba de personas que debían ser detenidas, negando el hecho de que ya estaban en esa condición, aún cuando la esposa del afectado le afirmó que existían testigos que habían sido detenidos junto a su esposo y que ella había visto los documentos de su marido en una caja en la sala de guardia. El Teniente Morales hizo traer la mencionada caja, al ser revisada ya no se encontraron allí los documentos de Cecil Patricio Alarcón Valenzuela.

Cabe señalar que el hermano del afectado, Carlos Iván Alarcón Valenzuela, fue detenido días después, permaneciendo en prisión durante catorce meses.

GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
La señora Cecilia Soto San Martín, cónyuge de Cecil Patricio Alarcón Valenzuela, presentó en agosto de 1990, ante el Juzgado de Letras de Chillán, una denuncia por presunta desgracia en la persona de su esposo, desconociéndose por el momento el resultado de la tramitación de la causa.

Hasta la fecha de este informe ninguna autoridad ha respondido sobre la detención y el paradero de Cecil Patricio Alarcón Valenzuela, quien continúa en calidad de detenido y desaparecido.


Esta pagina fue modificada el 17/07/2010

Si posee cualquier información sobre este caso,  nuevas o mejores imágenes, relatos, testimonios, etc., escribanos a info@memoriaviva.com


  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos - Londres © 1996 - 2015