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Recinto DINA, Cuartel de la Brigada “Lautaro”

("Cuartel Simon Bolivar")

(calle Simón Bolívar 8630)

Santiago

 

Las investigaciones del ministro en visita Víctor Montiglio han develado la numerosa participación de agentes de la Marina en la DINA después de 1975; entre los principales antecedentes establecidos en esta investigación está la existencia de la Brigada “Lautaro”. Un equipo operativo de la DINA dedicado a asesinar prisioneros que llegaban al Cuartel de calle Simón Bolívar 8630, en la comuna de La Reina en Santiago. La Brigada Lautaro fue uno de los grupos de exterminio de la dictadura, perteneciente a la Dirección de Inteligencia Nacional DINA, comandada por Manuel Contreras. Se creó en 1974, pero fue un año después cuando se instaló en avenida Simón Bolívar 8630, en La Reina. En el lugar fueron asesinados los dirigentes comunistas Jorge Muñoz, esposo de Gladys Marín; Fernando Ortiz, padre de Estela Ortiz y Waldo Pizarro, esposo de Sola Sierra y padre de Lorena Pizarro, actual presidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Hoy el lugar es la entrada trasera del Liceo Eugenio María De Hostos, establecimiento de educación municipal y administrado por la Corporación de Desarrollo de la Municipalidad de La Reina.

Criminales y Cómplices:

Ejército: Augusto Pinochet; Coronel Manuel Contreras; El ex ministro de Interior y miembro de la Junta Militar general César Benavides, los brigadieres Miguel Krassnoff Marchenko, Carlos López Tapia y Antonio Palomo Contreras, los coroneles Juan Morales Salgado y Carlos Mardones Díaz, el teniente coronel Federico Chaigneau Sepúlveda, el mayor Luis Felipe Polanco, la teniente Gladys Calderón Carreño y los suboficiales Pedro Bitterlich Jaramillo, Manuel Obreque Henríquez, Eduardo Oyarce Riquelme, Orlando Torrejón Gatica, Elisa Magna Astudillo, Guillermo Ferrán Martínez, Jorge Escobar Fuentes, René Riveros Valderrama, Carlos Marcos Muñoz y Jorge Pichunmán Curiqueo

Armada: Los suboficiales (Infantería de Marina) Sergio Escalona Acuña y Bernardo Daza Navarro; los suboficiales Orlando Altamirano Sanhueza y Jorge Manríquez Manterota y las ex agentes Celinda Aspé Rojas, Teresa Navarro Navarro, Berta Jiménez Escobar y Adriana Rivas González.

Fuerza Aérea: Los suboficiales Eduardo Cabezas Mardones, Jorge Díaz Radulovich, Eduardo Díaz Ramírez y Jorge Arraigada Mora, y la ex agente Ana Vilches Muñoz.

Carabineros: El teniente coronel Ricardo Lawrence Mires y los suboficiales Heriberto Acevedo Acevedo, Gustavo Guerrero Aguilera, Claudio Pacheco Fernández, Jorge Sagardía Monje, José Sarmiento Sotelo, Emilio Troncoso Vivallos, Italia Vacarella Giglio, Héctor Valdevenito Araya y Orfa Saavedra Vásquez.

Civiles: Eduardo Garea Guzmán.

 

Fuentes de Información: Informe Rettig; Diario La Nación; El Mostrador; CEDE; El Dinamo; Archivo Memoriaviva;

La Nación

30 de Enero 2007

Víctor Díaz fue asfixiado con una bolsa plástica por los infantes de Marina

Ocho meses mantuvo la DINA con vida el jefe clandestino del PC Víctor Díaz López, luego de secuestrarlo a comienzos de mayo de 1976 en la operación conocida como calle Conferencia. En los primeros días de 1977, el jefe operativo del organismo, Manuel Contreras, dio la orden de matarlo al jefe de la Brigada Lautaro, mayor Juan Morales Salgado.

En el cuartel de calle Simón Bolívar 8630 en la comuna de La Reina donde operaba esta brigada conocida como “de exterminio” y “operaciones especiales”, los infantes de Marina adscritos a la DINA, suboficiales Bernardo Daza Navarro y Sergio Escalona Acuña, sacan al dirigente de un calabozo, le ponen una bolsa plástica en la cabeza, la amarran una soga al cuello y lo asfixian.

De inmediato, junto a otros agentes también procesados el viernes pasado por el juez Víctor Montiglio al igual que los infantes de Marina, estos cubren el cuerpo del padre de la presidenta de la AFDD, Viviana Díaz, con bolsas plásticas más grandes. Lo atan, agregan al cuerpo un trozo de riel que amarran con alambre, y meten el cuerpo dentro de un saco papero que aseguran con otras amarras de alambre para que no se abra.

El cuerpo es trasladado por los mismos agentes en un vehículo hasta el campo de entrenamiento del Ejército en Peldehue, al sur de Santiago, donde los esperaba otro vehículo en el que desde Villa Grimaldi habían transportado los cuerpos de otros prisioneros, preparados de la misma forma que el de Víctor Díaz.

Un helicóptero Puma del Comando de Aviación del Ejército, tipos de naves que se usaron para estas operaciones, esperaba con los motores encendidos. Los agentes del cuartel de Simón Bolívar unieron sus fuerzas a los que transportaron los otros cadáveres, y entre todos cargaron los cuerpos a bordo del Puma, que terminada la tarea partió rumbo a la costa de la Quinta Región para lanzar los cuerpos al mar.

Estas son las últimas horas del secretario general en ejercicio del PC en la clandestinidad (el secretario general era Luis Corvalán que estaba detenido antes de ser canjeado por el disidente soviético Vladimir Bukovsky el 17 de diciembre de 1976 en el aeropuerto suizo de Zürich) según se logró establecer en la investigación judicial sobre la suerte corrida por la dirección clandestina del PC.

Hasta ahora se desconocían estos antecedentes respecto de la muerte del dirigente comunista, y siempre se presumió que fue asesinado poco tiempo después de su detención.

Sin embargo, Víctor Díaz no fue secuestrado en el operativo de calle Conferencia, sino un par de días después en calle Bello Horizonte de Las Condes. Primero lo condujeron a Villa Grimaldi y desde allí lo movieron por varios lugares. Uno de los lugares donde también permaneció secuestrado fue en la llamada “Casa de Piedra” en el sector del Cajón del Maipo, como lo reconoció tiempo atrás en una declaración el teniente coronel (R) de Carabineros Ricardo Lawrence Mires, también ex agente DINA encausado el viernes pasado por el crimen de Víctor Díaz.

Para el abogado querellante Eduardo Contreras, lo alcanzado “es muy importante y demuestra que quienes estuvieron involucrados en estos hechos, hoy se han decidido a hablar sintiéndose liberados de la presencia del dictador Pinochet”.

El ministro Víctor Montiglio continúa sus investigaciones en esta causa para conocer también cuál fue el verdadero cautiverio y destino final de otros dirigentes del PC.

Los Otros

Junto a los dos infantes de Marina, el ex jefe de la Brigada Lautaro, mayor Juan Morales Salgado, y Ricardo Lawrence, fueron además procesados por el crimen de Víctor Díaz, el suboficial (R) de Ejército Guillermo Ferrán Martínez, la entonces teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño, y la suboficial (R) de Ejército Elisa del Carmen Magna Astudillo. Todos pertenecían a la Brigada Lautaro, que dependía en la del entonces jefe operativo de la DINA, coronel Manuel Contreras.

La Nacion

2 de Febrero 2007

Caso Conferencia: rechazan libertad de ex agentes DINA

La Primera Sala de Verano de la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó ayer conceder la libertad provisional a cuatro ex agentes DINA, procesados por el secuestro y homicidio calificado del dirigente del PC Víctor Díaz, en hechos acontecidos en 1976.

Se trata del capitán (R) de Carabineros, Ricardo Lawrence y los otrora efectivos del Ejército Guillermo Ferrán, Gladys Calderón y Elisa Magna, quienes se encuentran recluidos tras ser encausados hace una semana por el ministro en visita Víctor Montiglio, en el marco del caso Calle Conferencia.

En el dictamen se pronunciaron los ministros Juan Escobar, Dobra Lusic y el abogado integrante Patricio González

La Nacion

14 de Febrero 2007

Corte confirma procesamientos en caso calle Conferencia

La Primera Sala de Verano confirmó de forma unánime los procesamientos y prisiones preventivas de cinco infantes de marina y militares de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) que participaron en el secuestro y homicidio calificado del dirigente del PC Víctor Díaz, en hechos acontecidos en 1976. Los hechos indican que Díaz fue mantenido con vida ocho meses y finalmente fue asfixiado en enero de 1977, mientras la entonces agente DINA y teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño le inyectó cianuro y, posteriomente, su cuerpo fue lanzado al mar.

El ministro en visita del caso, Víctor Montiglio, procesará mañana a otros integrantes de la brigada Lautaro que participaron en los ilícitos, por lo que la cantidad de encausados llegará a 21 y es posible que siga aumentando.

Las indagaciones del magistrado develan la numerosa participación de agentes de la Marina en la DINA después de 1975, cuando esa institución sostiene que retiró a sus oficiales, suboficiales y cuadros permanentes. Esta es la primera querella que se interpuso en la justicia chilena contra Pinochet, el 12 de enero de 1998, y fue hecha por la fallecida dirigenta del PC Gladys Marin, ya que en la operación desapareció su esposo, Jorge Muñoz. En 1976 se dio un plan por parte de la DINA para detener, torturar y desaparecer a la mayoría de los dirigentes de la colectividad de izquierda que ya se encontraban en la clandestinidad.

La Nación

6 de Febrero 2007

Procesan a 4 ex agentes de la Armada por el crimen de Víctor Díaz

La investigación por el crimen del secretario general en ejercicio del Partido Comunista en la clandestinidad durante la dictadura, Víctor Díaz, dio con la identidad de cuatro agentes mujeres de la Armada que operaban con la DINA en la Brigada Lautaro, las que fueron procesadas como coautoras del secuestro y desaparición del dirigente en mayo de 1976. Sus identidades permanecían hasta ahora desconocidas.

Se suman los dos suboficiales (R) de Infantería de Marina, Bernardo Daza y Sergio Escalona encausados el viernes 26 de enero por el juez Víctor Montiglio, como dos de quienes dieron muerte a Víctor Díaz, asfixiándolo con un bolsa plástica en la cabeza.

Las indagaciones del magistrado develan la numerosa participación de agentes de la Marina en la DINA después de 1975, cuando esa institución sostiene que retiró a sus oficiales, suboficiales y cuadros permanentes de esa asociación ilícita criminal.

Oscuras féminas

Las nuevas agentes mujeres declaradas reo el sábado 3 de febrero pasado y llevadas a prisión preventiva, son las empleadas civiles adscritas a 1976 con grado de suboficial de Marina, Celinda Aspé Rojas, Teresa del Carmen Navarro Navarro, Berta Jiménez Escobar y Adriana Rivas González. Todas ellas operaban en la Brigada Lautaro que comandaba el entonces mayor de Ejército Juan Morales Salgado, también encausado el viernes antepasado.

Esta brigada dependía directamente del jefe de la DINA, entonces coronel Manuel Contreras, y tenía su centro de operaciones en un cuartel clandestino de la calle Simón Bolívar 8630, en la comuna de La Reina. Recién ahora se conoce que en este lugar se asesinó a muchos prisioneros

En ese lugar también habrían sido exterminados otros militantes comunistas que integraron tanto la dirección clandestina del PC secuestrada en mayo de 1976 que dio origen al proceso conocido como Calle Conferencia, como la posterior de diciembre de ese año, cuyo jefe era Fernando Ortiz y que se conoce como el “caso de los 13”.

Junto a las cuatro ex agentes de la Armada, el juez también sometió el sábado a proceso y ordenó el arresto de la ex agente de la DINA perteneciente a Carabineros, Orfa Saavedra Vásquez, del suboficial (R) de la Fach de la misma Brigada, Jorge Arraigada Mora, y de los ex agentes suboficiales (R) de Ejército que operaron en ese grupo, Jorge Escobar Fuentes, René Riveros Valderrama, Carlos Marcos Muñoz y Jorge Pichunmán Curiqueo. Este último se desconoce a qué institución pertenece.

Tras su detención, Víctor Díaz fue mantenido con vida ocho meses y finalmente fue asfixiado en enero de 1977, mientas la entonces agente DINA y teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño le inyectó cianuro. Su cuerpo fue lanzado al mar.

La Nacion

Miércoles 7 de marzo de 2007

Calle Conferencia es la causa con más procesados

En una de las investigaciones más exhaustivas por los crímenes de la dictadura en la causa conocida como Calle Conferencia, el ministro Víctor Montiglio procesó a 19 ex agentes de la brigada de exterminio Lautaro pertenecientes a las tres ramas de la Fuerzas Armadas y Carabineros, los que se suman a los anteriores 17 encausados en enero y comienzos de febrero pasado por el secuestro y desaparición en mayo de 1976 del líder comunista, Víctor Díaz López.

Con ello, y contados otros nueve que permanecían declarados reos entre los años 2000 y 2005, como el ex jefe operativo de la DINA, general (R) Manuel Contreras, y el ex ministro de Interior y ex integrante de la Junta Militar, general (R) César Benavides, la cantidad de ex agentes encausados en este proceso asciende ya a 45, constituyéndose en el juicio por violaciones de los derechos humanos que más procesados acumula hasta ahora.

Los nuevos encartados por Montiglio, todos en retiro, son un teniente coronel y cuatro suboficiales de Ejército; dos suboficiales de la Armada; cuatro suboficiales de la Fuerza Aérea; y ocho suboficiales de Carabineros (ver recuadro). Todos operaban en la Brigada Lautaro que comandaba el coronel (R) Juan Morales Salgado.

BRIGADA LAUTARO

Entre los principales antecedentes hasta ahora desconocidos establecidos en esta investigación, está la existencia de la Brigada Lautaro como un equipo operativo de la DINA dedicado a asesinar prisioneros que llegaban al cuartel de calle Simón Bolívar 8630, en la comuna de La Reina en Santiago, del cual no se sabía.

En él fueron exterminados varios dirigentes comunistas pertenecientes a las direcciones clandestinas arrestadas en mayo y diciembre de 1976.

Otro antecedente descubierto en la indagatoria para el ministro Montiglio, de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones, es la existencia de ex agentes de la DINA adscritos a esta brigada que pertenecían a la Armada, varias de ellas mujeres, y que se mantuvieron en funciones después de 1975, año que la institución sostiene que retiró a toda su gente de la DINA.

La Brigada Lautaro dependía de Manuel Contreras, a quien le brindaba seguridad.

Hasta ahora el juez sólo ha procesado por el secuestro y desaparición de Víctor Díaz, pero ampliará los encausamientos a otras víctimas. Fuentes afirman que el juez continuará procesando ex agentes de la Lautaro. Todos los encartados permanecen detenidos.

Víctor Díaz fue asfixiado en el cuartel de Simón Bolívar a comienzos de enero de 1977 con una bolsa plástica en la cabeza, por los suboficiales infantes de Marina, Bernardo Daza Navarro y Sergio Escalona Acuña, mientras la agente teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño le inyectó cianuro. Su cuerpo fue arrojado al mar a bordo de un helicóptero.

Identidades

Los nuevos procesados, todos retirados, son: el teniente coronel de Ejército, Federico Chaigneau Sepúlveda y los suboficiales de Ejército Pedro Bitterlich Jaramillo, Manuel Obreque Henríquez, Eduardo Oyarce Riquelme y Orlando Torrejón Gatica. Los suboficiales de la Armada, Orlando Altamirano Sanhueza y Jorge Manríquez Manterola. Los suboficiales de la FACH, Eduardo Cabezas Mardones, Jorge Díaz Radulovich, Eduardo Díaz Ramírez y Ana Vilches Muñoz, esta última empleada civil adscrita. También fueron declarados reos los suboficiales de Carabineros, Heriberto Acevedo Acevedo, Gustavo Guerrero Aguilera, Claudio Pacheco Fernández, Jorge Sagardía Monje, José Sarmiento Sotelo, Emilio Troncoso Vivallos, Italia Vacarella Giglio y Héctor Valdevenito Araya.

La Nación

11 de Marzo 2007

La brigada más cruel de la DINA

Fue uno de los mejores secretos guardados del dictador Augusto Pinochet y su hombre en la DINA, Manuel Contreras, tanto que no lo rompieron ni siquiera cuando comenzaron a odiarse. Un pacto de silencio mantenido por casi 34 años. ¿Cómo lograron los hombres y mujeres de la Brigada Lautaro que su misión de exterminio no se conociera sino hasta hace unas pocas semanas? ¿Cómo pudo ocultarse durante tanto tiempo la existencia de la unidad más numerosa de la DINA?

Poco más de un par de meses atrás, medio centenar de ex agentes de la Lautaro hacían sus últimas compras de Navidad y se preparaban para celebrar el Año Nuevo en familia. Cumplían sus labores diarias (algunos con tareas directivas en grandes compañías), visitaban los malls y volvían a casa con los suyos. Pero ninguno sabía lo que se venía encima, ni menos sospechaban que un sencillo ciudadano –a quien, para proteger su identidad, llamaremos “Café para Dos”–, había resuelto contar el horror que había vivido como agente de la represión: la existencia de una unidad especial dedicada a matar comunistas y preparar sus cadáveres para tirarlos al mar.

Poco a poco, con especial discreción, los hombres de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones comenzaron las detenciones durante enero y febrero pasado. Todos fueron llamados a declarar. Todos, por cierto, negaron las acusaciones y alegaron inocencia. Varios, en tono amenazante, protestaron incluso por la “calumnia” que se levantaba en su contra. Pero eso duró algunos días. Pronto, algunos se fueron “ablandando” y empezaron a aportar más y más información al juez Víctor Montiglio.

Reconocieron, por ejemplo, cómo dirigentes y militantes clandestinos del PC habían sido llevados a un cuartel de calle Simón Bolívar 8630, en La Reina, para ser asesinados. Y cómo algunos de ellos estuvieron detenidos durante meses antes de su muerte. Fue el caso de Víctor Díaz, jefe del partido en la clandestinidad hasta mayo de 1976, cuando fue arrestado, y padre de la vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Viviana Díaz.

Los otros comunistas

Los nuevos antecedentes indican que en dicho cuartel, de cuya existencia tampoco se tenían noticias, también fueron exterminados otros dirigentes comunistas. Si bien hasta ahora no hay certeza de sus nombres (debido a hermética forma de operar del juez Montiglio), las pistas apuntan a que corresponden a quienes integraron las direcciones clandestinas del PC de mayo y diciembre de 1976.

Entre ellos, Jorge Muñoz, el esposo de Gladys Marín; Fernando Ortiz, padre de Estela Ortiz; la directora de la Junji, y Waldo Pizarro, esposo de la fallecida dirigenta de la AFDD, Sola Sierra, y padre de su actual presidenta, Lorena Pizarro. Las declaraciones de los ex agentes también coinciden con las señas de Reinalda Pereira.

La investigación del juez Montiglio acerca del episodio conocido como Calle Conferencia no está concluida. Hasta donde se sabe, nadie salió de Simón Bolívar vivo para contarlo.

El comando de exterminio estaba integrado por infantes de Marina, agentes civiles de la Armada, la Fuerza Aérea y Carabineros –entre ellos varias mujeres–, oficiales y suboficiales del Ejército, y decenas de suboficiales de todas estas ramas. Al mando, el jefe de la seguridad de Manuel Contreras, Juan Morales Salgado, entonces con el grado de mayor de Ejército. Treinta y seis ilustres desconocidos, que hasta ahora nunca habían sido procesados, hoy están encausados o presos. Y la lista aumentará en los próximos días. Son los hombres y mujeres de la Brigada Lautaro, la más numerosa y a la vez la más desconocida de la DINA, y a la luz de lo que se sabe de la indagatoria, tal vez la que usó los métodos más crueles para asesinar.

Sumando a otros siete ex agentes que ya habían sido procesados entre los años 2000 y 2005, además del ex ministro de Interior e integrante de la Junta Militar César Benavides, también imputado, la causa de Calle Conferencia acumula hasta hoy 44 procesados, convirtiéndose en el juicio por violaciones a los derechos humanos que más reos tiene hasta ahora.

Curiosamente, y por esas argucias legales a las que suelen echar mano algunos ministros de corte nostálgicos de la dictadura, Manuel Contreras fue beneficiado con un tecnicismo jurídico conocido como “cosa juzgada” y quedó fuera del proceso.

Del sarín al cianuro

La forma de exterminio fue variada. Veamos el caso de Víctor Díaz: primero, los infantes de Marina Sergio Escalona Acuña y Bernardo Daza Navarro le amarraron una bolsa plástica en la cabeza para asfixiarlo, mientras una teniente de Ejército, Gladys Calderón Carreño, le inyectaba cianuro en las venas para acelerar su muerte.

Otros murieron bajo los efectos del gas sarín. Un hecho que se ignoraba, puesto que las víctimas de esta macabra técnica de la DINA se contaban, hasta ahora, con los dedos de una mano.

El mismo Michael Townley, responsable del laboratorio químico que el sindicato criminal de Contreras armó en 1976 en una casa de Lo Curro, estuvo en el cuartel de Simón Bolívar ensayando con sarín fabricado por el químico Eugenio Berríos; ahora se sabe, para también matar comunistas. Según confesó uno de los ex agentes al juez Montiglio, un día tuvieron que sacar de ahí a Townley “porque resultó afectado por el gas”.

Otros testimonios hablan asimismo de prisioneros asesinados a golpes o con refinadas formas de tortura. Las órdenes de exterminio emanaban directamente de Contreras, jefe operativo de la DINA, y eran transmitidas a Morales Salgado, entonces su leal subordinado y ahora uno de los que comenzó a aportar información del caso.

En la investigación hay antecedentes que, inequívocamente, permiten concluir que cada uno de estos crímenes fue perpetrado con el conocimiento y la anuencia de Augusto Pinochet. Fue el mismísimo dictador el que decidió la suerte de las víctimas de Simón Bolívar, convertido en un cuartel altamente selectivo.

Pinochet, señalan los testimonios, siempre estuvo interesado personalmente en el destino final de los líderes comunistas. Tanto así que, según relató el agente Ricardo Lawrence, visitó personalmente a Víctor Díaz cuando éste estuvo detenido en la Casa de Piedra en el Cajón del Maipo, antes de ser trasladado al cuartel de La Reina.

Del Puma al mar

Uno de los procesados es el ex comandante del Comando de Aviación del Ejército (CAE) coronel (R) Carlos Mardones Díaz. La razón, que recién ahora sale a la luz, es que los cargamentos con los cuerpos de los prisioneros asesinados que salieron del cuartel de Simón Bolívar tuvieron como su siguiente destino los helicópteros Puma del CAE, que solían operar desde los terrenos de campaña que el Ejército tenía en la zona de Peldehue, al norte de Santiago.

La “preparación” para este último viaje fue la misma que la DINA utilizó cada vez que hizo desaparecer los cadáveres. Los envolvieron con sacos paperos, les amarraron con alambre un trozo de riel al cuerpo, volvieron a ponerlos en sacos –que ataron con más alambre– y los transportaron en camionetas hasta el lugar donde esperaba el helicóptero. Éstos despegaban con su carga macabra, enfilaban hacia la costa de la V Región y se internaban mar adentro para soltar su carga. Así desaparecieron Díaz y el resto de sus compañeros.

Otro de los procesados es el ex piloto de los Puma brigadier (R) Antonio Palomo Contreras, uno de los que condujo los vuelos de la muerte. Soberbio y arrogante, Palomo era el piloto preferido de Pinochet y por largo tiempo condujo el Puma destinado a su uso personal. El 15 de septiembre, Palomo recibió de Pinochet la misión de trasladar en helicóptero al general Carlos Prats hasta la frontera con Argentina, cuando el recién instalado dictador mandó a su antecesor al exilio, antes de ordenar su muerte. También piloteó el Puma de la Caravana de la Muerte, al igual que Luis Felipe Polanco, otro de los procesados.

 La lista de Montiglio

La siguiente es la nómina de los procesados por los crímenes de Simón Bolívar, todos en situación de retiro:

Del Ejército: el ex ministro de Interior y miembro de la Junta Militar general César Benavides, los brigadieres Miguel Krassnoff Marchenko, Carlos López Tapia y Antonio Palomo Contreras, los coroneles Juan Morales Salgado y Carlos Mardones Díaz, el teniente coronel Federico Chaigneau Sepúlveda, el mayor Luis Felipe Polanco, la teniente Gladys Calderón Carreño y los suboficiales Pedro Bitterlich Jaramillo, Manuel Obreque Henríquez, Eduardo Oyarce Riquelme, Orlando Torrejón Gatica, Elisa Magna Astudillo, Guillermo Ferrán Martínez, Jorge Escobar Fuentes, René Riveros Valderrama, Carlos Marcos Muñoz y Jorge Pichunmán Curiqueo, además del agente civil Eduardo Garea Guzmán.

De la Armada: Los suboficiales (Infantería de Marina) Sergio Escalona Acuña y Bernardo Daza Navarro los suboficiales Orlando Altamirano Sanhueza y Jorge Manríquez Manterota y las ex agentes Celinda Aspé Rojas, Teresa Navarro Navarro, Berta Jiménez Escobar y Adriana Rivas González.

De la Fuerza Aérea: los suboficiales Eduardo Cabezas Mardones, Jorge Díaz Radulovich, Eduardo Díaz Ramírez y Jorge Arraigada Mora, y la ex agente Ana Vilches Muñoz.

De Carabineros: el teniente coronel Ricardo Lawrence Mires y los suboficiales Heriberto Acevedo Acevedo, Gustavo Guerrero Aguilera, Claudio Pacheco Fernández, Jorge Sagardía Monje, José Sarmiento Sotelo, Emilio Troncoso Vivallos, Italia Vacarella Giglio, Héctor Valdevenito Araya y Orfa Saavedra Vásquez.

Algunos de ellos también están encausados por el asesinato de la militante comunista Marta Ugarte, la única de las víctimas que el mar devolvió y que apareció varada en la playa La Ballena, en Los Molles, debido a que el trozo de riel se soltó de la amarra.

CEDE

12 de Marzo 2007

SALVAJE ASESINATO DEL DIRIGENTE DEL P.C VICTOR DIAZ.

Las indagaciones revelan que los infantes de Marina adscritos a la DINA, los suboficiales Bernardo Daza Navarro y Sergio Escalona Acuña, sacaron a Díaz de un calabozo, para ponerle una bolsa plástica en la cabeza.

Posteriormente le amarraron una soga al cuello y lo asfixiaron.

Presidente del PC califica de horroroso el informe sobre el asesinato del subsecretario general del p.c a la fecha del golpe militar Victor Manuel Diaz Lopez.

El documento está en manos del ministro Víctor Montiglio, quien investiga el denominado caso calle Conferencia y por el cual dictó varios procesamientos contra ex uniformados que participaron en la desarticulación de la cúpula del Partido Comunista el año 1976. Importante participación en el descubrimiento de esta brigada de la DINA tuvo la brigada de asuntos especiales y derechos humanos de la policia de investigaciones.La brigada criminal de agentes de pinochet, la "Brigada Lauraro", hasta el 2007- 30 años despues del asesinato de Victor Diaz "era desconocida por la opinion publica". Se ubicaba en la avenida Simon Bolivar 8630, en la comuna de la Reina. Muy cerca del aerodromo de Tobalaba, donde se encuentra el comando de aviacion del ejercito, con sus aviones y helicopteros.Esta dependencia de la Dina llego a tener hasta 30 secuestrados. Todos asesinados. Entre ellos miembros de las direcciones del partido comunista. 

En las dependencias de esta brigada se experimentaba con gas sarin. Con la presencia del agente norteamericano Michael Towley. Este antecedente tambien es nuevo en las investigaciones por violacion a los derechos humanos.

El mortal gas se aplicaba a secuestrados en este lugar. La brigada " lautaro" estaba comandada por el oficial del ejercito Juan Hernan Morales Salgado. Este dependia directamente de Manuel Contreras. Juan Morales Salgado es un oficial de artilleria. Morales es del grupo que fundo la dina. A septiembre de 1973 era capitan y nombrado gobernador de Constitucion. Actualmente tiene 63 años de edad.

Si bien se ha señalado en diversas publicaciones y en medios de los tribunales que no se conocia la "brigada lautaro". Su existencia fue revelada en algunas publicaciones hace mas de 10 años. Aparecio en "el periodista" en las ediciones entre septiembre y noviembre de 1973, en base a un listado de 2.600 miembros de la dictadura, que elaboro el centro de estudios CEDEC. Alli aparece el nombre de Juan Morales Salgado como miembro de la Brigada "Lautaro". 

Originalmente el grueso de esta brigada era parte de la escolta de Contreras. Su grupo operativo. Morales era jefe de los escoltas de Contreras. Morales estuvo al mando de la "brigada lautaro" hasta octubre de 1977

SUB JEFE DE LA BRIGADA ERA EL OFICIAL DE EJERCITO ARMANDO FERNANDEZ LARIOS. FERNANDEZ EL 11 DE SEPTIEMBRE DE 1973 PARTICIPO EN EL ASALTO A LA MONEDA CON EL GENERAL PALACIOS Y UN GRUPO DE TENIENTES Y CAPITANES. UNO DE ELLOS ASESINO AL PRESIDENTE SALVADOR ALLENDE CON RAFAGAS AL PECHO Y ESTOMAGO. PARTICIPO EN LA CACERIA INTERNACIONAL PARA ASESINAR A CARLOS ALTAMIRANO, SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO SOCIALISTA. Y DESPUES PARTICIPO EN EL ASESINATO DE ORLANDO LETELIER.

Como "horroroso" calificó eL martes 30 DE ENERO el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, el contenido de un informe que entrega detalles sobre el secuestro en mayo de 1976 y posterior asesinato y lanzamiento al mar del dirigente de esa colectividad, Víctor Díaz.

El documento está en manos del ministro Víctor Montiglio, quien investiga el denominado caso calle Conferencia y por el cual dictó varios procesamientos contra ex uniformados que participaron en la desarticulación de la cúpula del PC.

"Se está descubriendo una cantidad muy grande de integrantes de las brigadas criminales y me da la impresión que el juez Montiglio está haciendo un muy buen trabajo de investigación, asesorado por

investigaciones, que han tomado una hebra importantísima", dijo Teillier.

Agregó que "habrán más detenidos y novedades, nosotros así lo esperamos.

Ahora estamos analizando las cosas, estamos hablando con nuestros abogados para ver qué más podemos hacer, pues hay que recordar que esta querella la interpuso Gladys Marín a nombre del Partido Comunista y nosotros estamos viendo qué pasos seguir hacia delante, estamos muy atentos.

Finalmente, dijo que espera que en este caso no se aplique la Ley de Amnistía, "sino que se haga justicia, en la máxima expresión de la palabra y que se dé a conocer toda la verdad".

EL INFORME

El informe incluido en la investigación de Montiglio, entrega antecedentes de cómo se perpetró en mayo de 1976 el secuestro de Díaz.

El documento, cuyos detalles fueron publicados por La Nación, revela que el dirigente fue secuestrado en la calle Bello Horizonte de Las Condes

LA CASA FUE ALLANADA POR UN NUMEROSO GRUPO DE AGENTES DE LA DINA ALREDEDOR DE LA 1 DE LA MADRUGADA DEL 12 DE MAYO DE 1976.

Procesados por el secuestro estan: Juan H.Morales Salgado, Bernardo Del Rosario Daza Navarro, Sergio Orlando Escalona Acuña, Guillermo Jesus Ferran Martinez,Gladys De Las Mercedes Calderon Carreño, Y Elisa Del Carmen Magna Astudillo.

Diaz se identifico con documentacion con otro nombre. Uno de los agentes lo hizo caminar y fue descubierto por su cojera. Entre los agentes destacaba la teniente de ejercito Gladys Calderon Carreño, quien gritaba , daba ordenes y actuaba con violencia en el secuestro de Victor Diaz

Primero fue llevado al centro de detención de Villa Grimaldi y desde ahí lo trasladaron a otros recintos. Uno de los sitios donde también estuvo secuestrado fue en la "Casa de Piedra" en el Cajón del Maipo. Casa apropiada al dueño del popular diario "clarin", Dario Saint Marie Sorucco. Esta casa la utilizo a la DINA como centro de tortura y para fiestas de los jefes de la criminal organización.

Aqui llego Pinochet a "conversar" con la "cupula" del partido comunista en cautiverio. Se encontraban alli Victor Diaz,con los dirigentes del PC Jaime Zamorano y Waldo Pizarro.

Esta actitud del dictador ya la habia efectuado cuando- como capitan de ejercito a cargo en 1948 del campo de concentracion de Pisagua- buscaba conversar con dirigentes comunistas para "convencerlos" de lo equivocados que estaban los dirigentes sindicales de izquierda. Los argumentos de Pinochet en ese entonces no hicieron cambiar la opinion de los dirigentes encarcelados en Pisagua.

Ahora con Victor Diaz el dictador repitio su actitud y recibio la digna y valiente respuesta del sub secretario general del partido comunista: "...atacar al partido comunista era como sacar agua del mar con un balde..."

MUERTE POR ASFIXIA

Las indagaciones revelan que- un día de la primera quincena de enero de 1977 , el comandante de la brigada juan morales recibio la orden telefonica de Manuel Contreras para asesinar a Victor Diaz. Este transmitio la orden a la teniente Gladys Calderon, quien le pone una inyeccion con cianuro. Victor diaz sobrevive, entonces la orden es trasladada a los miembros de la marina, los infantes de Marina y miembros de la DINA, Bernardo del Rosario Daza Navarro alias "el chancho" y Sergio Orlando Escalona Acuña,alias" el negro". Los infantes de la marina sacaron a Díaz de un calabozo, ubicado dentro de unos camarines para ponerle una bolsa plástica en la cabeza. Posteriormente le amarraron una soga al cuello y lo asfixiaron.

La investigación del juez Montiglio señala que los uniformados luego cubrieron el cuerpo con bolsas plásticas más grandes, le ataron con alambres un trozo de riel y lo introdujeron a un saco de papas.

Más tarde trasladaron el cadáver al campo de entrenamiento del Ejército en Peldehue, donde un vehículo los esperaba con otros prisioneros.

LANZADO AL MAR

En un helicóptero del Comando de Aviación del Ejército, los agentes del cuartel de Simón Bolívar 8630, transportaron los otros cadáveres, y entre todos cargaron los cuerpos con destino a la costa de la Quinta Región para lanzarlos al mar.

Lo reconoció en una declaración el teniente coronel (R) de Carabineros y agente de la DINA Ricardo Lawrence Mires.

MILITARES PROCESADOS

Por el crimen de Víctor Díaz fueron procesados el mayor (R) Juan Morales Salgado, y Ricardo Lawrence; los dos infantes de Marina Bernardo Daza Navarro y Sergio Escalona Acuña; la teniente del ejército de esa época Gladys Calderón Carreño, el suboficial (R) de Ejército Guillermo Ferrán Martínez.

Todos ellos dependían del ex jefe de la DINA, coronel Manuel Contreras a cargo de la Brigada Lautaro, a la que pertenecían los inculpados.

En tanto, el ministro a cargo de las indagaciones, Víctor Montiglio, continúa sus investigaciones en esta causa para determinar qué fue lo que realmente ocurrió con la desaparición de otros dirigentes comunistas.

 
FAMILIARES DE VÍCTOR DÍAZ Y SU ABOGADO QUERELLANTE SE REUNIERON CON JUEZ MONTIGLIO
Familiares del asesinado dirigente comunista Víctor Díaz y el abogado querellante Eduardo Contreras emplazaron a la Armada y a la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, a que “de una vez por todas” esa institución entregue la nómina de oficiales, suboficiales y cuadro permanente que después del golpe militar de 1973 fueron adscritos a la DINA, incluyendo a quienes siguieron trabajando en ese organismo después de 1975, año en que la Marina sostiene que retiró a todo su personal.


QUE LA ARMADA ENTREGUE LISTA DE SUS AGENTES EN LA DINA-CNI
“Ya es hora de que la Armada entregue los antecedentes que tiene sobre sus funcionarios que operaron en la DINA, especialmente de la Infantería de Marina, porque es muy probable que éstos hayan participado en la eliminación de otros cuadros comunistas, como lo fue en el caso de Víctor Díaz(...)“también emplazamos a la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, para que esa institución entregue esta información, porque hasta ahora nos han mentido”, dijo el abogado Contreras.

La demanda surgió luego de que familiares de Víctor Díaz, entre ellos una de sus hijas, la dirigenta de la AFDD, Viviana Díaz, y su abogado Eduardo Contreras, se reunieron con el juez Víctor Montiglio que instruye el proceso conocido como Calle Conferencia, para enterarse de los avances de la investigación.

En la indagatoria se estableció que entre los siete procesados el viernes pasado (26 DE ENERO) por el ministro Montiglio por el crimen de Víctor Díaz, figuran dos suboficiales (R) de la Armada del cuerpo de Infantería de Marina (comandos), Sergio Escalona Acuña y Bernardo Daza Navarro, que participaron directamente en el asesinato del dirigente comunista, asfixiándolo con una bolsa plástica que le pusieron en la cabeza.

La entonces teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño, de la Brigada Lautaro de la DINA que operó en el cuartel de calle Simón Bolívar 8630, le inyectó cianuro, tal como entre 1975 y 76 fueron exterminados otros prisioneros en Peldehue a manos del paramédico de la DINA Osvaldo Pincetti, antes de subir sus cuerpos a helicópteros Puma que los lanzaron al mar.

Viviana Díaz afirmó que “nos ha golpeado mucho saber cómo mataron a nuestro padre, pero faltan más responsables, porque a la casa llegaron al menos 25 agentes el día que lo detuvieron”.

Existe la certeza de que allí fueron eliminados otros dirigentes del PC que se encuentran desaparecidos, entre ellos integrantes de la segunda dirección clandestina secuestrados en diciembre de 1976, el abogado Contreras pidió al ministro Montiglio que asuma también la investigación del proceso conocido “Los 13”; se refiere a los secuestros de diciembre de 1976. Esta causa la tiene el ministro Juan Eduardo Fuentes, pero se estima que éste no está investigando en profundidad como Montiglio.

La Nacion

14 de Marzo 2007

Confesó el asesino de Víctor Díaz

Un ex agente de la Brigada Lautaro de la DINA que operó en el cuartel de Simón Bolívar 8630 en La Reina, confesó haber asesinado en enero de 1977 al secretario general del Partido Comunista en la clandestinidad, Víctor Díaz López.

Se trata de un suboficial (R) del Ejército, apodado “El Elefante” por su contextura física, que si bien se encuentra detenido, aún no ha sido procesado por el juez Víctor Montiglio que instruye el proceso conocido como Calle Conferencia.

Este nuevo antecedente se suma a la gran cantidad de información desconocida, obtenida en el marco de esta investigación de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones y el juez Montiglio.

Hasta ahora aparecían los infantes de Marina Sergio Escalona Acuña y Bernardo Daza Navarro, procesados en la causa, como quienes habían cometido materialmente el crimen del dirigente comunista. Sin embargo, ahora se sabe que fue El Elefante el que puso una bolsa plástica en la cabeza de Díaz para asfixiarlo, mientras la teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño le inyectó cianuro para acelerar su muerte.

Los dos infantes de Marina, hoy suboficiales retirados, estaban presentes y prepararon el cuerpo para ser lanzado al mar desde un helicóptero Puma del Comando de Aviación del Ejército.

En la investigación algunos ex agentes también confesaron que en el cuartel de Simón Bolívar se “experimentó” con los rostros de algunos prisioneros, desfigurándolos. Además de practicarles otras formas de tormentos “comparables sólo a los de los nazis en los campos de concentración”, de acuerdo a una fuente vinculada a la indagatoria.

Nuevos procesados

El ministro Víctor Montiglio continúa procesando a más ex agentes de la Brigada Lautaro, todos hasta ahora absolutamente desconocidos. Los tres nuevos declarados reos en las últimas horas, que se suman a los anteriores 44 encausados, son los ex agentes María Angélica Guerrero Soto, suboficial (R) del Ejército; Sergio Castro Andrade, suboficial (R) de Carabineros; y Luis Lagos Yáñez, entonces empleado civil adscrito a la Fuerza Aérea.

De acuerdo a fuentes estrechamente ligadas al proceso, “El Elefante” habría llegado incluso a las lágrimas, manifestándose “arrepentido” por el crimen cometido, argumentando que “si no cumplía las órdenes”, sería él quien sufriría el mismo destino de los prisioneros.

Los antecedentes de esta investigación judicial indican que tanto la Brigada Lautaro, que ahora se sabe que fue al final la más numerosa y bestial de la DINA, como el cuartel de calle Simón Bolívar operaron como entes de exterminio de militantes y dirigentes del Partido Comunista que trabajaron después del golpe militar de 1973 en forma encubierta. Principalmente sus dos direcciones clandestinas de 1976, secuestradas y hechas desaparecer.

La Brigada Lautaro fue dirigida por el entonces mayor de Ejército Juan Morales Salgado, pero fue una agrupación sobre la cual, tanto Manuel Contreras como Augusto Pinochet, mantuvieron un control directo.


La Nación

 

25 de Marzo 2007
 

El estrangulador de Marta Ugarte
 

El ex agente de la DINA Cristián Álvarez Morales tiene miedo. Está detenido y procesado por el juez Víctor Montiglio. Es el culpable, o el benefactor, de que la dirigente comunista se convirtiera en el único testimonio de una vía de exterminio, cuando su cuerpo atrozmente ultrajado fue devuelto por el mar en 1976.
 

El agente se dio cuenta de que uno de los sacos se movía. En Peldehue, todos estaban nerviosos y apurados. El ruido del helicóptero Puma, listo para elevarse, aportaba otra cuota de suspenso. El mismo agente sacó un cuchillo y abrió el saco. Marta Ugarte aún sobrevivía a la inyección. Entonces, el miembro de la DINA, con sangre fría, cortó uno de los alambres que ataban el trozo de riel al cuerpo de la dirigente comunista y la ahorcó. Luego, volvió a rehacer la amarra del saco como pudo, porque su jefe, Germán Barriga, gritaba apurando para que cargaran el último cuerpo a bordo de la nave.
 

Mar adentro, en la costa de la V Región, el piloto hizo una seña y Cristián Álvarez Morales, el estrangulador, tiró unos ocho bultos al vacío. La falta de una de las amarras del riel permitió que en el fondo del mar éste se desprendiera, liberando su cadáver hacia la superficie. Por eso, Marta Ugarte salió desde el océano, transformándose en la única testigo de esa vía de aniquilamiento de casi mil prisioneros de la dictadura.
 

Ahora, en la nueva fase de la investigación del proceso denominado Calle Conferencia, se conoció que ella también estuvo en manos de la Brigada Lautaro de la DINA, en el desconocido cuartel de calle Simón Bolívar 8630, en uno de los barrios de La Reina, en Santiago. Fue otra de las víctimas del batallón de exterminio, cuya historia recién comienza a develarse.
 

Cristián Álvarez tuvo valor para matar, pero también lo tuvo después para enfrentarse cara a cara con los que fueron sus jefes, que le dieron las órdenes. No los confundió al identificarlos, como lo han hecho intencionadamente varios otros ex agentes con barbilla trémula. Pero tiene miedo, porque sostiene ante los jueces que “los brazos del Ejército son largos, por eso tengo mucho miedo”.
 

Cristián Álvarez fue su chapa en la DINA y luego en la CNI. Y aunque fue un criminal frío, si bien por encargo, preferimos proteger su identidad. Hoy se encuentra procesado y detenido por orden del juez Víctor Montiglio por el secuestro y homicidio del secretario general, en la clandestinidad, del Partido Comunista, Víctor Díaz. Pronto debe correr la misma suerte por lo ocurrido con Marta Ugarte.
 

En las últimas semanas se supo que Álvarez fue uno de los integrantes del grupo de elite del exterminio comunista, gestado al interior o adjunto a la Brigada Lautaro, conocido como el Grupo Delfín, a cargo del entonces capitán de Ejército y agente DINA Germán Barriga.
 

Finalmente, con los estremecedores nuevos antecedentes descubiertos en esta última investigación, acerca del destino final de un grupo de líderes comunistas clandestinos secuestrados en 1976, que ya tiene 51 procesados, la vida y muerte de la integrante del Comité Central del PC quedó definitivamente ligada a la suerte de las víctimas de la calle Conferencia 1587, y del conocido grupo de “Los 13”.
 

Cuando “Don Jaime” (alias de Barriga en la DINA) llegó el 16 de enero de 2005 al santuario de Sor Teresa de los Andes para confesarse, nunca se sabrá si de verdad contó todos sus crímenes antes de suicidarse, al día siguiente, lanzándose desde un edificio del barrio de Las Condes en Santiago. Lo que sí se conoce hoy, con las nuevas revelaciones surgidas en el proceso Conferencia, es que Barriga fue todavía más brutal de lo que se suponía, y dirigió la matanza comunista desde el cuartel de Simón Bolívar al mando del Grupo Delfín. Todo pasó por sus manos, en comunicación directa con su jefe operativo en la DINA, Manuel Contreras. Torturó y mató de propia mano, según los últimos relatos de quienes fueron sus subordinados. “Don Jaime” nunca lo admitió ante juez alguno. Todo lo contrario, siempre quiso pasar como un inofensivo agente dedicado a cuestiones de análisis e inteligencia.
 

Aquella mañana en que Cristián Álvarez estranguló a Marta Ugarte, en los terrenos del Ejército en Peldehue, previamente los prisioneros fueron inyectados para morir, o sólo para adormecerlos en el viaje final hacia alta mar. Hasta ahora continúan existiendo contradicciones en ese sentido. Dentro del cuartel de Simón Bolívar la norma fue inyectar cianuro para acelerar o asegurar la muerte, a cargo de la “enfermera” teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño. Sin embargo, no hay explicación por qué la dirigenta comunista todavía estaba viva dentro del saco.
Cuando el 12 de septiembre de 1976 su cuerpo varó en la playa La Ballena, entre Los Molles y Los Vilos, en la costa de la V Región, en su cuello tenía todavía el alambre con que el agente la estranguló. Prensa de la época que adhería a la dictadura creó la versión de un crimen pasional.
 

El 18 de noviembre de 1976, Manuel Contreras respondía al juez Rafael Mera que Marta Ugarte “nunca ha sido detenida por personal DINA”. Por otra parte, el ministro de Interior, general César Benavides, había afirmado lo mismo quince días antes al magistrado. Salvo que éste fue más tajante, y le recordó al juez las instrucciones expresas que existían “para que los tribunales se abstengan, por razones de seguridad nacional, de requerir informes a la DINA sobre la situación de personas arrestadas o desaparecidas”.


La Nacion

13 de Junio 2014

ACUSADOS 51 EX DINA POR EMBARAZADA DESAPARECIDA REINALDA PEREIRA

El emblemático caso de la Tecnólogo Médico y dirigente del Hospital Sótero del Río avanza con la presentación de los cargos por secuestro calificado de los miembros del Cuartel Simón Bolivar. Incluye al “Mamo” y Pedro Espinoza.

La plana completa de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y los que estaban a cargo del cuartel y centro de detención clandestino Simón Bolívar fueron acusados este viernes por el juez Miguel Velásquez por la desaparición de Reinalda del Carmen Pereira Plaza, en 1976.

El ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago imputó por el delito de secuestro calificado a un total de 51 ex agentes de la primera policía secreta de Augusto Pinochet por el delito que afectó a la mujer detenida cuando esperaba micro en Ñuñoa.

El caso de Reinalda del Carmen, militante del Partido Comunista, es uno de los más emblemáticos de los primeros años de la dictadura por ser una de varias embarazadas que se encuentran en la lista de detenidos desaparecidos en el triste historial del régimen militar.

La mujer, que tenía 29 años al momento de su desaparición, estaba casada y esperaba su primer hijo (tenía 5 meses de gestación). Se desempeñaba como Tecnólogo Médico en el Hospital Doctor Sótero del Río donde también ejerció como Delegada de Personal, fue Secretaria de la Federación de Profesionales y Técnicos de la Salud y fue dirigente de la Asociación de Tecnólogos Médicos.

EL SECUESTRO PERMAMENTE: "NO SE LE VOLVIÓ A VER CON VIDA"
En la resolución, el magistrado estableció que "se encuentra legalmente acreditado que, pasadas las 16:00 horas del día 15 de diciembre de 1976, en las calles Exequiel Fernández con Rodrigo de Araya, comuna de Ñuñoa, Reinalda del Carmen Pereira Plaza, 29 años de edad, tecnóloga médica y militante comunista, quien se encontraba embarazada, fue detenida por agentes de la DINA".
Agrega que estos "se movilizaban en dos automóviles, siendo ingresada a la fuerza a uno de ellos y trasladada a un cuartel secreto ubicado en calle Simón Bolívar 8.800, donde fue interrogada bajo apremios ilegítimos y luego hecha desaparecer, sin que hasta la fecha se tenga noticias de su paradero.

Establece finalmente que los hechos descritos "configuran la existencia del delito de secuestro calificado de Reinalda del Carmen Pereira Plaza, previsto y sancionado en el inciso 3 del artículo 141 del Código Penal de la época, toda vez que del encierro de la víctima resultó un grave daño en su persona, puesto que no se le volvió a ver con vida".
EL CASO ES EL TEMA DEL DOCUMENTAL "REINALDA DEL CARMEN, MI MAMÁ Y YO"

LA NÓMINA DE ACUSADOS POR SU SECUESTRO ES LA SIGUIENTE:
1- Juan Manuel Guillermo Contreras Sepúlveda.
2- Pedro Octavio Espinoza Bravo.
3- Juan Hernán Morales Salgado.
4- Ricardo Víctor Lawrence Mires.
5- Federico Humberto Chaigneau Sepúlveda.
6- Hernán Luis Sovino Maturana.
7- Gladys de las Mercedes Calderón Carreño.
8- Juvenal Alfonso Piña Garrido.
9- José Alfonso Ojeda Obando.
10- Pedro Segundo Bitterlich Jaramillo.
11- Jorge Laureano Sagardía Monje.
12- Héctor Raúl Valdebenito Araya.
13- Bernardo del Rosario Daza Navarro.
14- Sergio Orlando Escalona Acuña.
15- Jorge Lientur Manríquez Manterola.
16- José Miguel Meza Serrano.
17- Luis Alberto Lagos Yáñez.
18- María Angélica Guerrero Soto.
19- Jorge Iván Díaz Radulovich.
20- Guillermo Jesús Ferrán Martínez.
21- Jorge Segundo Pichunmán Curiqueo.
22- Orfa Yolanda Saavedra Vásquez.
23- Elisa del Carmen Magna Astudillo.
24- Claudio Orlando Orellana de la Pinta.
25- Eduardo Alejandro Oyarce Riquelme.
26- Heriberto del Carmen Acevedo.
27- Claudio Enrique Pacheco Fernández.
28- Emilio Hernán Troncoso Vivallos.
29- Sergio Hernán Castro Andrade.
30- Teresa del Carmen Navarro Navarro.
31- Juan Edmundo Suazo Saldaña.
32- Orlando Jesús Torrejón Gatica.
33- José Manuel Sarmiento Sotelo.
34- Carlos Enrique Miranda Mesa.
35- Víctor Manuel Álvarez Droguett.
36- Orlando del Tránsito Altamirano Sanhueza.
37- Gustavo Enrique Guerrero Aguilera.
38- Manuel Antonio Montre Méndez.
39- Guillermo Eduardo Díaz Ramírez.
40- Hiro Álvarez Vega.
41- Celinda Angélica Aspe Rojas.
42- Jorge Hugo Arriagada Mora.
43- Berta Yolanda del Carmen Jiménez Escobar.
44- Justo Bermúdez Méndez.
45- Eduardo Patricio Cabezas Mardones.
46- Carlos Eusebio López Inostroza.
47- Italia Donata Vaccarella Gilio.
48- Camilo Torres Negrier.
49- Joyce Ana Ahumada Despouy.
50- Marilín Melahani Silva Vergara
51- José Domingo Seco Alarcón.


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