Fuerte BorgoñoVIII Región
Entre los centros de detención y tortura que funcionaron en Concepción estaban la Base Naval de Talcahuano, el Cuartel Rodríguez, Casa de jugadores del Estadio Francisco Acosta y el Fuerte Borgoño. El Fuerte Borgoño, ubicado en el interior de la Base Naval de Talcahuano, fue utilizado como centro de tortura principalmente durante 1973-1975. También existen testimonios de detenidos entre 1984 y 1985 que fueron conducidos hasta aquí por personal de la CNI, luego de ser detenidos por este organismo. En el Fuerte Borgoño medía unos 20 metros de largo y no tenía muebles y albergaba usualmente a unos 40 a 50 detenidos. Dentro había varias habitaciones de 2 x 2 metros y en cada una había decenas de personas. Debían dormir sin abrigo sobre el suelo de cemento. La comida era escasa y mala. El tiempo de permanencia variaba entre uno a diez días, durante los cuales eran sometidos a brutales torturas. Desde el Fuerte Borgoño eran conducidos al Gimnasio de la Base, donde se les obligaba a firmar una declaración y que no habían recibido malos tratos. Luego eran liberados (libertad condicional con control domiciliario) o se les trasladaba a la Cárcel de Tomé o Isla Quiriquina, en calidad de incomunicados, o en libre plática, después de obligarles a firmar una declaración en que se señalaba que no habían sido torturados. Testimonios presentados a la Comision Valech señalan que todos los presos políticos fueron sometidos a intensas y sistemáticas torturas. Sufrieron golpes, amenazas de muerte, el submarino, colgamiento, aplicación de electricidad, obligados a correr en una cancha con obstáculos, esposados y con los ojos vendados, a presenciar y escuchar las torturas a otros detenidos; soportaron vejaciones sexuales y violaciones reiteradas. Denuncian además que se aplicó lo que llamaban la campana, que consistía en introducir al detenido en un tambor que golpeaban constantemente o bien colgaban al detenido de los pies con las manos amarradas a su espalda a un techo de un recinto llamado la Ciudadela, y lo balanceaban contra las paredes laterales en las cuales se encontraban sus torturadores, quienes simulaban el sonido de una campana, al chocar su cuerpo contra las paredes o con alguno de ellos. También se les hacía caminar descalzos por un camino que llamaban la alfombra, que consistía en una serie de palitos enterrados que debían pisar, mientras era golpeado en el trayecto. Otras torturas consistían en introducir la cabeza del detenido en un tambor con agua con inmundicias.
El Fuerte Borgoño esta estrechamente ligado con el asesinato de un numeroso grupo de presos políticos, entre ellos: Transito Cabrera Ortiz, Hector Lepe Moraga, Miguel Catalán Febrero, Máximo Neira Salas y Hugo Candia Mirica, todos brutalmente torturados y más tarde asesinados por efectivos navales. De acuerdo con el diario “El Sur” Cabrera, Lepe y Catalán, fueron muertos al “intentar fugarse” cuando eran trasladados a la Cárcel de Tomé. Sin embargo el propio Alcaide de dicha Cárcel declaró que el 10 de Octubre de 1973, los tres detenidos llegaron a la Cárcel de Tomé moribundos, producto de las torturas sufridas en el Fuerte Borgoño. El Alcaide se negó a recibirlos y el Oficial de Marina a cargo de ellos ordenó regresarlos a Talcahuano. Dado el hecho que los tres presos políticos estaban en terribles condiciones físicas, es absurda la versión del Gobierno que los presos fueron abatidos cuando intentaban escapar. El 13 de Octubre de 1973 el diario “El Sur” informo con grandes titulares que dos “ultras”, Máximo Neira Salas y Hugo Candia Mirica, habían sido fusilados después de agredir a efectivos de la Marina. Nuevamente se ha podido comprobar que esta versión es falsa. Ambos jóvenes estaban en el poder de la Marina en el Fuerte Borgoño, donde fueron salvajemente torturados y posteriormente asesinados el 11 de Octubre de 1973.
Testimonios: [Preso Político detenido en septiembre de 1973] “...me pusieron algodón en ambos ojos, luego huincha adhesiva encima y un capuchón negro amarrado a la nuca, me ataron de pies y manos fuertemente y me hundían en un tambor de esos de aceite de 250 litros que contenía amonia, orina, excrementos y agua de mar, así me sumergían hasta que mi respiración no daba más, ni menos mis pulmones y la volvían a repetir una y otra vez, acompañados de golpes y preguntas, eso era lo que llamaban ellos en tortura el famoso submarino...”
Criminales y Cómplices Contralmirante Jorge Paredes Wetzer (Comandante de la 2a Zona Naval); Capitán Fernando Carrasco Herrera (designado en el cargo de Gobernador de Talcahuano); Comandante Araya (Armada); los Capitanes de apellido Blanlot, Bunster, Jaeger, Koeller, Acuña; los tenientes Alarcón, Boetsch, Cáceres, Letelier, Luna, Maldonado, Tapia, Schuster,
Fuentes de Información: Informe Rettig; Libros: “La represión política en Chile: los hechos” “Te recordamos, Quiriquina”, “Prisión en Chile”; Diario: El Sur; Informe Valech; Archivo Memoriaviva
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