LUIS ONOFRE SAEZ ESPINOZA
Rut : 223.637 Concepción F.Nacim. : 12-09-36, 37 años a la fecha de su detención Domicilio : Población Mario Medina casa 22, Laja E.Civil : Casado Actividad : Obrero especializado de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones de Laja C.Repres. : Secretario del Sindicato de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones -CMPC- de Laja y de la Central Unica de Trabajadores -CUT- provincial. Militante MAPU F.Detenc. : 20 de septiembre de 1973 SITUACION REPRESIVA Luis Onofre Sáez Espinoza, casado, obrero de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (C.M.P.C.), dirigente sindical, militante del MAPU, debido a su calidad de dirigente social y político ampliamente conocido en la zona, el día 11 de septiembre de 1973, al tomar conocimiento de los acontecimientos que tenían lugar en el país, decidió abandonar su domicilio en virtud que temía por su vida. Se despidió de su esposa e hijos e intentó poner a salvo su integridad física y su seguridad personal. Alrededor de las 10:00 de la mañana del día 11 de septiembre, en circunstancias que la cónyuge de Luis Sáez se había dirigido hasta la escuela a buscar a uno de sus hijos, llegaron al domicilio del afectado funcionarios de Carabineros y, en virtud de que Sáez Espinoza no se encontraba, procedieron a allanar la vivienda en presencia de la madre y los hijos mayores de éste. Luego, a las 13:00 horas del mismo 11 de septiembre, llegó hasta el domicilio de éste el Sargento de Carabineros Pedro Rodríguez Ceballos en compañía de un militar -ambos armados de metralletas- los que se movilizaban en un jeep de la CMPC, conducido por un chofer de esa empresa de apellido Vásquez. En esta ocasión, al igual que en la anterior, los uniformados allanaron la vivienda y procedieron a detener a la cónyuge de Luis Sáez, trasladándola en el vehículo hasta la casa de unos vecinos donde el Sargento Pedro Rodríguez preguntó si sabían del paradero de Sáez Espinoza, al obtener una respuesta negativa, ordenó a la esposa de éste que se bajara del jeep. El día 12 de septiembre a las 05:00 de la madrugada, dos carabineros -sin identificarse- regresaron nuevamente a la vivienda en búsqueda del jefe de hogar y otra vez allanaron el domicilio. Estos se movilizaban en un automóvil particular e iban armados. El viernes 14 de septiembre, nuevamente retornaron Carabineros a la casa de la familia Sáez Ibaca. Esta vez en un jeep y una camioneta al mando del Sargento Pedro Rodríguez Ceballos, quien le comunicó a la Sra. Rosa Eliana Ibaca -cónyuge de Luis Sáez- que le dijera a su esposo que "así como se había entregado Macaya -otro detenido desaparecido de Laja- le dijera a su marido que también lo hiciera". Momentos después de haberse retirado la patrulla de Carabineros, dos asistentes sociales de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones -CMPC- de Laja, visitaron a Rosa Eliana, con el propósito de informarse cómo se encontraba el grupo familiar. De igual forma se comprometieron a hablar con el Teniente Fernández Mitchel, jefe de la Tenencia de Carabineros de Laja, para que los funcionarios de dicha repartición no allanaran más la casa, puesto que los hijos de la familia estaban traumatizados. El día 20 de septiembre llegó hasta el domicilio de Luis Sáez, el cura párroco de Laja, padre Félix Eicher, quien le informó que había ubicado a su marido y que éste quería conversar con ella. El mismo sacerdote llevó en su camioneta a Rosa Eliana hasta donde se encontraba Sáez Espinoza. En esa oportunidad los esposos hablaron acerca de la posibilidad de que se entregara Luis Onofre, cuestión a la que éste se resistía pues temía por su vida. Con el padre Félix finalmente acordaron que éste lo trasladaría hasta Los Angeles, ciudad donde se entregaría. Ese mismo día 20, acompañado por el sacerdote con el fin de proteger su vida, cerca de la hora del "toque de queda", Luis Onofre Sáez se entregó a un puesto policial en la Prefectura de Carabineros de Los Angeles, ubicada en Avda. Vicuña, pudiendo percatarse el sacerdote que un policía destacado en el puesto de vigilancia de calle Los Carreras frente al N°200, condujo a Sáez Espinoza al interior de la Prefectura por la parte posterior de ésta. Al día siguiente, el padre Félix informó al Sargento Rodríguez que Luis Sáez Espinoza se había entregado en Los Angeles. Doña Rosa Eliana Ibaca, viajó hasta la ciudad de Los Angeles e intentó infructuosamente ubicar a su esposo. Entregó ropas y alimentos en la oficina de Cruz Roja, los que le fueron devueltos, debido a que el detenido no fue ubicado en ninguno de los recintos de detención. De ahí en adelante buscó a su esposo en Concepción y Talcahuano, aparte de Los Angeles, donde lo hacía día por medio. En dos oportunidades se entrevistó con el Fiscal Militar de Los Angeles, quien se limitó a responderle que Luis Onofre Sáez Espinoza no había sido detenido. Idénticas gestiones hizo el padre Félix Eicher Bongartz, quien incluso se hizo acompañar del Obispo de Los Angeles, Monseñor Orozimbo Fuenzalida, sin que pudieren establecer el paradero y la situación de Luis Sáez ni de los demás detenidos de Laja. Posteriormente se pudo establecer que los 19 detenidos Juan Acuña Concha, Luis Araneda Reyes, Manuel Becerra Avello, Rubén Campos López, Dagoberto Garfias Gatica, Fernando Grandón Gálvez, Jack Gutiérrez Rodríguez, Juan Jara Herrera, Mario Jara Jara, Jorge Lamana Abarzúa, Alfonso Macaya Barrales, Heraldo Muñoz Muñoz, Wuilzon Muñoz Rodríguez, Federico Riquelme Concha, Oscar Sanhueza Contreras, Luis Ulloa Valenzuela, Raúl Urra Parada, Juan Villarroel Espinoza y Jorge Zorrilla Rubio, sacados la madrugada del 18 de septiembre de la Comisaría de Laja, y Luis Onofre Sáez Espinoza fueron ejecutados por sus captores en el Fundo San Juan, ubicado entre Laja y Yumbel y sus cuerpos enterrados clandestinamente. En 1979 los restos de estos 20 detenidos desaparecidos, por orden judicial, fueron entregados a sus familias. El cuerpo de Luis Sáez fue encontrado enterrado clandestinamente en el fundo mencionado. Se pudo establecer que tenía un orificio de bala y que estaba amarrado con alambres. Los otros 19 cuerpos fueron encontrados enterrados también clandestinamente en el Cementerio de Yumbel, donde habían sido trasladados por Carabineros de esa localidad debido a que el primer lugar de entierro había sido descubierto por lugareños. GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS Después de agotadas las gestiones personales, doña Rosa Eliana Ibaca interpuso ante la Corte de Apelaciones de Concepción el 12 de abril de 1977 el Recurso de Amparo N°3964, en favor de Luis Onofre Sáez Espinoza, el que fue rechazado el 2 de junio de 1977, considerando que "no se encuentra detenido y no hay constancia que se haya ordenado su detención". Tal resolución fue apelada el día 3 del mismo mes y año; la que fue concedida y elevados los antecedentes a la Corte Suprema, la que confirmó el rechazo el día 30 de junio de 1977. A la vez ordenó al Juez del Crimen de Yumbel que instruyera el sumario correspondiente por presunta desgracia de Luis Onofre Sáez Espinoza, causa que no dio resultados en relación a la suerte del detenido. Posteriormente a raíz de la investigación judicial que se inició en el Juzgado de Letras de Laja, con motivo de la causa N°2770, caratulada "secuestro y homicidio de Fernando Grandón y otros", y que se nombró Ministro en Visita al señor José Martínez Gaensley, se pudo establecer la suerte de los detenidos. Todos ellos fueron ejecutados al margen de todo procedimiento legal por Carabineros y enterrados clandestinamente. El 19 de octubre de 1979 en excavación realizada en el Fundo San Juan se logró encontrar los restos de Luis Sáez Espinoza, todavía quedaban amarras de alambre en pies y rodillas y en la espalda tenía un orificio de bala. El 27 de noviembre de ese año, los restos fueron entregados a sus familiares y ese mismo día se realizaron los funerales. El 18 de marzo de 1980 el Ministro en Visita declaró su incompetencia y ordenó remitir los antecedentes a la Justicia Militar. En dicho Tribunal el proceso roló con el N° 323-80 y le correspondió a la Fiscalía Militar ad-hoc de Concepción su tramitación. La causa fue sobreseída definitivamente el 9 de junio de 1980 por el juez del 3er. Juzgado Militar y aprobado por la Corte Suprema el 3 de diciembre de 1981. Los responsables de los delitos de secuestro y homicidio fueron amnistiados en virtud del Decreto Ley 2191 de 1978. MemoriaViva recibio esta informacion el 25 Enero 2006:
1.- En la mañana del 11/9/73, cuando aún la situación era incierta, Luis estuvo conversando con un amigo de la Población Bío Bío, y de allí cruzó Esta pagina fue modificada el 17/07/2010 Si posee cualquier información sobre este caso, nuevas o mejores imágenes, relatos, testimonios, etc., escribanos a hhrr_project@hotmail.com |
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